Siria, comicios al calor de la guerra del fuego
Resumen Latinoamericano/Alejandro Haddad/Marcha – En determinados aspectos, la historia de la Siria moderna (siglo XX) y del resto de los países árabes no se diferencia. En primer lugar, todas las naciones vienen sosteniendo luchas por la liberación de la soberanía de sus pueblos por sobre lo que intenta imponer el occidente europeo. Pero los pueblos (sus etnias y religiones) en los países árabes son muchos. En Siria hay armenios, judíos, palestinos, alewitas, asirios, kurdos, árabes, etc. Además de pertenecer a una etnia diferente al árabe, hablan una lengua distinta. En Siria, esta distancia cultural no significa una abrupta separación, sino todo lo contrario, una profunda asimilación.
Independencia
Hablar de independencia en el mundo es complejo. Para el caso de Siria hablaremos de su independencia del Imperio Otomano, la cual logra a partir de la Primera Guerra Mundial. En ese caso, se entiende que se consigue en 1941 con la ocupación de los franceses. Ese “protectorado” francés concluye en 1945. Desde entonces, Siria viene siendo gobernada por militares.
Esta actitud militarista se puede comprender teniendo en cuenta que tales asunciones se deben a que Siria es un país rodeado por naciones (Turquía, Israel) que plantean confrontación contra ella. Mirando el mundo en el cual se ubica, Siria confronta con el segundo ejército de la OTAN, Turquía, y el único país occidental europeo, Israel, que no acata las resoluciones de la ONU respecto a Palestina, nación a la cual la mantienen bloqueada económicamente.
Desde una Centroamérica gobernada por militares desde sus independencias, no debería generar desconfianza las actitudes guerreristas de estos estados. En la Argentina, los militares gobernaron, yendo y viniendo, desde 1816 hasta 1983.
Una guerra contra la guerra
Cuando uno se abstrae, la guerra en Siria se asemeja a la guerra que Brasil, Argentina y Uruguay cometieron contra Paraguay. El país de mayoría guaraní, a mitad del siglo XIX, no tenía deuda externa, su industria azucarera iba en aumento, siendo el único país con trapiches. Paraguay quebró pero sobrevivió unos años hasta que Bolivia, otro país medianero, le ofreció otra guerra influenciada por las empresas petroleras para terminar con sus pocos hombres paraguayos. Jamás se encontró petróleo, pero Paraguay quedó sin hombres jóvenes al igual que quedará Siria, otro país con poca deuda externa, cuyo pueblo está siendo azotado por bombardeos de mercenarios de países extranjeros.
La economía de esta guerra en Siria tiene un apoyo: la decadencia de los países formadores de mercenarios. Para el Banco Mundial (BM), la economía siria da resultados adversos a su guerra. Veamos.
Los ingresos son “mediano a bajos” con 22,4 millones de dólares. Pero según el alcance de ese dinero, la educación primera en Siria aumentó desde 2010 hasta 2012 en un 120%. El acceso al agua creció del 76% en el 2005 al 87% en 2012. La esperanza de vida es una de las más altas de la Media Luna, con 74 años, mientras que su deuda externa se redujo.
En 2000, cuando asume el poder Bashar Al Assad tras la muerte de su padre Hafez, la deuda externa era de 22.203.157.000 dólares. La guerra económica comenzó a ser vencida y fue disminuyendo considerablemente hasta el año 2011, cuando comienza la guerra de fuego. En 2010 la deuda fue de 5.263.142.000, en 2011 de 4.967.794.000 y en 2012 de 4.735.840.000 (http://datos.bancomundial.org/indicador/DT.DOD.DECT.CD).
La guerra económica que se vuelve de fuego entre Israel, Turquía, Arabia Saudita y Qatar parece ser de marionetas y manejada por fantasmas. La deuda externa de Israel llega a los 102 mil millones de dólares en el año 2012 (http://www.indexmundi.com/g/g.aspx?c=is&v=94&l=es), mientras que Turquía alcanza más de 337 mil millones de dólares en 2012 (BM), Arabia Saudita los 105,9 mil millones de dólares (2012) y Qatar en 125,5 mil millones de dólares (2012). Es decir, todos los países con malas miras a Siria aumentaron su deuda externa, menos la malmirada.
Entonces, ¿qué pasa con la guerra que hay dentro de la guerra?
Agua
Se difunde que en Siria hay petróleo y gas. Hasta el momento, es una región granero de la Media Luna. Pero además de sus posibles energías para ir en automóvil a cocinar, Siria está en medio de una línea ideológica entre la organización Hezbollah (Líbano) e Irak, pasando por Irán. Siria es un país laico, el único, por el momento, entre los países árabes. Pero más allá de lo laico o lo religioso, hay una disputa por el agua.
Ya sabemos que Siria aumentó la llegada del agua al 87% de su población. Esto es una cuestión de soberanía en varios aspectos. Por un lado, el pueblo no necesita mendigar con qué hidratar su cuerpo ni regar sus campos. Por otro lado, esa misma necesidad hace que Siria no dependa de Turquía. En 1998, el país otomano presionó a Siria para expulsar al líder y organizador del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), organización kurda nacida en la capital de Turquía con la finalidad de luchar por su etnia y prohibida en ese país. Turquía movilizó a su ejército a la frontera y anunció bloquear al río Éufrates con la represa Atatürk si Siria no expulsaba a su enemigo número uno. Siria debió ceder a la presión pero, casi 20 años después, su pueblo puede bañarse y el gobierno hace las paces con el PKK.
Antes hablamos de Paraguay porque un mundo de muchos mundos se parece en ese centro del ojo donde se mira. El occidente europeo es el resultado de una lógica de pensamiento y organización social que se desarrolló en América mucho antes que en la fundadora Europa. Ahora esa Europa fundadora de ideologías que no practica quiere implementar sus modos en la Media Luna. Pero tanto en América como en la Media Luna existen pueblos que tienen miles de años con una cultura, una danza, una vestimenta, una gastronomía que se sostiene por ser auténtica. No hay una ideología que, sostenida por las armas, pueda vencer y mantenerse parada por muchos años. Por eso, Paraguay no sólo sobrevivió a las luchas que quisieron matarla, sino que hoy es hermana de aquellos países que alguna vez lucharon contra ella. Quizás pase lo mismo con Siria.
Tres candidatos
En la nueva Constitución siria se establece que, por primera vez, podrá haber más de un candidato a las elecciones, siempre que se respeten algunos puntos. El artículo 30 establece que aquellos aspirantes a ser candidatos a presidentes deben ser sirios y no tener otra nacionalidad; ser hijos de sirios; confirmar su residencia por diez años en Siria a partir de su registro como candidato; estar casados con una siria, tener un mínimo de 40 años; no tener antecedentes penales.
De todos los candidatos, solo tres lograron cumplir con esas bases:
-Maher Abdel Hafez Hayar participó en el Partido Comunista sirio en 1984 hasta que en 2003 fundó el Comité Nacional Comunista de Siria. Hayar había sido líder del movimiento de izquierdas en la universidad de Alepo, ciudad donde nació. La guerra en Siria produce una ruptura en la izquierda. Se dividen entre quienes apoyan el diálogo entre Al Assad y la oposición, y quienes se enfrentan definidamente. Hayar le da nacimiento al partido de la Voluntad Popular, organización que forma parte del Frente Popular para el Cambio y la Liberación.
Hayar no se despega del todo de la administración de Al Assad. En varios reportajes, como el ofrecido a la agencia oficial SANA, expresó que iba a defender el “legado de la política nacional siria”. Hablando de un terrorismo al cual se enfrenta, Hayar aseguró que “el pueblo sirio necesita una nueva línea y visión política, con una nueva concepción de las relaciones políticas”.
-Hasan Abdalá Al Nuri fue ministro de Al Assad en el Desarrollo de la Administración Pública y de Asuntos Parlamentarios entre 2000 y 2002. Además, fue diputado en el Parlamento o Asamblea del Pueblo desde 1998 a 2003. Nacido en Damasco en 1960, estudio allí para recibirse de Administrador Laboral en 1987.
-Bashar Al Assad nació en Damasco en 1965. Estudió medicina y trabajó en el ejército; luego profundizó su carrera en Inglaterra estudiando oftalmología. En 1984, y sin una vida volcada al ejército, es electo presidente de Siria ya que su hermano Basel murió en un accidente de autos. Basel había sido designado por el padre Hafez como sucesor. La familia Al Assad es parte del partido Baath.
Según algunos análisis, Bashar es favorito en las elecciones porque va ganando la guerra.
¿Qué guerra está ganando Bashar? Ambas, la económica y la de fuego. La guerra económica y la de fuego solo sirvieron para que una región consolide su soberanía.




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