Francia: Este sábado 8 de diciembre, las calles volverán a teñirse de amarillo

Resumen Latinoamericano, 6 de diciembre de 2018.

Por Mañanas Activas

En la columna de este jueves 6 de diciembre estuvimos con Valeria Fariña de Resumen Latinoamericano analizando cómo el anuncio del gobierno de Macron de incrementar el impuesto de los carburantes TICPE (impuesto interior por el consumo de productos energéticos) a partir del 1 de enero de 2019, fue el detonante y el gran disparador del movimiento CHALECOS AMARILLOS en Francia, que ha trascendido mundialmente.

El llamamiento contra el incremento del impuesto que comenzó en las redes de internet y del que se hizo eco un artículo del principal diario popular del país, “Le Parisien”, logró el apoyo de centenas de miles de personas a mediados de octubre y millones hacia principios de noviembre.

Los Chalecos Amarillos son la expresión de un movimiento profundo de las clases populares, ya que el incremento del impuesto afecta a trabajador@s y a pequeños productores granjeros. En Francia, todos los días, 17 millones las personas van a trabajar fuera de sus municipios y el 80% de los trabajadores utiliza su transporte personal. En la región parisina solo el 50% de las personas asalariadas utiliza el transporte público para ir al trabajo.

Además, el movimiento de los chalecos también expresa el descontento popular en relación al poder de compra, ya que los salarios, las pensiones y jubilaciones no se corresponden con la inflación oficial. A esto se le suma, el descrédito de los partidos políticos que dirigieron el país en alternancia y que son claramente señalado por la gente como los responsables de la situación social.

Por otra parte hay que considerar la aplicación de las REFORMAS FISCALES DEL GOBIERNO. Éste suprimió el ISF (impuesto sobre las fortunas); el impuesto sobre las rentas del capital, por lo cual el 1% de los más ricos en Francia posiblemente incrementen sus fortunas en un 6% en el año 2019. Mientra Macron aplicó esta reforma que enriquece a los ya más ricos, redujo los subsidios para vivienda y pensiones. Esto lo saben los franceses y lo rechazan explícitamente.

Aunque para ganar apoyo popular el gobierno justificó cínicamente que el impuesto a los combustibles era necesario para combatir el cambio climático y para luchar contra la emisión de gases de efecto invernadero y de partículas finas, el pueblo y los trabajador@s franceses rápidamente advirtieron la maniobra. Paradojalmente el gobierno habla de ecología y del cuidado del medioambiente mientras exonera de toda contribución fiscal a la compañía petrolera Total y da vía libre a las exploraciones para extracción de petróleo. Atrás del discurso del gobierno lo que había era la necesidad de recaudar dinero para absorber parte del déficit presupuestario de 2019. Con el impuesto a los combustibles Macron pretendía obtener 500 millones del bolsillo de los sectores populares.

SE CALCULA QUE LOS CHALECOS AMARILLOS cuenta con más del 80 por ciento del apoyo del país. Aunque hay diferencias en torno a la metodología, lo cierto es que la autodefensa se ha producido a raíz de la brutal represión, como la ocurrida en unas de las grandes jornadas de protesta de los sábados, en Campos Elíseos. Ya van 3 SABADOS DE GRANDES PROTESTAS NACIONALES.

El primer día de acción nacional convocado por los “chalecos amarillos” fue el sábado 17 de noviembre en el que participaron 300.000 personas en protestas que se desarrollaron en todo el país, con más de 2500 bloqueos de carreteras y de peajes de autopistas. Si bien las jornadas continuaron en la semana, la Segunda gran protesta se produjo el sábado 24 de noviembre en el que se desarrollaron una multitud de acciones con más de 1.600 bloqueos y más de 100.000 personas en las calles. Allí se produjo una gran represión en París en la famosa avenida de los Campos Elíseos, con 103 detenidos. En la víspera de la Tercera gran jornada del Sábado 1 de diciembre, el primer ministro Édouard Philippe se reunió con algunos líderes del movimiento CHALECOS AMARILLOS pero la reunión no prosperó ya que el equipo de gobierno se negó a transmitir la conversación en vivo por la televisión.

Además de protestar contra el alza de los carburantes, las reivindicaciones de los “chalecos amarillos” son diversas: que se restablezca un impuesto a los más ricos, medidas para aumentar el poder adquisitivo y algunos piden la renuncia de Macron. Un movimiento amplio y heterogéneo, como pudo verse cuando algunos participantes en la marcha cantaban la Marsellesa y exigían la renuncia del presidente del país, Emmanuel Macron.

Ahora, el gobierno propuso suspender por 6 meses el impuesto, pero los Chalecos Amarillos saben que esto es un distractor, una forma que busca el gobierno para cortar la pelea y aquietar el ánimo de descontento popular que se ha generalizado y extendido en todo el territorio francésQué dijeron los chalecos amarillos? “Los franceses no son cabezas de chorlito y no quieren las migajas que les da el Gobierno. Quieren la barra de pan“, dijo uno de los manifestantes de 38 años, Benjamin Cauchy. El grupo anunció que las protestas continuaran y ya tienen próxima fecha: este sábado 8 de diciembre, las calles volverán a teñirse de amarillo.

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