Bolivia: Raúl García Linera dice que la entrega de Battisti es el primer acto contrerrevolucionario del gobierno de Evo

Resumen Latinoamericano*, 13 de enero de 2019.

Raúl García Linera critica la actuación del Estado boliviano en contra del italiano Cesare Battisti. Dice que solicitó refugio y que no lo consideraron. Se declara decepcionado por este hecho.

Las señales de enfado expresadas en las redes sociales dan la pista de que este 13 de enero no es cualquier domingo, al menos no en el Movimiento Al Socialismo. Figuras importantes del oficialismo dieron a conocer públicamente su oposición a la decisión del gobierno de Evo Morales de entregar al izquierda Cesare Battisti a la administración italiana, dirigida por el conservador Sergio Matarela.

Durante la tarde destacados cuadros del gobierno de Morales pidieron que se aplique el debido proceso para quien solicitó el refugio político, luego de que en Brasil, la administración de Jair Bolsonaro anunció su decisión de entregarlo a las autoridades italianas. Por ejemplo, el grupo La Resistencia, del MAS, dijo que Battisti fue sometido a un juicio con cargos artificiales.  La agrupación Columna Sur también pidió que no sea expulsado. Pero no pasó aquello.

“Hoy, por primera vez, este proceso de cambio actúa contrarrevolucionariamente, hoy los intereses del Estado se pusieron por encima de la moral revolucionaria, de la praxis revolucionaria”, publicó Raúl García Linera, hermano del Vicepresidente del Estado, poco después de que se confirmó la partida del avión que se llevó a Battisti.

El 18 de diciembre, Battisti envió una carta a la Comisión Nacional del Refugió en la que solicita que el Estado Plurinacional de Bolivia le extendió el estatus de refugiado. El Defensor del Pueblo reveló que el Conare no abordó la solicitud. Katu Arkonada, cercano al gobierno de Morales, precisó que no existe un tratado de extradición entre Italia y Bolivia. En suma, casi 24 horas después de que fue detenido en Santa Cruz fue entregado a Italia, con el argumento de que su presencia en Bolivia es irregular.

La información divulgada en las últimas hora da cuenta que Battisti fue detenido por agentes de Interpol Bolivia en Santa Cruz. Los efectivos grabaron un video sobre la captura. Y este domingo, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, felicitó a las autoridades responsables del arresto en Bolivia. Además, el gobierno italiano destacó la colaboración del mandatario conservador brasileño por el apoyo para la captura de quien fuera dirigente y guerrillero izquierdista.

 

Desde su cuenta en Facebook, Raúl García Linera llega a la conclusión de que la entrega del italiano es el primer acto en trece años de gobierno que puede llamarse “contrarevolucionario” y afirma que el Estado Plurinacional entregó como “vil mercancía” a un detenido que solicitó el refugio.

“Por primera vez me siento avergonzado y decepcionado por el accionar gubernamental fundamentalmente, reñido con la Moral Revolucionaria y grito con toda mi alma, este accionar es injusto, cobarde y reaccionario”.

Raúl García Linera es militante de izquierda, fue parte del Ejército Guerrillero Túpac Katari, desde el 2006 acompaña al gobierno de Morales, pero no desde el ejercicio de funcionario público. Comprometido con el llamado proceso de cambio, no duda en defender al mismo. Hoy no fue el caso.

Anteriormente, Hugo Moldiz, exministro y hombre muy cercano al gobierno de Cuba, se expresó contra dicha medida y alertó de que la administración boliviana puede sufrir consecuencias. «La Conare viola derechos de Cessare Battisti al entregarlo a Brasil o Italia, y el costo político para el gobierno boliviano será alto».

DESDE PERÚ

La dolorosa lección del camarada Cesare

por Javier Raúl García De Alarcón
Militante del Frente Revolucionario Comuna (F.RE.C.)

El día de hoy, 13 de enero de 2019, Cesare Battisti fue entregado a las autoridades del gobierno fascista italiano, comandado por el primer ministro Matteo Salvini. El hecho que los gobiernos conservadores, primero, el nacionalista corrupto de Berlusconi, después y, actualmente, la fascista Liga de Salvini en Italia hayan priorizado a Battisti, llegando a decir que “es el terrorista más peligroso de Italia”, por encima de los criminales de guerra del ejército italiano en la colonizada Libia o los escuadrones de la muerte fascistas de los 50, muestra que esta es una persecución de corte ideológico, llevada a cabo por el Estado Burgués Italiano. Con un juicio armado y sin derecho a la defensa, Battisti fue condenado a cadena perpetua de forma inapelable por la justicia reaccionaria. Fue tal la injusticia de este acto que incluso la social-demócrata Francia de Mitterrand se negó a extraditarlo durante más de una década. Con la claudicación de las últimas notas de soberanía política francesa frente al imperio anglosajón, Battisti se vio obligado a refugiarse en América Latina hasta poder encontrar un refugio estable en el socialdemócrata Brasil de Lula.

No fue el azar lo que llevo a Battisti a buscar refugio en Bolivia, sino el auge de un verdadero movimiento ultra-reaccionario como el de Bolsonaro. Eso lo empujo, igual que a otros cientos de militantes revolucionarios radicados en Brasil a buscar refugio, ante la anunciada y tan mentada ola anti-comunista que se materializa día a día en Brasil con el asesinato indiscriminado de militantes obreros, campesinos e intelectuales por parte de cuerpos para-policiales y milicias reaccionarias. Son tales las similitudes entre Bolsonaro y el régimen fascista de Salvini que Eduardo Bolsonaro (senador e hijo del presidente) ve como “regalo” la entrega de prisioneros comunistas como Battisti a las fuerzas policiales italianas.

Con esos antecedentes, ¿cómo puede ser posible la predisposición total del ministro Romero a cooperar con regímenes que dicen “Los africanos no pertenecen a Italia” o “el que quiera a los indios vaya a Bolivia”? Sin duda en estos 13 años de proceso de cambio nunca hemos visto este nivel de sumisión a las potencias imperiales (como claramente son la Unión Europea y el Brasil actual) y además en un área donde gobiernos mucho menos radicales que el nuestro -no creo que alguien llame a Mitterand o a Lula comunistas radicales- se mantuvieron firmes frente a la presión italiana y estadounidense.

La única forma de explicar esta situación -descartadas las troskeadas de “desvío revisionista” y propuestas similares- es la imposición en el ámbito de la política exterior del bloque reaccionario al interior del Estado, manifestado esencialmente en su ala Policial. Desde el momento inicial de cooperación entre los cuerpos policiales con la INTERPOL hasta el hecho que la única figura del gobierno que ha dado declaraciones sobre el tema sea el ministro de gobierno -léase: el ministerio del cuerpo policial y ramas anexas-, el único cuerpo realmente activo del Estado en este proceso ha sido la Policía.

No es secreta la alta vinculación de la Policía nacional con el conjunto de fuerzas imperialistas occidentales desde fines de los 80, con capacitaciones continuas en Europa y Estados Unidos en técnicas de contra-insurgencia, tortura, represión de civiles, entre otras prácticas. Este lazo sobrevivió al Proceso de Cambio como muestran los dos motines policiales realizados contra el gobierno central y más recientemente el hecho que la líder de la Asociación de Esposas de Policías sea candidata a Vicepresidente de un partido altamente reaccionario como es PANbo. Dentro de este bloque del Estado, donde el ala policial es hegemónica, altamente poderosa y autónoma, pero además cuenta con miembros dentro de la burocracia estatal, el combate a militantes de organizaciones armadas de izquierda le resulta una misión autoimpuesta, más allá de quien este en gobierno. He ahí el origen de la solidaridad del cuerpo policial con los fascistas italianos y brasileños, que ahora ha resultado en la entrega cobarde y reaccionaria de un militante comunista a manos de la reacción; imponiéndose a la propia Cancillería y a la Defensoría del Pueblo y rompiendo años de política exterior antiimperialista.

La nuestra no es una denuncia infantil. Si bien es importante imprimir en la tinta la denuncia contra esta injusticia cometida contra uno de los nuestros, más importante aún es entender que fue un gran sector del Estado el que, en contra de los valores del Proceso de Cambio, actuó en bloque y de forma tajantemente reaccionaria, sin que los sectores de la izquierda revolucionaria dentro del Estado pudieran evitarlo.
Esa es la mayor enseñanza de este acto cobarde: la visualización clara de lo que podríamos considerar sin ambages el corazón de las fuerzas reaccionarias dentro del Estado central. Que la trampa artera tendida a Battisti nos obligue a jamás olvidarlo y pensar en cómo derrotarlos.

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