Anuncian nuevo sistema cambiario en Venezuela
Resumen Latinoamericano/AVN, 11-02-2015 – El nuevo sistema cambiario, que está compuesto por tres mecanismos, busca optimizar el uso de las divisas en el país para impulsar los sectores productivos de país, así como para garantizar los recursos para las importaciones de alimentos e insumos y medios básicos para la población.
Así lo refieron el vicepresidente del Área Económica y ministro de Economía, Finanzas y Banca Pública Rodolfo Marco Torres, y el presidente del Banco Central de Venezuela, Nelson Merentes, en una rueda de prensa conjunta efectuada en la sede del ente emisor, en Caracas.
«La economía del país va a tener una mayor producción y aumentará su capacidad de exportación para generar mayor cantidad de dólares», señaló Merentes.
«Vamos a ir a una parte productiva muy importante, de tal manera de ir modificando la economía venezolana para llegar a la exportación en lo tradicional y distintas del petróleo, y que la dinámica de ese sistema se vaya acoplando a través del tiempo», agregó al evaluar los avances del nuevo sistema.
El sistema de Administración de Divisas, que se aplica en el país desde 2003, funcionará ahora por intermedio de tres mecanismos que cubren todos los requerimientos de la sociedad venezolana.
En este sentido, el ministro de Economía, Finanzas y Banca Pública, Rodolfo Marco Torres, explicó que la primera modalidad mantiene el tipo de cambio oficial de 6,30 bolívares por dólar que seguirá destinado para la importación de alimentos, medicamentos y productos de la canasta básica para la población venezolana, aproximadamente 70% del país.
«Será a través de un sistema priorizado para los sectores de alimentación y de salud, para las importaciones prioritarias en este ámbito», detalló.
Torres precisó que este tipo de cambio también abarcará insumos y materias primas por lo que no debe existir ningún tipo de especulación, al tiempo que garantizó la materia prima a través de estas asignaciones.
Además, manifestó que el Gobierno Nacional ha sostenido una serie de reuniones con los sectores productivos que están comprometidos con el desarrollo del país, con los que trabajan para implementar un esquema que permitirá la sustitución de las importaciones y potenciar la economía.
«La semana pasada nos reunimos con el sector farmacéutico, automotriz y otros sectores del país», agregó.
De este modo, se nombró un representante del sector privado que trabajará de forma conjunta con el Gobierno nacional para incrementar la producción en los sectores alimenticio, textil, automotriz, construcción, empresas básicas y sus derivados, así como en la economía comunal.
El segundo mecanismo del esquema cambiario, es el Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad), que fusiona al Sicad 1 y 2, que tendrá como base el monto de la última tasa de cambio de la subasta del Sicad 1 que se estableció en 12 bolívares por dólar.
«Este sistema se efectuará a través de la subasta y del sistema ordinario, y progresivamente de acuerdo a las necesidades del mercado y su desarrollo veremos cómo se va a ir moviendo esta tasa de Sicad», dijo.
El tercer mecanismo se denomina Sistema Marginal de Divisas (Simadi), que permitirá a las personas naturales y jurídicas participar libremente como oferentes o demandantes.
El Simadi funcionará a través de entidades bancarias, casas de cambio, operadores de valores autorizados, personas naturales y jurídicas, mientras que su tasa estará regida por el mercado.
«El mismo mercado es el que va a decir cuál es la tasa de cambio que se va a presentar, bien sea en las casa de cambio (…) y a través de esos más de 3.792 puntos tanto de la banca pública como de los operadores de valores autorizados», subrayó Marco Torres.
«Este mecanismo es muy positivo porque va a permitir el acceso libre a las personas que requieran las divisas, donde los demandantes y los oferentes se puedan cruzar entre sí», afirmó al tiempo que detalló, que el porceso de compra y venta de divisas podrá efectuarse en efectivo, o a través de transferencias bancarias, acotó.
Añadió que se prevé que varias entidades bancarias del país desarrollarán las transacciones de este sistema por vía electrónica, entre las que figura el estatal Banco de Venezuela.
Marco Torres refirió que el tope para la compra en casas de cambio será de 300 dólares por día, y que los usuarios deberán tener cuenta en las instituciones financieras, tal y como lo establece el Convenio Cambiario Número 20, «porque es parte de ese mecanismo de control que debe existir y que siempre llamamos Conoce a tu Cliente o lo que llamamos el Origen de Fondo».
«Nosotros tenemos que tener control, tanto las casas de cambio, los bancos, los operadores de valores autorizados, conocer realmente el origen de fondo de los bolívares o las divisas que necesiten las personas», aseveró.
Por su parte, el presidente del BCV, Nelson Merente resaltó que con la implementación del Simadi se producirá un mayor ingreso de divisas al país, «a través de operaciones que no necesariamente partirán de la exportación del petróleo, sino que se derivan de otras actividades como el turismo, las divisas para remesas y proyectos de inversión».
«Las empresas que están establecidas en Venezuela van a poder interactuar en ese tercer mercado, incluyendo a las públicas que deberán tener una planificación de acuerdo a los tres componentes y con completa coordinación del Ministerio de Economía, Finanzas y Banca Pública», dijo.
Efectos en la economía
Merentes aseguró que las adquisición de divisas mediante el Simadi será tomada en consideración dentro del esquema del Sistema Contable Nacional de Precios Justos, como parte de las acciones emprendidas por el Ejecutivo para derrotar la Guerra Económica perpetrada por actores de la derecha.
Indicó que la actualización del esquema cambiario se mantienen en la línea de trabajo del Estado, para apuntalar la economía y que tendrá impactos positivos en los resultados del Producto Interno Bruto (PIB), la tasa de empleo y el Índice Nacional de Precios al Consumidor, que establece el BCV junto con el Instituto Nacional de Estadística (INE).
«Es todo un arsenal de orientaciones que se viene tomando a través del Ejecutivo Nacional, con mucha coordinación del Banco Central de Venezuela, para apuntalar, reestructurar lo productivo, y que esto satisfaga la demanda nacional», expresó en el encuentro con los medios de comunicación.
Anunció que la información referente a los mecanismos que integran el nuevo sistema cambiario será ampliada en los convenios cambiarios correspondientes, que serán publicados en Gaceta Oficial esta semana, para dar inicio a su funcionamiento.
«Cada uno de los rubros y componentes aparecerá explícitamente en los convenios cambiarios, y creemos que los tres componentes son equilibrados. Hay que hacer hincapié con la articulación que hemos tenido con el sector privado, con la parte productiva, para que un bien esencial llegue al consumidor, a través de las divisas correspondientes», añadió-
Asignación de dólares para viajeros
El vicepresidente del Área Económica, Rodolfo Marco Torres informó este martes que la asignación de divisas para que viajeros venezolanos efectúen consumos en el exterior se mantendrá en un máximo de 3.000 dólares anuales, y se regirá mediante la del Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad), que arrancará en 12 bolívares por dólar.
Asimismo, indicó que se mantendrá la asignación para consumos electrónicos o compras por internet, en un monto de 300 dólares, que se descuenta de los 3.000 dólares asigandos anualmente.
Cumplimiento de compromisos internacionales
Durante su participación en la rueda de prensa, Marco Torres aseguró que la economía venezolana cuenta con un nivel de solidez y fortaleza para cumplir con el pago de sus compromisos internacionales.
El Gobierno garantiza el cumplimento de los compromisos, no vamos a caer en default (cese de pagos)», aseveró.
Recordó, que el Ejecutivo realizó recientemente un pago del Bono Soberano Amortizable 2031 con vencimiento al 2031 por un monto 250 millones 950 mil dólares, y anunció que en marzo está previsto otro desembolso por bonos de deuda de la República, que incluye el pago de intereses, por un monto aproximado de 2.000 millones de dólares.
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Crecimiento económico y óptimo empleo de recursos afianzan desarrollo social de Venezuela
AVN, 11-02-2015 – Venezuela avanza en la transformación de su economía para afianzar su modelo social, mediante métodos eficientes para la administración de recursos, tal como lo plantea el nuevo esquema cambiario anunciado por el Ejecutivo Nacional, y el impulso de políticas como la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV) y Barrio Nuevo, Barrio Tricolor, orientadas a consolidar el nuevo perfil productivo del país.
Con estas acciones, la Revolución Bolivariana seguirá su curso, pese a la baja de los precios del petróleo y la guerra económica impulsada por sectores de derecha, «porque tenemos fuerza económica, además de la moral, del amor que tenemos por nuestro país. No nos vence ninguna dificultad, jamás», indicó el presidente de la República, Nicolás Maduro, en la emisión número 19 de su programa En Contacto con Maduro.
En el referido espacio, indicó que el nuevo esquema cambiario «no está construido para enriquecer a los ricos, sino para garantizar el crecimiento económico, el desarrollo social y los derechos del pueblos», mediante tres mecanismos cambiarios que se irán perfeccionando para que siempre «estén al servicio del país, del pueblo y del desarrollo».
El nuevo esquema cambiario funcionará con tres modalidades. La primera mantiene el tipo de cambio oficial de 6,30 bolívares por dólar, destinado para la importación de alimentos, medicamentos y productos de la canasta básica.
El segundo mecanismo del esquema cambiario es el Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad), que fusiona al Sicad 1 y 2, y que tendrá como base el monto de la última tasa de cambio de la subasta del Sicad 1, que se estableció en 12 bolívares por dólar.
El tercer mecanismo se denomina Sistema Marginal de Divisas (Simadi), que permitirá a las personas naturales y jurídicas participar libremente como oferentes o demandantes.
Con estos mecanismos, el país optimiza el uso de sus recursos frente a situaciones como la baja de los precios de petróleo, producto de estrategia empleadas por Estados Unidos para inundar el mercado con crudo extraído a través del fracking, “y la exigencia que nos hace, desde el punto de vista estructural y coyuntural, del desarrollo de una nueva economía, de nuevos mecanismos y la justa, correcta y perfecta administración de los dólares de la república.”
Además de la administración eficiente de divisas, el Ejecutivo Nacional seguirá honrando sus compromisos internacionales, como quedó demostrado con el pago del bono soberano con vencimiento al 2031 por 250 millones de dólares.
“Este país no se para, continúa su ritmo”, a pesar de la actuación de las llamadas calificadoras de riesgo, que buscan entorpecer los acuerdos alcanzados por el país en el ámbito económico internacional. “Estamos consiguiendo los recursos en divisas, con diversas fórmulas, aplicando diversas opciones. Tengan la seguridad que los voy a conseguirlos completos para dos años, 2015 y 2016”, resaltó el Mandatario.
GMVV: Motor para el desarrollo económico
La transformación de la economía venezolana también ha permitido poner en marcha programas sociales como la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV), para garantizar el derecho que tienen todos los venezolanos a una casa digna. Ahora, esta política pública creada en 2011 se perfila como uno de los motores del crecimiento productivo del país, al estimular el desarrollo del sector construcción.
Para cumplir esa meta, la GMVV tiene previsto construir 400.000 nuevas viviendas en toda la geografía venezolana durante este año, con una inversión de 204 mil millones de bolívares y 3 mil 449 millones de dólares aprobados este martes por el presidente Maduro.
Para cumplir con dicha meta se han establecido alianzas entre empresas privadas y el Estado venezolano, a fin de garantizar la producción de materia prima necesaria para la construcción de las viviendas, como parte de «un plan anticíclico para crecer la economía real, la economía que produce».
«Aquí se acabó aquello de la imposibilidad de acceder a una vivienda, porque se tenía que sacrificar todo en la vida. Ahora el pueblo tiene derecho a su vivienda, sólo en socialismo, y debemos seguir preservando eso», comentó el Presidente, quien indicó que 677.400 familias han sido dignificadas a través de esta misión desde el año 2011.
Maduro también anunció este martes la aprobación 15.000 millones de bolívares para la creación de 127 nuevos corredores de la Gran Misión Barrio Nuevo, Barrio Tricolor, y un millón de bolívares para el plan de rehabilitación de 1.000 edificios, para la transformación urbana del país y el impulso del sector construcción.
«Esta es la nueva economía real, la que puede darle una oportunidad, una alternativa a la humanidad de ser realmente humanidad, esta es la economía, que efectivamente protege al ser humano», expresó Maduro.
Impulso del turismo
El Ejecutivo Nacional también mantiene el impulso de otros sectores económico, como el área turística, que se prepara para la zafra de Carnaval. Durante ese asueto, se prevé que más de 4 millones de personas se movilicen por el país durante el Carnaval.
«Esta movilización que tenemos proyectada de un 18% para este Carnaval, son casi 4 millones 600 mil personas que se van a estar movilizando por todo el país, lo cual representa un reto importante para todas las instituciones del Estado», expresó el ministro para el Turismo, Andrés Izarra.
Se estima que la mayor afluencia de temporadistas se registrará en los estados Vargas, Miranda y Falcón, por ser entidades con potencialidades turísticas.
En la transmisión de En Contacto con Maduro, Izarra detalló que para Carnaval estarán dispuestos 115 puntos de recreación para el Vivir Bien en todo el territorio nacional. También estarán activos 31 puntos de la Fiesta Chévere, en los que se realizarán conciertos, actividades recreativas y de entretenimiento.
Del mismo modo, se efectuarán las fiestas tradicionales como las Madamas del Callao (Bolívar), el Entierro de las Sardinas (Vargas), los carnavales internacionales de Carúpano y de Boconó.
Además de brindar atención en los centros turísticos, las autoridades prevén desplegar 150.000 funcionarios de seguridad y 33.000 jóvenes recreadores.
«Nunca antes se establecía para un país todos estos servicios de seguridad, de recreación, de deporte, de cultura. Estas son cosas de ahora, de la época de la Revolución», acotó el Jefe de Estado durante su espacio televisivo.
En ese espacio, además, Maduro anunció un proyecto pedagógico con el propósito de divulgar la obra musical del cantor del pueblo, Alí Primera, en las escuelas y liceos del país.
El cantautor oriundo de Falcón, de cuya muerte se conmemorarán 29 años el próximo 16 de febrero, «era la única voz del pueblo, de los estudiantes, de los poetas de los obreros, de los campesinos y el canto de Alí se hizo un pueblo, se hizo un proyecto , se hizo un hombre, se hizo revolución y aquí vamos con el canto de Alí».
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36 operadores de valores están listos para participar en el Simadi: creen que el paralelo desaparecerá
Correo del Orinoco, 11-02-2015 – Ricardo Montilla, presidente de la Asociación Nacional de Operadores de Valores, informó que el sector que representa, conformado por 36 agentes autorizados, están listos en infraestructura y soporte técnico para atender la oferta y demanda del Sistema Marginal de Divisas (Simadi).
«Estamos absolutamente preparados, el mercado de valores ha venido robusteciendo su infraestructura desde que fuimos invitados a participar en el Sicad II, tenemos todo el soporte técnico, de sistema, el personal y los canales web para atender la oferta y demanda (…) Somos 36 operadores de valores los autorizados para trabajar», indicó este martes en declaraciones a los medios de comunicación tras la rueda de prensa que ofreció el Ministerio para Economía, Finanzas y Banca Pública y el Banco Central de Venezuela.
Montilla dijo que las personas naturales y jurídicas que deseen participar como oferentes o demandantes en este tercer mercado de divisas, contarán con 3.792 puntos de atención, entre bancos, casas de cambio y operadores de valores en todo el país, además de las plataformas web. «Nos sentimos fortalecidos y optimistas (…) estamos seguros que haremos un buen papel», expresó.
Aunque cree que la apertura de este mercado, que iniciará este miércoles con la publicación del convenio cambiario en Gaceta Oficial, «sea tímida en el arranque», la tasa de cambio «bien manejada» de acuerdo a la oferta y demanda «podrá dar transparencia» al mecanismo e incentivará el ingreso de oferentes privados.
«El fundamento principal, a lo que hay que darle más valor en esta iniciativa, es que el precio lo va a dar la oferta y la demanda, que bien manejada va a traer transparencia al mecanismo y va a invitar a que ingresen más ofertas privadas (…) Cada una de las personas o usuarios de este mecanismo podrán asistir a sus instituciones de preferencia, allí van a colocar su demanda u oferta al precio que considera debe adquirir o vender las divisas», explicó.
Ricardo Montilla cree que con la activación del Simadi, «el mercado ilegal o dólar paralelo desaparecerá». «Los mercados paralelos aparecen o se originan porque hay una prohibición de algo, en este caso si ya existe una plataforma y un mecanismo que es totalmente legal y libre, no tiene sentido que exista cualquier otra alternativa diferente a esta», amplió.
Señaló que el sector ve con buenos ojos que el Simadi sea supervisado por los entes reguladores, en este caso el BCV, el Ministerio para Economía, Finanzas y Banca Pública, la Superintendencia de Bancos y Superintendencia Nacional de Valores, «porque va a prevenir cualquier distorsión o irregularidad y les permitirá intervenir a tiempo en esa operación para corregir las malformaciones que puedan registrarse en el precio o en el mercado en general (…) Ellos van a tener el acceso a la plataforma y podrán hacer auditorías en caliente».
Sobre los requisitos que se exigirán a los usuarios, dijo que deben contar con una cuenta en moneda extranjera en la banca nacional, como lo establece el convenio cambiario número 20, y «los otros requisitos que conocemos son los que exige cualquier institución financiera para abrir una cuenta». Sin embargo, dijo que hay que esperar la publicación del nuevo convenio en el que se ofrecerán más detalles al respecto.
Montilla afirmó que en las pruebas realizadas el Simadi «ha funcionado bastante bien», y manifestó que este mercado «tendrá un importante impacto y relevancia en la economía».
Por último, aclaró que este tercer sistema «no es subasta» y que los operadores de valores y los bancos «no tendrán límites para la venta de divisas, mientras que las casas de cambio solo podrán vender un máximo de $300 por día».
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Las medidas en materia cambiaria: cambian las cosas, para que permanezcan igual
Por Juan C. Villegas P, Centro de Investigación y Formación Obrera (CIFO-ALEM) – La historia de la política cambiaria en Venezuela es la historia de cómo la clase capitalista local utiliza este componente de la política económica como medio para la transferencia de renta en función de sus intereses. Al mismo tiempo, el Estado capitalista modifica la política cambiaria de acuerdo a sus necesidades en materia fiscal. Desde 1983 hasta la fecha (2015) se viene desarrollando en Venezuela una crisis estructural del proceso de acumulación de capital basado en la captación de renta petrolera. Los intentos dentro del orden del capitalismo por superar esta crisis se caracterizan por la adopción reiterada de determinadas y estériles políticas de orden monetario, fiscal y cambiario.
La clase dominante y las facciones políticas que luchan por el control administrativo de la renta jamás reconocerán que la grave situación económica actual no es más que una manifestación de la crisis estructural del capitalismo venezolano y por el contrario, se esfuerzan en dar “explicaciones” ideológicas sobre esta realidad. De un lado, la derecha conservadora atribuye la situación de escasez y recesión al “modelo socialista fracasado” sin mencionar que la participación del sector privado en el Producto Interno Bruto (PIB), pasó de 65% en 1998 a cerca del 70% en el tercer trimestre de 2014, es decir que la mayor parte de la actividad económica del país, no solo sigue siendo de capital privado, sino que dicha relación ha aumentado a favor de este último (I). Por otra parte, el gobierno repite sin cesar la teoría conspirativa de una supuesta “guerra económica” al tiempo que negocia con el empresariado, paga puntualmente sus obligaciones con el capital financiero internacional (II) y de forma solapada aplica una serie de medidas de ajuste que incluyen flexibilización laboral y aumento de precios de artículos de primera necesidad.
Un “combo socialista” de medidas capitalistas
Tras varios meses de postergación y luego de la caída de los precios internacionales de los hidrocarburos, el gobierno venezolano se ve en la obligación (otra vez) de aplicar medidas en materia cambiaria que en nada se distinguen de las ejecutadas por los gobiernos del pasado: devaluación, tipos de cambios “preferenciales” y un mercado de “libre convertibilidad”. Una especie de “tres en uno” que integra lo peor de lo peor de la política cambiaria del pasado. A continuación se analizan las implicaciones de estos “tres mercados cambiarios.”
El tipo de cambio preferencial a 6,30: ¿A quién realmente favorece?
El anclaje cambiario históricamente ha favorecido a los importadores, tanto en el ámbito comercial, como al sector industrial importador de insumos y maquinarias. Esto ha permitido la importación de bienes a costos relativamente bajos que no necesariamente se corresponden con la comercialización interna a bajos precios de los bienes objeto del tratamiento preferencial. De igual forma, la existencia de varios tipos de cambio es un factor que incentiva el fraude con divisas y la fuga de capitales, que se resume en la formula de comprar dólares baratos bien sea para venderlos mucho más caros, o para fugarlos del país, lo cual es una situación generalizada en los últimos años (III).
Con el argumento de “proteger al pueblo” y asegurar la accesibilidad a mercancías de primera necesidad (alimentos y medicinas principalmente), el gobierno decide mantener uno de los tipos de cambio a Bs. /$ 6,30, asegurando a su vez que dicha tasa regirá para “el 70% de las asignaciones de divisas”, al parecer “olvidando” que dicho tipo de cambio está vigente desde febrero de 2013 y el resultado ha sido mayor escasez y un crecimiento acelerado de los precios. La variación del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) fue de 56,2 % en 2013 y 60,1% hasta noviembre de 2014, al tiempo de que la inflación en alimentos alcanzó el 73,9% y 98,1% respectivamente en dichos periodos, lo cual constituye la mayor evidencia de que el tipo de cambio preferencial ha sido una medida inútil en cuanto al control de la inflación.
Teniendo en cuenta lo anterior, y conociendo las denuncias sobre operaciones fraudulentas que florecen a la sombra del control de cambios, cabe hacerse las siguientes preguntas: ¿A cuales sectores realmente está protegiendo el gobierno manteniendo el tipo de cambio a 6,30? ¿Insistir en dicha política es una muestra de ingenuidad o es el resultado de intereses que presionan para mantener dicho esquema?
Un antecedente de tal política lo constituye el régimen de control de cambios implementado al final del gobierno de Herrera Campins en 1983 y continuado por la administración de Jaime Lusinchi entre los años 1984 y 1989 iv en el cual se establecieron inicialmente tres tipos de cambio: Bs. /$ 4,30, Bs. /$, 6,00, (que luego fueron ajustados hacia arriba) y una tasa de cambio libre. La oficina de Régimen de Cambio Diferencial (RECADI, especie de CADIVI/CENCOEX de la época) se encargaba de asignar las divisas preferenciales a sectores considerados “prioritarios”.
El resultado al final del mencionado período fue una inflación creciente, un déficit fiscal y en cuenta corriente cada vez más grandes, y un gigantesco fraude de 30.000 millones de dólares, verdadera expoliación considerando que para esa fecha la deuda externa ascendía a 27.000 millones de dólares. Es decir que con lo robado en RECADI se hubiese podido pagar la deuda externa y hasta sobraba plata (IV).
El actual control de cambios vigente desde 2003, que desde 2013 se ha convertido en un régimen de cambios múltiples ha generado importantes señalamientos en cuanto a fraudes en el uso de las divisas y fuga de capitales. Tal política es la reedición de lo sucedido durante el gobierno adeco de Lusinchi. La historia lo señala claramente.
La convergencia de las tasas SICAD I y SICAD II
El gobierno reconoce que grupos de asesores en materia económica han recomendado la unificación de los tipos de cambio, para llevarlo a una tasa que puede ubicarse entre 30 y 40 bolívares por dólar aproximadamente, sin embargo, tal esquema será aplicado solo a las tasas del Sistema Complementario de Asignación de Divisas (SICAD). Tras el fracaso unilateral de cada uno de los sistemas, se pretende al parecer sentar las bases para una convergencia cambiaria, partiendo desde la tasa de SICAD I (Bs./$ 12) y luego mediante subastas pudiera acercarse a la cotización de SICAD II (Bs./$ 52). En resumen, se trata del inicio de una devaluación progresiva y continuada, pues la cotización se irá elevando en lo sucesivo.
Si bien tal esquema pudiera funcionar entre bandas, las dudas que surgen en relación a su efectividad se deben a la disponibilidad de una oferta suficiente para satisfacer a la demanda, la sostenibilidad de la tasa dentro de la banda establecida y la transparencia en cuanto a la asignación de las divisas subastadas. Repetir las restricciones y la falta de transparencia que caracterizaron a SICAD I y SICAD II en nada contribuye a crear las condiciones para una eventual unificación a una tasa de equilibrio, por el contrario será la tasa más alta entre las existentes la que fungirá como marcador de precios.
El control de la inflación difícilmente se logrará por esa vía, mas considerando que es necesario un periodo de transición entre un sistema de control de cambios y un sistema de flotación entre bandas, la tendencia histórica demuestra que dicha transición se caracteriza por una importante devaluación, para luego dejar flotar el tipo de cambio entre la banda establecida. De igual forma, una política monetaria y fiscal expansiva presionan al tipo de cambio hacia arriba, generando a su vez expectativas devaluacionistas que a la larga tornan insostenible dicho esquema.
El Sistema Marginal de Divisas (SIMADI) con libre flotación
La adopción de esta modalidad es un reconocimiento por parte del gobierno que cualquier actuación normativa contra el dólar paralelo ha sido completamente inútil y por el contrario, es una forma de “legalizar” el mercado paralelo de divisas. Por otra parte, si bien se trata de un mercado “marginal”, la cotización que resulte de este se convertirá a mediano plazo en el marcador de precios, si realmente logra desplazar al paralelo en esta función.
Al igual que en el sistema de flotación entre bandas, este esquema depende de la oferta de divisas que puedan colocar tanto las empresas privadas, como los particulares, la banca y las empresas del estado como PDVSA. Inicialmente, la cotización de referencia para este mercado será el dólar paralelo, luego la colocación de divisas puede incidir en una reducción progresiva del tipo de cambio hasta hacerlo converger hacia un tipo de cambio que se corresponda con la productividad de la economía venezolana, lo cual es un primer paso para eventual abandono del control de cambio.
El principal problema del sistema de libre flotación cambiaria consiste en que en una economía sometida a “shocks externos” provocados por una baja de los precios del petróleo, requieren deslizamientos en el tipo de cambio para lograr el equilibrio fiscal. Dicho de otra forma, ante una disminución en el ingreso petrolero, el estado se ve en la obligación de devaluar aún más la moneda para poder sufragar sus gastos en moneda local, esto implica mayor inflación, y en una economía con alta inflación los particulares y las empresas buscan refugiarse en una activo que no pierda valor, y el activo generalmente utilizado para ese fin en Venezuela es el dólar, lo cual presiona de nuevo el alza en su cotización. Surge así el circulo vicioso devaluación-inflación-devaluación.
Para tratar de cortar ese círculo vicioso, este diseño de política económica generalmente va acompañado de una restricción monetaria, disminución del gasto (recortes), privatizaciones y aumentos en las tasas de interés para desestimular el consumo y la demanda de divisas. En resumen, un paquete de ajuste estructural al mejor estilo del Fondo Monetario Internacional. En una economía estructuralmente en crisis eso es lo que va a ocurrir a menos claro está que se produzca un nuevo auge rentístico por efecto del aumento de los precios de los hidrocarburos.
Por una política económica por y para los trabajadores
La apuesta de la clase capitalista al menos durante los últimos 30 años ha sido la misma que pone en práctica el gobierno en la actualidad, y los resultados ya son todos conocidos. Durante un siglo los capitalistas han sido incapaces de desarrollar las fuerzas productivas. Gobiernos nacionalistas, socialdemócratas y populistas no han hecho más que perpetuar la dependencia con relación a la captación de renta, entrando una y otra vez en el callejón que conduce a la aplicación de programas de ajuste, sometiendo con ello a toda la población trabajadora a los rigores de la crisis.
Se requiere como verdadera alternativa, iniciar una política de industrialización, y para ello es necesario concentrar la renta en actividades estratégicas dejando de fragmentarla y privatizarla para beneficio de los capitalistas locales. Todo ello implica abandonar de forma definitiva cualquier ilusión reformista y emprender la organización y formulación de un programa político solido por parte de los partidos obreros y revolucionarios que apunte hacia la toma del poder. De lo contrario seguirá siendo más de lo mismo.
NOTAS:
(I) El reforzamiento del carácter capitalista de la economía venezolana es abordada por Víctor Álvarez en: http://www.aporrea.org/energia/n136931.html y http://www.iaeal.usb.ve/Actividades/Video%20conferencia%20Victor%20Alvarez.pdf
(II) http://www.elmundo.com.ve/noticias/economia/mercados/pdvsa-pago—3-000-millones-a-tenedores-de-bonos.aspx,
http://www.elmundo.com.ve/noticias/economia/mercados/bbc—por-que-venezuela-es-tan-buen-pagador-con-wa.aspx
(III) Una investigación respecto a la fuga de capitales en los años recientes puede consultarse en: http://www.alemcifo.org/ArticulosHTML/FugaCap.html
(IV) Una perspectiva histórica de la política cambiaria es abordada en:http://www.bcv.org.ve/Upload/Publicaciones/doc24.pdf
Rentismo y fuga de capitales disponible en: http://www.bcv.org.ve/Upload/Publicaciones/doc24.pdf
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Repensar el legado teórico económico de Hugo Chávez
Prensa MPPC (Texto: Marco Teruggi) – El objetivo del espacio de encuentro fue reflexionar acerca de los aportes sobre economía desarrollados por Hugo Chávez a lo largo de su vida, un aspecto pocas veces abordado. “El pensamiento de Hugo Chávez es teóricamente sólido, y no fue hecho solamente desde la academia, sino construido desde la práctica política”, reseñó Luis Salas.
Mansilla hilvanó en su ponencia –retomando las líneas de su libro– los diferentes momentos atravesados por Chávez en materia económica, etapas que se encontraron íntimamente ligadas a sus lecturas, así como a la realidad que lo circundaba.
Así, desde sus lecturas de la década del setenta sobre los presidentes desarrollistas, nacionales y populares –como Omar Torrijos y Juan Velasco Alvarado–, pasando por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), hasta llegar a István Mészáros en los últimos años, su método “siempre fue dialéctico; es decir, sin miedo a las contradicciones, porque no hay proceso de cambio sin contradicciones”, explicó Mansilla.
Y si bien Hugo Chávez no estaba atado a una teoría económica –“Yo soy un poquito de todo”, dijo al asumir su primera presidencia–, sí manejó de manera clara dos niveles de pensamiento y acción: el táctico y el estratégico. “Por un lado, la economía ya, la deuda social; y por el otro, el estratégico”, analizó Mansilla. De allí la creación de lo que denominó el Estado de las Misiones: la apuesta innegociable por la inversión social, no atada a la tasa de ganancia del capital.
Porque en el centro de su pensamiento siempre puso al ser humano, desde la Agenda Alternativa Bolivariana hasta el último día. Y si la economía siempre ha sido una decisión política –aunque el consenso neoliberal quiso mostrar una separación entre economía y política–, la certeza de Hugo Chávez fue la apuesta por el pueblo y su larga historia de necesidades postergadas: vivienda, salud, educación, etc., como sostuvieron en el debate.
Entonces, hasta el 2006 su esfuerzo central estuvo puesto en resolver las necesidades básicas insatisfechas: el hambre y la producción de alimentos. En esa fecha ya había anunciado el horizonte socialista –bolivariano y del siglo XXI– del proceso venezolano y comenzó a plantear la necesidad de cambiar el modelo económico:
“Chávez identificaba cuándo se había agotado un horizonte estratégico y había que cambiarlo, por eso dio el salto cualitativo con el anuncio del socialismo”, afirmó Mansilla, quien se detuvo sobre la concepción nacida en los últimos 4 o 5 años.
En efecto, siguiendo los conceptos trabajados por István Mészáros, el marxista húngaro, Hugo Chávez fue percibiendo los cambios en el metabolismo del capital: “El capital se fue reacomodando –después de renunciar a la renta, luego de los intentos de Golpe de Estado– en las casas, y comenzó a disputar el destino de la renta petrolera y ya no el origen”.
Al haberse democratizado el consumo con la Revolución –como parte del primer momento bolivariano–, el capital fue a buscar la renta petrolera perdida a cada hogar. Así se fue conformando un rentismo importador, una burguesía improductiva dedicada a comprar productos fuera para revenderlos en el país.
Eso, percibido por Chávez, conformó el cimiento para la actual guerra económica. Por eso su última insistencia estuvo puesta en llevar adelante una revolución económica: “La única manera de hacer irreversible el proceso es hacer una gran transformación productiva contra el rentismo importador”, señaló Mansilla, retomando las ideas de Chávez.
Pero no solamente se trató de proyectar y comenzar a implementar una nueva capacidad productiva sino también, y sobre todo, de democratizar el aparato productivo. Allí cobró fuerza un elemento que ya venía trabajando: lo comunal como sujeto protagónico destinado a encabezar esa transformación, poniendo en pie una economía comunal que no fue pensada para ser de subsistencia, señaló Menéndez.
En la economía comunal fue proyectada gran parte de la posibilidad de “construir las bases materiales y financieras del socialismo”, resaltó el Vicepresidente de Planificación y Conocimiento. Y Hugo Chávez quiso ponerse a la cabeza de esa nueva batalla. Por eso, hasta sus últimas horas fue buscando respuestas, elaborando papeles de trabajo, informes, números. Sabía que allí estaba el necesario salto, el paso a lo nuevo, luego de haberse agotado el antiguo horizonte estratégico económico.
Y esos pilares del pensamiento de Hugo Chávez son los que guían las medidas actuales del Gobierno: por eso ante la caída del precio del petróleo, el presidente Nicolás Maduro decidió, por ejemplo, mantener el gasto social. Porque eso siempre formó parte de lo innegociable, del modelo que se construyó poniendo al ser humano como centro.
En cuanto a la revolución productiva, que ha venido dando sus primeros pasos, será como la presentación del libro: demanda y demandará del aporte de todos, de una reflexión académica, popular, obrera, chavista, del mejor invento de un pueblo y su Gobierno.




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