Palestina. Haaretz califica la incursión militar israelí en Yenin como ‘ciencia ficción’

Resumen Medio Oriente, 05 de julio de 2023.

El masivo asalto del ejército de ocupación israelí en el campo de refugiados de Yenin, en el norte de Cisjordania ocupado, provocó la indignación y la condena de la columnista de Haaretz, Amira Hass, quien acusó a la ocupación israelí de seguir una estrategia a largo plazo para anexar más tierras palestinas y resucitar cuatro asentamientos que fueron desmantelados en 2005.

En el sitio web del periódico israelí, Amira Hass trazó un marcado contraste entre las fuerzas israelíes fuertemente armadas y equipadas y los palestinos empobrecidos y sitiados del campamento, a quienes aclamó como héroes por desafiar el “plan maestro” israelí de facto de anexión y limpieza étnica.

Afirmó que Israel ha explotado la retirada de los colonos de la Franja de Gaza en 2005 como una tapadera para fragmentar a la población palestina e intensificar la construcción de asentamientos en Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental bajo ocupación.

En su artículo, Hass destacó que el actual gobierno israelí, encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, ha anulado la Ley de Desconexión que cubría cuatro asentamientos en el norte de Cisjordania: Homesh, Sa-Nur, Kadim y Ganim. Indicó que Israel planea volver a ocupar estos sitios, que permanecen bajo control israelí militar como “Área C”, y que el asalto a Yenin fue diseñado para aterrorizar y despojar a los palestinos que viven en los alrededores.

Hass también citó ejemplos de cómo Israel ha violado sistemáticamente los Acuerdos de Oslo y el derecho internacional al expandir sus asentamientos, construir el muro de separación -apartheid-, prohibir la presencia palestina en la “zona de separación” y negar las necesidades de desarrollo de los palestinos. Advirtió que las acciones de Israel no solo infringen los derechos y aspiraciones de los palestinos, sino que también ponen en peligro su propio futuro como Estado democrático y judío.

Hass proporcionó una vívida descripción de la redada, en la que participaron miles de soldados, helicópteros, drones, salas de guerra, centros de comando, excavadoras, jeeps blindados y otras armas de alta tecnología. La columnista afirmó que estas fuerzas estaban destinadas a subyugar (matar, herir, arrestar, disuadir, intimidar) a quienes pudieran intentar interrumpir la derogación de la Ley de Desconexión.

El artículo también expuso el desequilibrio de información entre las partes israelí y palestina. Hass argumentó que los portavoces israelíes del ejército, la policía y la agencia de seguridad israelíes entregan su información filtrada en tiempo real, presentándose como narradores objetivos y utilizando términos como “infraestructura terrorista” y “laboratorio de explosivos” para justificar sus acciones. Amira Hass sostuvo que el público israelí ignora u olvida que Israel es la fuerza de ocupación, y que sus fuerzas armadas están en todas partes y controlan todos los aspectos de vida de la población palestina.

Miles de residentes se vieron obligados a abandonar sus hogares el lunes por la noche, ya sea por órdenes israelíes o por su propia elección debido a la falta de agua. Amira Hass en su artículo expresó su preocupación por su destino y sus pertenencias cuando regresen al campamento: si encontrarán sus casas destruidas, saqueadas, destrozadas o dañadas. También cuestionó si algunos de los asesinados o arrestados por soldados israelíes estaban realmente armados o simplemente arrojaban piedras a vehículos blindados.

Fracaso militar israelí en Yenin. A pesar de las muertes y la destrucción masiva de viviendas e infraestructura, se reafirman los anhelos de libertad del pueblo palestino y el derecho a resistir la ocupación militar

Claramente, la poderosa maquinaria militar israelí nuevamente fracasó en aplastar la resistencia y el clamor libertario del pueblo palestinos y sus anhelos de acabar con la ocupación, la opresión, los desalojos y el apartheid. La respuesta israelí a este fracaso fue la típica de siempre, venganza, sembrar el terror y la destrucción masiva como forma de un castigo colectivo a toda la población por este “pecado” de pedir vivir en libertad y dignidad.

Aplicando las doctrinas de las mafias y los carteles criminales, el ejército israelí de ocupación y ante el fracaso militar en Yenin, llevó a cabo actos de venganza y destrucción masiva, donde el 80 % de las viviendas del campamento de refugiados de Yenin resultaron dañadas o destruidas y casi la totalidad de los servicios sanitarios de agua y aguas servidas, tendidos de electricidad, calles y sistemas de comunicación fueron totalmente devastadas.

¿Por qué Israel se ensaña con algo tan básico e inofensivo como edificaciones, viviendas, calles y servicios de electricidad y agua? Conociendo la lógica israelí, la única respuesta sería la venganza y la estrategia de hacer la vida imposible a los palestinos, tal como lo han hecho decenas de veces tanto en Cisjordania ocupada como en Gaza, donde atacan escuelas, hospitales, viviendas y todo tipo de infraestructura vital.
En Yenin y durante 48 horas de asalto militar solo se ha logrado muertes y destrucción masiva, no obstante, en  toda Palestina bajo ocupación se ha reafirmado y fortalecido el anhelo y la lucha por la libertad y el fin de la ocupación militar: ¡Mientras exista ocupación militar, existe resistencia! y el verdadero terrorismo es la ocupación militar y la barbarie israelí.

Destrucción planificada del 80% de las viviendas y toda la infraestructura
Autoridades de la gobernación de Yenin informaron hoy miércoles que la operación militar israelí en el campamento de Yenin, en el norte de Cisjordania, causó daños en el 80 por ciento de las viviendas del campamento.
El campamento de refugiados que consta de unas 1.000 viviendas, entre apartamentos y casas unifamiliares, alberga a unas 15.000 personas.
La destrucción fue intencional y planificada ya que junto a las fuerzas militares trabajaron excavadoras para destruir toda la infraestructura. La municipalidad de Yenin describió la operación como una «agresión bárbara» y que «causó grandes daños a viviendas, propiedades e infraestructura».
Según el gobernador de Yenin, «La agresión israelí causó daños en el 80 por ciento de las casas del campamento, incluida la destrucción total y parcial, quema, vandalismo y destrucción de propiedades». «Decenas de vehículos resultaron completamente dañados y otros parcialmente», mientras que indicó que «la mayoría de las calles del campamento también resultaron dañadas». «La operación destruyó las redes de agua, electricidad, teléfonos fijos y alcantarillado».
Al respecto, indicó que “las instituciones de la Gobernación de Yenin han iniciado, desde esta mañana (miércoles), el proceso de rehabilitación de las calles, y reparación de lo que se pueda reparar para facilitar la vida de los vecinos”.

Castigos colectivos
Como la ocupación no logró sus objetivos, optó por su método más cobarde y perverso: castigar a toda la población con bombardeos aéreos de casas y edificios residenciales, desalojos masivos de las familias, lanzamiento de gases a los palestinos que huían de los bombardeos para sembrar aún más el terror entre los civiles, destrucción de viviendas, asalto a hogares aterrorizando niños y mujeres , destrucción deliberada y masiva de la infraestructura al demoler calles , redes de agua y de aguas negras, arrancar postes de electricidad, bloquear las líneas de comunicación, destrucción de vehículos y locales comerciales, etc.

Ataques a periodistas
Como es la rutina de la ocupación, los periodistas fueron nuevamente blanco de los disparos israelíes  a pesar de estar con sus chalecos azules y con la identificación como “Prensa”.
Uno de los videos captados en Yenin, muestra el momento en que los periodistas fueron atacados y tiroteados intencionalmente por soldados israelíes que les dispararon directamente mientras cubrían los acontecimientos en el campo de refugiados de Yenin.
Cabe recordar que el año pasado, la periodista palestina Shireen Abu Akleh fue asesinada por disparos de los militares israelíes.

Ataques a hospitales y equipos médicos
Fua atacado el hospital Ibn Sina en Yenin, donde los militares dispararon a los familiares de los heridos que acudieron a la unidad de emergencia. A su vez, el Hospital Al-Amal en Yenin fue atacado con disparos que impactaron al interior del hospital, peligrando la vida de pacientes y personal médico. Y como es la rutina de la ocupación militar, las ambulancias y el personal médico fueron impedidos de llegar a rescatar y auxiliar a los heridos.  

Fuente: Palestina Libre

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