PALESTINA: Colonos israelíes, de estos terroristas nadie habla / EEUU retrasa el plan de paz para Oriente Medio / El canto de sirena de Israel para mejorar su imagen en el mundo / Más información…

Resumen Latinoamericano / Agencias / 07 de enero de 2019 –

 

Colonos israelíes, de estos terroristas nadie habla

Los grupos terroristas suelen profesar ideologías fanáticas y extremistas que promueven la aniquilación de quienes consideran sus enemigos.

FOTO: Colonos tirando piedras con la protección de los soldados.

Aunque se trata de un término controvertido por sus múltiples connotaciones políticas y su elevada carga emocional, y por tanto difícil de definir –y más aún de aplicar–, en general existe un consenso básico: se entiende por terrorismo los actos violentos, motivados políticamente, que son cometidos contra civiles con el fin de sembrar terror en la población en general o en un determinado grupo social. Salvo cuando se trata de terrorismo de Estado, los actos terroristas son cometidos por personas o grupos no estatales −aunque pueden tener el respaldo de actores estatales, o actuar en connivencia con ellos−. Los grupos terroristas suelen profesar ideologías fanáticas y extremistas que promueven la aniquilación de quienes consideran sus enemigos.

Esta definición se aplica perfectamente a los grupos de colonos judíos armados que constantemente cometen acciones violentas contra la población palestina en el territorio ocupado. Una de las primeras cosas que aprendemos quienes vamos como observadoras o acompañantes internacionales es a lidiar con la violencia de estos vecinos −indeseados pero inevitables− de todas las comunidades palestinas. Más de 600.000 colonos de origen judío viven diseminados por todo el diminuto territorio (400.000 en Cisjordania y 200.000 en Jerusalén Este), en medio de casi tres millones de palestinas/os.

De hecho, una de las principales razones de ser de la presencia internacional en las comunidades palestinas es monitorear, documentar y (tratar vanamente de) reducir la violencia que ejercen tanto los colonos como el ejército y la policía militar israelíes sobre las comunidades palestinas. Una tarea rutinaria para algunos equipos internacionales en ciertos lugares (como las Colinas al Sur de Hebrón) es acompañar a niños y niñas a la escuela para evitar que sean atacados por los colonos, o detenidos arbitrariamente y amedrentados en los muchos puestos de control militar que deben atravesar cada día de camino hacia y desde los centros educativos (como en la misma ciudad de Hebrón). En esa ciudad es habitual que los colonos atropellen deliberadamente con sus coches a niños o niñas palestinas, en muchos casos con resultados graves.

Y se da un fenómeno curioso: por un lado, es tan poco lo que se informa en los medios sobre estos terroristas, que antes de llegar cuesta imaginar la magnitud y frecuencia de su accionar. Y por otro, paradójicamente, al poco tiempo de estar en el terreno se vuelve una realidad casi cotidiana que termina normalizándose. Las familias y comunidades palestinas han desarrollado estrategias para lidiar con los colonos, especialmente en las regiones donde son más violentos: el distrito de Nablus y el de Hebrón. En esos lugares los equipos internacionales están siempre alertas para responder a los llamados de las aldeas donde ha ocurrido un incidente, una agresión física, la destrucción de una propiedad (cultivo, vivienda, vehículo).

También vamos cuando activistas de esos lugares quieren realizar alguna actividad ‘de riesgo’, como puede ser una manifestación pacífica (todas están prohibidas y son reprimidas violentamente), o simplemente arar la tierra, plantar olivos, cosechar aceitunas, o rezar colectivamente en su propia tierra, si la misma está ubicada cerca de una colonia conocida por su violencia. Muchas veces en medio de alguna de esas actividades vimos venir descendiendo de las colinas a grupos de colonos enmascarados y armados con palos (o con ametralladoras) para provocar incidentes, amedrentar y amenazar. En esos casos suele hacerse presente el ejército israelí, que con frecuencia interviene solo para proteger a los agresores. De hecho esa es la razón de la presencia del ejército en el territorio ocupado: garantizar la seguridad de las colonias y neutralizar cualquier resistencia palestina a su constante expansión. Es bueno recordar que todas las colonias israelíes en el territorio ocupado de Cisjordania y Jerusalén Este (unas 250) están construidas sobre tierras confiscadas (robadas) a sus dueños palestinos, y todas son ilegales según el Derecho Internacional(principalmente el artículo 49 del IV Convenio de Ginebra); y reiteradas resoluciones de la ONU, asi como de la Corte Internacional de Justicia, han afirmado que son el principal obstáculo para alcanzar cualquier solución.

Cada nueva colonia o expansión de las existentes acrecienta los males para la población palestina, no sólo por la presión creciente sobre la tierra y el agua que se roban, o por la violencia y vandalismo practicados por los colonos, sino también por las medidas de “seguridad” que el gobierno israelí implanta alrededor de las colonias: puestos de control militar (checkpoints), cierre de caminos, carreteras para uso exclusivo de los colonos, el Muro y otros tipos de barreras que impiden la libertad de movimiento de la población palestina.

Quizás lo más impactante de esta realidad es la absoluta impunidad con que actúan los colonos en sus constantes agresiones a las comunidades palestinas. Ya sea una incursión para tirar piedras, romper vidrios, arrancar cultivos, incendiar campos o vehículos, golpear y herir a personas, o incluso quemar vivo a un adolescente o a una familia entera, la consecuencia es la misma: nunca hay castigo real para los victimarios; y con frecuencia las víctimas terminan cargando con la sanción judicial. Yesh Din, una organización de derechos humanos israelí que impulsa demandas judiciales por estos hechos, afirma que entre 2005 y 2017, solo el 3% de las investigaciones iniciadas por crímenes ideológicamente motivados contra la población palestina resultaron en algún procesamiento.

Así como el régimen israelí utiliza la fuerza desproporcionada para imponer castigos colectivos a la población palestina (bombardeos o asesinatos masivos para reprimir cualquier forma de resistencia, toque de queda a una población entera para buscar a un sospechoso, armas sofisticadas contra niños que tiran piedras, destrucción de la vivienda de un atacante para dejar a toda su familia sin techo), los colonos ocupantes suelen responder con violencia extrema y extensa a cualquier agresión cometida por palestinos. Esas reacciones de venganza desproporcionada de los colonos tienen un nombre en inglés: price tag(etiqueta de precio). Cada vez que un colono resulta herido o muerto a manos palestinas en el territorio ocupado, se sabe que se va a desatar sobre la localidad o región donde ocurrió el incidente una ola de violencia indiscriminada y generalizada por parte de los colonos; y se sabe que cuentan con el respaldo del ejército de ocupación para llevar a cabo sus tropelías con tanta eficiencia como impunidad.

Colonos de Yitzhar bajando hacia tierras palestinas de Asira Al-Qibliya. (M.Landi 2013).

Colonos de Yitzhar en tierras palestinas de Asira Al-Qibliya (M.Landi).

La estrella de David pintada por colonos de Yizthar en una casa vandalizada de Asira Al-Qibliya (M. Landi 2013).

Graffiti en hebreo clamando venganza en una vivienda de Duma. (Afpjaafar Ashtiyeh, 2015).

“Matar a los árabes”.

Gasear a los árabes”, graffitti sobre una pared de la escuela Córdoba en la Ciudad Vieja de Hebrón. JDL es un grupo judío terrorista fundado por Meir Kahane. (2012).

Un informe reciente reveló que las agresiones y crímenes de odio por parte de colonos contra la población palestina se incrementaron un 60% en el último año: mientras en 2017 se documentaron 79 casos de agresión, en 2018 se registraron 127 casos; es decir, un promedio de uno cada tres días. Los ataques incluyeron vandalizar coches, arrancar árboles, pintar graffittis racistas en las paredes de viviendas (“Muerte a los árabes”, “Mahoma es un cerdo”, etc.), matar o robar animales y agredir a personas. Los mayores incidentes se registran en los distritos de Nablus, Ramala y Hebrón.

Este final del año hemos asistido a un empuje de esta violencia colonialista. A principios de diciembre, después de dos agresiones palestinas en las colonias de Ofra y Givat Asaf, bandas de colonos emprendieron campañas de venganza. Los investigadores de Yesh Din recibieron informes y fotos de 25 ataques violentos en menos de 24 horas, en toda Cisjordania. Varios civiles palestinos resultaron heridos y hospitalizados; decenas de coches y casas fueron dañados por el lanzamiento masivo de piedras en mitad de la noche. Las familias palestinas se vieron obligadas a esconderse en sus hogares mientras las bandas judías disparaban armas, lanzaban piedras, rompían las ventanillas de los coches y pintaban textos de odio con aerosol en las paredes de las casas. Los pocos atacantes arrestados fueron liberados poco después[1].

El abogado Michael Sfard (asesor legal de Yesh Din) afirma: «Tenemos que enfrentar la realidad. Estamos presenciando el florecimiento de un Ku Klux Klan judío. Al igual que su contraparte estadounidense, la versión judía también bebe de los manantiales contaminados del fanatismo religioso y el separatismo, reemplazando solo la iconografía cristiana con su equivalente judío[2]. Al igual que el modus operandi del racismo blanco, este racismo judío también se basa en el alarmismo y la violencia contra su equivalente de los negros: los palestinos. (…) Y al igual que el Klan estadounidense en su apogeo, el Klan judío también cuenta con la vista gorda de las autoridades».

Y va más allá, haciendo responsable de este estado de cosas al propio Ministerio de Justicia de Israel, empezando por el Procurador General: «Ellos no iniciaron el fenómeno. Les gusta explicar que se oponen y al parecer realmente se sienten avergonzados por ello. Pero no han dejado de alimentarlo. No pretendían cultivar un Klan judío, pero desmalezan, riegan y fertilizan el jardín israelí del colonialismo en el que florece. Alimentan el ambiente de incumplimiento de la ley. Fertilizan la discriminación y legalizan el robo

En efecto: como alentando y premiando esos ataques de los colonos a las comunidades palestinas, los gobernantes israelíes aplicaron su habitual forma de venganza: el día 27 anunciaron la construcción de 1.451 nuevas viviendas para israelíes en las colonias ilegales, así como los planes para construir 837 unidades adicionales. Y el día antes habían anunciado que construirán 2.500 nuevas viviendas en todo el territorio palestino de Cisjordania.

El anuncio fue duramente condenado por la dirigente de la OLP Hannan Ashrawi, quien afirmó: «El anuncio de hoy demuestra una vez más que el Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu y su coalición de derecha y racista están aplicando políticas sistemáticas de colonialismo, apartheid y limpieza étnica para apaciguar a los colonos violentos y extremistas y ganar votos en las próximas elecciones de abril. El silencio ensordecedor de la comunidad internacional y el apoyo inquebrantable de la actual administración estadounidense a la ocupación militar han permitido al gobierno israelí expandir su colonización ilegal, lo que constituye un crimen de guerra según el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, y una violación directa de los convenios internacionales, incluida la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas».

Y concluyó que la gravedad de la situación debería llevar a los gobiernos de todo el mundo a adoptar de inmediato sanciones contra Israel. Pero como ningún gobierno probablemente impondrá sanción alguna, nos toca a las activistas y movimientos de solidaridad continuar desarrollando campañas de Boicot, Desinversión y Sanciones, que han demostrado tener impacto real.

Porque como ya hemos dicho, el movimiento BDS contra el apartheid israelí va más allá de los derechos palestinos: es parte inseparable de las luchas contra el colonialismo y para frenar el avance del racismo, el militarismo y el neofascismo en todo el mundo; también en nuestros territorios.

[1] Estas acciones fueron acompañadas por violentas redadas e incursiones del ejército israelí en numerosas ciudades y pueblos de Cisjordania para buscar a los atacantes. La cacería incluyó arrestos masivos de jóvenes e incidentes violentos con heridos y muertos. Respecto a las víctimas mortales de las esporádicas agresiones palestinas, es interesante leer al periodista israelí Gideon Levy: “No siento compasión por los colonos”.

[2] Como ‘firma’ de sus mensajes y acciones violentas, los colonos suelen pintar la estrella de David. Una de esas firmas ya emblemática está en una puerta de la Ciudad Vieja de Hebrón, junto al irónico texto: “Gasear a los árabes”.

Durante años, jóvenes colonos extremistas han cometido actos de violencia y vandalismo contra personas y propiedades palestinas para hacerles pagar el precio de confrontarlos. Se llaman a sí mismos “pricetaggers” (cobradores de precio). Reporte de VICE:

El “coordinador de seguridad” de la colonia Avigail (Colinas del Sur de Hebrón) atacando a pastores palestinos a la vista de los soldados:

Activistas israelíes de Ta’ayush son atacados cuando acompañaban a las familias Awad y Jabarin a trabajar su tierra cerca de la colonia Mitspe Yair (Colinas del Sur de Hebrón). Como de costumbre, los soldados no hicieron nada contra los colonos, y en cambio arrestaron a las víctimas (11/10/2014):

Colonos atacan violentamente a varios/as palestinos/as e internacionales en el barrio Tel Rumeida (Ciudad Vieja de Hebrón ocupada):

Colonos/as intimidando palestinos/as e internacionales en Hebrón/Al-Khalil (2013):

Más de 100 colonos irrumpieron en un edificio residencial en la Ciudad Vieja (ocupada) de Hebrón el 25/7/17 y expulsaron a los habitants palestinos, con la protección de las fuerzas de ocupación:

Jóvenes colonos ilegales intentaron crear un nuevo sendero en tierras palestinas pertenecientes a la familia al-Natsheh en el barrio de Tel Rumeida, en Hebrón. Es común que los colonos de Hebrón inciten a sus hijos a la violencia y a participar en el robo de tierras:

Acerca el autor: María Landi es una activista de derechos humanos latinoamericana, comprometida con la causa palestina. Desde 2011 ha sido voluntaria en distintos programas de observación y acompañamiento internacional en Cisjordania: EAPPI (en Yanún/Nablus), CPT (Al-Jalil/Hebrón), IWPS (Deir Istiya/Salfit) y Kairos Palestine (Belén). Es columnista del portal Desinformémonos, corresponsal del semanario Brecha, y escribe en varios medios independientes y alternativos.

Fuente: María Landi, Blog Palestina en el Corazón


EEUU retrasa el plan de paz para Oriente Medio

El esperado plan de paz para Oriente Medio que la administración del presidente de EEUU, Donald Trump, había prometido presentar en los primeros meses de 2019 tendrá que esperar un poco más para darse a conocer, según anunció el embajador de EEUU en Israel, David Friedman, citado por el diario israelí The Times of Israel.

Friedman señaló que el despliegue del llamado «acuerdo del siglo» por Trump se retrasará varios meses.

El pasado diciembre, un funcionario de la Casa Blanca dijo que la administración estadounidense tendría en cuenta la convocatoria de elecciones anticipadas en Israel para el 9 de abril a la hora de presentar su plan de paz para lograr una solución al conflicto entre israelíes y palestinos.

Es poco probable que palestinos e israelíes acepten el plan, cuyos detalles conocidos son escasos.

Las noticias de Hadashot TV de Israel sugirieron el mes pasado que probablemente Trump retrasaría la publicación del plan hasta después de las elecciones para no complicar la vida política del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Fuente: Sputnik Mundo


El canto de sirena de Israel para mejorar su imagen en el mundo

El régimen de Israel ofrece apoyo tecnológico a varios países de Oriente Medio y de otras partes del mundo para que le ayuden en mejorar su imagen en el mundo.

En la antigua Grecia, se creía que las sirenas eran criaturas marinas mitológicas – las que encadenan en su definición -poseedoras de una voz musical hipnótica, que aturdía la razón de los marineros que pasaban junto a sus costas, conduciéndolos a su muerte. Seres, por tanto, dotadas de una mortal perversidad.

En el presente, en el plano de la política internacional, existe una entidad que emite esos cantos de sirena, confundiendo la razón, la brújula moral y la capacidad de los gobiernos de distinguir, entre el apego al derecho internacional o lo que simplemente lo viola, en pos de anhelos de poder y corrupción. Por tanto encadena su actuar y sus alianzas al delito. Esa sirena moderna, con características de ignominia es,metafóricamente hablando, el régimen israelí, que como parte de su política de relaciones públicas o hasbará pretende mejorar la pésima imagen internacional producto de su violación de los derechos humanos del pueblo palestino y la política de desestabilización que lleva a cabo sobre los países vecinos – en especial Siria y El Líbano –

El Sionismo y sus tentáculos

El régimen israelí ha establecido un trabajo de acercamiento con gobiernos latinoamericanos y con monarquías y gobiernos árabes, prometiendo a estos últimos apoyo en labores de inteligencia frente a lo que denomina “un enemigo común” – haciendo referencia a la Revolución Islámica de Irán -como también dotarlos de beneficios materiales, tecnológicos, y militares como fruto de esas relaciones retorcidas con una entidad criminal, acusada por sus crímenes de guerra y lesa humanidad. Todo ello voladores de luces, que terminarán repercutiendo negativamente en la imagen de aquellos países, que estrechan lazos con una entidad permanentemente denunciada por sus prácticas violatorias del derecho internacional. En el caso de las relaciones con la Casa Al Saud, Jordania, Egipto, Omán y Emiratos Árabes Unidos reflejan la traición por parte de esos gobiernos alejados de los sentimientos de sus pueblos con relación a la solidaridad y apoyo a la causa del pueblo palestino.

Para Mohamad Shtayyeh, consejero del presidente palestino, Mahmud Abás, tal camino deja atrás el sistema de valores y el pacto político y social árabes “Es el inicio de una normalización pública y el fin de la iniciativa de paz árabe” refiriéndose con ello a una propuesta del año 2002 de la Liga Árabe, donde se estableció que sólo concretarían lazos diplomáticos con Israel a cambio de un acuerdo de paz que cree un Estado palestino que recupere todos los territorios ocupados o anexionados desde la guerra de 1967. Hoy los cantos de la sirena sionista, que trae aparejadas las notas de la administración estadounidense, como apoyo a monarquías y gobiernos corruptos, avizora que más temprano que tarde dichos gobiernos caerán bajo el levantamiento de sus pueblos.

Tel Aviv lanza sus ofertas seductoras a Guatemala, Honduras, Colombia, Argentina, Chile, Paraguay, que a través de sus gobiernos de derecha estrechan vínculos con la entidad sionista. Algunos gobiernos – entre ellos Guatemala, Honduras y el recién asumido presidente brasileño Jair Bolsonaro – han decidido trasladar sus representaciones diplomáticas desde Tel Aviv a Al-Quds – Jerusalén – pasando a llevar con ello determinaciones del Consejo de seguridad de la ONU, que a través de la Resolución Nº 478 adoptada el 20 de agosto de 1980 estableció, que la decisión de Israel de definir a Jerusalén como “su capital eterna e indivisible” es contraria al derecho internacional.

Sin embargo, el trabajo llevado a cabo por la diplomacia sionista, la compra de voluntades, la corrupción manifiesta, acompañado de la potente influencia estadounidense, las presiones políticas y económicas de Washington han mellado ese respeto al derecho internacional, permitiendo que Israel, a través de numerosos proyectos en las áreas tecnológicas, de seguridad, temas hídricos y principalmente militar – que lleva aparejada el pago de coimas a las castas políticas, cuerpos uniformados y el manejo de medios de información y redes sociales, que cumplen el papel de limpiar la imagen de Israel frente a las críticas que puede generar el establecer contratos con una entidad trasgresora del derecho internacional como es Israel. Un escenario donde cumple un papel fundamental el cristianismo sionista en países como Brasil, Guatemala, Honduras y Estados Unidos. Fuertes financistas y apoyo políticos del sionismo.

En el caso brasileño la conducta seguida respecto a Israel resulta desconcertante. Esto, pues gobiernos como el del ex presidente Lula da Silva, que reconoció el año 2010 al Estado Palestino y una larga tradición de apoyo a las reivindicaciones de autodeterminación y defensa de los derechos humanos del pueblo palestino, en orden a respetar el derecho internacional, a pesar de ello los gobiernos brasileños no han dejado de firmar jugosos contratos entre sus industria militares, generando un intercambio de tecnología y distribución de clientes en amplias zonas del mundo. Para Israel, Brasil es una punta de lanza para la introducción de la industria militar sionista en el continente. Idea que bajo el nuevo gobierno del ultraderechista, evangélico y ex militar Jair Mesías Bolsonaro se intensificará.

En un comunicado de prensa que traigo a colación, dado a conocer el año 2011 por la organización pro palestina Stop the Wall se denunciaba el peligro que entrañaba las numerosas y estratégicas relaciones militares entre Brasil e Israel. Una denuncia que está plenamente vigente. En una treintena de páginas el informe de Stop the Wall señalaba que la industrias militares de ambos países habían firmado programas militares por mil millones de dólares, estableciendo empresas conjuntas. Demostrando el esfuerzo de Tel Aviv de penetrar los mercados latinoamericanos, estableciendo incluso una oficina de las Fuerzas Armadas Brasileñas en los territorios ocupados.

Se firmaron acuerdos en materia de seguridad clasificados como de alto nivel que proyectaron contratos para la copa del mundo del año 2014 y los juegos olímpicos del año 2016 que fracasaron gracias a la gestión de las organizaciones y activista de la campaña de boicot, desinversión y sanciones – BDS – demostrando que seis de las siete empresas que competían por los contratos de seguridad para esos eventos estaban relacionadas con crímenes de guerra o acusaciones de espionaje. Igualmente las sospechas es que se dejaron latentes una serie de contratos que se teme sean reflotados, a todo lo alto, por el gobierno de Bolsonaro, que ha expresado su estrecha alianza política, ideológica y económica con Israel. En octubre de 2014, la empresa israelí International Security and Defense Systems (ISDS) anunció que había obtenido la adjudicación de un contrato por parte del Gobierno brasileño, valorado en 2200 millones de dólares, para coordinar la seguridad del gigantesco acto deportivo del 2016, sin embargo el año 2015 dicho contrato fue cancelado.

Bolsonaro que suele ser acusado de incontinencia verbal ha sostenido reiteradamente y lo reafirmó en los encuentros que sostuvo con el Primer Ministro israelí Benjamín Netanyahu de visita en Brasil durante cinco días – asistiendo a su investidura – que “más que socios, seremos hermanos en el futuro, en economía, en tecnología, todo lo que puede beneficiar a nuestros dos países”, dijo el presidente brasileño. Manifestando además que trasladará próximamente la Embajada del país sudamericano de Tel Aviv a Jerusalén y visitará los territorios ocupados en marzo próximo. El traslado de la legación brasileña le va a significar más de un dolor de cabeza a Bolsonaro pues ya la Liga árabe sostiene, que concretar dicha decisión va a perjudicar las relaciones de Brasil con los países árabes, lo que implicaría un fuerte golpe económico al gigante sudamericano.

Un recorrido por la prensa europea muestra un análisis bastante similar al sostener que“El giro conservador de la región, apuntalado por la llegada del “Trump de los trópicos” a la presidencia de Brasil empieza a materializarse como un nuevo eje entre Washington, Brasilia y Jerusalén, ciudad a la que también Honduras trasladará su embajada. La política exterior de las Américas de los años 2000 experimenta en estos días un giro de 180 grados. Atrás quedó la era marcada por las alianzas bolivarianas y otros gobiernos de izquierda, que privilegiaron el trato con Teherán y Damasco, enfrentándose con el gobierno israelí. Atrás quedó la tirante relación entre Barack Obama y Benjamín Netanyahu, el momento más tirante entre los viejos aliados. La llegada de Donald Trump al poder, el aislamiento de Venezuela y Nicaragua enfrascados en una crisis política y económica sin precedentes, la salida de la presidenta argentina Cristina Kirchner y ahora la asunción del ultraderechista Jair Bolsonaro en Brasil redibujan la política exterior de la región, en particular hacia Oriente Medio”

El caso de Guatemala es singular pues este país gobernado por el evangélico y comediante Jimmy Morales, dos días después de la inauguración de la Embajada estadounidense en Jerusalén el día 14 de mayo de 2018, estableció su propia representación diplomática, seguido en la idea por el saliente gobierno paraguayo (en una decisión posteriormente revertida). Guatemala ha tenido estrechos vínculos con el sionismo, que se remontan al origen mismo de la entidad sionista e intensificados durante la guerra interna que sacudió a este país centroamericano entre los años 1960 a 1996 donde Israel fue el principal proveedor de armas y preparación de las fuerzas militares contrainsurgentes que generó la muerte de 200 mil guatemaltecos y la desaparición de 45 mil opositores a los gobiernos dictatoriales de aquel país.

Según la Comisión para el Esclarecimiento Histórico, las fuerzas gubernamentales fueron responsables de 93 % de la violencia del conflicto y los grupos guerrilleros de 3 % donde el 4 % no ha sido posible de identificar. Fernando Romeo Lucas García (1978-1982) y Efraín Ríos Montt (1982-1983) fueron dos de los dictadores que gozaron del más amplio apoyo y amistad por parte de Israel, para cometer sus crímenes contra el pueblo guatemalteco, en especial su población indígena. El propio Ríos Montt señalaba que gracias al sistema de vigilancia computacional, asesoramiento y entrenamiento en técnicas contrainsurgentes , técnicas de inteligencia y el despliegue de 300 asesores israelíes proporcionados por el gobierno israelí de la época fueron decisivos para entrenar a sus soldados y así vencer a los insurgentes. Su máxima como evangélico era que Guatemala debía ser pacificada mediante la biblia y las ametralladoras.

Honduras, bajo la presidencia de Juan Orlando Hernández, quien llego a la primera magistratura bajo acusaciones de fraude, también ha decidido estrechar lazos con Israel, más con la mirada puesta en las simpatías que tal decisión podría despertar en Donald Trump y los grupos evangélicos que lo apoyan, que los beneficios que le puede arrojar a su país. Hernández ha señalado que “trasladaremos nuestra Embajada de Tel Aviv a Jerusalén y EE.UU., Israel y Honduras se convierten en aliados estratégicos comprometidos con el desarrollo y la seguridad”. La decisión de Hernández ha suscitado una fuerte polémica en Honduras ya que se sostiene que esta decisión se toma bajo la sombra de las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de cortar la ayuda a Honduras por su fracaso de detener el avance de una carava de migrantes hacia EE.UU.

Armas y Corrupción

Con Chile, la entidad sionista ha estrechado relaciones desde la época de la dictadura militar encabezada por el fallecido general Augusto Pinochet, que significó dotar a las Fuerzas Armadas chilenas de material de guerra israelí: armas ligeras, vehículos antidisturbios, lanzamisiles, misiles, entrenamiento militar y apoyo en labores de inteligencia. Todo ello intensificado tras el año 1977 cuando se declara el bloqueo a Chile en materia militar por parte de la administración estadounidense del ex Presidente Jimmy Carter. La documentación sobre las relaciones entre la dictadura militar chilena e Israel ha sido exigida por familiares de ejecutados políticos chilenos al gobierno israelí el año 2016 sin que hasta ahora los más de 19 mil documentos hayan sido entregados.

Pero, no sólo la dictadura militar de Pinochet generó lazo estrechos con el sionismo, sino también gobiernos postdictaduras como fue el caso de la primera administración de Sebastián Piñera – 2010 al 2014 –   que a través del Ministro del Interior de la época (quien también ocupó la cartera de Defensa) y reconocido sionista Rodrigo Hinzpeter, junto al ex Ministro de defensa Andrés Allamand generaron una estrecha alianza con empresas de armas israelíes que hoy han salido a la luz por estar implicadas en el llamado caso de las facturas duplicadas, que implican el desfalco al estado chileno de 250 millones de dólares que podrían verse incrementadas al calor de la investigación que se está llevando a cabo y que ha mostrado la enorme corrupción al interior del Ejército chileno. Estas empresas investigadas por el Ministerio Público y la Justicia Militar investigan en absoluto sigilo la existencia de presuntas facturas duplicadas en la contabilidad del Ejército, asociadas a operaciones de venta de armas y sistemas bélicos realizadas a través la maestranza castrense, FAMAE, y empresas extranjeras como la israelí Rafael Advance Defense Systems y Elbit System.

Las empresas mencionadas, tanto en Brasil (Israel Aircraft Industries (IAI) y Elbit Systems) como en Chile,son empresas componentes del complejo militar industrial sionista y directamente implicadas, no sólo en el suministro al ejército de ocupación israelí de armamento utilizado para cometer lo que el Informe Goldstone de la ONU caracteriza como “crímenes de guerra” y crímenes de lesa humanidad contra el pueblo palestino, sino que son las que directamente construyen el muro de 720 kilómetros que rodea Cisjordania y la infraestructura que permite construir los asentamientos, lo que constituye graves infracciones de la Cuarta Convención de Ginebra y de la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia de 2004. Los fusiles israelíes Tavor producidos en Brasil son expresamente desarrollados y “probados” en ataques militares reales del ejército israelí contra las comunidades palestinas bajo la ocupación.

Los casos de corrupción en que han estado involucradas las empresas de armas de Israel, son el canto de sirena sionista, el otorgar apoyo, establecer mecanismo de compra y ventas de armas donde las comisiones que se mueven en estos multimillonarios negocios suelen financiar las actividades políticas de gobiernos aliados de Israel bajo la idea de “todo sirve para evitar el aislamiento”. Bien sabe el régimen israelí que la mejor forma de comprar voluntades es comprar a la casta política, acallar a los medios de información, tejer redes que permitan chantajear e influir sobre decisiones que pueden significar una condena a Israel en el seno de organismos internacionales, el traslado de una Embajada desde Tel Aviv a Jerusalén con toda la carga simbólica que ello significa. El formar soldados, políticos, invitar parlamentarios que luego serán utilizados como punta de lanza de la penetración sionista en Latinoamérica.  Cantos de sirena que pueden llevar al despeñadero a aquellos sordos, ciegos y mudos que se venden por un plato de lentejas.

Fuente: Pablo Jofré Leal, Hispan TV


Un judío ultraortodoxo mira a la Cúpula de la Roca de la Mezquita al-Aqsa, en la ciudad de Al-Quds (Jerusalén), 20 de noviembre de 2018. (Foto: AFP)

Palestina pide a la ONU que investigue los túneles excavados por Israel debajo de la Mezquita Al-Aqsa, en la ocupada ciudad de Al-Quds (Jerusalén).

En un comunicado publicado el domingo, el gobernador palestino de Al-Quds, Adnan Qeys, denunció “las peligrosas”excavaciones del régimen de Israel en el recinto sagrado de la Mezquita Al-Aqsa y los barrios cercanos, según el diario localQuds Press.

El funcionario palestino, además, alertó de las masivas destrucciones que Israel lleva a cabo en la ciudad histórica de Al-Quds e instó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a que “realice su deber en la ciudad ocupada en base a las resoluciones aprobadas en el Consejo de Seguridad”.

Recientemente, el Centro de Información de Wadi Hilweh denunció que las fuerzas de ocupación habían estado cavando una red de túneles debajo de la Mezquita Al-Aqsa.

El centro, asimismo, avisó que más de 70 hogares palestinos habían sido afectados por las constantes excavaciones de Israel en los alrededores de este santa lugar, especialmente en el barrio de Silwan, sita en el este de Al-Quds.

La Mezquita Al-Aqsa es un lugar de suma importancia para los musulmanes. Israel, que se considera a sí mismo propietario de los territorios palestinos, sueña desde el inicio de su ocupación con destruir el oratorio islámico, a fin de transformarlo en un templo judío.

El pasado mes de julio, aumentaron las profanaciones del lugar sagrado, tras la aprobación por el parlamento israelí de una “ley del estado-nación”, que considera “estado judío” los territorios palestinos ocupados, declara la ocupada ciudad palestina de Al-Quds como capital israelí y respalda la construcción y la ampliación de los asentamientos ilegales habitados por judíos, entre otros puntos.

Varios grupos palestinos, entre ellos el Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS), ya habían denunciado la profanación cometida por los grupos sionistas de la Mezquita Al-Aqsa como “parte de una guerra religiosa sistemática en contra del pueblo palestino y sus lugares santos, lanzada por la ocupación israelí y respaldada por la Administración estadounidense”.

El ejército israelí no investiga las muertes palestinas, sino que las blanquea

El ejército israelí dice que le gustaría realizar investigaciones exhaustivas de los palestinos que mata o hiere. ¿Cuál es el problema? Es incapaz de hacerlo honestamente.

Oficiales de la policía fronteriza israelí toman posiciones durante los enfrentamientos con manifestantes palestinos en la ciudad cisjordana de Hebrón, 14 de julio de 2018. (Wisam Hashlamoun / Flash90)

Hace poco más de un año, el último día de octubre de 2017, Muhammad Musa y su hermana Latifah manejaron hasta Ramallah para hacer algunos recados. Poco después de que los dos filmaran un video corto de ellos mismos, durante el viaje, los soldados abrieron fuego contra su automóvil cerca del cruce de Halamish. Latifah fue herido y Muhammad asesinado. Tenía 26 años.

La investigación de B’Tselem del asesinato se hizo pública unas cinco semanas después e incluyó varios testimonios de testigos oculares, así como testimonios de paramédicos que llegaron a la escena. Uno de los testigos presenciales, Muhammad Nafe’a, es identificado por su nombre completo, foto, dirección y ocupación. Y, sin embargo, la Unidad de Investigaciones de la Policía Militar (MPIU), de alguna manera, escribió a B’Tselem casi seis meses después, en mayo de 2018, que agradecería «recibir la información personal completa de Muhammad Nafe’a para contactarlo y hacer arreglos para que haga su declaración sobre el asunto».

Bienvenidos al universo paralelo conocido como «investigaciones MPIU». En este universo, las «investigaciones» se desarrollan a la velocidad del rayo y el ejército, que controla completamente Cisjordania y tiene pocos problemas para poner sus manos sobre los palestinos, actúa como si no pudiera ubicar un testigo sin la ayuda de una organización de derechos humanos, incluso cuando sus detalles están disponibles para que todos los vean, junto con el resto de los resultados de una investigación independiente publicada hace mucho tiempo.

Si esto fuera una comedia, la torpeza y el absurdo en todo serían bastante divertidos. Pero esto es realidad, no teatro. La investigación de los asesinatos es enormemente importante, tanto en términos de justicia para las víctimas como para prevenir la repetición de tales sucesos.

La lastimosa exhibición en la «investigación» del asesinato de Muhammad Musa no es una aberración, es parte de la política de larga data del sistema de aplicación de la ley militar, que afecta a cientos, si no más, de casos de asesinatos, lesiones y violencia. La amplia experiencia que B’Tselem ha adquirido a lo largo de las décadas intentando promover la responsabilidad del ejército ha demostrado que el sistema no tiene un interés real en avanzar en las investigaciones y llevar justicia para las víctimas. Su objetivo principal es crear la apariencia de un sistema legal que funcione, al mismo tiempo que blanquea los delitos y protege a los que causaron daños sin justificación.

Aquí están las cifras: desde el comienzo de la Segunda Intifada a fines de 2000 hasta 2015, B’Tselem exigió a la MPIU abrir una investigación en 739 casos en que soldados mataron o dañaron a palestinos. El noventa y siete por ciento de esos casos se cerraron, ya sea después de que se realizó una «investigación» o incluso sin abrirla. Las acusaciones no fueron archivadas en solo 25 casos. El número de condenas es obviamente mucho menor. Basta decir que casi nadie es responsable.

Deudos palestinos lloran en el funeral de Ilyas Yasin, de 22 años, asesinado por soldados israelíes después de un supuesto ataque con cuchillo en octubre, Salfit, Cisjordania, 29 de diciembre de 2018. (Nasser Ishtayeh / Flash90)

Estas cifras son un resultado directo de la forma en que funciona el sistema. En primer lugar es inaccesible para las demandas de los palestinos, las víctimas que se supone que deben proteger. En segundo lugar las investigaciones se prolongan durante meses, incluso años, y se basan casi en su totalidad en entrevistas con los sospechosos y, en algunos casos, con las víctimas, en lugar de pruebas externas. Sin pruebas, el Defensor Militar para Asuntos Operativos, que recibe el archivo de investigación, puede cerrarlo por esa misma razón.

El Abogado General Militar, encargado de asesorar a los militares sobre la legalidad de sus acciones y directivas, así como de decidir si iniciar investigaciones sobre sucesos derivados de esas mismas acciones y directivas, se encuentra en un conflicto de intereses. Para colmo, todo el sistema se limita a observar la conducta de los soldados sobre el terreno y no la de los principales responsables de la política y de los funcionarios. En estas circunstancias, su capacidad para procurar realmente justicia es extremadamente limitada.

Hace unos dos años y medio, B’Tselem decidió dejar de exigir investigaciones abiertas al ejército israelí y dejar de encubrir el blanqueo de los MPIU. Desde entonces la organización ha seguido realizando investigaciones independientes sobre casos en que las fuerzas de seguridad dañan a los palestinos y ha investigado la mayoría de los casos en los que murieron civiles palestinos. B’Tselem ya no contacta con el MPIU, pero publica sus hallazgos, como la muerte de Muhammad Musa y cientos de casos similares.

Aunque la posición de B’Tselem es pública y bien conocida, los funcionarios de la MPIU aún envían ocasionalmente a la organización todo tipo de solicitudes relacionadas con sus «investigaciones». Algunas veces piden información que ya se ha hecho pública, otras veces piden ayuda para localizar testigos que los militares no tiene problemas para encontrar, y así sucesivamente.

B’Tselem recibió tales solicitudes con respecto al asesinato de Ahmad Zidani, un palestino de 17 años que fue asesinado a tiros por las fuerzas de seguridad mientras huía de ellas; o de Ali Qinu, también de 17 años, a quien los soldados dispararon en la cabeza; o de Ahmad Salim, de 28 años, también fatalmente herido en la cabeza; o de Muhammad Musa.

Imágenes de CCTV de soldados israelíes que dispararon a Muhammad Habali en la parte posterior de la cabeza en la ciudad de Tulkarm, Cisjordania, el 4 de diciembre de 2018. (Foto: captura de pantalla de imágenes publicadas por B’Tselem)

B’Tselem recibió recientemente otra carta de la MPIU sobre lo que ellos llaman «la ocasión de la muerte deMuhammad Habali», un palestino con una discapacidad mental a quien a principios de diciembre unos soldados le dispararon en la cabeza. Los soldados dispararon desde una distancia de unos 80 metros cuando Habali huía de ellos. No representaba una amenaza. En la carta, el investigador del MPIU dice que llevará a cabo una «investigación exhaustiva» y solicitó el video y la información de contacto de los testigos. B’Tselem ya había subido a internet el video completo, sin editar. La repetida solicitud de la MPIU de información de contacto dice mucho sobre la verdadera naturaleza de sus investigaciones.

Y aquí está la respuesta que B’Tselem envió al comandante de la MPIU, coronel Gil Mamon:

Usted nos contactó por medio de una carta con respecto a la «ocasión de la muerte de Muhammad Habali» en Tulkarm el 4 de diciembre de 2018. Evidentemente el papel no se ruboriza. Sin embargo, ya que se han superado a sí mismos, es necesario aclarar las cosas y decir que a lo que se refieren como «la ocasión de la muerte» fue el asesinato a distancia de un transeúnte por un soldado. Además, señala en su carta que tiene la intención de llevar a cabo una «investigación exhaustiva» para «alcanzar la verdad».

Sin embargo, y dados nuestros años de experiencia con el mecanismo de blanqueo denominado MPIU, la primera parte no es cierta y la segunda no ocurrirá. Como nota aparte, en lo que se refiere a la forma en que escribió el nombre de la organización en su carta, no es un acrónimo. Nuestro nombre es la palabra bíblica, B’Tselem, ‘a la imagen de’. Vea Génesis 1:27: ‘Y Dios creó a la humanidad a su imagen. A imagen de Dios, Él la creó’.

B’Tselem se compromete a continuar su trabajo independiente para documentar las violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad en los territorios ocupados y la falta de responsabilidad por estos actos por parte de las autoridades estatales. Sin embargo, la organización continuará su trabajo sin el sistema de aplicación de la ley militar, que perpetúa la violencia en el terreno. Colaborar con este engaño no es simplemente ineficaz, es perjudicial, ya que da credibilidad a un sistema que debe ser condenado, permitiéndole seguir legitimando las violaciones de los derechos humanos. Esto no es meramente teórico. La completa falta de responsabilidad por el asesinato y la violencia significa que se garantiza que se repetirán. Esta es la razón por la que B’Tselem continuará investigando, publicando y descubriendo la verdad sobre el lavado de la ley por parte de los israelíes, hasta que termine la ocupación.

Acerca del autor: El autor es el director ejecutivo de B’Tselem, el Centro de Información Israelí para los Derechos Humanos en los Territorios Ocupados. Este artículo fue publicado por primera vez en hebreo en Local Call.

Fuente en inglés: The IDF doesn’t investigate Palestinian deaths — it whitewashes them

Fuente: Hagai El-Ad, 972mag / Rebelión (Traducido del inglés para Rebelión por J. M)


La Ley de Estado-nación de Israel también discrimina a los judíos de mizrajíes

Académicos y activistas mizrajíes exigen que el Tribunal Superior de Israel anule la Ley de Estado-nación judío, diciendo que borra su legado cultural y perpetúa las injusticias contra ellos y los ciudadanos palestinos de Israel.

Las familias Kadoori, Hamias y Ashram se sientan alrededor de una improvisada mesa para cenar en Shabat, cerca de sus casas demolidas en el barrio de Givat Amal, Tel Aviv, Israel, 19 de septiembre de 2014. Shiraz Grinbaum / Activestills.org

Más de 50 prominentes judíos israelíes de origen mizrají presentaron una petición ante el Tribunal Superior de Justicia el martes para exigirle que anule la Ley del Estado-nación judía, diciendo que discrimina tanto a los ciudadanos palestinos como a los ciudadanos judíos mizrajíes en Israel.

Según la petición, la ley, que degrada al árabe de un idioma oficial a uno con «estatus especial», es «antijudía» por excluir la historia y la cultura de los judíos de los países árabes y musulmanes, «al tiempo que fortalece la impresión de que la cultura árabe judía es inferior… y ancla la identidad del Estado de Israel como antiárabe».

La petición, que fue escrita y presentada por la abogada Netta Amar-Shiff, también se refiere a una cláusula de la ley que establece el asentamiento judío «como un valor nacional». Según los demandantes, cada vez que Israel se arroga la «reingeniería», de la tierra, daña a los mizrajíes porque los empuja inmerecidamente hacia la periferia geográfica del país. Este proceso dificulta su acceso a tierras de alto valor por medio de los comités de admisión, que permiten a las comunidades de todo el país rechazar a los solicitantes de vivienda debido a su «idoneidad social».

Entre los firmantes se encuentran el reconocido escritor Sami Michael, el profesor Yehuda Shenhav, la profesora Henriette Dahan-Kalev, el líder de los panteras negras israelí y activista por la justicia social Reuven Abergil, entre otros. (Revelación completa: la autora de esta nota es una de las firmantes de la petición). Según los peticionarios, los mizrajíes estuvieron excluidos en gran medida de la formulación de la ley, a pesar de que afectaría el derecho de su comunidad a preservar su patrimonio y que su descarado sesgo anti árabe afectaría adversamente a los judíos de los países árabes.

Tras el establecimiento de Israel, las autoridades hicieron todo lo posible para suprimir la identidad y la cultura árabes entre los inmigrantes judíos de los países árabes y musulmanes a través de una forzada doctrina de «crisol», dejándolos privados de su bagaje material y cultural. Hace más de seis décadas, el diplomático israelí y erudito árabe Abba Eban dijo: “El objetivo debe ser inculcar en ellos un espíritu occidental y no dejar que nos arrastren a un Oriente antinatural. Uno de los mayores temores… es el peligro de que la gran cantidad de inmigrantes de origen mizrají obligue a Israel a observar cuán hermanada es nuestra cultura con la de nuestros vecinos».

Unos mizrajíes caminan por el vecindario de Mamila en el oeste de Jerusalén, 1957. Mamila, como muchos otros vecindarios y comunidades, se vació de sus residentes palestinos en la guerra de 1948. (GPO)

Durante 70 años, esta cosmovisión formó la base del comportamiento de Israel con los mizrajíes. El oficialismo político exigió que los judíos mizrajíes renunciaran a su identidad árabe, al tiempo que abrían una brecha entre ellos y sus bagajes culturales. Y sin embargo, a pesar de los intentos de las políticas para la supresión cultural, las opiniones de expertos y las declaraciones juradas adjuntas a la petición muestran que muchos Mizrajíes, incluidas las generaciones más jóvenes, continúan considerando al árabe como cultural y lingüísticamente relevante para sus vidas personales.

Las opiniones de los expertos también buscan exponer las complejas historias de los judíos de los países árabes, para explicar por qué la ley, similar a una enmienda constitucional, sería perjudicial para el legado cultural de los mizrajíes y continuaría afectándolos negativamente. Según el profesor Elitzur Bar-Asher, lingüista y experto en el idioma hebreo, el objetivo de la ley no es «fortalecer el hebreo [a costa del árabe], sino reducir a su homólogo árabe».

En su opinión experta, el doctor Moshe Behar demostró que el árabe era una parte inseparable del mundo intelectual judío en el Medio Oriente durante los períodos del mandato otomano y del mandato británico, respectivamente. Según Behar, los intelectuales judíos consideraban el conocimiento del árabe como una necesidad para todos los judíos en la región.

La investigadora cultural Shira Ohayon describió la influencia de la lengua árabe y su conexión con el renacimiento de la lengua hebrea, la poesía y la liturgia judía, mientras que el académico y director de cine Eyal Sagui Bizawe observó cómo los judíos que viven en los países árabes tomaron parte activa en la creación de la cultura árabe, y cómo esa misma cultura se convirtió en parte de su propio patrimonio.

La petición es un hito importante y quizás revolucionario en la lucha de los mizrajíes en Israel. Entre los firmantes se encuentran mujeres y hombres, religiosos, laicos y tradicionales, quienes se definen a sí mismos como sionistas y otros que no lo hacen. Los peticionarios buscan anclar la identidad mizrají en su sentido más profundo al exigir nuestros derechos culturales e históricos, al tiempo que utilizan todas las herramientas legales, académicas y morales para rechazar cualquier intento de aislar a los judíos mizrajíes de nuestro entorno natural, todo en beneficio de la ideología del «crisol» de Israel.

Fuente en inglés: Israel’s Nation-State Law also discriminates against Mizrahi Jews

Fuente: Orly Noy, 972mag / Rebelión (Traducido del inglés para Rebelión por J.M.)


Arrestan a cinco adolescentes judíos acusados de matar a pedradas a una mujer palestina

Los menores han sido acusados de terrorismo y del asesinato de Aisha Mohammed Rabi, de 47 años, el pasado 12 de octubre.

Imagen ilustrativa. Tsafrir Abayov RKR/JDP / Reuters

Este fin de semana fueron arrestados en Cisjordania cinco adolescentes judíos acusados de estar involucrados en la muerte de una mujer palestina en octubre de 2018, informo Haaretz.

Según miembros del servicio de seguridad israelí Shin Bet, dos menores fueron detenidos el sábado y otros tres la semana pasada. Aunque aún no está claro si todos son sospechosos de los mismos delitos, han sidoacusados de terrorismo y del asesinato de Aisha Mohammed Rabi, de 47 años.

Rabi y su esposo se movilizaban en un coche al sur de la ciudad palestina de Nablus, el pasado 12 de octubre, cuando un grupo de locales arrojó piedras a su vehículo. La mujer recibió una pedrada en la cabeza y murió poco después, y su marido fue levemente herido.

Los jóvenes son estudiantes de una escuela religiosa judía, al norte de Cisjordania, muy cercana a la escena del crimen. Se sospecha que, un día después de los hechos, un grupo de activistas de extrema derechaviajó a esa localidad para advertir a los involucrados que estaban bajo sospecha e instruirlos sobre cómo responder los interrogatorios.

Según los abogados de los adolescentes, sus clientes han negado todas las acusaciones. Una de las letradas denunció que sus representados habían sido aislados durante varios días y sometidos a prácticas poco ortodoxas de interrogación. El Shin Bet por su parte desestimó los reclamos y subrayó que los sospechosos «reciben todos los derechos según la ley».

Ver: Ataques de colonos israelíes a palestinos se triplicaron en 2018

Fuente: RT Actualidad


Una congresista de EEUU elimina a Israel del mapa

Una congresista de Estados Unidos ha eliminado a Israel del mapa del mundo de su oficina y lo ha reemplazado por Palestina

Mapa de la oficina de la congresista estadounidense Rashida Tlaib

Rashida Tlaib, la primera representante palestino-estadounidense del Congreso de EE.UU., quien en su díadescalificó al presidente estadounidense, Donald Trump, ha apoyado a los palestinos y tiene un mapa mundial donde el nombre de Israel ha sido sustituido por el de “Palestina” con una notita.

Tlaib, legisladora demócrata por el estado de Michigan, no ha respondido a los múltiples comentarios que ha recibido sobre si autorizó o no la alteración y lo que ello podría significar.

“Alguien ya ha modificado ligeramente el mapa que cuelga en la nueva oficina del Congreso de Rashida Tlaib”, escribió el jueves Hannah Allam, reportera del portal estadounidense BuzzFeed, en su cuenta deTwitter, mostrando el mapa en cuestión.

«Alguien ya ha modificado ligeramente el mapa que cuelga en la nueva oficina del Congreso de Rashida Tlaib (legisladora demócrata por el estado de Michigan)”, escribió Hannah Allam, reportera del portal estadounidense BuzzFeed, mostrando el mapa en cuestión».

Fuente: Hispan TV


 

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