Perú. ¿Ir a la cárcel por ayudar heridos durante una protesta?

Resumen Latinoamericano, 6 de enero de 2020

Ellos son Javier Mamani y Brandon Quispe, que a pesar de que sonríen en la foto, saben que podrían pasar hasta 17 años en prisión. ¿Por qué? Tan solo por ayudar a los comuneros heridos en la protesta en Cotabambas contra el proyecto minero ‘Las Bambas’.

En setiembre de 2015, Brandon había salido de su casa en Chalhuahuacho para hacer unas compras y Javier también estaba fuera. Ambos no participaban de las protestas, pero sin dudarlo decidieron auxiliar a los comuneros heridos. La policía disparaba con sus armas de reglamento y aventaba bombas lacrimógenas contra los campesinos. Brandon y Javier, aún sin conocerse, llegaron hasta la zona del conflicto, pero en el camino de regreso, la policía los intervino.

Cuando Javier estaba en una ambulancia, un agente le pidió que se baje del vehículo para luego golpearlo. Le cubrieron el rostro y pusieron una pistola en una de sus piernas. A Brandon lo obligaron a disparar un arma amenazándolo con matarlo. Él asustado solo cumplió lo que le pedían para seguir con vida. Luego los trasladaron en una camioneta debajo de fierros hacia el campamento minero, donde la policía llevó a todos los detenidos, en lugar de una comisaría. Aquí los volvieron a ‘sembrar’ y fueron incriminados por posesión de armas y otros delitos. Luego de estar detenidos casi un año, fueron liberados por la presión social, pero ahora están casi a punto de volver a la cárcel, pero esta vez sentenciados con 17 años. Quizá antes de finalizar la semana, ambos ya estén tras las rejas, de manera injusta.

“En el Perú no hay justicia, solo hay justicia para los que tienen plata”, dijo Javier Mamani a Wayka.

Fuente: WAYKApe

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