PALESTINA: La colonización pisa el acelerador / La causa palestina en el Día Mundial de la Ayuda Humanitaria / Israel edificará otros cientos de viviendas ilegales en Jerusalén (Al-Quds) / Más información…

Resumen Latinoamericano / Agencias / 27 de agosto de 2018 –

Palestina: La colonización pisa el acelerador

Israel reactiva la expansión de los asentamientos, que se ha multiplicado por cuatro con la presidencia de Trump

FOTO: Manifestantes palestinos protestan contra una expropiación isarelí de tierras cerca de Nablús (Cisjordania). JAAFAR ASHTIYEH AFP

Cuando se aproxima el 25º aniversario de la firma de los Acuerdos de Oslo, que sentaron las bases para la creación de la Autoridad Palestina, Israel está acelerando la expansión de los asentamientos judíos en territorios palestinos ocupados desde 1967. En los últimos días se han sucedido los anuncios de aprobación para la construcción de centenares de viviendas tanto en Cisjordania como en Jerusalén Este.

Desde la llegada del republicano Donald Trump a la Casa Blanca, en enero del año pasado, el Gobierno de Benjamín Netanyahu ha promovido planes para edificar más de 10.500 casas y ha adjudicado la construcción de cerca de 5.700 en territorio cisjordano. Mientras el presidente estadounidense atraviesa las horas más bajas de su mandato, acosado por casos judiciales que hacen tambalearse su presidencia, el primer ministro Netanyahu parece haber reactivado la política de colonización con nuevos planes y adjudicaciones.

Las tensiones internas en la coalición de seis partidos que sostiene al Gobierno más derechista en la historia de Israel disparan las probabilidades de que los israelíes sean llamados a las urnas antes de que concluya la actual legislatura, en noviembre del año que viene. Los guiños a los sectores más nacionalistas del electorado —como la aprobación de la polémica Ley del Estado nación— son ahora constantes.

El Comité Superior de Planeamiento de la Administración Civil del Ejército, la autoridad militar que administra la ocupación, aprobó el pasado miércoles proyectos para levantar 1.004 viviendas en Cisjordania, de las que 384 recibieron permiso final de obras, según la ONG pacifista israelí Paz Ahora. En la parte oriental de la Ciudad Santa, proyectos estudiados en los dos últimos meses suman ya más de 2.300 viviendas, la mitad de ellas anunciadas esta misma semana.

En lo que va de año se han autorizado en distintas fases de planeamiento más de 6.300 casas. A lo largo de 2017 se aprobaron cerca de 10.000, una cifra que multiplicaba por cuatro la media de expansión de los asentamientos durante 2015 y 2016, los dos últimos años de la presidencia del demócrata Barack Obama, quien se enfrentó a Netanyahu para contener el avance de las colonias.

Paz Ahora destaca que el 96% de las viviendas aprobadas recientemente en Cisjordania se sitúan dentro de colonias aisladas, que deberían ser evacuadas en caso de un acuerdo entre israelíes y palestinos. Las negociaciones de paz, en cualquier caso, se encuentran suspendidas desde hace más de cuatro años precisamente a causa del imparable avance de la colonización.

La colonización pisa el acelerador

La presidenta del partido de la izquierda pacifista Meretz, Tamar Zandberg advirtió de que la decisión de ampliar las colonias equivale a “meter un dedo en el ojo a cualquier posible proceso de paz”, según declaraciones recogidas por el diario Haaretz.

El Consejo Yesha, la organización que agrupa a los responsables de los asentamientos judíos en Cisjordania, donde viven más de 400.000 israelíes, ha expresado, sin embargo, su disgusto por “el limitado número de unidades de vivienda aprobado, el más bajo de los últimos 18 meses”.

El Gobierno palestino ha congelado además todos los contactos con la Administración de Trump desde que el presidente reconociera, el pasado diciembre, Jerusalén como capital de Israel, rompiendo con décadas de consenso internacional sobre el estatuto de la Ciudad Santa. Su parte oriental, anexionada por una ley de la Kneset (Parlamento) desde 1980 y donde residen en la actualidad más de 200.000 colonos judíos, es vista por los palestinos como la capital de su futuro Estado.

Desaire a Obama

Los anuncios de construcción también se han sucedido en las últimas semanas en Jerusalén Este, con 1.460 nuevas viviendas en Givat Zeev, 263 en Gilo, y otras 263 en Ramot. Esta misma semana pasada se ampliaron con 603 más en Ramat Shlomo, precisamente las viviendas que fueron aprobadas inicialmente por Israel en 2010 durante una visita oficial del vicepresidente Joe Biden, en un gesto que fue interpretado como un desaire a la Administración de Obama y que perturbó profundamente las relaciones entre ambos aliados estratégicos en Oriente Próximo.

El secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, ha denunciado por escrito que la expansión de los asentamientos “reafirma el compromiso del Gobierno israelí con la colonización y el apartheid”.

La Unión Europea y varios Gobiernos de Estados miembros, entre ellos el de España, han expresado su rechazo a la ampliación de las colonias porque consideran que amenaza la solución internacional de los dos Estados al impedir “el establecimiento de un Estado viable y con continuidad territorial”.

La diplomacia norteamericana ha evitado pronunciarse sobre el asunto. Trump ha mantenido que los asentamientos no suponen un obstáculo para la paz. Pero en un acto celebrado el martes dijo que en el próximo plan de paz para Oriente Próximo Israel deberá “pagar un precio más alto, porque ya ha ganado algo grande [el reconocimiento de Jerusalén como capital]”.


La causa palestina en el Día Mundial de la Ayuda Humanitaria

El placer de ayudar es casi ilimitado, y da una gran satisfacción cuando se consigue hacer feliz a otras personas. Sin duda, es uno de los beneficios de involucrarse en el trabajo humanitario.

Una niña palestina marcha junto a su madre durante un desfile con motivo del Eid Al-Fitr en Khan Younis, Gaza, el 15 de junio de 2018 [Mustafa Hassona/Anadolu Agency]

Con la experiencia de las actividades humanitarias, la psique se libera de pensamientos egoístas. El propio acto de dar – tu tiempo, dinero, habilidad o las tres – puede tener efectos secundarios maravillosos, como el reemplazar el odio por el amor; el conflicto por la reconciliación; la brutalidad por la armonía, etc.

La acción humanitaria puede controlar los desequilibrios provocados por la transformación y distorsión de las personas y de conceptos humanos, convirtiendo un modo de vida con consciencia de la trascendencia y la moral en una ausente de valores. Cuando el materialismo desborda la espiritualidad, la identidad humana y la esencia de la vida se pierden.

El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria es una oportunidad para todos nosotros para que revitalicemos el espíritu humano empezando o intensificando nuestra participación en trabajos de ayuda a los demás. Al hacerlo, pulimos la verdadera imagen de los seres humanos, con sus principios, sus recursos naturales y su intelecto. Los beneficios potenciales para el mundo son incalculables.

Las actividades humanas nos ofrecen un gran conocimiento a través de los dominios seculares y religiosos, que deberían ser compatibles. Cuanto más aprendemos, más necesitamos, y más necesitamos cuestionar y desafiar hasta que somos lo suficientemente maduros como para construir sociedades justas y honestas. Sólo entonces la gente podrá comunicarse entre ella de un modo en el que la vida tenga un significado completo y en que los principios del respeto, la dignidad y los derechos humanos queden maximizados tanto en la teoría como en la práctica; las limitaciones y las mentiras pueden eliminarse.

La acción humanitaria se deriva de la creencia en la bondad fundamental de los seres humanos y en el derecho de cada persona a una gama completa de derechos sociales y culturales. Esto queda fortalecido por las herramientas que desarrollan este respeto por los principios innatos de la coexistencia y el apoyo mutuo con los que prospera la sociedad. Estos principios pueden involucrar el compromiso voluntario o ser parte de una lucha por la justicia paralela a la lucha contra la opresión en todo el mundo.

La hipocresía de los líderes árabes, vendiendo Palestina a EE.UU. Caricatura [Sabaaneh/MiddleEastMonitor]

La causa palestina sigue siendo uno de los problemas más importantes del mundo contemporáneo. Requiere gastar una gran cantidad de energía, no sólo respecto a la entrega de ayuda humanitaria, sino también a la hora de centrarse en varios aspectos diferentes de la vida. Esto último incluye la diseminación de la narrativa palestina para hacer frente a la historia falsificada que domina los principales medios y pensamientos políticos; enfrentarse a los esfuerzos de quienes intentan violar la identidad y la civilización de las víctimas de la injusticia; y corregir las mentiras propagadas por la ocupación israelí en el territorio palestino, así como exponer la constante colonización y robo del territorio por parte del Estado israelí.

La participación en actividades humanitarias para ayudar a los palestinos puede determinarse, en general, por dos cosas: el efecto en la ocupación y colonización israelí de Palestina, con su racismo y tiranía; o la falta continua de justicia, a pesar de la legitimidad de la causa palestina, basada en convenciones y leyes internacionales. La presencia del noble santuario de Al-Aqsa en la Jerusalén ocupada presenta un tercer aspecto; la causa conlleva un gran simbolismo en el mundo islámico.

La propia naturaleza de la causa supone que requiera de la participación de activistas humanitarios en ONGS, organizaciones en favor de los derechos humanos, en política, economía y en los medios. La movilización popular en todos estos y más campos es esencial.

La lista de demandas genuinas es larga y complicada, y desgarra la conciencia del mundo, nos guste o no. Incluye la ocupación original de la Palestina histórica y la limpieza étnica de más de 750.000 personas de su pueblo indígena; ellos o sus descendientes siguen siendo refugiados a día de hoy. Los recursos naturales de Palestina han sido saqueados por sus ocupantes, especialmente el agua, en beneficio de los colonos ilegales. A pesar de las garantías de la “Declaración de Independencia” de Israel en 1948, los lugares sagrados de los palestinos musulmanes y cristianos no han sido protegidos ni respetados; muchos están siendo atacados por los colonos. Además, el encarcelamiento del pueblo palestino en la Cisjordania ocupada y en la Franja de Gaza utilizando el muro de separación (o mejor dicho, del apartheid) y el asedio – así como las frecuentes ofensivas militares israelíes contra la población civil – convierten la situación humanitaria en Palestina en una crisis de proporciones inmensas.

De hecho, el asedio sobre Gaza refleja la naturaleza del conflicto actual en términos de política y respuesta humanitaria. Afecta a todos los aspectos de la vida; la gente no puede acceder a necesidades como agua potable, leche para bebés y suministros médicos; no sólo medicamentos, sino que también los desechables médicos y el equipamiento son terriblemente escasos, si es que llegan a estar disponibles. Las casas y hospitales carecen de combustible para funciones esenciales; ni siquiera puede garantizarse el funcionamiento de los generadores de emergencia cuando se corta la electricidad.

La causa palestina en general y, en particular, el asedio en Gaza, tienen cada vez más apoyo del mundo libre, pero debemos hacer más. La arrogancia de las fuerzas ocupantes hace que sigan cometiendo crímenes contra los derechos humanos, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad diariamente. La voz del pueblo palestino sigue ahogándose a medida que sus derechos son pisoteados por el Estado ocupante.

Por lo tanto, el trabajo humanitario es un componente esencial de la lucha por los derechos palestinos; por la justicia; y por la paz. No debe politizarse; la ayuda debe entregarse a quien la necesita, y el único criterio para determinar qué recibe ha de ser cuánto le hace falta. Mientras el resto pensamos en el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, eso es lo mínimo que merece el pueblo de Palestina.

Fuente: Dr. Essam Yousef, Middle East Monitor en Español


Israel edificará otros cientos de viviendas ilegales en Jerusalén (Al-Quds)

Israel comenzará a construir en noviembre un nuevo asentamiento ‘ilegal’, según el derecho internacional, en el corazón de la ciudad de Jerusalén (Al-Quds).

Un proyecto de construcción en un asentamiento israelí en el barrio palestino de Beit Hanina, ubicado en Jerusalén (Al-Quds).

El controvertido proyecto, denominado Nof Shmuel, se construirá en el barrio palestino de Beit Hanina, ubicado en la parte oriental de Al-Quds, informó el domingo la agencia de noticias palestina Maan citando un medio de comunicación en idioma hebreo.

Las nuevas viviendas “se venderán solamente a judíos”, dijo Aryeh Orange, un político israelí de derecha que se presentó como candidato al Consejo Municipal de Jerusalén.

Los funcionarios israelíes ya han otorgado licencias para la construcción de 124 viviendas de un total de 324, agregó el informe citando fuentes no identificadas. Las unidades de vivienda se venderán a judíos ultraortodoxos a precios reducidos, conforme al reporte.

La ciudad de Jerusalén (Al-Quds) está ubicada en la Cisjordania ocupada y la comunidad internacional tacha de “ilegal” cualquier obra de construcción en dicha zona y la considera uno de los principales obstáculos para la paz y la solución de dos Estados entre israelíes y palestinos.

El miércoles, Israel aprobó el proyecto de construcción de 1004 unidades residenciales en diez colonias en territorio palestino ocupado de Cisjordania.

La onegé israelí Peace Now (Paz Ahora), denunció el referido proyecto y advirtió de que el 96 % de las viviendas, conforme al plan israelí, serán levantadas en asentamientos que tendrían que ser evacuados, si se alcanza en un futuro el acuerdo de dos Estados.

El régimen de Israel ha impulsado la expansión de colonias en tierras palestinas desde la llegada al poder del presidente estadounidense, Donald Trump, en enero de 2017. A partir de esa fecha, el régimen israelí ha avanzado planes de edificación de 10 536 viviendas y ha puesto a licitación 5679 unidades en asentamientos israelíes de Cisjordania, según datos de Paz Ahora.

Fuente: Hispan TV


Israel está construyendo otras 1,000 casas en tierra palestina y ¡Nadie dice nada!

Nunca en el campo de los derechos humanos, tantos dependiesen de tan pocos. Hipocresía, doble moral y derechos humanos según conveniencias e intereses han desvirtuado todo sentido de justicia, legalidad y humanismo.

La construcción de otras 1.000 propiedades es planificada por el gobierno israelí en Cisjordania

En la semana en que Uri Avnery, el látigo del colonialismo, murió en Tel Aviv, el gobierno israelí anunció una nueva ampliación de su proyecto colonial masivo en la ocupada Cisjordania. Los planes ahora se adelantaron, se informó el miércoles, para otras 1.000 «casas» en «asentamientos» judíos – todavía es la palabra que debemos usar para tales actos de robo de tierras – y se dio la aprobación final para otros 382. Hoy, 600,000 judíos israelíes viven en unas 140 colonias construidas en tierras pertenecientes a otra gente, los palestinos, ya sea en Cisjordania o en Jerusalén Este.

Hay un estado de normalidad en todo esto, el último conflicto colonial del mundo; un cansancio con las cifras, una respuesta deslucida a la gran empresa de construcción en el territorio palestino. Trazar un mapa de la extensión de tejados rojos sobre las colinas de Cisjordania, las piscinas, el césped y las modernas carreteras, los supermercados y huertos, rodeados por acres de alambre de púas y ahora también por el grotesco Muro, se ha convertido no tanto en «una historia» para nosotros los periodistas que cubren Medio Oriente, pero una rutina cansada, una cuenta, una tarjeta de robo de tierras, un cuento para actualizarse con cada nuevo anuncio de «asentamiento» y protestas subsiguientes de palestinos cuya tierra les fue arrebatada, y de la lamentable y corrupta Autoridad Palestina. Lo mismo puede decirse del pequeño grupo activista israelí y de los grupos izquierdistas – por ejemplo, B’Tselem, el propio Gush Shalom de Avnery- que han luchado valientemente, incluso cuando Israel dejó de escuchar, para decir la verdad sobre esta forma única de agresión.

Nunca en el campo de los derechos humanos se debe tanto a tantos, y a tan pocos. El número de colonos judíos que vivían en tierras palestinas, ilegales según el derecho internacional, aumentó de 80,000 en el momento del Acuerdo de Oslo en el año 1993 a 150,000 en siete años. Cada uno de esos 70,000 nuevos colonos judíos estaba haciendo un prohibido «paso unilateral» -usar la prosa de Oslo para las continuas incautaciones de tierras- cuando cruzaba el umbral de su  nueva casa, pero esto no importaba.

El artículo 49 de los Convenios de Ginebra del Comité Internacional de la Cruz Roja de 1949 es bastante específico: «La potencia ocupante no deportará ni transferirá partes de su propia población civil al territorio que ocupa». El Consejo de Seguridad y Asamblea General de la ONU, el CICR y la Corte Internacional de Justicia estuvo de acuerdo con el Artículo 49 aplicado a los territorios ocupados por Israel. Esto tampoco importaba.

En ocasiones, se afirmó públicamente que ampliar las colonias en Cisjordania no era solo un retorno a la tierra bíblica de Israel sino un castigo para los palestinos. El gobierno israelí declaró específicamente en el año 2012 que el anuncio de 3.000 nuevos hogares de «colonos» en Cisjordania fue una respuesta a la decisión de la ONU de otorgar a Palestina el estatus de observador no miembro. Esta semana, Avigdor Lieberman, ministro de Defensa de Israel, cuyo lenguaje ha avergonzado a sus propios colegas de derecha, señaló que construiría 400 unidades de vivienda judías como respuesta al asesinato de un civil israelí por un palestino en la colonia Adam.

Nadie discute sobre la violencia de los grupos palestinos, ni que el monstruoso muro que abarca aún más territorios palestinos ha evitado que terroristas suicidas ingresen a lo que llamamos «Israel propiamente tal», Cisjordania presumiblemente es «Israel impropio». De hecho, el muro y las colonias se han convertido en una parte concomitante de la ocupación. El investigador de Cambridge, Yonatan Mendel, nos ha dado una explicación del fenómeno que es impresionante en su simplicidad y honestidad: «Un solo asentamiento solo marcó el comienzo de un proyecto de ‘aseguramiento’: no ​​era suficiente en sí mismo. La lógica requería que se construyeran más asentamientos a su alrededor. Luego, para asegurar los bloques de asentamientos recién establecidos, se necesitaba una red segura de caminos para correr entre ellos. Pero para asegurar las carreteras, se necesitaron construir más asentamientos a lo largo de ellas.

Este plan maestro en evolución, escribió Mendel, que «termina con capa tras capa de seguridad para garantizar la seguridad, ignora el hecho crucial de que los colonos y los asentamientos fueron la causa central de las amenazas a la seguridad y una gran incitación a los palestinos». En otras palabras, el imperativo de seguridad es una de las mayores amenazas para la seguridad de Israel.

Si este análisis casi burlesco impide que el periodismo desempeñe su tarea principal de explicar los hechos de una manera comprensible -ya que la versión oficial israelí y estadounidense de la colonización es tan diferente de la realidad- la respuesta del gobierno de EE. UU. al acto ilegal de despojo solo se agrega a nuestra falta de voluntad para enfrentar la verdad.

Tome nota de los comentarios pusilánimes de la entonces secretaria de Estado, Madeleine Albright, durante una gira por Medio Oriente en 1997. Instó a Israel a «abstenerse de actos unilaterales», incluyendo «lo que los palestinos perciben como una expansión provocadora de asentamientos, confiscación de tierras, demoliciones de viviendas y confiscación de documentos de identidad». Las colonias, el robo de propiedades, la confiscación y la obtención de documentos de identidad, en el léxico de Albright, se habían convertido simplemente en «lo que los palestinos perciben como provocación». ¿No vio ella estos hechos internacionalmente ilícitos y moralmente vergonzosas como cruel, malvado, y mucho menos provocativos. ¿Cómo podría ella criticarlos, cuando el propio Ariel Sharon describiría a los «colonos» en 2001 como «un componente de calidad de la sociedad israelí»?

Y así nos enfrentamos al lenguaje especial de la colonización: «hechos sobre el terreno», una frase acuñada por los israelíes, «nuevas realidades sobre el terreno», dijo George W. Bush en su infame carta a Sharon en 2004, «asentamientos», «barrios», «suburbios», «centros de población», todos en Cisjordania que ya no se conocen como los «territorios ocupados» según una prohibición del ex secretario de Estado de los EE. UU. Colin Powell, sino: «territorios en disputa». Y si los israelíes no estaban presentes en los territorios «ocupados» -sólo en los territorios «disputados» – seguramente los Convenios de Ginebra no se aplicaban. Y así continuó.

En estos territorios en disputa, por supuesto, hubo «ataques terroristas» cuando los palestinos atacaron a los israelíes, pero «enfrentamientos mortales» cuando los israelíes dispararon contra los palestinos. El Muro no era un muro sino una «barrera» o «valla», o «barrera de seguridad» o una «valla de seguridad» o «barrera de separación». Un alto a la colonización se convertiría en una «congelación», una «moratoria» o, mi favorito personal, un «tiempo muerto».

Entonces, ¿por qué, el lector o el espectador inocente podría preguntarnos a nosotros, los que informamos estas tonterías, si  los árabes utilizaron la violencia contra un «acuerdo» inocente en una tierra que fue «disputada» y delimitada por una cerca, algo normalmente utilizado para marcar el límite entre jardines y campos? Seguramente, todo esto – vecindarios, vallas, disputas – ¿podría resolverse con una taza de té o recurriendo a abogados? Hemos desematizado este terrible conflicto. Incluso Barack Obama, en su panegírico en El Cairo hace nueve años, habló del «desplazamiento» y la «dislocación» de los palestinos, en lugar de su desposeimiento y exilio; como si se hubieran despertado una mañana, y verificaron el clima y decidieron visitar la playa de Gaza o disfrutar de un fin de semana en Líbano, pero luego no pudieron volver a casa.

Las estadísticas, contrariadas, aburridas e incluso familiares, están disponibles para todos los que deseen saber. Y la cifra actual es de 600,000 colonos judíos en Cisjordania y Jerusalén Este, y en Cisjordania, por supuesto, otras 1,000 familias en camino, todos participando en lo que Avnery creyó que era un proyecto suicida que crearía un estado israelí de apartheid, porque si una minoría de judíos va a gobernar sobre la mayoría de los ciudadanos árabes sin representación legal (actualmente más de 2,75 millones de personas), ese será el resultado.

De regreso a Avnery, supongo. Hace seis años me señaló que las cosas parecían «bastante desalentadoras». Me temo que más aún en la semana de su muerte. Se enfureció contra Netanyahu, Trump, el consejero del presidente y su yerno Jared Kushner y Lieberman. Él no apoyó la campaña de boicot, por cierto, pero dijo en 2012: «Creo que habrá un cambio y un cambio completo a lo largo del camino, algo así como la caída del Muro de Berlín, que nadie esperaba un día antes. «Y solía amar la repetida expresión más infame de Donald Rumsfeld:» ¡Cosas que pasan! »

En este momento, no estoy seguro de estar de acuerdo.

 

Fuente: Israel is building another 1,000 homes on Palestinian land. Where’s the outrage?

Copyleft: Toda reproducción de este artículo debe contar con el enlace al original inglés y a la traducción de Palestinalibre.org.

Fuente: Robert Fisk, The Independent Voices/ Traducción: Palestinalibre.org


La OCI condena la autorización de Israel de construir nuevas viviendas en Cisjordania

Israel aprobó la ampliación de un colono judío en Cisjordania con nuevas 650 viviendas, y luego decidió fundar nuevas viviendas, hoteles y los campos de industria y comercio para los judíos

La Organización para la Cooperación Islámica (OCI), condenó la autorización de Israel de construir nuevas viviendas en Jerusalén Este y Cisjordania ocupada.

“La autorización de Israel de construir miles de nuevas viviendas en los territorios ocupados es ilegal y es la violación abierta del derecho internacional. Invitamos a la comunidad internacional, ante todo el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, a cumplir con su responsabilidad e impedir la construcción de nuevas viviendas”, escribió la organización en un comunicado.

Israel aprobó la ampliación de un colono judío en Cisjordania con nuevas 650 viviendas, y luego decidió fundar nuevas viviendas, hoteles y los campos de industria y comercio para los judíos en total de 20.000 en diferentes regiones de Jerusalén cuyo estatuto es controvertido según el derecho internacional.

Fuente: TRT Español


Activista noruega disparada dos veces en una semana por soldados israelíes en las protestas de Cisjordania

Soldados israelíes hirieron con balas de goma dos veces en una semana a una activista noruega que protestaba contra los soldados en la Cisjordania ocupada.

La activista Kristin Foss es llevada en una ambulancia después de recibir un disparo con una bala de goma en Kafr Qaddum, agosto de 2018. Foto: Matan S. Cohen / Haaretz

Kristin Foss, de 43 años, participaba en las protestas que se celebran en el pueblo de Kfar Qaddum, al norte de Cisjordania, para pedir que se abra una carretera entre el pueblo y la ciudad de Nablús y que se permita a los campesinos del pueblo cultivar sus tierras.

Los soldados israelíes dispararon balas de goma contra la activista norega, hiriéndola, en dos ocasiones,  primero recibió un disparo en el abdomen el 18 de agosto y luego en el tobillo el viernes pasado, una semana después.

El camino y el acceso a sus campos fueron bloqueados hace unos 15 años para permitir la expansión del asentamiento de Kedumim. Durante alrededor de una década, los aldeanos se han estado manifestado todos los viernes, y recientemente se sumaron protestas los sábados y las protestas cuentan con la presencia de activistas del MSI y de activistas israelíes judíos.

Kristin Foss antes de una protesta en Kafr Kaddum, agosto de 2018. Matan S. Cohen / Haaretz

Foss informó que cuando llegó a Kafr Qaddum el 18 de agosto, ya había habido enfrentamientos entre soldados y jóvenes de la aldea. Un grupo de soldados estaba en el balcón de una casa, otro estaba en la calle de abajo. Foss y una segunda activista se mantuvieron a cierta distancia de los soldados y los jóvenes aldeanos, pero a la vista de los soldados. Cuando los enfrentamientos se calmaron, un viejo palestino, cuyo auto los soldados habían confiscado y estaban usando como escudo, se acercó a las dos mujeres.

Les pidió que lo acompañasen cuando solicitara la devolución de su automóvil. Los tres caminaron hacia los soldados, con sus manos en el aire. Foss sostuvo su celular con una mano, filmando el auto y los soldados. El dueño del auto llegó a los soldados antes que Foss y su colega, quienes se detuvieron a unos 20 metros del hombre y los soldados. Uno de los soldados gritó a las dos mujeres en hebreo. Foss gritó que el hombre quería su auto.

Ella señala que el soldado gritó que la situación era peligrosa y ella respondió, otra vez gritando, que el único peligro era que el rifle la estaba apuntando. Oyó un solo disparo, seguido por otro que le golpeó el vientre. Foss fue la única persona que recibió un disparo ese día.

A pesar de que la herida aún no había sanado, Foss regresó a la aldea el viernes pasado. Alrededor de 20 activistas israelíes (de 50 a 70 años) de un grupo llamado Reakha Kamokha «(» tu prójimo como a ti mismo «) ya estaban allí. Nirit Haviv, uno de los activistas israelíes, le indicó a Haaretz que los soldados entraron a la aldea antes del final de las oraciones del viernes en la mezquita y antes de que comenzara la manifestación, y que los jóvenes del pueblo les arrojaron piedras.

Haviv y tres de sus colegas israelíes se acercaron a los soldados para sugerir que se fueran, a fin de prevenir la violencia. Siguió una discusión educada, y Haviv les preguntó a los soldados por qué habían disparado contra una mujer la semana anterior. Ella dice que uno de ellos le dijo: «De qué estás hablando, no dispararíamos a las mujeres a menos que estuvieras junto al principal incitador». Los activistas se alejaron a petición de los soldados, que comenzaron a disparar gas lacrimógeno y granadas, seguidas de balas de goma.

Kristen Foss le dijo a Haaretz que tan pronto como se dispararon las granadas de gas lacrimógeno, los jóvenes se dispersaron. Se levantó y comenzó a caminar, y luego sintió el golpe en el tobillo. Ella fue la primera en recibir el disparo, y la primera en recibir tratamiento en la pequeña clínica del pueblo. Fue seguida por un joven que recibió un disparo en el hombro; un hombre mayor, que sostenía una bandera durante las protestas recibió un disparo en el cuello; y un niño de 8 años que recibió un disparo en la espalda. El niño recibió un disparo mientras estaba de pie junto a su padre, Murad Eshtewi, uno de los organizadores de las protestas. Foss, el niño y otra persona herida fueron trasladados a Nablus en ambulancia, pero a la salida del pueblo se le dijo al conductor que regresara porque a otra persona le habían disparado con balas de plástico en tres lugares diferentes. Nueve personas en total recibieron disparos y heridas el viernes.

El jueves, en respuesta a una consulta de Haaretz sobre el primer incidente, el 18 de agosto, la Oficina del Portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel señaló que «las denuncias sobre la presunta lesión a no combatientes por medios de dispersión de masas serán investigadas».

El sábado, en referencia al segundo tiroteo de Foss, la Oficina del Portavoz de las FDI indicó que los disturbios violentos han ocurrido todos los fines de semana durante mucho tiempo. «Los días 18 y 24 de agosto se produjeron violentos disturbios en el área de la aldea, en el curso de los cuales los palestinos, algunos de ellos enmascarados, arrojaron piedras a los soldados de las FDI y, por primera vez, también quemaron neumáticos. Se investigarán las denuncias sobre la presunta lesión a no combatientes por medios de dispersión de la multitud y se presentará el hallazgo a la Oficina del Abogado General Militar».

Fuente: Norwegian Activist Shot Twice in a Week by Israeli Soldiers in West Bank Protests

Copyleft: Toda reproducción de este artículo debe contar con el enlace al original inglés y a la traducción de Palestinalibre.org.

Fuente: Amira Hass, Haaretz / Traducción: Palestinalibre.org


Diputados árabes de la Knéset piden a la ONU que censure a Israel

Varios parlamentarios árabes de la Lista Unida pidieron a las Naciones Unidas que censure la ley del estado-nación, que consideran que discrimina contra la población no judía de Israel.

Aprobada por la Knéset el pasado mes de julio, la ley suscitó una considerable polémica dentro y fuera del estado judío.

El embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, dijo que la lista árabe pretender dañar la reputación de Israel «a través de la incitación y las mentiras».

La semana pasada, la diputada árabe Aida Touma-Sliman se reunió con la subsecretaria de la ONU para Asuntos Políticos, Rosemary DiCarlo, para recabar apoyo en la propuesta de condenar la ley del estado-nación.

La iniciativa cuenta con el respaldo de la Autoridad Palestina, aunque tiene pocas probabilidades de prosperar puesto que en última instancia con toda seguridad Estados Unidos vetará cualquier resolución en esa línea en el Consejo de Seguridad.

Fuente: Sputnik Mundo


 

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