PALESTINA: Ejército israelí retira alambrada en línea fronteriza con El Líbano / Netanyahu promete fortalecer las colonias israelíes en su visita a Cisjordania / ¡Insólito, Israel demuele estatua del novelista palestino Ghassan Kanafani! / Más información…

Resumen Latinoamericano / Agencias / 18 de diciembre de 2018 –

Ejército israelí retira alambrada en línea fronteriza con El Líbano

A exigencias del Ejército libanés, soldados israelíes retiraron hoy una alambrada que en al menos tres lugares violaba la frontera de la nación de los cedros.

Los militares de Tel Aviv corrigieron esos errores de demarcación que pusieron en tensión a los dos bandos.

Con anterioridad, se registraron momentos de crispación al blandirse armas e intercambiar en tono enérgico palabras entre unos y otros uniformados.

El mando militar libanés recabó apoyo de las Fuerzas de Paz de la ONU en El Líbano para que los soldados israelíes desmontaran una cerca de alambre de púas que en varios puntos violaba la Línea Azul limítrofe entre los dos Estados.

Ese fue el segundo incidente de este tipo en los últimos días, tras la puesta en marcha de la operación Escudo del Norte que Tel Aviv acomete contra túneles, cuya construcción atribuye a la Resistencia libanesa y que conectan a los dos territorios.

En los próximos días, el Consejo de Seguridad de la ONU debatirá sobre la existencia de esas obras soterradas que Israel considera una violación de la Resolución 1701 del máximo órgano internacional.

De alguna manera, la ONU también debería pronunciarse contra los centenares de violaciones del espacio aéreo y marítimo libanés que el régimen ocupante de Palestina materializó solo este año con el objetivo de espiar o atacar posiciones en Siria.

Fuente: Agencia Prensa Latina


Netanyahu promete fortalecer las colonias israelíes en su visita a Cisjordania

El primer ministro y titular de Defensa israelí, Benjamín Netanyahu, prometió hoy «fortalecer aún más los asentamientos» en el territorio ocupado de Cisjordania, y concretó que las fuerzas israelíes han arrestado a más de un centenar de personas tras el reciente repunte de tensión por ataques palestinos.

El asentamiento israelí de Maale Adumim en la Cisjordania ocupada, 23 de noviembre de 2017. (Foto: AFP)

Netanyahu visitó el cruce de la colonia de Guivat Asaf, donde el pasado jueves un palestino abrió fuego contra un grupo de personas en una parada de autobús y mató a dos soldados israelíes, e hirió a otro de gravedad, así como a un civil con carácter leve.

«Fortaleceremos aún más los asentamientos, como lo hemos hecho ahora, y tomaremos todas las medidas contra el terrorismo», declaró Netanyahu, que agregó que no tolerará «el terror de Gaza ni el de Judea y Samaria» (nombres bíblicos para Cisjordania).

Los territorios ocupados vivieron los últimos días una escalada de tensión tras siete ataques palestinos en una sola semana, con tres agresiones en solo 24 horas el pasado jueves, entre las que hubo el ataque cerca de Guivat Asaf.

Su agresor, que se dio a la fuga, desencadenó una intensa operación militar de búsqueda y captura en que las fuerzas israelíes bloquearon los accesos y realizaron incursiones en localidades como Ramala, sede del Gobierno palestino, y detuvieron a decenas de personas en varias redadas.

«Ha habido más de cien arrestos, 36 de ellos ayer. Encontrar a este asesino es solo una cuestión de tiempo, igual que pudimos encontrar a los otros», declaró Netanyahu, que definió a Cisjordania como «el corazón de la patria» israelí.

En su visita a territorio ocupado, el jefe del Ejecutivo se reunió también con el jefe del Estado Mayor israelí, Gadi Eisenkot, y otros altos oficiales militares, y en el encuentro fue informado de las últimas actividades realizadas por el Ejército.

En los siete ataques palestinos recientes han muerto, aparte de los dos soldados israelíes, un bebé nacido prematuramente al quedar su madre herida de gravedad, y también cuatro palestinos atacantes o sospechosos de haber cometido ataques, dos en el momento de la agresión y otros dos en operaciones de búsqueda.

Además, el pasado viernes, durante enfrentamientos con el Ejército israelí, un joven palestino murió tras recibir un disparo, y más de cien quedaron heridos en Cisjordania y Gaza.

Fuente: Agencia EFE


¡Insólito, Israel demuele estatua del novelista palestino Ghassan Kanafani!

Las autoridades israelíes demolieron ayer una estatua en homenaje al difunto novelista palestino, Ghassan Kanafani, en la ciudad norteña de Acre, informó Quds Press

La estatua del difunto novelista palestino Ghassan Kanafani fue demolida por las autoridades israelíes

Las autoridades israelíes demolieron ayer una estatua en homenaje al  difunto novelista palestino, Ghassan Kanafani, en la ciudad norteña de Acre, informó Quds Press . La estatua fue erigida por familiares y activistas palestinos en la entrada del cementerio Nabi Saleh en la ciudad, lugar de nacimiento de Kanafani.

El Ministro de Asuntos Internos de Israel, Aryeh Deri, ordenó la demolición después de una intervención del Ministro de Cultura Miri Regev. «Es imposible que la estatua de alguien como este hombre permanezca», señaló Regev, del ala derechista del gobierno de Israel. «Era un miembro prominente de un grupo que mató a israelíes». Señaló que Kanafani sigue siendo un héroe cultural y nacional para los palestinos.

De hecho, Kanafani fue uno de los escritores y periodistas palestinos y árabes más conocidos del siglo XX. Deri, sin embargo, afirmó que la estatua fue demolida porque era de un «terrorista» e indicó que Kanafani estaba afiliada al Frente Popular para la Liberación de Palestina (PFLP), que es un «grupo terrorista».

El Comité Popular en Akka expresó su profunda ira por la demolición de la estatua. «Todavía está asustando al estado de Israel, a sus agencias de inteligencia y a su ejército, incluso cuando está muerto», explicó el Comité.

Ghassan Kanafani nació en la ciudad de Akka, en el norte de Palestina, el 8 de abril de 1936, durante la era de ocupación del Mandato Británico. Rechazó la ocupación israelí en 1948 y se volvió activo contra ella, escribiendo novelas y artículos denunciando al estado y uniéndose al FPLP. El 8 de julio de 1972, el escritor fue asesinado en Beirut por una bomba colocada en su automóvil por la agencia de espionaje israelí, el Mossad.

Fuente en inglés: Israel demolishes statue of Palestinian novelist

Fuente: Middle East Monitor / Traducción: Palestinalibre.org


 

2018, uno de los años más sangrientos para los niños palestinos bajo la ocupación de Israel

Según Defensa de los Niños Internacional – Palestina (DCIP), la mayoría de estas muertes fueron a manos de las fuerzas de ocupación israelíes y fueron causadas por municiones reales

Los niños de Gaza organizan una protesta contra los cortes de energía, exigiendo el fin del bloqueo de Israel durante más de una década y el derecho al tratamiento que se devolverá, frente a la Puerta de la Frontera de Beit Hanoun en la Ciudad de Gaza, Gaza, el 24 de julio de 2018 [Mustafa Hassona / Agencia Anadolu ]

Este año 2018, ha sido «uno de los más sangrientos para los niños palestinos», según la ONG líder en derechos humanos, Defensa de los Niños Internacional – Palestina (DCIP), con al menos 53 niños muertos confirmados «como resultado de las fuerzas israelíes o las acciones de los colonos» documentó por la organización .

Según el DCIP, la mayoría de estas muertes fueron a manos de las fuerzas de ocupación israelíes y fueron causadas por municiones reales, «a menudo en el contexto de las manifestaciones semanales y actividades relacionadas que tienen lugar en la Franja de Gaza».

El sombrío panorama fue parte de un informe publicado el 15 de diciembre, que informó sobre el asesinato de un niño palestino de cuatro años por las fuerzas de ocupación israelíes en la Franja de Gaza.

Ahmad Yasser Sabri Abu Abed, de 4 años, sucumbió a sus heridas cuatro días después de que los fragmentos de bala disparadas por soldados contra manifestantes lo golpearan en la cabeza, el pecho y el abdomen el 11 de diciembre de 2018 [DCI-P]

El 11 de diciembre, Ahmad Yasser Sabri Abu Abed sucumbió a sus heridas cuatro días después de que los fragmentos de balas disparadas por soldados contra manifestantes lo golpearan en la cabeza, el pecho y el abdomen.

El niño estaba en los brazos de su padre cuando fue golpeado.

«De repente, escuché el sonido de un tiro disparado por uno de los soldados y escuché el sonido de algo explotando frente a mí», recordó el padre del niño. «En este momento, Ahmad gritó. Miré a Ahmad y descubrí que la sangre bajaba de su ojo derecho y el pecho, y su camisa estaba llena de sangre».

Además, el DCIP observó que, desde el 3 de noviembre, las fuerzas israelíes asesinaron a tiros a Abdel-Rahman Ali Ahmad Abu Jamal, de 17 años, y probablemente también mataron a otro niño, Emad Khalil Ibrahim Shahin, también de 17 años.

El 21 de noviembre, Abdel-Rahman, del barrio de Jabal Mukaber, en la Jerusalén oriental ocupada, murió a causa de una grave herida con munición real sufrida la semana anterior, durante lo que las autoridades alegaron fue un ataque contra agentes de la policía israelí.

Mientras tanto, Emad Shahin, de 17 años, recibió disparos de las fuerzas israelíes el 3 de noviembre, «mientras intentaba cortar la cerca perimetral en Deir Al-Balah, en el centro de la Franja de Gaza». Las fuerzas israelíes retuvieron el cuerpo, según el testimonio de la familia.

 

 

Fuente en inglés: 2018 one of the bloodiest years for Palestinian children under Israel occupation

Fuente: Middle East Monitor / Traducción: Palestinalibre.org

Copyleft: Toda reproducción de este artículo debe contar con el enlace al original inglés y a la traducción de Palestinalibre.org


El sionismo se supera día a día en su sed de crímenes

La sed de crímenes de Israel parece no tener límites y cada día comete más violaciones de los derechos humanos con el pueblo palestino.

El régimen israelí día a día comete nuevas y más atroces acciones contra Palestina y su pueblo, comprobando, que en materia de violar los derechos de los hombres y mujeres que habitan esta tierra, de infringir el derecho internacional y en ello ser apoyado por países cómplices de la ocupación y colonización, es una entidad que se supera, cínicamente, en forma permanente.

Al menos que exista un reconocimiento para aquel que se destaca en ocupar, colonizar, asesinar y generar un sistema de apartheid en Palestina, esa superación sionista sólo visualiza la necesidad de derrotar a quien hace de la muerte de otros seres humanos su forma de concretar una identidad nacida en oscuras maniobras entre las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial. Sometidas a una especie de “crisis de conciencia” frente a los crímenes cometidos por el nacionalsocialismo en los años de esa guerra. Lo sintomático es, que el sentimiento de culpabilidad sólo favoreció a las víctimas judías pero no a millones de soviéticos, gitanos, presos políticos alemanes, deficientes mentales entre otros. Una realidad que muestra la habilidad del lobby sionista en masificar su “esclarecimiento” su hasbara que ha inundado al mundo con sus historias y mitos históricos y religiosos.

Dinero para Afianzar el sionismo

Comenzó a desarrollarse así lo que intelectual estadounidense de religión judía, Norman Finkelstein denomina “La Industria del Holocausto” cuyos efectos los ha tenido que pagar el pueblo palestino convertido hoy en la víctima del que antaño lo era y hoy devenido en victimario. “Finkelstein descubre la doble extorsión a la que los grupos de presión judíos han sometido a Suiza y Alemania y a los legítimos reclamantes judíos del Holocausto y denuncia que los fondos de indemnización no han sido utilizados en su mayor parte para ayudar a los supervivientes del Holocausto, sino para mantener en funcionamiento la industria del Holocausto”

En los últimos setenta años —desde el nacimiento de la entidad sionista— el 14 mayo de 1948, Palestina ha sufrido un proceso de ocupación y colonización de su territorio a manos de todos los gobiernos israelíes, sin excepción. Un régimen surgido tras la puesta en práctica de la recomendación establecida en la Resolución Nº 181 de la Organización de las Naciones Unidas –la ONU– del 29 Noviembre del año 1947, que dio la basa para definir la partición de una tierra, que en un 56,47% este organismo exhortó fuese asignada a colonos judíos de origen europeo, en desmedro de una población palestina, que sin derecho a apelación vio fragmentada su tierra a un 43,53%. Al-Quds (Jerusalén), con 100.000 judíos y 105.000 árabes, fue declarada corpus separátum.

La partición fue aceptada, con toda lógica por los sionistas, toda vez que los judíos eran propietarios de sólo el 6% del territorio, no sin antes constatar que las presiones del lobby sionista y los intereses de las superpotencias surgidas tras la Segunda Guerra Mundial tuvieron un papel trascendental. Una división del territorio palestino, concretada en el marco del nacimiento de Israel, el mismo día que el mandato británico sobre Palestina llegaba a su fin – mayo del año 1948 -.  Pero, ese porcentaje adjudicado en forma inconsulta y a contrapelo de los derechos palestinos, era insuficiente para el sionismo, que con apetito desmedido ansiaba conquistar todo el territorio palestino mediante un proceso de judaización, donde la violencia y la agresión crónica han ido en apoyo de esta tarea de conquista y que ha dejado reducida a Palestina, en la actualidad, a menos del 10% de su superficie original.

La ocupación de Palestina, la alianza tejida entre el imperialismo estadounidense, el sionismo israelí y el wahabismo saudí han marcado parte importante de un contencioso que signa el desarrollo de los acontecimientos en el Levante Mediterráneo y por extensión a Oriente Medio. Sobre todo con un sionismo que se destaca en su papel de entidad perversa, criminal, que desde su entrada en Palestina desde fines del Siglo XIX sirvió, primero, de lanza del imperialismo británico a inicios del siglo XX y del imperialismo estadounidense desde fines de la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad, con un papel añadido: centrar sus ataques contra la comunidad del Islam y generar procesos de desestabilización contra la República Islámica de Irán. Consigno, igualmente, las herramientas utilizadas por el sionismo para limpiar su imagen y de la necesidad de poner fin a esta ideología como alternativa para alcanzar la paz en la región y entre ello la autodeterminación del pueblo palestino.

La instalación del régimen sionista en Palestina ha significado, por ejemplo, el mismo año de su nacimiento, la expulsión de 700 mil palestinos de sus tierras históricas en lo que se conoce como la Nakba –catástrofe en árabe– acompañada de la destrucción de aldeas, pueblos y ciudades palestinas en un proceso de limpieza étnica, que ha continuado hasta el día de hoy. Todo ello con la acción contínua de tres delitos mayores en el plano del derecho internacional y que no prescriben: crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y genocidio equiparables en su gravedad y que han sido establecidos en el llamado Estatuto de Roma de la Corte penal Internacional (CPI). En Palestina, cualquier tribunal internacional que investigara la conducta de Israel en estos 70 años encontraría abundantes pruebas de los dos primeros delitos y argumentos más que suficientes para sostener el tercero de ellos.

Tras la proclamación de Israel el año 1948, todas sus administraciones políticas, sin distinción entre laboristas, Likud o partidos ultranacionalistas y religiosos, han tenido como centro de su accionar, en el plano político interno y externo, el impedir la autodeterminación del pueblo palestino.  Los procesos de paz en los cuales Israel ha contado con la ayuda incondicional y complicidad de Estados Unidos y sus socios europeos,  han significado, simplemente, dilatar el cumplimiento de las resoluciones internacionales respecto a: abandonar los territorios ocupados, permitir el retorno de los refugiados, desmantelar el muro que divide Cisjordania y dejar de construir asentamientos poblados con colonos extranjeros. Hoy incluso aliados del sionismo como el gobierno australiano, presidido por Scott Morrison del Partido Liberal – reconocido cristiano evangélico pro sionista – que ha decidido reconocer a Al-Quds Oeste como Capital de Israel, violando con ello el estatus legal y todas las resoluciones de la ONU con relación a esta ciudad. Una medida en correspondencia con la política pro-sionista de Washington que en diciembre de 2017 anunció el traslado de su embajada, un aviso que generó duras críticas tanto de los palestinos como de líderes internacionales.

Con su conducta violatoria del derecho internacional, los regímenes israelíes han convertido en letra muerta, cada negociación que se ha llevado  a cabo, destacando en ello cada uno de los puntos de los denominados Acuerdos de Oslo, prueba irrefutable que Israel jamás estuvo dispuesta a cumplir sus compromisos internacionales y prueba, igualmente, que la autodenominada “mayor democracia de Oriente Medio” es simplemente una entidad falsaria, que basa ese mito en el trabajo multimillonario de su estrategia de hasbara, destinada a higienizar una sociedad mayoritariamente amoral, violenta y desquiciada.

Este año 2018 ha sido especialmente violento en las acciones llevadas a cabo por el régimen de Tel Aviv contra la población palestina, sobre todo contra aquella situada en la bloqueada Franja de Gaza, que desde el 30 de marzo de este año 2018 se manifiesta cada viernes en la denominada “Marchas por el Retorno” en las inmediaciones de la valla que separa este enclave  costero de la Palestina Históricapalestino. Una Campaña de protesta cuyo objetivo estratégico es denunciar la ocupación de los territorios palestinos por parte del sionismo y el bloqueo al cual está sometida la Franja de Gaza desde el año 2006. El mensaje es claro: los palestinos se aferran y se aferrarán a su suelo y al legítimo retorno avalado por gran parte de las resoluciones de la ONU respecto a la ocupación ilegítima de Israel sobre palestina.

No hay paz posible sin la desaparición del sionismo

Después de cada acción militar, saldada con innumerables muertos palestinos: niños, mujeres, hombres, destrucción de su escasa infraestructura. Miles de heridos, encarcelados, bloqueos, castigos colectivos, cierre de escuelas, corte de agua y energía. Tras cada acción calificada abrumadoramente como criminal, algún personaje de cierta relevancia suele decir “¡Necesitamos reactivar el proceso de paz entre Palestina e Israel!” y con ello cree haber descubierto la rueda o algún proceso político de nueva hornada, que traerá la paz a Palestina, desconociendo la conducta llevada a cabo por Israel, en forma crónica desde su nacimiento.

¿A qué proceso de paz o negociación nos referimos cuando salta a la palestra este llamado? ¡A ninguno! No existe tal desarrollo de conversaciones, no existe tal posibilidad de paz, pues todo murió desde el momento que se firmaron los Acuerdos de Oslo, cuyo incumplimiento consolidó la sospecha que la autodeterminación del pueblo palestino era sólo una charada, un anzuelo para pescar incautos. Un señuelo destinado a ganar tiempo, para que el sionismo comenzara a concretar su obra exterminadora con objetivos evidentes: Servir como punta de lanza de los intereses globales del imperialismo. Dominar Palestina, sus recursos acuíferos y de hidrocarburos en la costa gazetí. Controlar la frontera con El Líbano, Siria, Jordania y Egipto respondiendo a los intereses de la triada conformada por el imperialismo, el wahabismo saudí y el sionismo, haciendo así inviable la posibilidad de un Estado Palestino manteniendo una hegemonía occidental con lacayos regionales.

Para Norman Finkelstein, Profesor de Teoría Política y un especialista en el conflicto palestino-israelí “Los ataques de Israel a Palestina han sido diseñados para sabotear un posible compromiso de paz con los palestinos, aun cuando los términos de este le favorezcan ampliamente”. Es, en este marco, donde los ataques contra el pueblo palestino se han incrementado aunque ello signifique involucrar otros países y movimientos de resistencia. Ya sea con el estallido de la primera Intifada el año 1987 y su desarrollo hasta el año 1995. La segunda Intifada con punto de inicio contemporánea con el comienzo de la llamada Guerra contra el terror por parte de Estados Unidos y sus aliados tras los atentados de septiembre del 2001 en territorio estadounidense.

Una segunda Intifada que tendrá su corolario con la Operación “Días de Penitencia” llevada a cabo por Israel contra Gaza en septiembre del año 2004 y el inicio del bloqueo a ese enclave a partir del año 2006 tras el triunfo de Hamas en las elecciones generales palestinas llevadas a cabo ara elegir el Consejo Legislativo palestino (poder legislativo de la Autoridad Nacional Palestina) que debía elegir al primer ministro. Una elección que causó la división entre Hamas y Al-Fatah y la intervención occidental e Israelí en el proceso para impedir que Hamas tomara el control político de Palestina tras su triunfo con el 44% de los votos y 74 de los 132 asientos legislativos, con sanciones y apoyos a la facción derrotada que llevó a la llamada Guerra de los Hermanos, generándose la Wakseh –la humillación en árabe– determinándose además, por parte de Israel un bloqueo que se mantiene hasta el día de hoy.

La situación de bloqueo contra la Franja de Gaza se ha visto incrementada con las operaciones de agresión y destrucción llevadas a cabo por Israel contra ese enclave y sus habitantes el año 2008 bajo los nombres hollywoodenses de “Plomo Fundido”. El año 2012 con el nombre de “Pilar Defensivo”, y las operaciones del 2014 signadas con la denominación de  “Margen Protector”. A lo mencionado hay que adicionar los asesinatos iniciados el 30 de marzo del año 2018 mediante el uso de francotiradores apostados en la valla que separa los territorios de la Palestina Histórica ocupada y la Franja de Gaza. Día a día nuevos mártires se suman a la larga lista de muertos en el pueblo palestino, mientras la entidad sionista afianza sus lazos con Washington, la Monarquía wahabí y apoya todo proceso de desestabilización de países y movimientos que tarde o temprano vencerán al sionismo y todo aquello que representa esta ideología califica en su oportunidad por la propia ONU como “una forma de racismo y discriminación racial”

Considerando el tiempo transcurrido de este siglo XXI, desde el inicio de la Intifada Al-Aqsa el año 2000, hasta el cierre de este artículo, que incluye a los últimos asesinados en Ramalá y los centenares de asesinados en las denominadas Marchas Por el Retorno a manos de francotiradores israelíes apostados en la valla que separa la Franja de Gaza de la Palestina Histórica, la cifra de muertos a manos del ejército invasor, con apoyo de los colonos armados instalados en los asentamientos en Cisjordania, es de 9.550 palestinos. El número d heridos se eleva sobre los 120.000. Esto, según datos recopilados por el B’TSELEM— el Centro de Información Israelí por los Derechos Humanos en los Territorios Ocupados— y según los cuales también han muerto durante este período de tiempo y a causa del conflicto1.246 israelíes.

El poeta nacional palestino Mahmud Darwish nos refiere, que el combate de su pueblo tiene un componente esencial a la hora de entender el campo de batalla en que se libra esa lucha contra el opresor: el campo de la memoria. En el sentido que uno de los actores, el sionismo, pretende borrar, eliminar, invisibilizar la memoria de un pueblo milenario, su historia, su lengua, comida, el vestuario, su arqueología, en esencia su cultura, mediante un proceso de judaización. El otro actor, el pueblo palestino, a pesar de una política de exterminio puesta en práctica desde el momento mismo que nace la entidad sionista, lucha día a día para que esa memoria permanezca, porque esté presente aún en las condiciones más adversas.

Una Palestina indomable, que haciendo uso de todas las formas de lucha resiste, para gloria de sus hijos e hijas y para la admiración de todos aquellos que creemos que más temprano que tarde Palestina será capaz de alcanzar su plena libertad. Objetivo que se compruebe al conocerlos en Ramalá, Beit Lahm (Belén), en Ariha, Beit Jala, Beit Sahour, en Al-Quds y al observar su resistencia empecinada en la Franja de Gaza.  Al hablar con sus hombres y mujeres, al verlos orgullosos exhibir su identidad como palestinos, a pesar de la ocupación, colonialismo y apartheid que ha soportado por siete décadas. El Sionismo podrá superarse en materia de buscar nuevos mecanismo de muerte, en seguir ocupando y colonizando palestina. Ofreciendo declaraciones desquiciadas como la del hijo del primer ministro Benjamín Netanyahu, que ha llamado expulsar a todos los musulmanes de los territorios ocupados. Pero, esa conducta homicida, intrínseca al sionismo, no podrá superar nunca la dignidad de un pueblo que día a día se alza con más orgullo y generando más y más admiración en aquellos que apoyan la autodeterminación de palestina y condena la ocupación, el racismo y una colonización sionista, sedienta de sangre, pero cuyo final está cada día más cercano.

Acerca del autor: El autor es periodista y escritor chileno. Analista internacional, Master en Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en temas principalmente de Latinoamérica, Oriente Medio y el Magreb. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales. Creador de página WEB de análisis internacional ANÁLISIS GLOCAL www.analisisglocal.cl

Fuente: Pablo Jofré Leal, Hispan TV


Veterano periodista israelí: ‘El BDS no es antisemita’

En una entrevista del diario Haaretz el veterano periodista israelí Gideon Levy ha reafirmado su apoyo a la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS).

El periodista del periódico Haaretz de Israel, Gideon Levy posa en su casa el 12 de agosto de 2014 en la ciudad costera israelí de Tel Aviv. (Foto por GIL COHEN MAGEN / AFP / Getty Images)

En una entrevista del diario Haaretz el veterano periodista israelí Gideon Levy ha reafirmado su apoyo a la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS). Ésta es una campaña internacional en defensa de los derechos del pueblo palestino que pretende ejercer presión de forma pacífica sobre Israel impulsando el boicot a sus productos, economía e imagen a nivel global.

Al preguntarle sobre las reacciones que dicho boicot encuentra en ocasiones tanto en Israel como en Estados Unidos, Levy afirmó que la campaña BDS sigue siendo “el único juego en la ciudad”. Esta es una descripción para la campaña que ya había utilizado por vez primera en 2016.

Según Levy, “uno de los mayores éxitos de esta campaña que impulsa el boicot ha sido la forma en la que ha “cambiado el discurso” a nivel internacional: ahora la gente empieza a preguntar y cuestionar el sionismo y si es el único régimen político que podemos tener en este pedazo de tierra”.”Este discurso es realmente fascinante”, añadió Levy.

El periodista también ha respondido a los ataques realizados por el gobierno israelí en el sentido de que la campaña BDS es “antisemita”, rechazando estas acusaciones que ha definido como “la respuesta automática de la propaganda israelí contra cualquier crítica a Israel, no solo contra el BDS”.

Levy ha explicado también que cree que, en tanto que el BDS siga adquiriendo más inercia “el pueblo israelí sobrepasará el umbral de descartarlo acusándolo de ser una forma de antisemitismo y se preguntará “si hay algún problema en él mismo”.

A pesar de las negaciones y las agresiones, continuó explicando Levy, “sí se sabe que algo arde bajo nuestros pies”.

Y refiriéndose a los objetivos del Movimiento BDS, Levy remachó que según su entendimiento “se trata simplemente de cambiar el régimen de apartheid por la democracia”.

Fuente: Middle East Monitor en Español


Gideon Levy: ‘No siento compasión por los colonos’

No simpatizo con la gente que se aprovecha de la tragedia. No tengo simpatía por los ladrones. No tengo simpatía por los colonos. No tengo compasión alguna por los colonos, ni siquiera cuando los golpea una tragedia.

Una mujer embarazada resultó herida y su bebé recién nacido murió a causa de las heridas. ¿Qué puede ser peor que eso? Conducir por sus carreteras es aterrador; la oposición violenta a su presencia está creciendo. Pero no siento ninguna simpatía por su tragedia, ni siento compasión ni solidaridad.

Ellos son culpables, no yo, del hecho de que no pueda sentir el más humano sentido de solidaridad y dolor. No es sólo porque son colonos, violadores del derecho internacional y de la justicia universal; no es sólo por la violencia de algunos de ellos, y el asentamiento colonial de todos ellos; es también el chantaje con el que responden a cada tragedia lo que me impide llorar con ellos. Debajo del velo de la unidad santurrona e hipócrita, y la falsa muestra de dolor nacional por parte de los medios para avanzar en sus propios objetivos comerciales, hay que decir la verdad: su tragedia no es nuestra.

Su tragedia no es nuestra porque ellos se la han infligido a sí mismos y a todo el país. Es cierto que la culpa principal es de los gobiernos que cedieron ante ellos, ya sea con entusiasmo o por debilidad; pero los colonos tampoco pueden ser absueltos de culpa. El extorsionador −y no sólo quienes han cedido a la extorsión− también tiene la culpa. Pero allí están: generaciones nacidas en tierras robadas, niñas y niños criados en una existencia de apartheid, entrenados para pensar que es justicia bíblica, y con apoyo del gobierno. Quizás no podemos culpar a quienes están asentados en tierras usurpadas por sus padres. Pero su tragedia no es la nuestra porque explotan cada tragedia para avanzar en sus objetivos de la manera más cínica.

Cuando un bebé muere, instalan casas rodantes [en tierra palestina]; cuando los soldados mueren defendiéndolos, no piden perdón a las familias de esos soldados (a pesar de ser culpables de las vidas que han sido segadas): sólo presentan demandas para blanquear sus crímenes. Y con estas demandas, crece el apetito de venganza: encarcelar aún más a sus vecinos, destruir sus hogares, matar, arrestar, bloquear caminos y tomar más venganza. Y si eso no fuera suficiente, sus propias milicias salvajes atacan a la población palestina, lanzan piedras a sus vehículos, prenden fuego sus campos y aterrorizan sus aldeas. No les alcanza con el castigo colectivo impuesto por el ejército y el servicio de seguridad Shin Bet, ejercido con crueldad y a menudo criminalmente. La sed de venganza de los colonos nunca se satisface. ¿Cómo es posible identificarse con el dolor de personas que se comportan así?

Es imposible identificarse con su duelo, porque Israel ha decidido no mirar todo lo que se hace allí, en la tierra de Judea. Cuando eres capaz de ser indiferente a la ejecución de un joven con discapacidad mentalpor parte de los soldados, también puedes ser indiferente a la muerte de una mujer embarazada a manos de palestinos. Cuando se ignora los acontecimientos en el campo de refugiados de Tulkarem, también se puede ignorar lo que ocurre en el cruce de Givat Assaf. Es ceguera moral ante todo lo que pasa. Yesha no está aquí; ese es el precio que se paga por la falta de interés en lo que ocurre en los territorios y por ignorar la ocupación, bajo cuyo patrocinio se establecen las colonias. Presupuestos gigantescos se vuelcan allí sin despertar la menor oposición pública, por lo cual también hay indiferencia sobre el destino de los colonos y sus tragedias. El pedazo de tierra que han tomado no le interesa a la mayoría de los israelíes, que viven en la tierra de la negación; y ese es el precio.

No tenemos por qué disculparnos por la falta de interés y de empatía. Ellos mismos, los colonos, se lo han buscado. Quienes nunca han mostrado el menor interés en el sufrimiento de sus vecinos palestinos (que ellos han causado); quienes predican todo el tiempo que el puño de hierro debe estar siempre apretado para torturarlos aún más, no merecen que simpaticemos con ellos, ni siquiera en su hora de dolor. No me alegro de que sufran, pero no siento compasión por su dolor. El verdadero dolor lo padecen sus víctimas: tanto las que sufren sumisamente como las que toman su suerte en sus manos y tratan de resistir a una realidad violenta de manera violenta, y a veces también asesina. Las y los palestinos son las víctimas que merecen compasión y solidaridad.

Publicado en Haaretz el 16/12/18. Traducción del inglés: María Landi.


Airbnb confirma que dejará de ofertar su servicio de hospedaje en colonias israelíes de Cisjordania

La plataforma de reserva de alojamientos en línea Airbnb desmintió el lunes un anuncio del ministro israelí de Turismo, según el cual la empresa abandonaba su decisión de dejar de ofertar sus servicios en las colonias de Cisjordania ocupada.

En su página Facebook, el ministro de Turismo Yariv Levin afirmó el lunes que Airbnb “no aplicará su decisión de retirar de su web los alojamientos propuestos” en Cisjordania, un territorio palestino ocupado desde hace más de 50 años por el ejército israelí.

“Las informaciones publicadas durante el día de hoy son inexactas”, reaccionó Airbnb en un comunicado.

La empresa afirmó asimismo “su rechazo total al movimiento BDS (Boicot, Desinversiones, Sanciones)”, una campaña mundial que insta al boicot económico, cultural y científico de Israel para protestar contra la ocupación de los Territorios Palestinos.

En noviembre, la plataforma de alojamientos, con base en San Francisco, anunció que iba a eliminar de sus listas los alojamientos en las colonias israelíes en Cisjordania ocupada, consideradas ilegales por parte de la comunidad internacional, que ven en ellas uno de los principales obstáculos para la paz.

Airbnb no precisó la entrada en vigor de la medida, que afectaría a unas 200 casas en dichos asentamientos. Tras dicho anuncio, el ministro de Turismo amenazó con emprender acciones legales.

Fuente: Emilio Contreras, Agence France-Presse / Radio Bio Bio – Chile


Israel viola permanentemente la ley internacional en Hebrón

Cualquier viajero que se aventura a entrar en Hebrón ve una ciudad dividida y con una fuerte presencia de soldados. Un informe revelado este lunes indica que la situación de la población autóctona palestina se devalúa día a día por medio de numerosas discriminaciones mientras se expande la presencia de colonos judíos.

Soldados israelíes toman posición durante una protesta de palestinos en Hebrón. – AFP

Un informe elaborado por la TIPH (Presencia Internacional Temporal en Hebrón) revela que el Gobierno y el Ejército israelí violan sistemáticamente la ley internacional en esa ciudad de la Cisjordania ocupada desde la guerra de 1967 donde residen unos 800 colonos judíos y cientos de miles de palestinos.

El informe, a que ha tenido acceso el diario Haaretz, y que es el primero que trasciende a la luz pública desde hace dos décadas, da cuenta de esas violaciones. La TIPH está integrada por decenas de observadores de cinco países que con una libreta en la mano recorren el centro de Hebrón y recogen por escrito lo que observan sobre el terreno.

Según el rotativo de Tel Aviv, el informe es “el más exhaustivo y dañino” sobre las acciones de Israel en Hebrón

La TIPH se estableció en 1997, tres años después de la matanza de fieles musulmanes en la mezquita de Abraham, cuando el médico israelo-estadounidense Baruch Goldstein entró en el santuario y mató a 19 palestinos que estaban rezando. Ese mismo día, el Ejército liquidó a otra decena de palestinos en las protestas que siguieron al incidente.

Según el rotativo de Tel Aviv, el informe es “el más exhaustivo y dañino” sobre las acciones de Israel en Hebrón. Los informes anteriores nunca se han hecho públicos y han circulado únicamente entre los diplomáticos de los países que contribuyen a la TIPH, Israel y la Autoridad Palestina. De hecho, una de las condiciones que Israel impuso a la TIPH es que esos documentos se mantuvieran siempre en secreto.

El informe confidencial menciona numerosas violaciones de la ley internacional y confirma que Hebrón es uno de los lugares más inestables y castigados por la ocupación, tanto en lo que se refiere a los colonos judíos como en lo que se refiere a la presencia permanente de las fuerzas militares israelíes.

La ciudad «está más dividida que nunca debido a las acciones del Gobierno israelí y de los colonos israelíes»

También señala que a día de hoy la ciudad “está más dividida que nunca debido a las acciones del Gobierno israelí y de los colonos israelíes”. En la práctica, el acuerdo que sirvió para el despliegue de los agentes de la TIPH, que fue aprobado en su momento por Yaser Arafat y Benjamín Netanyahu bajo la rúbrica de Protocolo de Hebrón, dividió la ciudad en dos partes: H1, donde viven unos 800 colonos y 40.000 palestinos, que está en poder del ejército; y H2, donde sólo viven palestinos y está en poder teórico de la Autoridad Palestina.

Indica, además, que Israel está “violando severa y regularmente” el derecho a la no discriminación, así como la obligación de proteger a la población autóctona de la deportación. La presencia de los colonos, a los que el informe califica de “colonos israelíes radicales”, también representa una violación de la ley internacional puesto que convierte en “difícil” la vida de los palestinos que todavía residen en el centro de Hebrón.

Dos colonos judíos pasan junto a un soldado israelí en Hebrón. – AFP

El diario Haaretz señala que varios de los miembros de la TIPH con los que ha hablado dijeron que la publicación de estos detalles podría llevar a Israel a no renovar la presencia de la fuerza internacional en Hebrón, un mandato que se renueva habitualmente cada seis meses. Varios miembros del Gobierno de Netanyahu se han expresado a favor de poner punto y final cuanto antes al trabajo de la TIPH.

Dos incidentes recientes en los que participaron miembros de la TIPH han empujado a la derecha israelí a pedir el final de sus operaciones

Dos incidentes recientes en los que participaron miembros de la TIPH han empujado a la derecha israelí a pedir el final de las operaciones de esa fuerza internacional. En el primero, un miembro de la TIPH fue grabado pinchando la rueda de un vehículo perteneciente a un colono judío, según las autoridades israelíes. En el segundo, un miembro suizo de la fuerza dio una bofetada a un niño que vive en la colonia de Hebrón que estaba agrediendo a palestinos de la zona.

El informe que ahora ve la luz fue encargado por la TIPH al cumplirse el vigésimo aniversario de su presencia en Hebrón. El documento consta de casi cien páginas y ha sido elaborado por una parte de los 64 miembros que en la actualidad tiene la mencionada fuerza. Los miembros son de cinco países: Italia, Noruega, Suecia, Suiza y Turquía, que también son los países que financian la misión al margen de las Naciones Unidas.

La materia prima del informe son los 40.000 “incidentes” que los distintos equipos de TIPH han compilado durante las pasadas dos décadas. El texto termina diciendo que Hebrón está avanzando en la dirección contraria a la que se acordó cuando Israel y los palestinos firmaron el Protocolo de Hebrón.

Los palestinos que viven en la zona controlada por el Ejército israelí carecen de libertad de movimiento y del derecho de culto

El informe subraya que los palestinos que viven en la zona controlada por el ejército israelí carecen de libertad de movimiento y del derecho de culto. Además, Israel viola permanentemente el artículo 49 de la Convención de Ginebra (IV).

También subraya que los palestinos de la zona H2 no viven una “vida normal” y los datos que regularmente provee la TIPH no se traducen en una mejora en las condiciones de vida de todos esos palestinos, como en principio cabría esperar. El antiguo mercado de verduras de H2, por ejemplo, se ha convertido en una zona militar israelí que con frecuencia ocupan los colonos, así como en un lugar de esparcimiento para los hijos de los colonos.

Fuente: Eugenio García Gascón, Publico – España


Sebastián Vielmas: ¿Por qué me uní al movimiento global BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) en solidaridad con Palestina?

Siempre he sido simpatizante de la causa palestina. En Chile, la diáspora palestina es una de las más grandes del mundo, lo que hace difícil hacer caso omiso de la difícil situación de su pueblo. Pero hasta un par de semanas, todavía creía que el “conflicto” se podría solucionar por una solución de dos Estados, […]

Siempre he sido simpatizante de la causa palestina. En Chile, la diáspora palestina es una de las más grandes del mundo, lo que hace difícil hacer caso omiso de la difícil situación de su pueblo.

Pero hasta un par de semanas, todavía creía que el “conflicto” se podría solucionar por una solución de dos Estados, como lo patrocina la casi totalidad de la llamada comunidad internacional. Yo creía en el ideal de Israel como “Estado judío y democrático”, con derechos garantizados a los árabes israelíes, junto a un Estado palestino en Cisjordania y Gaza. También pensé que era injusto juzgar el conjunto de instituciones y al pueblo de Israel como cómplice de los horrores de la ocupación.

De repente, todo cambió. Mientras estaba en IALLA (Academia Internacional de Aprendizaje Permanente) en Jordania, conocí a alguien que, con su amabilidad, su experiencia de vida y su paciencia para explicar, cambió para siempre mis perspectivas sobre el movimiento BDS e Israel / Palestina.

Cuando se conoce la realidad del día a día de los palestinos que viven en Gaza: las restricciones a la libre circulación, el bloqueo cultural, académico y económico y los repetidos bombardeos desde el mar, el aire y la tierra, sólo se puede concluir que lo que hace Israel son crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Pero yo ya lo sabía y me indignaba. Lo que realmente cambiado son mis ideas sobre cómo podemos salir de esta situación insoportable e inhumano.

Después de todo lo que oí e investigué los últimos días, llegué a la conclusión que no hay posibilidad de un Estado palestino viable con sede en Cisjordania y Gaza. Las razones comienzan con lo obvio: el territorio desmembrado y continúan con la negativa a permitir el derecho al retorno de los refugiados palestinos, como lo garantiza el Derecho Internacional; la continuación de la ocupación militar israelí de Cisjordania, Jerusalén y la Franja de Gaza, lo que ha implicado enormes asentamientos todavía en expansión y la confiscación de tierras en violación del derecho internacional humanitario; el asedio y bloqueo continuo de la Franja de Gaza que ha llevado a la población palestina a una crisis humanitaria en “la mayor prisión al aire libre” – como lo describe incluso B’Tselem, una organización israelí de derechos humanos; y una gran cantidad de políticas, tales como la construcción de un muro de apartheid ilegal, todas los cuales indican que Israel tiene la intención de negar de forma indefinida e irrevocable al pueblo palestino sus derechos civiles en su propio país, incluido su derecho a la autodeterminación humana básica.

¿Me gustaría ser segregado en mi país por mi religión (o ausencia de ella)? ¿Me gustaría tener mi país dividido en muchas partes y llena de puestos de control militares? A nadie le gustaría… pero ¿por qué es lo que queremos que los palestinos acepten eso como normal y renuncien a sus derechos?

Fue revelación refrescante llegar a la idea del movimiento One Democratic State (ODS): una Palestina laica y democrática en la que todos, ya sean musulmanes, judíos, cristianos, ateos, o cualquier otra persona, puedan vivir juntos y disfrutar de igualdad de derechos y libertades, incluyendo el derecho al retorno a su tierra y la libertad de movimiento. Me pregunté a mí mismo si me gustaría ser segregado en mi país por mi religión (o ausencia de ella) ¿Me gustaría tener mi país dividido en muchas partes y llena de puestos de control militares? A nadie le gustaría… pero ¿por qué es lo que queremos que los palestinos acepten eso como normal y renuncien a sus derechos?

Por lo tanto, me pregunté a mí mismo, ¿qué puedo hacer para presionar al Estado de Israel a poner fin a sus políticas criminales? ¿Cuál es mi papel como individuo? Llegué a BDS, un movimiento social no violento, fundada y liderada por la sociedad civil palestina que tiene la intención de imponer el Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) contra Israel hasta que cumpla con el Derecho Internacional y los derechos palestinos. ¿Por qué es necesario? Porque a pesar de las abundantes condenas de las políticas israelíes de la ONU, otros organismos internacionales y de derechos humanos, la comunidad mundial todavía no ha logrado hacer a Israel responsable y hacer cumplir el cumplimiento de los principios básicos del derecho internacional. Los crímenes de Israel han continuado con impunidad y sin rendición de cuentas.

El BDS está basado en un enfoque basado en derechos humanos e incorpora los tres grandes sectores del pueblo palestino: los refugiados dispersos por todo el mundo, los que todavía viven bajo la ocupación militar en Cisjordania y la Franja de Gaza, y los palestinos dentro de Israel. La convocatoria insta a las diversas formas de boicot contra Israel hasta que cumpla con sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional a través de:

• Poner fin a la ocupación y colonización de todas las tierras árabes ocupadas en junio de 1967 y el desmantelamiento del Muro del Apartheid;

• Reconocer los derechos fundamentales de los ciudadanos árabe-palestinos de Israel; y

• Respetar, proteger y promover los derechos de los refugiados palestinos a regresar a sus hogares y propiedades tal como se estipula en la Resolución 194 de la ONU.

Los movimientos BDS y ODS aspiran a construir una Palestina que brilla en el mundo como una tierra de diálogo, la paz, la justicia y la convivencia. Ambos movimientos tienen como valores principales la no violencia, la democracia y la transparencia, muy diferente a las caricaturas occidentales sobre la resistencia.

Estoy escribiendo este artículo porque no puedo ir a dormir siendo cómplice por omisión de las violaciones de los derechos humanos que personas sufren cada día. Tenemos que levantarnos y defender nuestros valores de derechos humanos, no violencia, dignidad y unidad de los pueblos.

Unirse  al movimiento BDS es la única manera que puedo ver en los ojos de mis amigos que pueden trazar sus orígenes a Palestina, de cualquier religión, en los ojos. Me sumo al BDS porque la esperanza y el amor no deben tener puestos de control.

Acerca del autor: Sebastián Vielmas, historiador y activista por el derecho a la educación

Fuente: El Desconcierto – Chile

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