Guatemala. Informe sobre las elecciones: la derecha política y judicial provoca un «golpe electoral»
Por Carlos Barrientos Aragón, Resumen Latinoamericano, 10 de julio de 2023.
foto: Candidato del partido Semilla, Bernardo Arévalo.
- Una de las características del sistema de partidos políticos en Guatemala es que, en los últimos 70 años, ningún partido se ha repetido en la presidencia y los partidos son, sobre todo, franquicias electorales que utiliza la oligarquía para garantizar sus intereses. Desde 1954 la izquierda no pudo participar electoralmente a nivel nacional y fue hasta 1995, en el contexto del proceso de diálogo y negociación con la guerrilla, que, después de 41 años, un partido de izquierda pudo participar de nuevo en las elecciones a nivel nacional.
- Después de las movilizaciones del 2015 que dieron lugar a la renuncia del presidente y la vicepresidenta de derecha, por acusaciones de corrupción, la oligarquía junto a políticos corruptos de derecha y exmilitares contrainsurgentes, conformaron una alianza que en Guatemala se le conoce como el “Pacto de Corruptos”. Esta alianza se conformó con el fin de hacer retroceder los pasos iniciales en relación al combate a la impunidad y los juicios contra violadores de los derechos humanos durante la guerra en Guatemala, pero también con la idea de volver a tomar control férreo de toda la institucionalidad estatal, desmantelar las leyes e institucionalidad que se creó con los Acuerdo de Paz de 1996. Los dos gobiernos anteriores de extrema derecha dieron paso a un proceso regresivo en relación a las garantías y derechos humanos.
- En las elecciones generales (Presidenciales, diputados y alcaldes municipales) del 25 de junio, participaron 30 partidos políticos, con 21 binomios presidenciales. De estos, 3 partidos son de izquierda, uno de “centro” y 26 de derecha o extrema derecha.
- De los partidos de izquierda, dos de ellos participaron en coalición (Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca -URNG-, la antigua guerrilla y Winaq -una palabra en idioma maya K’iche’ que significa persona-, un partido con una importante participación de profesionales indígenas, fundado, entre otras personas, por la premio nobel de la paz 1992, Rigoberta Menchú). El otro partido Movimiento de Liberación de los Pueblos -MLP-, en las elecciones del 2019 participó por primera vez y quedó en 4º. lugar, pero en esta ocasión, el Tribunal Supremo Electoral, por una denuncia espuria, no dejó que participara el binomio presidencial formado por una dirigente indígena y el ex Procurador de los Derechos Humanos, que se opuso al Pacto de Corruptos. El partido MLP y la organización campesina que es su base social, se ha caracterizado por no hacer alianzas o coordinaciones con nadie.
- El Pacto de Corruptos, a partir del control de las instituciones estatales, en particular del poder judicial, fueron impidiendo las candidaturas que les parecían incómodas a nivel presidencial, diputaciones y alcaldía municipales y buscaron crear condiciones para que aparecieran en las encuestas de candidatos y candidatas presidenciales, sobre todo 4 propuestas electorales: (a) La hija del exdictador Ríos Montt que era apoyada por la extrema derecha y los sectores más reaccionarios, (b) Sandra Torres, ex primera dama de un presidente que gobernó de 2008 al 2012 y que en ese entonces se presentaron como social demócratas, por la implementación de programas sociales, pero fue el gobierno que más profundizó la remilitarización y despliegue del ejército en áreas donde los pueblos indígenas luchaban por la defensa de su territorio y apoyó la expansión de monocultivos y, en el año 2011 cuando se iba a presentar por primera vez como candidata, estuvo involucrado en la decisión de realizar desalojos violentos en contra de 15 comunidades indígenas. Esta candidata, con el fin de quitarse el “tinte” de socialdemócrata se corrió a la derecha. (c) El que fuera jefe de laMisión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití-MINUSTAH- de 2006 a 2007 y de 2010 a 2011, con una carrera diplomática en Naciones Unidas, pero en Guatemala se le conoce por haber estado involucrado en tráfico de niños durante la guerra en nuestro país y (d) el candidato del partido gobernante.
- A pesar de las encuestas electorales, el resultado de las elecciones se veía como incierto y no había mucha credibilidad en las encuestas, dado que el órgano electoral, denominado como Tribunal Supremo Electoral -TSE- había tenido una serie de decisiones cuestionables, parciales y opacas, impidiendo unas candidaturas y, a la vez, permitiendo otras con candidatos cuestionados por acusaciones de corrupción, vínculos con el narcotráfico y otros. Además, a pesar de quehabía la demanda social para que la izquierda participara unida; al final solo los dos partidos antes mencionados, Winaq y URNG, conformaron una coalición para las elecciones. También había llamados a votar nulo debido a que, en la ley electoral, si los votos nulos llegan a ser más del 50% de los votos emitidos, las elecciones se anulan y se repiten por una única vez. Sin embargo, desde 1985, ningún candidato gana en la primera vuelta y el mecanismo que se estableció para repetir las elecciones hace sumamente difícil que se alcance más del 50% de los votos nulos y, de repetirse las elecciones, los partidos políticos no están obligados a cambiar a los candidatos que presentaron en la primera oportunidad.
- Los resultados fueron una sorpresa en varios aspectos: El abstencionismo fue del 40%, similar a otras ocasiones (en Guatemala, votar no es obligatorio); el voto nulo que sumó el 17.39% de los votos emitidos más los votos en blanco, alcanzaron el 24.38% de los votos emitidos; el más alto en cualquier elección, pero lejos del 50% más uno que se necesita para repetir las elecciones. En primer lugar, con un 15.86% de los votos, quedó Sandra Torres del partido Unidad Nacional de la Esperanza -UNE-, ex primera dama del expresidente Álvaro Colom que gobernó de 2008 a 2012. Es la tercera vez que encabeza el primer lugar en la primera vuelta electoral, pero ha perdido en segunda vuelta, en dos ocasiones anteriores, porque también tiene un elevado rechazo del electorado. Estuvo acusada de financiamiento electoral ilícito y fue procesada jurídicamente, pero por un cambio en la ley, logró que se desestimara su caso. La gran sorpresa fue el segundo lugar, con el 11.78% de los votos quedó Bernardo Arévalo, del partido Movimiento Semilla (más conocido en Guatemala como Semilla), que en la última encuesta antes de las elecciones aparecía en 8º. Lugar y con 2.5% de intención del voto. Bernardo Arévalo es un ex diplomático y académico, actualmente diputado al Congreso e hijo de un expresidente que gobernó de 1945 a 1950 y es uno de los dos presidentes del único período democrático que se ha vivido en el país, conocido en Guatemala como la “Revolución de Octubre”, una revolución democrático-burguesa.
- El partido Semilla que participó por primera vez en las elecciones de 2019, es un partido fundamentalmente urbano[1], conformado por profesionales de clase media, con una importante participación de personas jóvenes y con poca participación de personas provenientes de Pueblos Indígenas. No se sienten cómodos definiéndose como de izquierda y prefieren definirse como socialdemócratas. Varios de sus integrantes provienen de ONGs, la academia o son consultores con diversas posiciones políticas e ideológicas desde “centro derecha” a “centro izquierda” (de hecho, dos de sus diputados anteriores fueron expulsados o renunciaron y en las elecciones de este junio se postularon como candidatos de partidos de derecha). Su campaña fue modesta y sobre todo en redes sociales, donde enfatizaron en sus propuestas, en lugar de un discurso confrontativo. Desde el congreso han tenido un papel de oposición al actual presidente de extrema derecha y han expresado su rechazo a la corrupción;tiene algunas posiciones coincidentes con partidos de izquierda y con los derechos de la mayoría de la población. Por esa razón, URNG y Winaq sostuvieron reuniones en búsqueda de conformar una coalición, sin embargo, al final no se concretó y Semilla participó en solitario.Desde la visión de una democracia liberal burguesa occidental, públicamente han expresado que Nicaragua, Cuba y Venezuela son “dictaduras” pero no han sido igualmente críticos ante situaciones como la de Haití.
- La otra sorpresa fue que, a pesar de los abundantes, recursos y vinculación con el partido de gobierno, los resultados electorales también expresaron un rechazo a la extrema derecha. La hija del exdictador Ríos Montt obtuvo el 6.56% de los votos. Sin embargo, también cayó el voto hacia los partidos de izquierda. La coalición Winaq-URNG sólo logró colocar a una diputada y el partido MLP que en las elecciones de 2019 quedó en 4º. Lugar con el 10.37% de los votos, para las elecciones de este 25 de junio no logró colocar ni un diputado o diputada, ni logró el 5% de los votos que se necesitan para mantenerse vigente después de una elecciones y, por esa razón, desaparecerán como partido político.
- La derecha y extrema derecha no habían previsto que Bernardo Arévalo del Movimiento Semilla pasara a 2ª. vuelta y cuando estaba por finalizar el período para impugnar los resultados electorales, acudieron a la Corte de Constitucionalidad, afín al Pacto de Corruptos, y pidieron una revisión de todos los resultados electorales. Esta corte, que es independiente de la Corte Suprema de Justicia, sin que le competiera, resolvió que se hiciera una revisión de los resultados electorales y, mientras ese proceso no hubiera concluido, no se debía oficializar ningún resultado electoral. De esa cuenta, después de dos semanas desde que se realizaron las elecciones generales, aún no se ha oficializado ningún resultado. Inicialmente, 10 partidos, incluyendo el que encabeza los resultados, se habían sumado a la exigencia que se hiciera una revisión de los resultados, incluso solicitaban que se volvieran a contar todos los votos, situación que no está establecida en la legislación guatemalteca ya que se pueden revisar y contar los votos solamente si los observadores de los partidos políticos (se les denomina fiscales de los partidos), presentan impugnaciones en alguna mesa de votación. Con el tiempo varios partidos han dado marcha atrás y son pocos los que aún mantienen su postura de contar todos los votos. La estrategia de varios partidos de derecha es que los resultados electorales se clarifiquen en las cortes, porque saben que ahí cuentan con el control; sin embargo, esa intención ha generado mucho rechazo. La otra línea de actuación de la derecha y extrema derecha ha sido levantar una campaña de desprestigio en las redes sociales y los medios de comunicación contra Bernardo Arévalo, sobre todo utilizando argumentos ultraconservadores, con el fin de levantar rechazo y miedo a lo que significaría la victoria del candidato de Semilla.
- Finalmente, en el contexto guatemalteco, un candidato de “centro” viene a ser un avance en el proceso regresivo que se estaba impulsando y varias personas y organizaciones han expresado, su apoyo al partido Semilla, porque se percibe como la posibilidad y oportunidad de modificar la correlación de fuerzas, aunque existe la claridad que les será bastante difícil a Semilla lograr el triunfo y, de ganar la segunda vuelta de las elecciones el 20 de agosto, tendrán totalmente en contra al congreso y el sistema judicial porque están dominados por el Pacto de Corruptos.
7 de julio de 2023.
[1]53% de la población de Guatemala vive en los centros urbanos y Semilla obtuvo casi la mitad de sus votos en la ciudad capital y los municipios conurbados.

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