Sérgio Rubens, presidente del PPL: “Brasil no aguanta 3 años y medio más de Dilma”

Resumen Latinoamericano/ 30 de Julio de 2015 .-  En entrevista, el presidente nacional del Partido Patria Libre (PPL), organización de centro izquierda que edita el diario «O Povo», Sérgio Rubens de Araújo Torres, afirma que “desde el medio del primer gobierno de Dilma en adelante, la agenda neo-liberal pasó a predominar ampliamente, y, ahora, integralmente”. Sobre la operación Lava Jato, considera que “presidente de la República no puede obstruir la acción de la Policía y de la Justicia, todavía más en un caso de esa gravedad”.

HP – El gobernador Ciro Gomes, en reciente entrevista, dijo que Dilma es “una persona seria”, pero que “se lanzó en una agenda práctica que está desconstruyendo la legitimidad do su mandato”. Dilma es una persona seria?

SR – Él lo dijo, pero fue antes de esa afirmación fantástica que ella hizo, de que la operación Lava Jato [investigación sobre la corrupción en la Petrobras] derribó nada más nada menos que 1% del PIB nacional. Tamaña falta de respeto con la verdad no es cosa de gente seria. Mentir de esa forma para insuflar a la opinión pública contra la investigación tampoco lo es. Presidente de la República no puede obstruir la acción de la Policía y de la Justicia, todavía más en un caso de esa gravedad. Hay quien diga que la intención no fue esa, que ella sólo lo dijo para sacar su responsabilidad en el retroceso de la economía. Pero, en ese caso, qué seriedad tiene eso?

HP – Pero Dilma tiene un pasado…

SR – Kautsky y Pierre Laval también tenían. Vea las trayectorias de Serra, Aloysio Nunes, del griego Tsipras. En sentido opuesto, vea Teotonio Vilela. Las personas siempre cambian. Puede ser mucho o poco, pero están siempre cambiando para mejor o para peor. Quien se queda parado es poste.

HP – Puede ser más explícito?

SR – La Presidencia de la República le hizo muy mal a Dilma, ella fue dejándose seducir por la idea de que gobernar es representar los intereses de los que ocupan el tope de la pirámide social. Y no fue sólo ella, la mayor parte de la cúpula del PT fue arrastrada después que la crisis reventó en los centros imperialistas y la presión sobre el Brasil aumentó. Del medio del primer gobierno de Dilma en adelante, la agenda neo-liberal pasó a predominar ampliamente, y, ahora, integralmente.

HP – Y Lula?

SR – Lula resistió a esa agenda de los intereses altos, cortes en las inversiones públicas, reducción de los salarios, privatizaciones, alineamiento con los EUA, por eso hizo un buen gobierno, particularmente en el segundo mandato, cuando la mejoría de la vida del pueblo fue sensible. Ahora, sinceramente, no se. Si critica el rumbo tomado por Dilma, el derriba el gobierno, pero no precisaba apoyarlo como ha hecho.

HP – Cuando usted habla de los intereses que ocupan el tope de la pirámide social, está hablando de las multinacionales y de los grandes bancos?

SR – Estoy, pero no principalmente por ser extranjeras o ser grandes, y si por sus características monopolistas. Por lo tanto, es preciso incluir también a las empresas privadas nacionales monopolistas, como la Odebrecht, por ejemplo.

HP – Por qué?

SR – El monopolio privado es antisocial por la propia naturaleza. Su esencia consiste en la busca del sobreprecio. Y sobreprecio significa ganar por lo que no se produjo, parasitar a la sociedad, esclavizarla a una gigantesca bolsa sin fondo. Por eso, decía Marx, él es la negación del modo de producción capitalista. En los ramos dominados por una o por pocas grandes empresas, ellas no compiten entre si, se alían para acertar precios superiores al valor de la producción. El Cartel del Billón [grupo de monopolios que ejecutó el robo de la Petrobras y otras estatales] es una verdadera aula práctica de como eso funciona. Las circunspectas reuniones del Copom [Comité de Política Monetaria], elevando los intereses sin parar, en un país que es el campeón mundial de los intereses altos, es otra. Las remesas de lucros multimillonarios de las multinacionales, las exenciones que recibieron del gobierno, el proyecto de reducción de la jornada de trabajo con reducción de los salarios, extraído por presión de las montadoras, también son ejemplos significativos.

HP – Pero qué hacer, extinguir, estatizar todo eso?

SR – No digo extinguir, pero contener, frenar su acción depredadora, sino ellos destruyen la economía, como están haciendo ahora. Es por eso que no se puede gobernar a partir de esos intereses, y los políticos que optan por representar tales sectores e intereses precisan ser combatidos, sean del PSDB, del PT, del PMDB, de cualquier partido.

HP – Con que base social esa posición puede contar?

SR – La gran mayoría de las empresas brasileñas no tienen naturaleza monopolista y les gustaría bastante que los monopolios sacasen los pies de sus pescuezos. Cuanto a trabajadores y clase media, ni es preciso decir nada.

HP- Si el camino de Dilma trajo esa crisis que cortó 1 millón de empleos entre enero y junio, cuál es la alternativa para superarla?

SR – Técnicamente es fácil: reducir los intereses y liberar recursos para la inversión pública, recordando siempre lo que decía el recordado Eduardo Campos – “cada punto de la Selic [tasa de referencia] representa R$ 28 mil millones” -; abrir un nuevo ciclo de substitución de las importaciones, para recomponer la industria, dando prioridad a las empresas genuinamente nacionales en las encomiendas y financiamientos del Estado; aumentar los salarios y jubilaciones y mejorar los servicios públicos. Políticamente, es una lucha, pero eso ya fue conseguido en el Brasil por diversas veces, hasta porque el reinado de los monopolios y sus recetas tacañas siempre redundan en crisis – véase los gobiernos FHC y Dilma.

HP – Pero y si los monopolios no aceptaren el freno?

SR – De hecho, ellos no tienen por qué aceptar freno de gobernantes que se dejan abastecer por sus propinas, que hacen la vista gorda cuando sus pares se locupletan y que aúllan cuando la Policía y la Justicia resuelven cumplir la ley. Pero de un gobierno que deje claro las reglas del juego, y que ellas son para valer… ¿Por qué no?

HP –  ¿Un proyecto para 2019?

SR – 2019 está muy lejos, el país no aguanta tres años y medio más de Dilma.

HP – Impeachment, sube Temer, y qué adelanta?

SR – No hay hecho determinado que justifique el impeachment. Si surgir, vamos evaluar. Pedalada, hasta en el nombre, está más para maniobra que para crimen grave, va a ser tiro en el pie de quien quiera ir por esa vía. La Lava Jato, hasta ahora, se arrimó al tesorero de la campaña de Dilma, pero no a ella. Además de eso, qué moral tiene el Congreso para deponer a la presidente, mientras no remueva de su propio seno los «héroes» de la Lava Jato, inclusive los presidentes de las dos Casas?

HP- Así está pareciendo “Quédese Dilma”…

SR – Los mayores crímenes cometidos por la presidente fueron el estelionato [desfalco] electoral – decir una cosa en la campaña y hacer otra después de elegida – y haber zambullido al país en una crisis profunda y devastadora, con la providencial ayuda de Cunha y Renan, aprobando sus leyes de apriete [ajuste], en el Congreso. Pero no existe ley contra eso. Debería, pero no hay. Por ese motivo, el Partido Patria Libre ha considerado más acertado defender la renuncia de Dilma y Temer, para que haya nuevas elecciones. Nuestro foco es crear condiciones para la convocación de elecciones en el más corto espacio de tiempo posible, porque Dilma no va a mejorar y el pueblo no va aceptar cualquier salida para la crisis política que no pase por elecciones para presidente y una limpieza en regla en el Congreso Nacional. La suciedad fue grande, la limpieza tendrá que ser profunda.

HP – Pero, habiendo nuevas elecciones, quien gana es Aécio.

SR – Sólo si ustedes quisieran. El PT usó esa táctica del espantapájaros contra Eduardo Campos, en 2014. Y Eduardo, sin demérito para Marina, iba a ganar la elección. Hoy, las condiciones están mucho más maduras para el pueblo percibir que PT y PSDB están disputando por el mismo espacio, ambos quieren representar las mismas fuerzas y el mismo proyecto neo-liberal. El líder capaz de representar una alternativa a esa pelea de comadres y galvanizar las fuerzas comprometidas con el proyecto nacional va a surgir en los próximos meses, de entre aquellos que más se destaquen en la denuncia y en la lucha contra las medidas anti-nacionales y anti-populares del gobierno.

HP – PT y PSDB son harina del mismo costal?

SR – El costal todavía es diferente, pero la harina es cada vez más la misma. El PT votó como carnerito todo el «ajuste» de Levi. Ya se tragó el proyecto de Serra, de 10 años de privación de la libertad, a título de «medida socio-educativa» (!), pretendiendo que eso sea alternativa a la reducción de la mayoría de edad penal. Y se está tragando el PLS 131, también de Serra, el fin de la obligatoriedad de la Petrobras como operadora única del pré-sal, desde que se incluya en el texto la palabra preferencia. Y así se cambia un derecho, duramente conquistado, por humo. Es como si dijeran: todo hombre tiene derecho de ser libre, pero sólo si quiere, si prefiere ser esclavo…

HP – Y Lula, salió del juego?

SR – No, pero el apoyo  a las barbaridades de Dilma está minando rápidamente su popularidad.

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