México. López Obrador: Grupo reaccionario convocó a la marcha del domingo en el Zócalo /La clase media derechista se opone a la reforma electoral

Por Alonso Urrutia y Néstor Jiménez, Resumen Latinoamericano, 27 de febrero de 2023.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, en la Ciudad de México, el 27 de febrero de 2023. Foto Roberto García Ortiz

Aunque consideró saludable para el país que los opositores se agrupen y manifiesten juntos, sin engañar que son distintos, el presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo que la mayoría de quienes convocaron “han participado en gobiernos anteriores; han defendido fraudes electorales; formado parte de la corrupción, han pertenecido al narco estado, como ha quedado de manifiesto con lo de (Genaro) García Luna, se impuso, durante dos sexenios”, y lo definió como “ un grupo reaccionario que no quiere que las cosas cambien, mantener el status quo”.

Durante su conferencia de prensa sostuvo que se está claramente delineando los dos proyectos en disputa entre el ala conservadora y el movimiento de transformación. Sostuvo que en el primero de los bloques tienen sus intelectuales orgánicos y los apoyan la mayoría de los medios de comunicación. “En sentido estricto no les importa la democracia sino lo que quieren es que predomine una oligarquía. Un gobierno de los potentados. No les interesa el pueblo. .La manifestación de ayer y otras que vendrán con este propósito porque no quieren la transformación del país, quieren seguir robando, mantener en la marginación y el olvido a la mayoría de los mexicanos. Ese es el fondo, pero es bueno. Son dos agrupamientos, distintos y contrapuestos”.

Pidió que se difundiera una galería de fotos de los convocantes porque “hay que lamparearlos” entre los cuales mencionó al ex presidente Vicente Fox: “Imagínense lo que piensa la gente no conservadora, que buscaba un cambio, que creyó que se iba a dar un cambio con Vicente Fox que votaron con y luego se convierte en un traidor a la democracia”. Por eso todo este movimiento es una contradicción política porque él llega supuestamente para establecer la democracia y lleva a cabo un fraude electoral para imponer a Calderón y nos roba la presidencia y todavía de manera cínica lo confiesa y ahora está defendiendo la democracia”.

López Obrador dijo que afortunadamente de la movilización, en la que estimó que participaron como máximo 100 mil asistentes aunque validó también las estimaciones de las autoridades capitalinas que proyectaron 80 mil participantes, hubo saldo blanco, aunque, ironizó “se incrementaron los robos de cartera. Imagínense, con tanto delincuente de cuello blanco”.

Insistió que en su demanda de el INE no se toca «lo que ellos quieren, la corrupción, los privilegios , el narco estado no se toca. Hablando en plata. Pues tienen todo el derecho de manifestarse”.

Estimó en 25 millones los ciudadanos que están cercanos al movimiento conservador, “ Siempre ha habido conservadores. Esta es una vanguardia (Los dirigentes cuyas fotos aparecieron en la pantalla para exhibir a los convocantes), que no dejen de participar, de movilizarse. Llenan el zócalo, Nosotros para poder llevar el cambio, lo llenamos 60 veces. De las manifestaciones más grandes que han habido en la historia del país. Nada más observen lo que va a pasar el 18 de marzo. Por eso les diría yo, ánimo. Adelante, ahi la llevan”.

Consideró que el pretexto de la manifestación es la ley electoral, pero es un asunto político porque la mayoría de ellos “son mapaches electorales” (en la lista de convocantes incluyó a dirigentes del PRI, PAN y PRD) y fue más allá al cuestionar a los convocantes. “Hay cosas que no se pueden ocultar, una de esas, es el dinero. Entonces la mayoría de ellos, son muy ricos y no son empresarios en el sentido estricto, son traficantes de influencia políticos corruptos, ese es el fondo, no quieren perder privilegios”.

Cuestionó la autoridad de quienes convocaron porque “imaginense que plantearon que iba a haber un cambio y se avientan dos sexenios lo que se ha dado en llamar narco estado, con todo esto de García Luna, que todavía va a dar más, porque García Luna tiene que resolver no sólo que disminuyan el número de años en la cárcel, si es una condena de 20 a cadena perpetua”. Refirió que de acuerdo a los testigos, durante dos sexenios la delincuencia manejaba el aeropuerto de la ciudad de México”.

Mencionó varios de los nombres, haciendo referencias a su pasado como el ex canciller de Fox, Jaime Castañeda, artífice del comes y te vas que hicieron al comandante Fidel Castro, porque había una cumbre y el ex presidente estadounidense George Bush no lo quería ver; Claudio X González, salinistas que participaron en el fraude electoral de 2006; el ex presidente de la Coparmex, Gustavo de Hoyos, que nos fue acusar con el rey de España; la maestra Elba Esther Gordillo, dirigente por años del sindicato magisterial.

Además refirió a diversos dirigentes y legisladores del PRI, PAN y PRD, así como intelectuales orgánicos, periodistas.

Sobre el orador en la manifestación, el ex ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, José Ramón Cossió lo calificó de “un farsante, abogado, fue ministro de la Suprema Corte, en pleno narcoestado apoyado por Calderón. Nunca dijo nada, votó en contra de una resolución para que se castigara a responsables del incendio de guardería ABC en Hermosillo. Es como la autoridad moral, el paladín de la legalidad».

El ex consejero electoral José Woldenberg ingresó al Zócalo por la calle Madero para participar en la protesta en contra de la reforma electoral, también llamada ‘Plan B’, el 26 de febrero de 2023. Foto María Luisa Severiano

El grito de las clases medias que se sienten agraviadas

Los opositores a la reforma electoral desbordaron el Zócalo

La manifestación se adivinaba nutrida desde el Metro, repleto de personas vestidas de color rosa

Por Arturo Cano

A la marcha opositora le faltó Zócalo. La plaza mayor del país fue insuficiente para albergar a los convocados (incluyendo, a ojo de buen mitinero, 20 por ciento de movilizados por las alcaldías que no gobierna Morena). En la plaza misma y en las redes sociales, los convocantes no ocultaban su alegría por, al fin, disputar un espacio simbólico central al obradorismo.

Presidente, mi presidente, le dijeron a Marko Cortés cuando abordaba una enorme camioneta blanca. Sólo una o dos personas alcanzaron a ofrecerle sus respetos, porque el líder panista rápidamente subió el vidrio oscurecido de su vehículo, estacionado a una calle del Zócalo. Hacía calor.

Poco después, el dirigente del partido, del cual nunca ha sido militante Genaro García Luna –Cortés dixit– celebraba que «más de 500 mil personas nos reunimos para que en Palacio Nacional entiendan que la gente ya está cansada de su mal gobierno«.

Mucha crema partidista en los tacos ciudadanos, porque de haber reunido ese número, su camioneta difícilmente podría haber llegado a la esquina de 16 de Septiembre.

Con mayor fidelidad a la aritmética, el perredista Fernando Belaunzarán, en su calidad de maestro de ceremonias, diría poco antes de las 11 de la mañana: ¡somos un chingo!

Y sí, lo fueron. La plaza y las calles aledañas se llenaron por completo, de manera que porciones de los manifestantes tuvieron que conformarse con seguir los discursos en las pantallas colocadas ex profeso.

La calle 16 de Septiembre, entre Pino Suárez y 20 de Noviembre, repleta, estalló en ovaciones repetidas veces con el discurso del ex ministro José Ramón Cossío, cuya intervención dejó en el olvido, para bien de la imagen opositora, el ramillete de lugares comunes y consignas que había soltado poco antes la priísta Beatriz Pagés.

Corruptazo, conservador, hipócrita, le endilgó en la mañanera del pasado jueves el presidente Andrés Manuel López Obrador, a propósito del carpetazo de la Corte al caso de la Guardería ABC.

Acusó recibo el ex ministro y respondió en la Plaza Mayor, dirigiéndose a las ministras y ministros que tendrán en sus manos el futuro del plan B: “Quienes estamos aquí queremos hablarles con otro lenguaje, con el lenguaje de la confianza y el respeto que corresponde a los demócratas… sabemos de las presiones a que están siendo sometidos por quienes quieren apropiarse del sistema electoral mexicano”.

Rosario Alfaro Flores, trabajadora administrativa de la Secretaría de Educación, fue una de las entusiasmadas con el discurso del ex ministro. Vino de Ecatepec con una cartulina rosa en la que escribió un mensaje que mostraba con orgullo para la foto: Yazmín Esquivel plagiaria, fuera de la SCJN

–La ministra ha dicho que no plagió.

–Eso es no tener vergüenza. Es un mal ejemplo para los jóvenes que ya no van a querer estudiar, sino comprar sus títulos.

La compañera de marcha de la señora Alfaro portaba otra cartulina con la leyenda “No al plan B. Es incapacitar al INE”.

La marcha se adivinaba nutrida desde el Metro mismo. Los vagones venían llenos de personas vestidas con prendas rosas, algunas con flores del mismo color que luego depositaron en el portón de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, terreno donde pronto estará la disputa.

Otro indicador: al finalizar el mitin, pasadito el mediodía, era imposible conseguir una silla en los restaurantes de la zona, mientras que de los estacionamientos salían montones de automóviles de quienes no se animaron a viajar en el transporte público.

Venimos de muy lejos, dijo Belaunzarán, en referencia a la lucha por la democracia electoral, y trajo a la plaza a Octavio Paz, Luis H. Álvarez y Heberto Castillo.

Pero no eran los ilustres fallecidos las figuras representativas de la marcha opositora. Algunos acudieron en respuesta al llamado de Vicente Fox, otros para acompañar a Alito Moreno, y quizá unos más, despistados, por Ulises Ruiz o Elba Esther Gordillo.

No fueron, con todo, los cartuchos quemados los que unificaron a los manifestantes. Vinieron, dijo la convocatoria, porque #Mivotonosetoca, pero a muchos los movían otros agravios, reales o imaginarios.

Francisco Javier Argotte, comerciante de Neza, trajo una cartulina en la que escribió: “Si el INE nos falta, las próximas elecciones serán organizadas por el pueblo uniformado (Ejército) y el pueblo armado (narco)”. Al comerciante Argotte lo movió la defensa del INE, pero también la corrupción de este gobierno: puede ser que él (López Obrador) no robe, pero está rodeado de una camarilla que saquea.

En su juventud, el comerciante votó por Carlos Salinas (que no fue tan malo como se dice), pero desde 1994 vota por el PAN.

Otro cartel pergeñado a mano en la avenida 20 de Noviembre: Ya basta de caprichos y necedades por parte de este gobierno. Lo porta Ximena López, quien lamenta su apellido, y con su esposo, Carlos Álvaro Barneta, está convencida de que si le quitan el dinero al INE van a poner a quien quieran.

–Dile dónde trabajas –conmina la esposa.

–En el Metro, y le puedo decir que desde que llegaron los gobiernos del PRD se acabó el mantenimiento.

Además de las consignas genéricas de defensa del INE, un grito fue el que unió las voces, sobre todo en la despedida, cuando todos emprendieron el camino de vuelta.

Fue el grito de las clases medias que se sienten agraviadas. Lo soltaron de manera espontánea en 20 de Noviembre, en Pino Suárez y Madero. Una persona comenzaba y el grito se extendía de manera espontánea: ¡Fuera López, fuera López!

Elba Esther Gordillo se sumó con un video en el que repitió la consigna: Mi voto no se tocaVenimos de muy lejos, había dicho Belaunzarán. Sí, de tan lejos como del fraude patriótico que impidió que el panista Francisco Barrio llegara a la gubernatura de Chihuahua en 1986. La entonces priísta Gordillo, como registra la historia, fue la operadora estelar.

fuente: La Jornada

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