Bolivia. El futuro tiene nombre: David Choquehuanca

Por Camilo Katari, Resumen Latinoamericano 11 de enero de 2020

Foto de portada: David Choquehuanca.

Noviembre ha sido el mes de una nueva pulsación del tipo de sociedad en la que vivimos. Como nunca la matriz colonial, con su principal componente racista, ha sido expresada de la manera más cruda e irrebatible. La parafernalia ritualizada sobre la base de un discurso religioso y una etérea democracia, no han podido disipar la niebla colonial que ha cubierto todo el país.

Hemos sido víctimas conscientes de una arremetida mediática que horadó nuestro cuerpo social y tarde nos dimos cuenta que no teníamos ninguna defensa. En este ambiente nos encontramos desafiados y desafiadas a jugar con las reglas que nos han impuesto, no podemos hacer otra cosa.

En este escenario de traiciones y operaciones políticas, para debilitar al Instrumento Político, surge una sola posibilidad para corregir todos los errores acumulados y los que estamos siendo inducidos a cometer. Esa posibilidad se llama David Choquehuanca, y no solamente hablamos de la persona, sino de la representación que concentra.

En 1979, las fuerzas de izquierda verazmente revolucionarias habíamos organizado el FRI, a cuya cabeza se encontraba un dirigente campesino y una mujer obrera, Domitila Barrios, no era el momento y tuvimos un magro resultado electoral. Hoy las condiciones son diferentes, tenemos un sujeto histórico definido: el pueblo indígena, campesino originario, tenemos el proyecto revolucionario: el Vivir Bien, y el tipo de sociedad que queremos construir: El Estado Plurinacional.

Retomar la historia y caminar por el Qapaq Ñan es el reto para toda la sociedad no colonizada o en proceso descolonizador; todos los que nos señalan de “Pachamamistas” no entienden un gramo del saber acumulado en la práctica y teoría de los pueblos originarios, repiten el viejo axioma del darwinismo social, todos sus cartones acumulados no les son útiles para superar sus viejos paradigmas coloniales y disfrazan esa impotencia con el discurso de: “la clase media es necesaria” o “la clase media debe tener su candidato”.

En la matriz cultural que organiza la sociedad boliviana no existe la “clase media”, se es colonialista o anticolonialista, la vieja categoría de “clase media”, no encaja en la contradicción principal de la actual sociedad boliviana.

Por estos motivos David Choquehuanca, se constituye no solamente en “él” candidato sino, es la representación clara y sin atenuantes de esta contradicción social, que por siglos seguimos arrastrando a costa de miles de vidas.

La llamada “pacificación” no es nada más que un intento solapado de ocultar las contradicciones y la estructura colonial de nuestro país.

Las elecciones, como expresión democrática, es un terreno liberal y occidental, y estamos obligados, por lo pronto, a entrar en ese círculo, que como ha quedado demostrado tiene sus límites y sus resquicios para que el racismo colonial, siga usufructuando el poder, que nunca lo perdió completamente.

En la Bolivia actual, no se trata de una elección presidencial, se trata de abrir un nuevo paradigma de civilización, se trata de responder al conflictivo mundo actual con una propuesta de sociedad que recupere la memoria, truncada hace más de 500 años, es una respuesta global a un mundo sumido en las contradicciones más sangrientas creadas por el capitalismo salvaje.

Todas las intenciones de frenar la historia, tienen su fecha de caducidad, como en Chile, como en la Argentina. No es un camino fácil exige lucha diaria, sacrificios, y liderazgos colectivos e individuales, los primeros son los valiosos, por eso David Choquehuanca surge como representante del cuerpo comunitario de quechuas y aymaras, esa es la única vanguardia, en términos revolucionarios, que debemos apoyar.


*Camilo Katari, es escritor e historiador potosino

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