En un comunicado, la Cancillería argentina informó que el Gobierno de Mauricio Macri «desconoce la legitimidad del mandato iniciado en el día de la fecha por Nicolás Maduro» y ratificó la suspensión del Acuerdo de Exención de Visas en Pasaportes Diplomáticos y Oficiales con dicho país, lo que implica la prohibición del ingreso a la Argentina de integrantes de alto nivel del gobierno venezolano.

Siguiendo el libreto de Trump y la OEA de Luis Almagro cuyo objetivo es derrocar al gobierno legítimo de Nicolás Maduro, la Cancillería además sostuvo que la Argentina «ratifica su pleno reconocimiento de la Asamblea Nacional como único órgano democráticamente electo en dicho país», y destacó que «la Unidad de Información Financiera (UIF) emitirá un alerta al sector financiero y bancario sobre los riesgos de realizar operaciones con empresas públicas venezolanas o controladas por el Estado venezolano».

Lo informado por Cancillería va en la misma línea de lo que realizó la semana pasada el Cartel de Lima, con la excepción digna de México.

Horas después del acto oficial en que asumió su cargo Nicolás Maduro, el presidente Macri afirmó que «Venezuela vive bajo una dictadura» y consideró que Maduro es «un victimario que se victimiza«, al reafirmar el desconocimiento de Argentina hacia el gobierno de Caracas porque «carece de la autoridad de las urnas y de credibilidad internacional». Justamente Macri hablando de dictaduro cuando el dúo que conforma con la ministra de Seguridad Patricia Bullrich arrastra al país no solo a la miseria sino al autoritarismo tan común en gobiernos de ultra derecha.

Publicamos el comunicado completo del gobierno argentino como una adaptación de lo que significa la palabra «cipayo» en términos macristas, o sea «el que se arrastra ante el imperialismo estadounidense y desconoce el gran amor que el pueblo argentino y sus organizaciones populares tienen por el gobierno y el pueblo bolivariano de Venezuela.

Aquí va el texto vergonzoso de la Cancillería representada por Faurie, otro hijo dilecto de Trump:

El Gobierno argentino desconoce la legitimidad del mandato iniciado en el día de la fecha por Nicolás Maduro, el cual resulta del proceso electoral del 20 de mayo de 2018 cuya legitimidad fuera oportunamente desconocida por la República Argentina.

Al tiempo de condenar la ruptura del orden constitucional y el estado de derecho en Venezuela, la República Argentina ratifica su pleno reconocimiento de la Asamblea Nacional como único órgano democráticamente electo en dicho país.

El Gobierno argentino comunicó, en el día de la fecha, comunicar al Gobierno de Venezuela la suspensión del Acuerdo de Exención de Visas en Pasaportes Diplomáticos y Oficiales con dicho país, prohibiendo el ingreso a la República de integrantes de alto nivel del régimen venezolano.

La Unidad de Información Financiera (UIF) emitirá un alerta al sector financiero y bancario sobre los riesgos de realizar operaciones con empresas públicas venezolanas o controladas por el Estado venezolano.

La República Argentina continuará denunciando las violaciones de derechos humanos y condenando la ruptura del orden democrático en Venezuela tal como se ha venido haciendo desde la asunción del Gobierno por parte del Presidente Mauricio Macri.

Consecuente con esta posición, el Gobierno argentino solicitó a la Fiscalía General de la Corte Penal Internacional, junto a otros países, el inicio de una investigación sobre la presunta comisión de crímenes de lesa humanidad en ese país y promovió la suspensión de Venezuela en el MERCOSUR en virtud del Protocolo de Ushuaia sobre Compromiso Democrático.

En el ámbito de la Organización de los Estados Americanos, la Argentina sostiene la necesidad de aplicar a Venezuela la Carta Democrática Interamericana.

En el plano bilateral, la Representación de la República Argentina en Caracas cuenta desde octubre de 2015 sólo con Encargado de Negocios y se han suspendido las negociaciones comerciales y los mecanismos de diálogo político.

La Embajada Argentina en Venezuela continuará trabajando para brindar asistencia a los connacionales residentes en dicho país, defendiendo los intereses de empresas argentinas, y manteniéndose en contacto con las organizaciones y movimientos democráticos que consultan a nuestro país.

Singularmente importante es la acogida que, con brazos abiertos, la Argentina ha brindado a más de 130.000 migrantes y refugiados venezolanos que escapan de crisis política, económica y humanitaria que vive su país, retribuyendo el apoyo que Venezuela diera a los exiliados argentinos durante la última dictadura militar.