Ecuador. Noboa amplía el estado de excepción ante la escalada de violencia
Resumen Latinoamericano, 01 de enero de 2026.
foto: Daniel Noboa.
El presidente decretó la “grave conmoción interna” en nueve provincias y tres municipios por 60 días, luego de cerrar 2025 con una de las tasas de homicidios más altas de América Latina
Ecuador inició el 2026 bajo un nuevo estado de excepción decretado por el presidente de derecha, Daniel Noboa, en un intento por contener la escalada de violencia vinculada al crimen organizado que convirtió a 2025 en el año más sangriento de la historia reciente del país. La medida regirá durante 60 días y alcanza a nueve provincias y tres municipios, donde se concentran los mayores índices de homicidios según cifras oficiales.
El Decreto Ejecutivo N.° 277, firmado el miércoles 31 de diciembre, declara la “grave conmoción interna” en las provincias de Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Pichincha y Sucumbíos, además de los cantones La Maná (Cotopaxi) y Las Naves y Echeandía (Bolívar). En esas jurisdicciones, se suspendieron derechos como la inviolabilidad del domicilio y de la correspondencia, para ampliar las posibilidades de acción de las fuerzas de seguridad en pos de luchar contra el enemigo interno.
La nueva declaratoria deroga el Decreto Ejecutivo N.º 202, emitido el pasado 4 de noviembre, que había establecido un estado de excepción en cinco provincias y tres cantones por un período finito de tiempo. Según reconoce el propio texto oficial, “la situación de violencia y criminalidad organizada no solo persiste sino que se ha intensificado y extendido territorialmente”, por lo que se hace necesario ampliar el régimen de excepción.
Según los informes oficiales que sustentan la decisión, entre el 1 de noviembre y el 23 de diciembre se registraron al menos 1.232 muertes violentas en esos territorios, un 18 por ciento más que en el mismo período del año anterior. Las estadísticas policiales indican que esas provincias concentran más del 90 por ciento de los homicidios registrados a nivel nacional.
Récord
El país cerró 2025 con un récord de asesinatos. Hasta el 19 de diciembre se contabilizaron 8.847 homicidios, una cifra que supera los registros de 2023 y 2024 y que marca una tasa estimada de 52 muertes violentas cada 100.000 habitantes, de acuerdo con el Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado. El Ministerio del Interior había informado previamente que solo entre enero y noviembre se produjeron más de 8.300 asesinatos. Las autoridades atribuyen el aumento de los homicidios a la disputa territorial entre bandas criminales con vínculos con carteles internacionales.
El estado de excepción habilita a las fuerzas de seguridad a realizar allanamientos inmediatos cuando existan “indicios” de la presencia de integrantes de grupos armados organizados, armas, explosivos o drogas. También permite la identificación y análisis de información considerada indispensable para prevenir o neutralizar amenazas, bajo un régimen de excepción.
“La aplicación de esta medida se efectuará de manera excepcional y caso por caso, sin exceder los fines del estado de excepción ni emplearse para acceder a información ajena a dichos fines; y requerirá, para cada intervención, un informe motivado del órgano competente que identifique la información requerida y exponga las razones que justifican el acceso, priorizando, siempre que sea posible, los mecanismos previstos en el régimen ordinario, conforme a la normativa aplicable”, establece el decreto.
Ecos de la violencia
La nueva medida se anunció pocas horas después de una masacre en la provincia de Manabí, donde seis personas murieron y once resultaron heridas durante un ataque armado ocurrido en la noche de Año Nuevo. El hecho se sumó a otra matanza registrada días antes en la misma provincia, que incluyó a una bebé entre las víctimas. Las autoridades investigan ambos hechos como posibles disputas entre estructuras criminales.
Desde inicios de 2024, Ecuador se encuentra bajo la figura de “conflicto armado interno”, declarada por Noboa para intensificar la ofensiva contra las organizaciones criminales, catalogadas oficialmente como “terroristas”. Pese a la militarización de las cárceles y los operativos conjuntos entre la Policía y las Fuerzas Armadas, los niveles de violencia continúan en ascenso.
A lo largo del año también se registraron motines carcelarios, atentados con explosivos y el asesinato de once militares durante un operativo contra la minería ilegal en la Amazonía, un ataque atribuido a Los Comandos de la Frontera, una disidencia de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).En ese contexto, la organización Datos de Ubicación y Eventos de Conflictos Armados (ACLED, por sus siglas en inglés) indicó en un informe que Ecuador registraría a finales de 2025 la tasa de homicidios más alta de América Latina por tercer año consecutivo, “rompiendo así su propio récord”.
El comandante general de la Policía, Pablo Dávila, señaló recientemente que el año pudo haber cerrado con hasta 11.944 homicidios, aunque afirmó que ese “escenario crítico” no se concretó debido a las estrategias implementadas por las fuerzas de seguridad, entre ellas la detención de cinco de los principales cabecillas del crimen organizado.
Sin embargo, según ACLED, estas capturas tienden a generar fragmentación interna en las organizaciones criminales y a profundizar los niveles de violencia. El organismo advirtió que, si no se logra un control efectivo del sistema penitenciario, es probable que la violencia continúe en aumento durante 2026.

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