Cuba-Euskal Herria: Vasc@s y cuban@s homenajearon al fallecido cocinero Félix Sarasola en La Habana (videos y fotos)

Resumen Latinoamericano, 23 diciembre 2018

El pasado 16 de diciembre falleció en La Habana , donde habitaba hace años, Félix Sarasola, cocinero y compañero entrañable de todos los vascos y vascas que residen en la Isla revolucionaria. Pero no solo de ellos y ellas sino que también, a lo largo del tiempo transcurrido. Felix había construido enormes y hermosas amistades con cubanos y cubanas que supieron de su gastronomía pero también de su infaltable amistad. Todos sabían también de su nostalgia por la Euskal Herría natal y de su solidaridad con la lucha de la tierra lejana.

Nacido en Usurbil hace 72 años, su partida conmociona y deja un hueco difícil de llenar, sin embargo, quienes lo conocieron y trataron decidieron despedirlo este pasado sábado en una taberna vasco-habanera (La bombilla verde). Allí, con un bastonero de excelencia como es el más grande escritor y poeta de la Euskal Herria actual, como es Joseba Sarrionandia,  se leyeron textos que recuerdan a Sarasola. Su gran amigo, el general cubano Jorge Romero, lo evocó con voz emocionada. Por su parte, el director de Resumen Latinoamericano, leyó un fragmento de un texto del escritor uruguayo Daniel Chavarría (publicado hace unos años en el diario Juventud Rebelde), mientras otras voces sumaron testimonios de los riquísimos «marmitakos» (comida tradicional vasca en base al atún) que Félix preparaba en ocasiones tan emblemáticas como el «Aberri Eguna» (Día de la Patria vasca).

Como no podía ser de otra manera, el lugar se inundó con la presencia del buen son cubano, intercalado con algunos temas en euskera, como el «Txoría txori», de Mikel Laboa. De ese super emotivo instante musical se encargaron el conocido trovador Ray Fernández, el dúo Jade (dos excelentes intérpretes cubanas) y el tresero mayor de Cuba, Pancho Amat.

Al final, entre vino y vino, nadie tuvo dudas de que Sarasola andaba por allí revoloteando, de mesa en mesa, haciendo bromas, estrechando manos, dando ánimos para seguir, y de paso también, como cocinero que era, degustando las riquísimas txistorras preparadas en su honor.

 

Fragmento de un texto de Daniel Chavarría en homenaje a Sarasola

Tortilla escalonada

(Publicado el 23 de mayo de 2015 en «Juventud Rebelde»)

A Félix Sarasola, eximio cocinero vasco, tan inspirado como el Olavarría de esta historia.

Al Matungo Flores le cortaban la luz con mucha frecuencia por falta de pago. En una ocasión, durante unos diez días, debió alumbrarse con velas, privarse de su cocina eléctrica y pintar por las noches con un farol chino de mantillas. Pero para calentar el agua del mate, algo tan vital en su existencia como el oxígeno, apeló al recurso extremo de picotear una silla vieja y convertirla en leña.

El braserito aquel, pese a ser muy económico, se comió la silla y un taburete en dos días. Y como la crisis se prolongara, algunos amigos le hicimos una colecta; pero el Matungo prefirió destinar ese dinero a asegurar la leche de las niñas y otros alimentos para su familia, y no pudo pagar la luz hasta muchos días después. Al agravarse su crisis energética, acabó con los pocos muebles desvencijados de la casa.

Sin otra madera disponible, el Matungo le echó el ojo a la escalera hacia el altillo y la azotea, y le serruchó un peldaño. Por cierto, resultó de una madera muy dura, que según él, las llamas ardían parejito y las brasas duraban muchísimo. Y una madrugada, mientras pintaba un retrato por encargo, le cayó un hambre que le cortaba toda inspiración y fue a ver si podía inventar algo en la cocina. Halló unas cuantas papas, tres cebollas, huevos, un fondito de aceite y decidió freírse una tortilla en el brasero con un trozo de escalón. Y aquella ocurrencia resultó el mayor éxito culinario que jamás lograra. Al probar el primer bocado comprendió que el exquisito sabor de su tortilla de papas, se debía al revoloteo de un humo verdoso por encima de la sartén; y su mezcla con los ingredientes resultaba un manjar delicadísimo. No ocurría lo mismo cuando calentaba agua.

Cuando el Matungo nos contó detalles de su descubrimiento, y nos dio a probar una tortilla al grupito de los que solíamos matear con él, el ruso Maidánik comentó:

—Vaya uno a saber qué milagro bioquímico opera este humo de escalones pisoteados con polvo y mierda de la calle.

Félix Sarasola

 

Videos:

Joseaba Sarrionandia en Homenaje a Felix Sararola en La Habana:

 

Ray Fernandez, trovador cubano, en homenaje a Felix Sarasola, La Habana:

 

Duo Jade, Panchito Amat y Ray Fernández, en homenaje a Felix Sarasola:

Pancho Amat agradece a Felix Sarasola en Homenaje en La Habana:

Duo Jade, Panchito Amat y Ray Fernandez, homenaje a Sarasola, cantan Txoria Txori:

You must be logged in to post a comment Login