Canto por la tierra, la libertad y la justicia
Resumen Latinoamericano/Paulo López* – A un año y nueve meses de la masacre de Curuguaty, los campesinos presos en huelga de hambre fueron homenajeados con una serenata por la libertad
El pasado sábado 15 de marzo se realizó una serenata por la libertad a los campesinos presos por la masacre de Curuguaty, quienes se encuentran en huelga de hambre desde el pasado 14 de febrero en reclamo de su libertad, la recuperación de las tierras de Marina Cue y el cese de la persecución a la lucha campesina.
Los activistas y artistas visitaron a Arnaldo Quintana, Felipe Benítez Balmori, Adalberto Castro, Néstor Castro y Rubén Villalba en la sanidad del penal, donde se encuentran retenidos en contra de su voluntad y expuestos a infecciones por el contacto permanente con enfermos y las defensas debilitadas por la privación de alimentos, denunciaron durante la jornada.
Tras un acto realizado frente al Panteón de los Héroes por los un año y nueve meses de la masacre, los participantes se dirigieron a la cárcel de Tacumbú, donde el concierto se desarrolló bajo el tinglado del penal con una lluvia de fondo.
A pesar de la hipertensión y la huelga, la firmeza en el hablar de Rubén Villalba se mantiene imperturbable.
“Chemo vy’a pejuhaguére ha peje interesá haguére por nuestra situación. Che ha’eháicha siempre, la poder-pe oîa nhaha’éi paraguayo. La injusticia tuicha. Once compañeros muertos ha ni siquiera ndoje investigái. Ore solo ro reclama la recuperación pe yvy ha’éa Estado mba’e. Ore huelga ha ore sacrificio ro dedicá a todo el pueblo paraguayo (Me alegra que hayan venido y que se interesen por nuestra situación. Como siempre digo, los que están en el poder no son paraguayos. La injusticia es grande. Once compañeros murieron y ni siquiera se investigó. Nosotros solo reclamamos la recuperación de tierras públicas. Nuestra huelga es un sacrificio que dedicamos a todo el pueblo paraguayo”, expresó.
Villalba animó a los presentes para que en la huelga general del 26 de marzo se llenen las plazas y que no se desista de las reivindicaciones, entre las que se encuentran la libertad de los campesinos procesados y la recuperación de Marina Cue, además de la derogación de las leyes de Alianza Público-Privada (APP) y de militarización, el reajuste salarial del 25%, por el control de precios, por un modelo de desarrollo nacional, por el cese de la criminalización de la lucha social y contra la suba del pasaje.
Canto a la tierra
Las primeras canciones sonaron en la sanidad en las voces de Sembrador. “Yo no soy un guitarrero que canta por cantar”, disparó el cuarteto. Luego le siguió “Galopera”, “Viva el campesinado” y “Despertar”.
Tras la serenata a los luchadores presos, los músicos compartieron un memorable recital con los internos, quienes participaron con entusiasmo de la actividad. Rolando Chaparro, Martina Leclercq, Óscar Fadlala, Mauricio Cardozo Ocampo hijo, Ricardo Flecha y Hugo Flecha se sucedieron en el escenario con canciones con motivos rurales como “Ñemitÿ” y “Hermano campesino”. También se sumaron al festival intérpretes presos como Topo, quien descargó un potente “Bad Moon Rising” de Creedence Clearwater Revival. Se sucedieron en la voz de los anfitriones “La balada del diablo” y “Mariposa tecnicolor”.
Por su parte, el actor Ronald Páez representó un número cómico de parafraseo de canciones infantiles como la “Justicia turuleca” y el papel de una vendedora que tenía todo, menos lo que el marchante le solicitó: frutillas.
Nadia Aguilar ofreció un rezo tradicional pãi tavyterã al “Yvy porã” (la tierra hermosa) destacando a los indígenas como ñande ypykuéra (nuestros ancestros).
Entre los oradores intervinieron la historiadora Margarita Durán, quien insistió en los vicios del proceso contra los campesinos, y Kattya González, de la Coordinadora de Abogados del Paraguay, quien invitó para la Marcha de las antorchas que se realizará el 21 de marzo exigiendo la destitución del fiscal general del Estado, Javier Díaz Verón, por el caso de la remoción del fiscal de Delitos Económicos Carlos Arregui, supuestamente por presión del presidente Cartes para frenar la investigación por hechos de corrupción que involucran a legisladores oficialistas.
El último artista en presentarse fue Pachín Centurión, quien entonó las últimas canciones a viva voz luego de que la conexión eléctrica al festival fuera cortada precisamente cuando el intérprete criticaba el sistema penitenciario que encarcela a los pobres mientras en el país mandan los corruptos, contrabandistas y narcotraficantes.
Así se fue cerrando la jornada con versionadas “desenchufadas” de “Tetaguã sapukái” y “A la huelga”, canción convertida en la insignia de la jornada nacional de protesta programada para el 26 de marzo contra las políticas privatistas y represivas del gobierno de Horacio Cartes.
Recordemos que el 15 de junio de 2012 murieron 11 campesinos y 6 policías durante un desalojo en Curuguaty (zona rural ubicada a 250 kilómetros de Asunción) contra campesinos que reclamaban la recuperación de tierras públicas usurpadas por el exsenador colorado Blas N. Riquelme. Utilizando como excusa la tragedia, una semana después fue destituido el presidente Fernando Lugo en un controvertido juicio político de 48 horas, episodio denunciado como un golpe parlamentario.
*Periodista del periódico E’a, artículo especial para Resumen Latinoamericano.

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