Muere en una explosión Alexander Zajárchenko, líder de la República de Donetsk
Moscú ha culpado a Kiev del asesinato del líder de la provincia rebelde, que falleció por la explosión de una bomba en un café.
1 septiembre 2018
Las autoridades confirmaron la muerte de Zajárchenko y calificaron de «vil asesinato» la defunción del líder de esta nación rebelde situada en el este del país. La mayoría de los comentaristas rusos pronostican un grave empeoramiento de la situación en la región separatista ucraniana, es decir, tanto en la RPD como en la de Lugansk.
La bomba que hirió mortalmente a Zajárchenko explotó en el café Separ, ubicado en el bulevar Pushkin del centro de Donetsk, cerca de la residencia del líder independentista. La víctima falleció prácticamente de inmediato debido a las heridas en la cabeza causadas por la explosión, según aseguraron fuentes policiales en Donetsk. El atentado dejó otros heridos que fueron hospitalizados, entre ellos, el ministro de Finanzas Alexandr Timoféyev.
Las autoridades locales tomaron la decisión de cerrar todas las entradas y salidas de la región para evitar que escapen posibles grupos de saboteadores y agentes que pudieron haber participado en el atentado. Los órganos de seguridad de la RPD habrían arrestado a varios presuntos agentes ucranianos y otras personas relacionadas con ellos, según citan fuentes anónimas diferentes medios; sin embargo, no hay confirmación oficial de detenciones de sospechosos de haber realizado el atentado contra Zajárchenko.
Rusia, a través de la portavoz de Exteriores María Zajárova, reaccionó culpando a Kiev por el asesinato de Zajárchenko. «Hay todo fundamento para concluir que detrás de este atentado se encuentra el régimen de Kiev», dijo la portavoz, quien agregó que no es la primera vez que recurren a semejantes métodos para eliminar a sus enemigos. El ‘partido de la guerra’ continúa dictando la política con respecto a las provincias rebeldes prorrusas, comentó Zajárova en declaraciones al canal Rusia 24 Horas.
En su mensaje de condolencias a Donetsk, el presidente ruso, Vladímir Putin, manifestó que «el vil asesinato de Alexandr Zajárchenko es una prueba más de que los que han elegido el camino del terror, la violencia y la intimidación no desean buscar una solución pacífica y política al conflicto, no quieren mantener un diálogo real con los habitantes del sureste [de Ucrania]. Y apuestan por desestabilizar la situación, por poner de rodillas al pueblo de Donbás, pero no lo lograrán». Putin dijo que esperaba que «los organizadores y ejecutores de este crimen obtendrán el castigo que merecen» y prometió: «Rusia siempre estará con vosotros».
La muerte de Zajárchenko es «la peor noticia que puede haber con respecto al futuro de los acuerdos de Minsk», declaró por su parte el presidente del Comité de Exteriores del Senado ruso, Konstantín Kosachov, que aseguró que ahora «cabe esperar una brusca agudización de la situación en el este de Ucrania».
Zajárchenko, 42 años, se convirtió en el líder de los rebeldes independentistas después de que en febrero de 2014 cayera en Kiev el gobierno del entonces presidente Víkor Yanukóvich. En mayo fue nombrado comandante militar de Donetsk, combatió contra las fuerzas gubernamentales de Kiev como jefe del destacamento Oplot, fue herido en combate y en junio ascendido al grado de general-mayor y en agosto de ese mismo años fue elegido presidente del Consejo de Ministros y, más tarde tras unas elecciones, jefe de la autoproclamada República Popular de Donetsk.
La RPD ha amenazado con vengar el asesinato de Zajárchenko, que, según el jefe del parlamento local, Denís Pushilin, constituye «otra agresión por parte de Ucrania».
Mientras, en Kiev, la portavoz del Servicio de Seguridad de Ucrania (SSU), Elena Guitliánskaya, negó toda relación con el atentado que terminó con la vida del líder separatista. «El SSU considera que [la muerte de Zajárchenko] es el resultado de las guerras internas que mantienen los terroristas [término con el que Kiev califica a los independentistas] entre ellos mismos y con sus supervisores rusos», declaró Guitliánskaya. Y el diputado Antón Gueráschenko opinó que a Zajárchenko lo pudieron asesinar sus camaradas interesados en obtener «alguna de las esferas del comercio criminal» de la región.
El conflicto en el este de Ucrania se ha cobrado más de 10.000 vidas y el último alto el fuego acordado en vísperas del comienzo del año escolar no se respeta: el miércoles pasado, día en que entró en vigor, la OSCE registró más de 70 violaciones de la tregua.

You must be logged in to post a comment Login