La vez de otra tragedia en pleno vuelo, pero EE. UU. nunca se disculpó

Resumen Latinoamericano*, 17 enero 2020.-

Por Elson Concepción Pérez.

El 3 de julio de 1988, un misil estadounidense derribó un avión civil iraní que cubría la ruta de Irán a Dubai, Emiratos Árabes Unidos, y donde resultaron muertas 290 personas, entre ellas 66 niños y 16 miembros de la tripulación.

Entonces la gran prensa occidental poco o nada dijo y el Gobierno de Estados Unidos nunca se disculpó del hecho, aunque el mundo no podía ignorar que los cohetes que impactaron la nave aérea fueron disparados desde el buque de guerra uss Vincennes, que patrullaba el estrecho de Ormuz.

Esa tragedia ocurrió cuando Irán e Irak estaban envueltos en una guerra y el entonces mandatario irakí Saddam Hussein contaba con el apoyo de ee. uu., contra Irán.

La nave iraní volaba por el propio espacio aéreo de la nación persa y seguía la ruta prevista. No obstante, el Presidente de EE. UU. de entonces, Ronald Reagan, justificó la acción con la inverosímil explicación de que «el avión se dirigía hacia el barco uss Vincennes» y que «su tripulación actuó para protegerse de un posible ataque».

Sería la primera vez en la historia que desde un avión civil de pasajeros se ataque con armas a un barco de guerra dotado de misiles.

Luego, en Naciones Unidas, el vicepresidente, George W.  Bush, defendió la acción militar con el argumento de que «el incidente es propio de tiempos de guerra» y que la tripulación del Vincennes había reaccionado «de manera apropiada».

Para conocer aún mejor la forma de actuar de los gobiernos estadounidenses, debo recordar que los comandantes del barco de guerra, involucrados en el derribo del avión de pasajeros, fueron condecorados con Medallas de Honor, en 1990.

Traigo aquel hecho a la realidad de lo que ocurre hoy en la región del Oriente Medio y la actuación de Estados Unidos, para que podamos darnos cuenta de la forma totalmente diferente en la manera de accionar de Washington respecto al lamentable derribo por parte de unidades militares iraníes de un avión de pasajeros ucraniano y aquella nave aérea derribada por misiles desde un barco de guerra del Pentágono.

La diferencia de hoy es que el Gobierno iraní está investigando este último incidente, hay personas detenidas al respecto, se ha disculpado ante el Gobierno de Ucrania y ha asegurado que cubrirá la indemnización de todos los fallecidos.

No obstante, hasta el propio Presidente Donald Trump ha apoyado a quienes en Teherán protestan por la ocurrencia del triste hecho.

Especializado en exacerbar a pueblos y desestabilizar gobiernos, Estados Unidos actúa de manera totalmente irresponsable, ya que se sabe también culpable de este clima muy tenso en la nación persa, provocado por el asesinato del general iraní Qasem Soleimani, por un misil lanzado desde un avión no tripulado, en el aeropuerto de Irak.

Esta semana, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, quiso añadir nuevos ingredientes al clima creado por su país, al advertir que el asesinato de Soleimani forma parte de una  estrategia mayor «para disuadir al país persa y a otros rivales de Estados Unidos, incluyendo a Rusia y China».

Con desfachatez total, Pompeo dijo que «la retirada de Estados Unidos del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance intermedio y los ejercicios navales estadounidenses en los mares al sur de China, son ejemplos de la llamada política de disuasión de Washington hacia estos dos países».

*Fuente: Granma

You must be logged in to post a comment Login