Argentina. La izquierda frente al balotage: se inclinan por no votar a la ultraderecha representada por Milei y también posiciones abstencionistas
Resumen Latinoamericano, 31 de octubre de 2023.
foto: Sectores de Izquierda llaman a no votar a la ultraderecha, dejando abierta la puerta para votar a Massa, o inclinarse por la abstención.
Declaración. Posición del PTS frente a la situación política nacional y el balotaje
Esta primera declaración de la dirección nacional del PTS es para poner nuestra posición a consideración del resto de los partidos que componen nuestro Frente de Izquierda y de Trabajadores Unidad, con el fin de intentar acordar una posición común de nuestras organizaciones y su militancia.

Los tres millones de votos que sumó Unión por la Patria este 22 de octubre se explican mayoritariamente por el enorme repudio y temor que despertó la campaña de la derecha, encarnada centralmente por Javier Milei, pero también, a otro nivel, por Patricia Bullrich, que junto con Mauricio Macri hoy se convirtieron en el principal aval del ultraderechista. Una muestra más de la falsedad del discurso “anti casta” y una orientación de amoldarse al establishment político y los lineamientos de la derecha más tradicional expresada en el PRO.
En las semanas previas a la elección general el candidato de la Libertad Avanza dejó en evidencia adónde lleva su programa económico, alentando con declaraciones la corrida cambiaria y hasta la salida de depósitos en pesos de los bancos.
Ese proyecto reaccionario propone una dolarización que, de llevarse a cabo, implicaría un enorme salto en la pulverización de los ya alicaídos salarios y una mayor dependencia del país. Plantea privatizaciones de los ferrocarriles, de Aerolíneas y de otras empresas estatales, es decir miles de despidos, que se sumarían al cierre de distintas entidades estatales, de la cultura, de la ciencia y la tecnología. Implica, además, misoginia por doquier y una reversión de los derechos de las mujeres y la diversidad sexual. La eliminación de la ESI obligatoria, para que se impongan ideas reaccionarias. Plantea, también, la justificación del genocidio bajo el mandato del poder económico. Acordó con lo más podrido de la burocracia sindical, como Luis Barrionuevo, para barrer con las conquistas que aún mantiene un importante sector de la clase trabajadora, quien ante el revés electoral del 22 de octubre ahora lo abandona.
Esto lo llevó a Milei a suprimir todo el perfil “anti casta”, con el que capitalizó la bronca contra los que vienen gobernando hace décadas, y cerrar filas con un sector de la política tradicional de la derecha como son Macri y Bullrich.
Desde la izquierda denunciamos siempre a la derecha que encarna Milei. La enfrentamos desde que surgió, sin naturalizarla, denunciado su programa de ajuste neoliberal y su agenda político-ideológica completamente reaccionaria y represora, mientras que desde el oficialismo se la promovía y se le daba prensa “para dividir a la oposición”. Cuando Myriam Bregman lo sindicó como “gatito mimoso del poder económico”, desnudó el verdadero carácter de Milei ante millones de personas en los debates presidenciales. Allí Myriam denunció su negacionismo del genocidio, levantando bien alta la bandera de nuestros 30.000 compañeros y compañeras, mientras el resto de los candidatos callaba. También planteó el derecho de las mujeres y disidencias; y denunció el consenso extractivista, demostrando que todas las fuerzas políticas capitalistas, de una manera u otra, se subordinan al mandato del FMI y se alinean incondicionalmente con la política criminal de Israel contra el pueblo palestino, que hoy está causando una verdadera masacre en Gaza y Cisjordania.
Sabemos que millones eligieron votar a Massa para impedir que avanzara el nefasto proyecto político, económico y cultural de Milei. Lo hicieron, en muchos casos, a pesar de conocer su trayectoria política, sus vínculos con el poder económico o sus posiciones derechistas en varios temas, como la llamada inseguridad. Solo el enorme temor al triunfo de Milei explica que muchos y muchas hayan decidido votar al candidato oficialista, que pasó del 21% al 36,6% de los votos, quedando con un holgado margen sobre el mal llamado «libertario».
El 19 de noviembre se dará la segunda vuelta, un balotaje, entre estos dos candidatos, una reaccionaria institución creada por el pacto de Olivos entre Menem y Alfonsín en 1994 para legitimar con una mayoría artificial al futuro Presidente, intentando obligar a quienes eligieron otras opciones a que voten por uno u otro, y así contar con un Ejecutivo más fortalecido para aplicar los designios del capital.
De cara a ese balotaje, seguramente millones volverán a utilizar su voto para evitar un eventual triunfo del ultra reaccionario Milei. Comprendemos esta actitud, pero no la compartimos, ya que sería contribuir a fortalecer una opción contraria a los intereses de los trabajadores y de continuidad con el sometimiento al FMI. Desde ya que llamamos a no votar a Milei, sin embargo desde la izquierda no podemos darle ningún tipo de apoyo político ni electoral a Massa.
Es que Sergio Massa es hoy el principal responsable de un ajuste que hunde las condiciones de vida de las grandes mayorías trabajadoras. Bajo su gestión como ministro de Economía, la inflación llegó a cifras que no se sufrían desde hace más de tres décadas, profundizando la caída del salario real, los haberes jubilatorios y planes sociales. Fue el mismo Massa el que implementó el 14 de agosto, a horas de las PASO, una devaluación del peso oficial a pedido del FMI y luego anunció una serie de medidas como parte de la campaña electoral (sumas fijas, devolución del IVA, la cuasi eliminación del impuesto al salario, etc.), que aun así no revirtieron la pérdida general de todos estos años, mientras que la inflación sigue en su espiral ascendente licuando los salarios y jubilaciones. Según el propio INDEC luego de cuatro años de gobierno peronista, más de la mitad de los niños y niñas y adolescentes vive bajo la línea de pobreza.
No es casual que el candidato del oficialismo hoy tenga el aval y el apoyo de la mayoría de los agrupamientos y sectores de la clase explotadora (la AEA, los banqueros, el grupo Clarín, etc) que cree que con él y el peronismo se puede garantizar “gobernabilidad” para seguir avanzando en los planes de ajuste, en la flexibilización laboral, el extractivismo, y poder seguir haciendo sus negocios frente a lo que consideran una “aventura”. Ese aval llega, incluso, hasta el mismo imperialismo yanqui, dados los lazos que tiene el ministro con la Embajada de EE.UU., así como importantes sectores del Poder Judicial y del sistema mediático. Ese apoyo no es gratuito, implica políticas para el futuro.
Sergio Massa fue el responsable de que se legalizara en el Congreso el infame pacto colonial con el Fondo Monetario Internacional con los votos de casi todos los diputados y senadores de Juntos por el Cambio. Un pacto que -como denunciaron los diputados del FITU- trajo más inflación y penurias sobre las mayorías populares.
El problema no es solo la gestión del ministro/candidato. Es también el proyecto político que propone a futuro. Tomando como propio el discurso y perfil de Horacio Rodríguez Larreta, ha reiterado que apuesta a un “gobierno de unidad nacional” …con quienes reprimieron a docentes y pueblos originarios -como el gobernador jujeño Gerardo Morales- y “sectores del PRO, radicales y liberales”, dejando así la puerta abierta, incluso, a sectores del mismo partido de Milei-Villarruel. Si Massa ganara, intentará conformar un gobierno fuerte con sectores de la derecha para poder llevar a cabo el programa del FMI y el poder económico, “un consenso del 70%”, como también propuso el embajador yanqui Marc Stanley.
La burocracia sindical que dirige la CGT y las CTA es la responsable de las múltiples divisiones que hoy tiene la clase trabajadora, dejó que se hundiera el salario sin mover un dedo y hoy se constituye en un importante apoyo al proyecto reaccionario, extractivista y proimperialista de Sergio Massa.
El candidato de UxP ha ratificado que va a pagar hasta el último centavo de la deuda ilegítima y fraudulenta, lo que inevitablemente redundará en nuevos saltos devaluatorios, tarifazos y más inflación. La vía para pagarla es profundizar una orientación extractivista, fomentando la megaminería, el agronegocio y proyectos fósiles contaminantes de fracking y en el mar, entre otras actividades que destruyen el agua, los territorios y las poblaciones al servicio de un puñado de grandes empresas y multinacionales. Eso implicará nuevos ataques contra las mayorías populares. No casualmente ya ha salido a enfrentar las medidas de lucha de las y los docentes en defensa del salario. Precisamente por todos esos motivos, nuestra fuerza, que es parte de cada lucha contra el ajuste que viene imponiendo, así como enfrenta con todas sus fuerzas y llama a no votar a Milei, no puede avalar a Massa ni darle ningún apoyo en el balotaje, y se prepara para luchar junto a la fuerza de los trabajadores, las mujeres y la juventud contra cada nueva medida de ajuste que quieran imponer, por la recuperación del salario y las jubilaciones, contra la precarización laboral y para terminar con la dominación del FMI.
Pese al importante triunfo de Massa, el peronismo unido hizo la peor elección presidencial de su historia. No resulta casual que, en el transcurso de este desastroso gobierno hayan surgido fenómenos aberrantes como el mismo Milei, con quien el propio oficialismo colaboró para la confección de sus listas. Un fenómeno demagógico que se presentó como alternativa de supuesto cambio para millones, que solo vieron en estos años empeorar su nivel de vida bajo los gobiernos kirchneristas y macristas. Una falsa alternativa para esos millones que quedaron totalmente desamparados por la dirigencia sindical burocrática y la de las organizaciones sociales oficialistas.
Por su parte, en el nuevo escenario político, estalló Juntos por el Cambio, dividido entre una derecha dura que salió derrotada y que ahora apoya a Milei y sectores que se acercan a Massa. Este tipo de acercamientos tiene precedentes. Ya vimos cómo, durante el gobierno de Macri, gran parte de las bancadas de diputados y senadores peronistas votaban las leyes de ajuste y entrega que impulsaba Cambiemos.
El espectáculo que dan frente a los miles que no llegan a fin de mes y la pelean cada día, no deja de ser lamentable. La casta política negocia y pasa de un lado al otro en forma completamente obscena, mientras naturalizan a los Insaurralde y los ‘Chocolate’ Rigau.
Nadie puede negar los valores y principios que defiende la izquierda revolucionaria, que enfrenta a todos los políticos carreristas que responden a la clase capitalista y la decadencia sin límites de su régimen social y político.
Como planteó Myriam Bregman en el último debate presidencial, desde el Partido de Trabajadores Socialistas (PTS), como parte del Frente de Izquierda Unidad, proponemos construir una nueva fuerza política independiente de izquierda, de la clase trabajadora, anticapitalista y socialista.
Para esa pelea, es un punto de apoyo la votación que logramos este domingo 22, donde alcanzamos 850.000 votos en distintas categorías, a nivel nacional. Donde, además, logramos fortalecer nuestra bancada nacional de diputados, con el ingreso por la provincia de Buenos Aires de nuestro compañero Christian Castillo, dirigente de nuestro partido. De esta forma, el FITU contará cinco diputados nacionales, siendo una voz fundamental de cara a las batallas y luchas que vendrán ante la crisis y el intento de ajuste.
Nuestra pelea es para poner de pie una nueva fuerza política, alternativa a los viejos partidos y a los que se presentan como nuevos, pero representan a la derecha más rancia, una nueva fuerza que sea el instrumento político de las mayorías obreras y populares que sólo podrán evitar la catástrofe que nos amenaza con una lucha de conjunto que desemboque en una huelga general.
Sabemos que muy pronto nos encontraremos en las calles con los millones que rechazarán los planes de ajuste. Para prepararnos para esas peleas, nos proponemos organizarnos en común con ellos y ellas en los lugares de trabajo, estudio, en los barrios. Gane quien gane, serán tiempos difíciles y habrá que salir a luchar, levantando un programa que plantee una salida a la crisis a favor de las grandes mayorías populares, atacando para eso los intereses del gran capital y el poder económico.
Necesitamos construir una nueva fuerza política que sirva para unir a los de abajo, para pelear por una nueva sociedad sin opresión ni explotación, por un nuevo orden socialista construido desde abajo. Donde gobiernen los que nunca gobernaron: los trabajadores y las trabajadoras.
Dirección nacional del PTS, 29/10/23
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Declaración política de la Tendencia Guevarista
Las elecciones del domingo 22 de octubre confirmaron –en lo central- lo que
algunas organizaciones veníamos planteando: que los grandes grupos
económicos nativos y el imperialismo no veían condiciones para aplicar a
rajatabla un Plan como el que enarbola Milei. De allí el retiro de esos
sponsores primero, y las críticas cada vez más acentuadas contra LLA en los
diferentes medios de comunicaciones de esos grupos, después. Hasta la
jerarquía vaticana, como sus obispos acá, salieron a militar contra de Milei.
¿El motivo? No lo ven como el piloto de tormenta que la burguesía necesita en
momentos de una crisis económica y política fenomenal tanto a nivel local
como en el mundo . Desde luego que tanto Milei, como sus voceros,
aportaron mucho para que se lo viera como alguien sin la cordura política
necesaria para momentos como los que vivimos.
Pero sería ingenuo creer que la “remontada” de Massa y el PJ se basaron en
la propaganda de los días previos (como el de las tarifas de colectivos y trenes,
etc). Esa “remontada” está cargada, fundamentalmente, de fraude, y en mucha
menor medida de la propaganda de los últimos días ya que tiene su
importancia que el pasaje del tren sea de $100; pero ello desaparece frente a la
carne (y otros productos( vale $3000 el Kg!!! Un fraude que no será
denunciado por nadie porque está bendecido por la patronal nativa, la curia
católica y el imperialismo, entre otros. Es decir, por las expresiones políticas y
espirituales de los que tienen el verdadero poder.
¿Acaso alguien en su sano juicio puede creer que la vida de lujo de Insaurralde
(como el escándalo por las tarjetas de “Chocolate”) no produjeron asco en
gran parte del pueblo trabajador? ¿No era acaso esa, justamente, una de las
banderas por las cuales algunos votaron a Milei y muchísimos/as más no
fueron a votar directamente? Y ahora los propagandistas del sistema nos
dicen que la “ventaja” de Massa tiene que ver con que unos dos millones de
ciudadanos que no habían ido a votar en las PASO ahora fueron para votar por
el candidato que siendo Ministro tiene la carne a 3 mil; la nafta a casi 1
dólar!!!, etc-. O sea, gente que no fue a votar porque está harta de la miseria,
la corrupción, la decadencia en la que nos metió esta gente al ver la vida de
Insaurralde, la “picardía de “Chocolate” y los precios de los alimentos
comprendieron que tenían que votar a alguien que es la personificación de Alí
Babá.
Podría caber una explicación si al menos fuera cierto eso de que “roban, pero
hacen”. Pero es lo contrario. Roban justamente lo que estaba destinado para
que se haga algo!! Ese es el rechazo que se vio reflejado en el gran número de
abstenciones, votos en blanco y anulados en las PASO y que ahora fueron
“maquilladas” de votos a Massa.
Pero estas elecciones también mostraron otras cosas. Por un lado, lo precario
de la “estabilidad” política, económica y de la gobernabilidad capitalista. Por
otro, la existencia de bolsones burgueses resistentes a las propuestas de abrir
indiscriminadamente la economía y arrasar con las economías regionales
como con los subsidios que reciben.. El discurso de Massa en la noche del
domingo reflejo eso, el difícil “equilibrio” que enfrentará. Más allá que sea
hombre de la embajada yanqui, no puede desconocer esa realidad, por eso les
tira un centro en su discurso a esos sectores. De ahí a que le cumpla totalmente
a e los mismos hay un trecho.
Coherente con esta visión Perfil del jueves 26/10 trae un sugerente título en
una de sus columnas: “El mercado ya tiene a su ganador en el balotaje …..”.
Allí plantea que “el mercado ve presidente a Massa” y que ello explicaría el
retroceso del dólar blue como de la dolarización de las acciones. Pero lo más
jugoso está en lo que sigue a continuación. Allí dice que analistas locales
como internacionales (incluso grandes inversores financieros) reconocen que
muy difícilmente se “achique el Estado”, o sea eliminación de la salud como
la educación pública, y también aquellas estructuras que evitarían “las
reformas laborales, impositivas y comerciales que necesitan los negocios para
las inversiones”. Que, si bien coinciden con el diagnóstico de Milei (que es lo
que ellos exigen) el temor que los embarga es que –por falta de fuerza
(política) para realizar esos cambios- esos “cambios queden por la mitad”. De
allí que concluyan que más vale “malo conocido que loco por conocer”.
La caída estrepitosa de Juntos por el Cambio a nivel nacional, como de LLA
en Capital Federal y Bs As.es parte de la inestabilidad política del capitalismo
argento que puede acarrear una crisis de gobernabilidad. Si alguien expresaba
el antipiqueterismo más furibundo, ese era Ramiro Marra. Y sacó solo el
13%!! en Capital Federal, donde vive gran parte de los sectores medios más
conservadores. Algunos podrán decir que esos sectores confían más en Juntos
por el Cambio para esa tarea. Pero resulta que Juntos para el Cambio fue
borrado del ballotage y es muy probable que sea borrado como fuerza política
nacional de aquí en más. Y falta ver si LLA (después del 19/11) no sigue el
mismo camino, con lo cual desaparecería también la posibilidad de un
bipartidismo que siempre fue la aspiración de la burguesía.
Es más, la explosión de Juntos por el Cambio deja girando en el aire a las
gobernaciones e intendencias obtenidas y, en esa cueva llamada Parlamento
Nacional, se verá reflejado en la constitución de sub-bloques. Otra
consecuencia de dicha la explosión de Juntos x Cambio es que puede perder
la mayoría en la Legislatura de CABA. Muy posiblemente ése sea el motivo
por el cual Jorge Macri no acompaña hoy a su primo y a Bullrich en su abrazo
a Milei.
La pregunta es ¿la LLA puede constituirse en una fuerza nacional como lo fue
J x C? Eso está por verse. Y el principal enemigo de ello es que el abrazo con
quienes son parte de la casta que denunciaba y que muy posiblemente le
cueste aún más. De ser así, la crisis que implosionó a J x C se trasladaría a
LLA.
Este temblor en las instituciones del Poder burgués llegó a la propia corte
Suprema. Donde Rosatti tomó partido por Massa, alejándose así de quien lo
había puesto al frente de la Corte. Lo cual es una señal de alerta para Macri
pues puede comenzar a visitar Comodoro Py como lo hace CFK.
Parlamentarismo y Democracia
Confundir régimen parlamentario con democracia es una de las mayores
ingenuidades políticas de estos tiempos. Es más, las distintas modificaciones a
las leyes, como la sanción de la que establece la vigencia de los llamados
DNU (decreto de necesidad y urgencia), como el papel de los llamados
lobbys, dejan al descubierto que la gran burguesía monopólica y el
imperialismo necesitan el parlamento solo para “legitimar” toda su actuación
totalmente antidemocrática y al margen de ese Parlamento. Nada importante
se decide –desde hace años ya- allí. Esa institución de la burguesía está solo
para cuestiones decorativas y para dar conchavo a una cantidad de punteros
con muy buenos ingresos. Todo, a costa del sudor, la sangre y el hambre del
pueblo trabajador.
¿Acaso fue en el parlamento, donde se decidió entregarle tierras a Lewis? ¿o
el desalojo de los pueblos originarios y los consiguientes desmontes para
plantar soja por ejemplo?. El caso Lewis es paradigmático. Se apropia de
tierras que legalmente no podría y, además, cierra caminos mediante el uso de
patotas armadas sin que ninguna institución burguesa se preocupe por hacer
cumplir la propia ley burguesa. El parlamento es –desde hace años- la
escribanía de las grandes corporaciones capitalistas. De allí lo limitado (y
antirrevolucionario) de las tácticas puramente parlamentaristas.
Y no se trata de no participar en la campaña parlamentaria. Sino de cuál debe
ser el tipo de participación. Es decir, que el fin no puede ser buscar contar con
más o menos bancas porque, como dijimos, no es ahí donde se sanciona lo que
se va hacer o dejar de hacer. La participación solo puede (y debe) ser de
denuncia de esta situación y, por tanto, de un llamado a la movilización
política revolucionaria de las masas para destruír este Estado y, sobre esas
cenizas levantar un Estado revolucionario Obrero y socialista. No se trata de
más bancas para impulsar leyes obreras en el parlamento burgués, pues eso es
ingenuidad pura. Eso solo sirve para adormecer la conciencia obrera y
popular. Para hacerles creer que es posible cambiar las cosas con más o menos
diputados/as.
Que dejaron las “elecciones” del 22
Lo primero que cabe señalar es que hubo (y hay) un rico debate en el seno de
nuestra clase y nuestro pueblo acerca de estas elecciones y, sobre todo, el
futuro. Lo cual desmiente que el voto blanco, o la abstención, sean sinónimo
de indiferencia. Todo lo contrario. Fue un voto pensado, que rechazó todo el
circo montado por los explotadores. Ahí está la huelga de los trabajadores de
Intercargo el mismo Lunes 23, que paralizó los vuelos de dos empresas aéreas
en reclamo de condiciones laborales y salarios. Lo que no se condice con el
triunfalismo del FIT U de haber ganado una banca más!!!
Si corresponde una autocrítica nuestra en el sentido de no haber puesto mayor
empeño y fuerza en militar y fortalecer la Coordinadora Contra la farsa
electoral.
Pero, además, algo que debe estar presente en cualquier análisis de situación
es que esta debacle en las esferas del Poder burgués tiene que ver con la
situación de masas que vivimos. Las masas no están para atrás como se
podría creer. Al contrario. Esto es un polvorín, aunque no exista una
vanguardia revolucionaria capaz de poder empujar esto a un camino
revolucionario. Pero objetivamente estamos ante una situación que cualquier
chispa puede encender la pradera. Una pradera donde además de los conflictos
de clase nacionales juegan también varios actores mundiales de peso.
Cuando lo propios voceros del capital reconocen que Massa es malo, pero que
es el único capaz de mantener el barco a flote (aunque no haga las reformas tal
cual ellos las exigen) están reconociendo eso. De allí la nota de Perfil de que
el mercado ya tiene presidente. Será un mal presidente pero predecible para la
burguesía. Y eso es muy importante en los momentos que vive el mundo, de
amenaza constante de guerra generalizada. Por ello no es casual que RT (el
canal de Putin) saque el Lunes mismo un reportaje de Correa a CFK,
certificando las fuerzas que se mueven tras de escena.
En ese sentido, el abrazo Bullrich/Milei significa el fin de la propaganda de
LLA de romper con China, Rusia, etc, países con quienes tenemos un
intercambio comercial y dependencia financiera importante en estos
momentos, además de Brasil, claro está.
En un panorama así más vale que lo más rebelde no puede ser un Frente que
se conforma con una banca más y que declara, por boca de Miriam Bregman,
que Milei y Massa no son lo mismo!! Como personas muy posiblemente no,
pero desde el punto de vista de los intereses que representan decir que no son
lo mismo equivale a lavarle la cara a Massa y confundir a la clase obrera.
En un panorama así la rebeldía está del lado de los que no van a votar o, si
van, votan en blanco. No de los que “descubrieron” que Milei y Massa no son
lo mismo.
Esa franja social, que expresa a millones de trabajadoras y trabajadores, es la
base a la que nuestra organización, como el Frente que estamos impulsando,
debe interpelar. Allí está lo más avanzado de nuestra clase y nuestro pueblo.
Y, en ese camino, es muy importante reflotar la Coordinadora contra la farsa
electoral levantando el no voto o voto en blanco con una perspectiva socialista.
Mucho más cuando sectores de Juntos por el Cambio posiblemente llamen a
no apoyar a ningún candidato, y sectores de LLA avanza –defraudados- giren
a la oposición política.
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PARTIDO DE LA LIBERACIÓN

VOTAR CONTRA MILEI Y DERROTAR A ESTE FASCISTA
Luego seguir la lucha contra el gobierno de “unidad nacional” de Massa y el FMI
En las PASO del 13 de agosto y en las elecciones del 22 de octubre, el Partido de la Liberación (PL) de Argentina votó a Myriam Bregman y las listas del FITU, porque teníamos coincidencias con esa izquierda en asuntos tan importantes como el no pago de la deuda externa, romper con el FMI y terminar el ajuste que el gobierno actual lleva contra la clase trabajadora y sectores populares, en defensa de los derechos humanos, etc. Estamos orgullosos de haber votado a favor de esas posiciones, que defendemos hace décadas en la lucha de calles.
Desgraciadamente, el próximo 19 de noviembre no habrá lugar para una candidata de izquierda, ni siquiera para uno del campo popular. Disputan la presidencia un fascista como Javier Milei, de La Libertad Avanza, y un derechista como Sergio Massa, de Unión por la Patria, ex Frente de Todos, ex Frente de la Victoria, ex Frente Renovador, etc.
En esas circunstancias concretas y desgraciadas, el PL llama a votar contra Milei y derrotar a este fascista que fue creciendo como político de la mano de monopolios como Aeropuertos Argentina 2000, del grupo Eurnekian, y antes la AFJP Máxima, del Banco británico HSBC. Al calor de la crisis, fomentada por aquellos monopolios y con el peso sofocante de la deuda externa ilegítima contraída en 2018 por Mauricio Macri con el FMI, Milei fue apareciendo como una alternativa política. Se vio muy favorecido por el desencanto de gran parte de la población frente al gobierno de Alberto Fernández, Cristina Fernández y Sergio Massa, que convalidaron la deuda con el Fondo, practicaron un duro ajuste antipopular y llevaron la inflación a las nubes. Con todo eso a favor Milei salió primero en las PASO, con 30 por ciento de los votos, y en la primera vuelta fue segundo con un porcentaje similar, entrando al balotaje.
Es un fascista que justifica a la dictadura genocida de Videla y niega el terrorismo de Estado y su secuela de 30.000 desaparecidos. Propone un ajuste más brutal que el que hoy exige el Fondo y ejecuta el gobierno actual. Quiere privatizar la educación pública y la salud, propone eliminar la moneda nacional y dolarizar la economía, dinamitando el Banco Central. Privatizará YPF y Aerolíneas, ajustará más a los jubilados y volverá a las AFJP privadas. Practica el negacionismo y la violación de los derechos humanos, desconoce los derechos de las mujeres y la ESI, quiere la libre portación de armas y la venta de órganos, etc. Y en política internacional se alineará incondicionalmente con Estados Unidos e Israel, las potencias que hoy están cometiendo genocidio contra Gaza y Cisjordania, con más de 8.300 palestinos muertos, sobre todo niños y mujeres. Milei también dijo que rompería con China, Brasil y el Mercosur, e incluso con el Papa y el Vaticano. Coherente con ello considera que la izquierda es una basura. Y la basura -dice - hay que barrerla y enterrarla…
Por esto el 19 de noviembre hay que votar contra Milei e impedir la llegada al gobierno de semejante fascista, amigo de los neonazis de Vox de España y Bolsonaro de Brasil. Si ya teníamos suficientes razones para votar en su contra, el pacto que se realizó en estos días entre Milei, Bullrich y Macri, agregó una razón más: lo apoya el PRO, el sector más reaccionario de Juntos por el Cambio que entre 2015 y 2019 nos endeudó con el FMI, cerró miles de Pymes, sumó desocupados y pobres, aumentó ganancias de los monopolios y bancos, entregó más aún nuestras Malvinas a los ingleses, agredió a pueblos hermanos como Cuba, Venezuela y Nicaragua, y dio carta libre a la Gendarmería para desaparecer a Santiago Maldonado en Chubut, en medio de la represión a los mapuches; y a Prefectura para asesinar a Rafael Nahuel en Río Negro, aumentó los casos de “gatillo fácil” con las felicitaciones al policía Chocobar y encarceló a numerosos presos políticos. Todo eso hay que tener en cuenta, además de los múltiples casos de corrupción que pesaban contra Macri.
Por eso el PL llama a votar contra Milei, para derrotarlo. No caben las “terceras posiciones”, ni el voto en blanco, ni la seudo neutralidad, ni el voto impugnado que adoptan otras fuerzas del campo popular, por caso parte del FITU. Ni hablar de las posturas de los ahora enojados radicales como el represor Gerardo Morales, o Elisa Carrió, o el sector de Rodríguez Larreta. Morales, Carrió y Rodríguez Larreta son una porquería política. Hoy no hay neutralidad que valga cuando están en serio riesgo las pocas conquistas sociales y democráticas que nos quedan en esta democracia burguesa con la que no se come, ni se educa, ni se cura.
Por supuesto que nuestro Partido sabe bien quién es Sergio Massa, un peronista de derecha que en 2011 rompió con el kirchnerismo por derecha y fue factor importante con su candidatura para que Macri ganara el balotaje de 2015 (¡algo que el kirchnerismo le endilgó a la izquierda!). Macri lo llevó al Foro de Davos en enero de 2016, justo cuando Morales encarcelaba a Milagro Sala en Jujuy. La bancada renovadora de Bossio y Caamaño votó al macrismo casi todas las leyes en Diputados. El libro ArgenLeaks lo ubica a Massa como el más asiduo visitante de la embajada yanqui en 2009-2013 y sus contratos en Tigre con el Manhattan Institute del comisario William Bratton. Luego profundizó su amistad con funcionarios del Departamento de Estado como Juan González y asesores de la Casa Blanca como Jake Sullivan. Por eso el PL califica a Massa como hombre de la Embassy.
A ese prontuario de Massa hay que añadirle todo lo actuado desde 2019 en la titularidad de la Cámara de Diputados, desde agosto del 2022 en Economía y ahora como candidato presidencial: ajuste, pobreza, devaluaciones, inflación, pago de la deuda, agrodólares, acuerdos con los monopolios, etc. Su eventual gobierno dará continuidad al ajuste fondomonetarista y profundizará el modelo extractivista agrosojero minero exportador, buscando negocios para esas corporaciones y divisas para pagar la deuda eterna. Y encima lo hará con un gobierno con su amigo el represor Morales, otros dirigentes radicales, peronistas de derecha y hasta gente de Milei, según Massa declaró.
El PL es opositor al gobierno que Massa integra y en el caso que llegue a la Casa Rosada profundizará esa oposición. Llamamos hoy a votar contra Milei pero al mismo tiempo convocamos a un frente popular, democrático, antiimperialista y antifascista, para apoyar a las luchas obreras y populares ahora y después del 10 de diciembre. Para salir de la crisis se necesita mucha rebelión popular y un gobierno popular, no un gobierno del fascista Milei ni uno del peronismo de derecha de Massa.
PARTIDO DE LA LIBERACIÓN
30 de octubre de 2023
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Marabunta y su posición frente a las elecciones
Llamamos a un voto Anti Milei en el balotaje
Desde Marabunta sostenemos que La Libertad Avanza es un proyecto neoliberal destructivo que sólo empeorará los problemas económicos, dejando más pobreza e indigencia, golpeará aún más a las organizaciones populares y profundizará la destrucción de la naturaleza. Es una alternativa autoritaria, que defiende genocidas y busca hacernos retroceder aún más en conquistas populares atacando a la clase trabajadora ocupada y desocupada y al movimiento transfeminista. A la precariedad de la vida hay que enfrentarla con organización y lucha, con poder popular y democracia, no con mercado.
🔥Por eso, entendemos que de cara al balotaje hay que disputarle cada voto a Milei, así sea que para enfrentar ese proyecto reaccionario se vote a Massa, o que por rechazo a ambos candidatos se opte por votar en blanco, impugnar o no votar.
😒Esto no implica nuestro apoyo político a Massa: su posible gobierno de “Unidad Nacional” representará a los empresarios, continuará el alineamiento con el FMI ajustando a les trabajadores y buscará hacerse de dólares profundizando el extractivismo a costa de los pueblos y los territorios. En definitiva, nuestro llamado es a organizarse y luchar en las calles para enfrentar lo que viene.
👓Un entramado internacional empujó el crecimiento de Milei. También lo hicieron medios que ahora le dan la espalda. El balotaje entierra la campaña contra la “casta política”: Macri y Bullrich ahora le dan su apoyo. Pero también tiene responsabilidad el propio gobierno nacional y su ministro-candidato Massa en el avance de la ultraderecha, por el empeoramiento de las condiciones de vida, la corrupción generalizada y hasta el armado de listas de Milei en algunos distritos.
🫵🏽La situación económica está en un momento bisagra. El futuro gobierno buscará realizar cambios estructurales y para enfrentarlos necesitaremos estar en pie de lucha, en unidad, como clase trabajadora y sectores populares.
✊️La salida que hace falta y los cambios radicales necesarios son por izquierda, terminando con este sistema de explotación, opresión y depredación de la naturaleza. Construir esa perspectiva política se hace más importante que nunca.
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PARTIDO COMUNISTA DE LOS TRABAJADORES
DEJAR DE PISAR SIEMPRE LA MISMA PIEDRA
“ No se trata de reformar la propiedad privada, sino de abolirla ;
no se trata de paliar los antagonismos de clase, sino de abolir las clases ;
no se trata de mejorar la sociedad existente, sino de establecer una nueva ”
Karl Marx – Circular del Comité Central a la Liga Comunista , 1850
Después de las elecciones generales del 22 de octubre, que determinaron el balotage entre Massa y Milei para noviembre, todos los grupos de izquierda inundaron de declaraciones al respecto, las redes de comunicación, esfuerzo intelectual que será leído sólo por una parte del mismo espectro ideológico, lejos de las masas proletarias y marginadas que prácticamente lo ignoran. Tanta elaboración de ideas para tan poca recepción. Sin embargo, lo que queda claro es que toda la producción declarativa de todas las corrientes de izquierda sirve fundamentalmente para el debate que hay entre ellas a cerca de lo que se ha hecho y de lo que hay que hacer de ahora en más.
Es evidente que la izquierda de este país se cocina en su propia tinta, encapsulada en su propio microcosmos, aislada de las inquietudes y anhelos de las mayorías populares.
Estas líneas tal vez sean más de lo mismo, aunque intentarán no serlo y proponer algo distinto.
Todas las elucubraciones del movimiento revolucionario hablan de la recuperación de Massa y la UxP desde las PASO de agosto, al tiempo que ponen el acento en el rechazo al demente fascista Milei y su “Libertad” (¿?) Avanza. De manera cuestionable, varias corrientes han declarado, explícitamente o por “defecto”, su apoyo al hombre de la Embajada yanqui, responsable del desastre económico que esquilma a las mayorías populares sin piedad desde el principio de este gobierno, pero fundamentalmente en los últimos meses –los del tigrense como ministro de economía-, señalando que el desequilibrado adorador de la Escuela Austríaca, Margaret Tatcher, Roca y Menem es el verdadero enemigo y el mayor de los peligros.
Seguramente lo es, pero… de ahí a llamar a votar a Massa… hay un trecho gigantesco.
Estamos hablando de alguien que ni siquiera es un “progre”, sino parte de la centroderecha sin vueltas.
¿Dónde queda la imprescindible acción pedagógica de una organización que se precie de revolucionaria?
¿Llamar a votar a un verdugo de la clase es educar a la clase, sólo porque utiliza métodos menos crueles que el otro verdugo?
Está clarísimo que la política correcta es convocar a votar en blanco, anular o abstenerse, al mismo tiempo que a organizarse para enfrentar lo que viene. Esto, más allá de los temores individuales que pueda generar una figura como la de Milei, porque la contrapartida es la continuación de la decadencia permanente y no propone una salida para las mayorías populares, sino todo lo contrario: más ajuste, miseria creciente y represión.
No se puede ser cómplice de ello. Porque lo que viene es nefasto y la diferencia entre uno y otro, es que uno te mete al agua hirviendo directamente y el otro te cocina a fuego lento.
Las prioridades de los revolucionarios deben estar no en el balotage, sino en la organización de la clase, la autodefensa de masas y la conformación de una red de protección para la militancia, imprescindible ante el innegable y concreto avance de la derecha más cruda y violenta.
Podemos disentir en montones de cosas, pero ante semejante realidad, todos aquellos que soñamos y militamos para construir una muy distinta, tenemos la obligación de pensar y organizar en conjunto una salida a la crisis que lacera a nuestro pueblo.
No sirven de nada los llamados vacíos a “la unidad”, sin propuestas concretas, sin el cómo, sin contenido, porque así, todos sabemos que son llamados a “la unidad detrás mío”: lo que hace falta es construir lazos a partir de cero, sentarse a debatir con el fin de acordar, no de imponer; sin hegemonías autoproclamadas porque, además, está a la vista, nadie tiene la vaca atada en el universo de la izquierda.
Es cierto que hoy en día hay una gran división en todo el espectro revolucionario, sobre todo determinada por aquellos que priorizan lo electoral por un lado (aunque digan lo contrario, toda su política gira alrededor de las urnas); y los que sus lineamientos se centran en la organización de las masas obreras para la lucha y la rebelión, por el otro. Y dentro de cada uno de esos sectores, las divisiones y enfrentamientos se multiplican también.
Lo cierto es que las elecciones mostraron el retroceso y la insignificancia de la izquierda en la consciencia de las masas, por más que los compañeros del FITU se pongan contentos por haber sacado el constante 2% de cada elección, respecto de la referencia que corresponde, que es del total del Padrón electoral, a pesar de lo cual insisten en autoproclamarse “la izquierda” ignorando a los que no acordamos con su estrategia y encaramos otros caminos.
Por el otro, la izquierda no electoralista, dividida a pesar de las argumentaciones y propuestas casi idénticas que declaman quienes la integran, tampoco acierta a ser referencia legitimada de la clase y las masas. Sin duda la división es el factor determinante para que ello ocurra.
Lo concreto es que con semejantes desencuentros y divisiones, es imposible que la izquierda esté en condiciones de hacer lo que dice pretender hacer: generar las condiciones subjetivas para la Revolución y la construcción del Socialismo.
Aunque por supuesto es nada sencilla la tarea de nadar contracorriente de la realidad impuesta por las clases dominantes, no debería ser difícil el razonamiento de los pasos necesarios que hay que dar, para intentar tener éxito al encararla:
1- Para construir una sociedad socialista, primero hay que destruir la sociedad capitalista.
2- Para destruir la sociedad capitalista, hay que destruir su Estado y sus instituciones, que es donde descansa el Poder Burgués.
3- Para destruir el Poder Burgués, hay que construir un Poder Proletario Revolucionario al nivel de aquél
4- Para construir un poder tal, hay que constituir un Estado Mayor Revolucionario que aborde la problemática de organizar a la clase en todos los escenarios de la lucha de clases.
5- Para constituir tal Estado Mayor, hay que dejar de lado la autoproclamación, el sectarismo y la división consecuentes
6- Hay que retomar efectivamente la lucha por el poder. La izquierda se ha perdido desde hace años en la pelea económica, sindical y por los derechos dentro del sistema, olvidando la esencia de su existencia: construir una sociedad donde no exista la explotación de ningún ser humano.
Teniendo en cuenta lo aquí planteado, está claro que la división es funcional al poder burgués, a su Estado y al sistema capitalista.
Ninguna corriente de izquierda actual puede por sí sola, ni la más chica ni la más numerosa, realizar lo que dice ser su objetivo revolucionario de ninguna manera.
Encontrar lazos de unidad, generar espacios de confluencia a partir de los puntos de coincidencia existentes para la conformación de ese Estado Mayor, debe ser la tarea. Esos puntos son concretos, expresados en cualquier programa de cualquier organización revolucionaria:
- No al Pago de la Deuda
- Ruptura con el FMI y demás organismos de crédito internacional
- Ruptura con EEUU, Gran Bretaña y el Estado de Israel
- Estatización de los recursos económicos estratégicos
- Estatización de las empresas de servicio
- Estatización de los ffcc, flota mercante y el 100% de YPF
- Estatización de la banca y el comercio exterior
- Fin del latifundio
Esos puntos difícilmente tengan oposición. Eso, sumado a la necesidad de organizar la Autodefensa, serían las bases para conformar una mesa de coordinación a nivel nacional, germen del imprescindible Estado Mayor, donde la cuestión electoral no interfiera. Manteniendo aún la independencia de cada corriente para aplicar sus propias políticas en lo que no se acuerde.
Hay que hacer hincapié en lo que unifica, en lugar de, como hasta ahora, lo que divide.
El futuro está allí, a la vuelta de la esquina, cercano y oscuro.
Si no maduramos, si no estamos a la altura de las circunstancias, será también nefasto.
Porque como dijo el Che:
“ Si no luchamos juntos, nos matarán por separado ”
De nosotros depende que así no sea.
PARTIDO COMUNISTA DE LOS TRABAJADORES

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