Guatemala. Sobre la Asociación Justicia y Reconciliación ASOJURE.

Por Héctor Alfredo Nuila Ericastilla, Resumen Latinoamericano, 7 febrero 2020

El presente documento se elabora con la intencionalidad de contribuir en la medida de lo posible a la creación de conciencia y claridad sobre la alta peligrosidad  social, política, y de aniquilamiento cultural que está implícita en el endurecimiento de las posiciones del régimen neo liberal proimperialista que le dan sustento y fortaleza sobre la base de la ejecución de nuevas modalidades represivas de parte del actual gobierno de Guatemala, para la reproducción e imposición de los intereses y privilegios de las clases dominantes nacionales y transnacionales en donde nuevamente en la historia le corresponde al ejército de Guatemala ser el eje central y principal de la búsqueda de la sumisión de la ciudadanía, con la ejecución de la política represiva para la consecución de las condiciones políticas y sociales favorables a esos intereses a partir de la aplicación de los “efectos paralizantes del terror”, contando para el efecto con la complicidad de los aparatos represivos públicos y privados con los que el Estado guatemalteco ha aplicado la represión contra el pueblo como política de estado, cuyos resultados se encuentran en la magnitud, profundidad y criminalidad   del genocidio ejecutado en contra del pueblo de Guatemala de 1963 a 1996.

Lo anterior se señala pues a partir de las declaraciones públicas que emanan de le presidencia de la república y la elevación de la política confrontativa del discurso del actual gobierno todo indica que en los próximos cuatro años las clases dominantes ya mencionadas impondrán sus intereses y privilegios aplicando con toda “impunidad” la política represiva a partir de la ejecución de la “limpieza social” ejecutada principalmente durante el gobierno de Oscar Berger.

El uso de la demagogia y la manipulación

La represión contra el pueblo como política de Estado ya mencionada desde el principio se ejecuta con el encubrimiento que le da la estrategia de la “demagogia y la manipulación” cuyo objetivo principal se centra en el hecho concreto de “no dejar, o bien borrar toda huella”  que comprometa a los aparatos represivos del Estado que la ejecutan. Para el cumplimiento de ese objetivo estratégico desarrollan de manera simultánea a la acción represiva toda una estrategia de encubrimiento mediático ejecutado por el aparato nacional de comunicación público y privado existente en el país, ya sea este formal o bien encubierto, el cual hoy consigue mayor efectividad con el uso de la tecnología y la asesoría de las agencias de inteligencia sionistas e imperialistas.

Con la estrategia descrita pretenden convertir a “las víctimas en sus propios victimarios”, lamentablemente los aparatos represivos guatemaltecos, sus patrocinadores y sus asesores en Guatemala han creado y forjado su propia experiencia y su propia escuela, la manipulación política de la criminalidad de la contrainsurgencia y el uso pleno de la impunidad que el Estado garantiza para la ejecución de la represión y su cómplice natural la corrupción que financia a la represión, son los pilares principales de la experiencia criminal que las clases dominantes criollas y el imperialismo han desarrollado en contra del pueblo guatemalteco.

El realineamiento represivo

El dia 06 de Enero del corriente año un grupo de personas que se presentan como miembros del ejército de Guatemala en situación de retiro bajo el nombre de ASOJURE (sustituto de Avemilgua) se dirigen a la población guatemalteca con el objeto de respaldar a un grupo de la oficialidad del ejército guatemalteco también en situación de retiro que enfrentan a la justicia nacional, acusados por haber cometido hechos criminales en contra de la población civil no combatiente durante el enfrentamiento armado interno que tuvo su fin el dia 29 de Diciembre de 1996 con la firma del acuerdo sobre la Paz Firme y Duradera entre el Gobierno de la República, el Alto Mando del Ejército de Guatemala y la Comandancia General de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca URNG.

El grupo arriba identificado con un discurso belicista y amenazante, y ante todo con un contenido lleno de falsedades distorsionan a su conveniencia la historia reciente de Guatemala, para el efecto se empeñan en descalificar y distorsionar el proceso de paz vivido por Guatemala desde 1987 a 1996 en donde participaron durante todo ese tiempo diversidad de expresiones organizadas de la sociedad civil, representantes de la Jerarquía Católica y de algunas Iglesias Cristianas Protestantes, el gobierno, el ejército y las fuerzas insurgentes, bajo la mediación en su momento de la Conferencia Episcopal Guatemalteca, el acompañamiento y mediación posterior de la ONU y el respaldo político y diplomático de los países amigos de la paz en Guatemala.

De manera intencional y manipuladora afirman que el ejército guatemalteco siempre estuvo en contra del proceso de paz y sus resultados. Para el efecto ocultan que tanto los acuerdos de paz sustantivos y operativos fueron firmados por los gobiernos de Ramiro de León Carpio y Álvaro Arzú, por los Segundos Jefes del Estado Mayor de la Defensa Nacional en representación del Alto Mando del Ejército de Guatemala, la Comandancia General de la URNG y el Equipo Político Diplomático de la misma.

Además de lo señalado, falsamente aseguran que el Congreso de la República no ha reconocido a los Acuerdos de Paz, cuando  ese organismo del Estado en 1966 aprobó la Ley de Reconciliación Nacional como paso previo a la firma de la paz, también creo la Comisión de Paz y Desminado para el respaldo al Programa de Desminado de la OEA así como para el seguimiento del cumplimiento por el poder ejecutivo de los compromisos que les corresponden en cada acuerdo, así como otras comisiones de trabajo legislativo  que tienen su origen a partir del proceso de paz, y sobre todo a partir de la firma de la paz firme y duradera. Omiten por completo el hecho que en el mes de Agosto del 2005 el pleno de diputados del Congreso de la República aprobó la Ley Marco de los Acuerdos de Paz en donde en uno de sus artículos reconocen a los Acuerdos de Paz como “Compromisos de Estado”.

En su afán de distorsión de la historia patria aseguran que “el pueblo de Guatemala rechazó los acuerdos de paz” haciendo una manipulación descarada y completamente alejada de la verdad histórica, pues lo que no obtuvo el respaldo ciudadano necesario fue la “consulta popular efectuada para la aprobación de las reformas constitucionales establecidas en el acuerdo de paz correspondiente”. Lo que omiten mencionar es que a esa consulta solo acudió alrededor del diez y ocho por ciento de la ciudadanía empadronada, que el NO ganó en las principales ciudades del país y el SI ganó en las áreas rurales a pesar de las amenazas represivas desarrolladas por las Ex Pac y los Excomisionados Militares, y que la diferencia entre él sí y él no fue mínima.

Sobre ese tema hay que destacar que el gobierno de ese entonces a través del Tribunal Supremo Electoral ejecutó la consulta, sin embargo el aparato de gobierno, el partido oficial, y otros de extrema derecha, así como un buen número de iglesias fundamentalistas, y las estructuras de manipulación social, política y mediática de las clases dominantes con sustento clasista y racista distorsionaron el contenido de las reformas ya de por si previamente manipulado en el Congreso de la República, crearon las condiciones para el resultado de la consulta fuera la no aceptación de las reformas en mención.

Relacionamiento con el gobierno actual.

Ante el cambio de gobierno el día 14 de Enero de este año, este grupo de militares retirados se ponen a las órdenes del nuevo presidente, para colaborar con su gobierno en el control político y represivo en contra de la institucionalidad democrática, social, gremial y otras, para el efecto se comprometen a rearticular a las ya disueltas Patrullas de Autodefensa Civil y a la Unidad de Comisionados Militares. Ante esto hay que señalar que tanto la autodenominada ASOJURE como las Ex Pac y la Unidad de Comisionados Militares legalmente no pueden funcionar, pues hoy como resultado legítimo  de la Paz Firme y Duradera son grupos paramilitares al margen de la ley.

La respuesta popular

Ante esta situación la población guatemalteca  no puede ni debe permitir que tanto la política represiva encubierta en contra del pueblo, que a todas luces está implementando y ejecutando  el nuevo gobierno se haga realidad, para el efecto toda organización social y popular, independientemente de sus objetivos constitutivos deben rechazar y derrotar esta amenaza que están implementando para convertirla en una política criminal que “viole el derecho a la vida y las libertadas fundamentales contenidas en la Declaración Universal de Las Naciones Unidas y que garantizan la preeminencia de los Derechos Humanos en cada acción de los estados signatarios de la misma como lo es Guatemala”.

Además es indispensable que el pueblo que no se deje sorprender por provocaciones y amedrentamientos como la que presenta la asociación paramilitar asojure, así como a mantenerse en estado de alerta y vigilancia permanente para no permitir que estos grupos antipopulares les vulneren y violen sus derechos humanos y ciudadanos y les bloqueen las garantías constitucionales en el mantenimiento y desarrollo de sus intereses y derechos económicos, políticos, sociales y culturales.

Al presidente de la República Dr. Alejandro Giammattei se le debe plantear y recordar que durante su mandato se ciña a lo establecido en la Constitución Política de la República y las leyes correspondientes que rigen su desempeño como Jefe de Estado, haciéndole ver y entender  “Que todo funcionario público solo puede hacer lo que la ley le permite”.

Guatemala 05 de Febrero de 2020.

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