Los billetes de Macri como operación política: las cifras del cambio en la cultura de la sociedad

Por Lucila Pagliai

Analizar las políticas zigzagueantes del macrismo con los instrumentos habituales del sistema de dominación explícita acordado hace décadas en el Consenso de Washington, parecería dejar de lado otras características novedosas que es necesario tener en cuenta para ampliar el saber de con qué está lidiando el campo popular.

Por naturaleza y por posición, el ingeniero Macri es un presidente moderno, aggoirnatto; por pertenencia, formación y fortuna, viene a la política desde los poderes fácticos y llega con saberes y formatos no tradicionales; piensa en un tiempo futuro que refuta sin saberlo a Benjamin en su ensayo sobre aquel Ángel de la Historia que miraba hacia atrás (1).

 

 

El mundo está cambiando, y el núcleo duro del marcismo lo ha percibido desde antes de entrar en la política. Los grandes relatos organizadores de la historia y la cultura (2), y los modelos abarcadores como pivote de estrategias que conducen el Estado han entrado en crisis, y son paulatinamente reemplazados por otras formas organizacionales que dan cuenta de la vocación antipolítica actual de muchas sociedades. Si bien son formas de aplicación corriente en otros ámbitos, lo insólito y fortuito es que se estén transfiriendo al manejo del Estado.

Aquí y ahora en la Argentina, una de las transferencias organizacionales que ha adquirido relevancia (con sus notorias diferencias, la otra es la de las grandes ONGs) corresponde a la “organización de un negocio” o “división empresarial”, cuya modalidad de funcionamiento se encuadra básicamente en lo siguiente:

  • apoya sus operaciones en equipos fuertes, ágiles, cohesionados y comprometidos;
  • focaliza sus estrategias de perduración y crecimiento en la eficacia con objetivos a cumplir en cada etapa;
  • opera rápidamente ante el acontecimiento para marcar, ajustar o modificar la agenda competitiva;
  • busca financiarse como mejor convenga a los objetivos y el volumen del negocio;
  • define las tácticas de promoción según los destinatarios y el grado previsto de penetración en el mercado;
  • da especial importancia a la intefase de sus diversos núcleos, secciones o asociados y potencia sus operaciones con la comunicación en redes.

 

Estamentos clave de la administración pública nacional han sido reestructurados con la mira puesta en esa modalidad. Conocedores de la enorme diferencia entre este desafío inédito y ambicioso con los de cualquier “división empresarial” (se trata nada menos que de  “vender” con la marca “Cambiemos” una gestión de gobierno que la sociedad  “pagará” con votos), la reingeniería macrista transita por diversos carriles: los que trabajan con objetivos de fondo (transformaciones estructurales); y los que montan operaciones de comunicación (convencer a la sociedad castigada que ese castigo es un beneficio).

En esa combinatoria de objetivos y funciones, salta a la vista que la estrategia basal del cambio es comunicacional y apunta a la cultura: instituir en la sociedad el discurso del futuro feliz que abreva en la resiliencia y la autoayuda, para anclar ahí las embestidas tortuosas de la pelea de fondo, y aislar a la mitad de la población de descreídos.

Desde hace un tiempo, la imagen del joven emprendedor argentino incubador de ideas insólitas y sorprendentes que lo harán millonario en pocos años se está instalando como la del futuro triunfador (3);  tanto como la del pobre resiliente que (en la línea de las consignas “Sí, se puede” preferida del sector PRO “afectivista”) superará su situación de carenciado con la voluntad del propio esfuerzo.

Ningún ejemplo mejor que dejar hablar al Presidente (4):

“[…] Los argentinos tenemos todo para crecer, depende de nosotros y de nadie más. Estoy convencido de que vamos a hacerlo. No estaría acá si no creyera en lo que les digo. […]

¡Sí! ¡Animémonos a imaginarlo! Porque mucho de lo que imaginamos está sucediendo. Y porque tenemos la capacidad de hacer. No me refiero a la  política, me refiero a la  vida. No me refiero a los partidos, me refiero a personas, a las personas que creemos que merecemos vivir mejor. […]

Por eso nuevamente los invito al entusiasmo del hacer, a la alegría de sentirse comprometidos, a sentirse protagonista de su propio futuro, al orgullo a pertenecer a la generación que está cambiando la Argentina para siempre. […]

Porque nuestros verdaderos enemigos son la resignación, la indiferencia. Y necesitamos de todos, unidos, porque siempre les digo, los argentinos unidos somos imparables. Para derrotarlos con coraje, con entusiasmo, con fuerza y así dar lugar a esta Argentina que tanto soñamos y nos merecemos.

Con esta idea en la cabeza y con este sentimiento en mi corazón, dejo formalmente inauguradas las sesiones ordinarias de este Honorable Congreso de la Nación”.

 

En síntesis: paciencia y riesgo; y sobre todo, confianza en que “se está haciendo lo que hay que hacer”. ¿Paz y administración (lema del Presidente Roca), en esas segundas vueltas de la historia de las que hablaba Marx?

En el marco de la ética política, la cuestión de la felicidad tiene prosapia y continuidad: desde Platón ha interesado a los filósofos, y ese interés reformulado por otras miradas sigue vigente. Entre otras iniciativas, la Red de Naciones Unidas de Soluciones para el Desarrollo Sustentable (SDSUN) publica desde 2012  el Informe anual de la Felicidad en el mundo, un estudio crítico que cuantifica la percepción que los habitantes de cada país tienen sobre su calidad de vida (5).

Por lo tanto, con ese nombre o con otro que la refiere, el tema de la felicidad del pueblo no es menor en la política. Lo grave es su banalización: apelar a consignas voluntaristas de pastores electrónicos que escamotean las complejidades y dificultades del entorno;  pretenderla sinónimo de la buena onda, el amor y la alegría de la fiesta “todos juntos”; comunicar la dura realidad revestida con lenguajes entusiastas “bien arriba” que los globos amarillos concentran como símbolo (“Nuestro éxito es un tema de metodología, no de genialidad”; “Él [Mauricio Macri] se hizo medio budista hace unos años, y esto le hace muy bien”) (6).

Es obvio señalar que para imponer esta suerte de “arengas de superficie” se necesitará contar con una sociedad despolitizada y ahistórica, que trueque la justeza de las conquistas adquiridas y las nuevas demandas colectivas por búsquedas y salidas individuales competitivas y perseverantes. Sin embargo, en medio de esa lucha esforzada por el logro propio, siempre será bueno sensibilizarse y compartir alguna causa puntual, bregar por  lo otro necesitado, desprotegido  o vulnerable, aportando aquel granito de arena que hace la diferencia y entibia el corazón, sin alterar el orden cotidiano ni los prejuicios denigratorios arraigados en la selva personal.

En ese contexto de grandes causas puntuales compartidas sin conflicto ni molestias es posible leer la nueva “Familia de billetes Animales Autóctonos de Argentina” que bajo la responsabilidad del Banco Central, decidió emitir el Presidente Macri.

Se trata de una operación político-cultural de alto impacto que vale la pena deconstruir: es abarcadora, cotidiana, permanente, sutil, rica en subtextos y ha sido pensada para llevar agua al molino del cambio sociocultural que se propone lograr PRO.

Con la mirada puesta en el publicitado futuro de bienestar y reconciliación de los argentinos (“Una sociedad con valores de hincha de fútbol no tiene futuro”: palabras del Presidente) (7), Macri y su equipo de gobierno se plantearon reemplazar la tensión del culto de los héroes nacionales por el vuelco simpático de la ciudadanía hacia las especies nativas, varias de ellas en riesgo de extinción. (Aclaración indispensable: ninguna relación con la idea fuerza del cuidado del ambiente como “casa común” enunciada en la Encíclica papal Laudato Sí, condenatoria de la rapiña devastadora del territorio y sus seres vivientes que golpea especialmente a los más desposeídos.) (8)

 

Los billetes de la República Argentina

Peso Moneda Nacional, emitido por la Nación Argentina en 1895 con las imágenes del Almirante Guillermo Brown (anverso) y el Escudo Nacional (reverso).

 

Históricamente, desde que a fines del siglo XIX  Julio Argentino Roca suprimió las emisiones provinciales y unificó la moneda fijando un único signo monetario nacional, cada presidente argentino buscó dejar su impronta ideológica en los billetes que emite durante su gestión (más allá de si esa impronta se reflejaba en las políticas concretas que propició). Entre los gobernantes democráticos de las últimas décadas, Raúl Alfonsín optó por representar cronológicamente a los presidentes constitucionales de la Argentina en los nuevos billetes del austral (moneda vigente entre 1985 y 1991).

 

Billete de 10.000 australes con la imagen del presidente Carlos Pellegrini.

Carlos Menem introdujo el peso convertible (1$ = 1 dólar U$) y con éste, aparecieron los billetes de 2 pesos con la imagen de Bartolomé Mitre; de 5 pesos con la de San Martín; de 10 pesos con la de Belgrano; de 50 pesos con la de Sarmiento; y de 100 pesos con la de Roca. Produjo además, una incorporación novedosa: el billete de 20 pesos con la imagen del caudillo federal Juan Manuel de Rosas en el anverso, y el célebre retrato de Manuelita que pintó Prilidiano Pueyrredón, en el reverso.

 

 Cuadro de Prilidiano Pueyrredón, “Retrato de Manuelita Rosas” (1851). Buenos Aires, Museo Nacional de Bellas Artes.

Cristina Fernández de Kirchner, decidió crear la serie “Tenemos Patria” con nuevas incorporaciones y revisiones de los de billetes que se mantuvieron. Las imágenes de San Martín y Belgrano fueron modificados en sus representaciones de la historia, y se emitieron dos nuevos billetes que circulan hasta hoy junto con los anteriores de su mismo valor: el de 50 pesos con la imagen de las Islas Malvinas (anverso) y del Gaucho Rivero (reverso), que convive con el de la imagen de Sarmiento; y el de 100 pesos que celebra la vida y la obra de Eva Duarte de Perón y también convive hasta ahora con el de la imagen de Roca (y su anverso, el también célebre cuadro de Manuel Blanes que lo pinta con sus oficiales en la Campaña del Desierto). Por último, con el lema “Memoria, Verdad y Justicia. Un camino hacia la identidad” se diseñó un billete conmemorativo de 100 pesos en homenaje a las Madres de Plaza de Mayo, con valor numismático, sin emisión.

 

Cuadro de Manuel Blanes, “Ocupación militar del Río Negro por la expedición al mando del Gral. Julio A. Roca” o “La Campaña del Desierto” (1896). Buenos Aires, Museo Histórico Nacional.

 

Billete de 5 Pesos Moneda Nacional. Diseñado en 1952 en la Casa de la Moneda, nunca llegó a emitirse por el golpe de estado  de la “Revolución Libertadora” que derrocó al gobierno del Gral. Perón en 1955. Esta imagen de Evita sirvió de base para la del billete de 100 pesos actualmente en circulación.    

 

     Anverso y reverso del billete conmemorativo de 100 pesos en homenaje a las Madres de Plaza de Mayo (sin emisión, con valor numismático).

 

Los billetes de Macri

En junio de 2017, el Banco Central presentó en sociedad los nuevos billetes que paulatinamente irán reemplazando a los actuales con las figuras de los próceres y sus circunstancias. La presentación se realizó en el Complejo Village Recoleta de la Ciudad de Buenos Aires, acompañada por un video que muestra la vida, las costumbres y el entorno de estos animales; y también a los dibujantes sumergiéndose en el paisaje y la cultura de la zona, de cuyas características destiladas deberían dar cuenta a posteriori en las representaciones de cada billete.(9)

Como surge de los documentos disponibles, para establecer la matriz que define esta nueva serie a la que se llamó “familia” -dato significativo del vuelco cultural al que apunta la propuesta-, la selección de los animales y del hábitat fue producto de una combinatoria que tuvo en cuenta la visión federal de la vida silvestre, el equilibrio entre las diversas regiones del país, la relevancia de estos animales en cada zona y dentro de su especie; y también, dibujarlos en sentido vertical para propiciar una mirada diferente, hacia lo alto.

En la página del BCRA se encuentran las siguientes definiciones oficiales (10) que, puestas en relación con las palabras del presidente citadas más arriba, dan cuenta del carácter y la significación de de la serie como operación política sobre la cultura

“La familia de billetes Animales Autóctonos de Argentina tiene como principales fundamentos:

Celebrar la vidaNuestra fauna y nuestra flora son una representación de lo vivo y de la vida.

Enfatizar el futuro más que el pasado. Celebrar la vida es mirar al futuro. No queremos hacer un culto de lo que ya pasó, porque estamos convencidos que la mejor Argentina es la que está por venir.

Pasar de la solemnidad a la alegría. Los billetes usan colores vivos, dejando de lado la solemnidad de la monocromía. La alegría es la manera que elegimos vivir nuestras vidas cotidianas, ¿por qué nuestra moneda debería ser diferente?

Reivindicar el federalismo. En contra de la centralidad que algunas veces se pretende en la vida política de la Argentina, estas figuras representan a todo el territorio nacional, a lo largo y a lo ancho.

Somos más que sólo hombres y mujeres. Nuestro país es mucho más que la sociedad de hombres y mujeres. Somos plantas, animales, suelo, aire, agua; nosotros tenemos la responsabilidad de cuidar y preservar en un sentido integral a nuestro ambiente y a todos sus habitantes. No estamos solos en este mundo.

Encontrarnos todos los argentinos. Los billetes son una presencia cotidiana. Por eso elegimos una temática con la que absolutamente todos nos sintamos representados e identificados. Nuestra nueva familia habla de los desafíos que tenemos todos los argentinos en el entendimiento que es mucho más lo que nos une, que lo que nos separa.”(11)

 

Siguiendo estos criterios, fueron elegidos seis animales con sus respectivas denominaciones: el guanaco (20 pesos), el cóndor andino (50 pesos), el taruca (100 pesos), la ballena franca austral (200 pesos), el yaguareté (500 pesos) y el hornero (1.000 pesos).

Como es notorio, los billetes de 20, 50 y 100 pesos reemplazarán a otros actualmente vigentes del mismo valor, con imágenes de próceres y causas patrias; mientras que los de 200, 500 y 1.000 pesos corresponden a denominaciones inexistentes antes de la emisión de esta familia. Además de la intención explícita de “facilitarle la vida a la gente”, el lanzamiento de estos nuevos billetes con altas denominaciones tiene como subtexto mostrar una voluntad de sinceramiento de la economía inflacionaria, escamoteada de arrastre desde décadas anteriores.

La cuidadosa puesta en circulación de cada billete habilita a pensar que, tanto el timing como las referencias oblicuas (en el caso de los existentes), han sido un factor central en su planificación.

  • El primer billete en ingresar en junio de 2017 a la moneda circulante fue el de 500 pesos que celebra al yaguareté y a la región noreste donde habita; es una representación con prevalencia de los verdes que ha recibido varios premios internacionales de numismática.
  • Le siguió el billete de 200 pesos que lleva la atención hacia la ballena franca austral, el Mar argentino, la Antártida y las Islas del Atlántico Sur, con predominio de los azules.
  • También se puso en circulación el billete de 20 pesos con fuertes tintes rojos (primero en convivir con uno ya existente, el que homenajea a Rosas) que muestra al guanaco y a su región natural, la estepa patagónica.
  • El billete de 1.000 pesos, cuarto y último billete de la serie emitido hasta el momento, lleva la imagen del hornero en diversas tonalidades de naranja; en este caso no se trata de una especie en extinción sino del pájaro nacional que habita en la región Centro del país.

 

A pesar de las investigaciones y estadías in situ que –según muestra el documental del BCRA- guiaron el diseño de la nueva serie, el debut del billete de 200 pesos puso en alerta crítica a zoólogos y ambientalistas: la ballena representada inicialmente no se correspondía con el animal autóctono de la especie en extinción. (Errar es humano, corregir- o no- es divino: marca de autoindulgencia registrada de la dirigencia PRO.)

 

 

Como es notorio, aún falta poner en circulación los nuevos billetes de 50 pesos y de 100 pesos, que reemplazarán a los vigentes de Malvinas y Sarmiento, Roca y Evita,  respectivamente. Reemplazo delicado: una causa nacional y tres figuras portadoras de pasiones de alto impacto en el imaginario colectivo, positivas o negativas según del lado de la grieta en que se quiera situar.

Las referencias oblicuas ofrecen algunos datos interesantes para el ejercicio de la interpretación:

  • en el nuevo billete de 50 pesos se representa al cóndor andino, ave autóctona que vive en la región de Cuyo, la patria chica de Sarmiento (la presencia de Malvinas en el otro billete vigente de ese valor se habría saldado con la región de la ballena franca austral en los billetes de 200 pesos);
  • el nuevo billete de 100 pesos sensibiliza sobre el taruca, un ciervo nativo de vida protegida que habita en la región del Noroeste, donde nació Roca;
  • por otra parte, el nuevo billete de 20 pesos ya en circulación, que sustituirá al de Rosas, hace referencia a la región patagónica, territorio cuya soberanía defendió el Restaurador durante su gobierno con la Suma del Poder público.

¿Casualidad o marcaciones sutiles de continuidad histórico-territorial? Como fuera, en esta nueva familia de billetes no cabría ningún rastro que remita oblicuamente a Evita, a su vida o a la geografía donde transitó. La información oficial disponible hasta el momento habilita esta interpretación: habrá que esperar a la emisión para corroborarla.

 

Apunte final con digresiones

Es obvio señalar que las operaciones políticas del marcismo para producir un cambio en la cultura que le sea favorable (la cultura del encuentro que cerrará las grietas heredadas) son sólo el andamiaje visible de transformaciones quirúrgicas profundas que está intentando imponer en la estructura social y económica. En la década del 90, Menem desguazó el país planteando abiertamente a la sociedad una “cirugía mayor sin anestesia”. Sin el respaldo de aquel Partido Peronista para imponer las agresiones de su propia cirugía, Macri apeló como cobertura a la construcción del “discurso del futuro feliz”.

Sobre el universo actual del capitalismo al que el gobierno argentino busca integrarse de manera “inteligente” (palabras de ministro), no hay nada para decir que no se sepa. Si bien los actores, las modalidades, las metodologías, las plataformas y soportes de acumulación han ido variando, la ideología es la misma: conservar y acrecentar el lucro del capital y minimizar los alcances de la justicia social.

Leer en los medios noticias marginales es, por lo general, ilustrativo. Como surge de estas dos misceláneas de producción reciente, el cambio de fondo que busca lograr PRO en la sociedad argentina se encuadra en las líneas de avanzada del mundo occidental.

  • Miscelánea 1: En febrero, la Feria ARCOmadrid 2018 censuró la obra Presos políticos en la España contemporánea del artista Santiago Sierra. Ante el comunicado del autor rechazando la medida, la respuesta pública de la directora de la Institución Ferial de Madrid es una muestra de los nuevos tiempos:

 

“IFEMA ha solicitado a la Galería Helga de Alvear la retirada de la obra del artista Santiago Sierra, petición a la que ha accedido. La institución ferial, desde el máximo respeto a la libertad de expresión, entiende que la polémica que ha provocado en los medios de comunicación la exhibición de estas piezas está perjudicando la visibilidad del conjunto de los contenidos que reúne ARCOmadrid 2018, y por tanto, es su responsabilidad, como organizadora, tratar de alejar de su desarrollo los discursos que desvíen la atención del conjunto de la feria. IFEMA persigue con ARCOmadrid configurar una feria comercial de alcance internacional, con un objetivo de fomento del coleccionismo, primando garantizar el retorno de la inversión y esfuerzo que hacen las galerías participantes.” (12)

 

Santiago Serra, “Presos políticos en la España contemporánea”, Madrid, Feria ARCO 2018 (obra censurada por la institución organizadora de la Feria).

 

  • Miscelánea 2: El streaming pago estrenó Carbono alterado, una nueva serie policial de ciencia ficción biológica en un futuro distópico. En una entrevista promocional realizada recientemente en el Comic Con de Sāo Paulo, dice su estrella Joel Kinnaman:

 

“Creo que [en la serie] mostramos los extremos exagerados de algo que ya está pasando en la actualidad, el peligro de lo que puede pasar si continuamos por este camino. Esta tendencia que estamos viviendo en todo el mundo: la división entre ricos y pobres es cada vez más grande, los ricos haciéndose cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. Eso es algo que ya estamos empezando a ver: los ricos casi que se están convirtiendo en otra especie. Nuestra generación o la de más abajo, en los Estados Unidos, es la primera que va a vivir menos que la de nuestros padres. Pero al mismo tiempo, la élite va a vivir más tiempo. Así que esa brecha económica ya se está convirtiendo en una brecha en las expectativas de vida.” (13)

 

Ante tamañas amenazas naturalizadas, conviene recurrir nuevamente a los clásicos: “Ni los muertos estarán seguros ante el enemigo si éste vence. Y es ése enemigo que no ha cesado de vencer.” (Benjamin) (14)

Como es sabido, la Plaza, la calle es el modo habitual de los argentinos de expresarse como pueblo, y con su participación masiva en las movilizaciones muchas veces ha logrado poner en crisis decisiones arbitrarias del poder. En el escenario actual de lucha y resistencia, hay actores tradicionales como el movimiento obrero, y otros más recientes como las organizaciones de trabajadores de la economía popular que han irrumpido en la vanguardia con voz, fuerza y proyecto propios.

La Argentina es una sociedad de aconteceres muy fluidos: en poco tiempo todo análisis político prospectivo se tiñe de provisoriedad.  Más allá de resultados electorales que convocan diversas soberbias engañosas (la hybris, enfermedad del poder que ausculta en Macri Durán Barba) (15), hay derechos conquistados, una práctica social de lucha por otros a conquistar, y cuestiones del orden de la ética que nunca más será posible vulnerar.

Más temprano que tarde, en la Argentina ningún gobernante “tiene la vaca atada” (metáfora agropecuaria cuasi identitaria sobre la que también habría mucho para hablar). Las sociedades y la política son sistemas abiertos y como tales, imprevisibles.“Porque las herramientas del amo nunca desmontan la casa del amo”, siempre estará todo por decir. (16)

 

Buenos Aires, marzo de 2018

 

Notas:

(1)Ver Walter Benjamin, Sobre el “Angelus Novus” de Paul Klee (1940), en “Sobre el concepto de historia”, Obras I, 2, Madrid, Abada, 2008. Ver Atlas Benjamin: https://www.circulobellasartes.com/benjamin/obra.php?id=6. Para un panorama  de los ejes filosóficos y programáticos de PRO que  la vicepresidenta Gabriela Michetti integra junto a Macri desde el inicio, ver especialmente https://twitter.com/gabimichetti.

(2) Ver Hayden White, Metahistoria. La imaginación histórica en la Europa del siglo XIX. FCE, México,  1992.

(3) Ver, entre otras, la experiencia reciente de Acaademia exponencial, desarrollada en el Centro Cultural de la Ciencia / Ministerio de CyT de la Nación (https://www.argentina.gob.ar/noticias/infinito-por-descubrir-presenta-en-academia-exponencial-sus-proyectos-mas-innovadores) ; y la convocatoria también reciente Academia BA Emprende del Ministerio de Modernización, Innovación y Tecnología porteño (www.academia.buenosaires.gob.ar).

(4) Fragmentos del Mensaje del presidente Mauricio Macri en la apertura del 136° período de sesiones ordinarias del Congreso. Ver: www.cronista.com/economiapolitica/El-discurso-completo-de-Macri-en-la-Asamblea-Legislativa-20180301-0078.html (El Cronista, Buenos Aires, 1° de marzo de 2018).

(5) https://academicimpact.un.org/es/…/red-de-soluciones-para-el-desarrollo-sostenible. La SDSUN publica además otros Informes anuales sobre variables clásicas como el PBI per cápita, la expectativa de vida y el  nivel de corrupción.

(6) Ver Jaime Durán Barba, revista Noticias, Buenos Aires, 28 de octubre de 2017.

(7) Reunión de Gabinete ampliado, Chapadmalal, 21 de febrero de 2018.

(8)“Laudato si’, mi’ Signore”, “Alabado seas, mi Señor” (canto de san Francisco de Asís). Carta Encíclica del Santo Padre Francisco sobre el cuidado de la Casa común (Roma, 24 de mayo de 2015):

http://w2.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.pdf (consultado 28 de febrero de 2018).

(9) Ver el documental “Nueva familia de billetes: Animales autóctonos de Argentina”, BCRA, Buenos Aires, junio de 2017: http://www.bcra.gob.ar/MediosPago/Nueva_familia_billetes.asp.  

(10) Ver la página del BCRA citada más arriba.

(11) Página citada más arriba.

(12) Ver “La censura de ARCO redobla el clima de persecución contra los artistas”, Revista CTXT. Contexto y acción, N° 156, Madrid, 14 de febrero de 2018: http://worldhappiness.report/ed/2018/

(13) “Nuestra humanidad está conectada a nuestra mortalidad”. Clarín, Buenos Aires, 21 de febrero de 2018, entrevista en sección “Spot”.

(14) Sobre el concepto de historia, Obras I, 2, p 308:  https://www.circulobellasartes.com/benjamin/termino.php?id=272

(15) “He conocido decenas de presidentes con síndrome de Hibris. Mauricio no lo tiene, pero a veces, de a ratos le empieza y ahí también aparece Marcos [Peña] que lo calma enseguida”.  En Noticias¸ entrevista ya mencionada.

(16) Audre Lorde, “Comentarios presentados en el Encuentro personal y político del Congreso del Segundo Sexo”, Nueva York, 29 de septiembre de 1979 (https://sentipensaresfem.wordpress.com/2016/12/03/haal/.Ver “Las herramientas del amo nunca desmontarán la casa del amo”, en La hermana, la extranjera. Artículos y conferencias, Ed. Horas y horas, Madrid, 2003, pp. 115-120.

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