Argentina: Fotoreportaje del Encuentro Internacional «Un mundo mejor es posible» que contó con la presencia de Aleida Guevara y el MST brasileño /Entrevista a Claudia Camba

POR MARÍA TORRELLAS, Resumen Latinoamericano, 16 agosto 2018

Claudia Camba es la presidenta de la Fundación Un Mundo Mejor es Posible (UMMEP), que recoge las dos misiones cubanas en Argentina, “Operación Milagro” y “Yo, sí puedo” , y que ha realizado un evento extraordinario en Córdoba, donde se encuentra el Hospital “Ernesto Che Guevara”, que es el sitio donde se opera de la vista gratis a toda persona que lo necesita. Un evento (Primer Encuentro Internacional Un mundo mejor es posible) que ha recogido tantos testimonios, tantas personas que han venido desde distintos puntos del país y del mundo y muchos de ellos y ellas han tenido la enorme satisfacción de haber estudiado en la ELAM, Escuela Latinoamericana de Medicina, de Cuba.

Claudia Camba (foto María Torrellas) en mural de Paco (Bernal)

¿Cómo fue la idea de construir este encuentro?

En realidad es un sueño colectivo, no es mi sueño, es el sueño de mucha gente. Surge ante el avance de la derecha, ante tanto golpe, empezamos a sentir la necesidad de encontrarnos entre los que sentimos lo mismo ante una injusticia, entre los que estamos llevando adelante las misiones cubanas en Argentina, los que nos están apoyando en otros países, y dijimos, bueno, vamos a hacer un encuentro para ver cómo estamos, qué nos pasa. Pensamos que iba a ser algo más pequeño, porque esto se está haciendo días de semana, en horario laboral, gente que ha venido de Europa también, y sin embargo, superó todas las expectativas, han venido representaciones de todas las provincias donde está el programa de alfabetización, han venido médicos y médicas de todo el país.
Esto es, sobretodo, la antesala de lo que va a suceder en Santiago del Estero, que es otro sueño colectivo, que es la V Brigada médico-cultural Ernesto Che Guevara, que nos convoca en este caso a un trabajo conjunto entre todo el equipo nuestro, los graduados de la ELAM, el Mocase y el MST de Brasil.

Esa si es una actividad interesante. Las Brigadas son un grupo diverso de profesionales de la salud, artistas, que se acercan a una localidad que siempre está deficitaria de salud y se pesquisa quien no ve para hacer la Operación Milagro o quien no sabe leer ni escribir.¿Qué expectativas tenés en esta zona? ¿Está muy abandonada?

Nosotros no conocemos la zona, sí saben de ella los compañeros y compañeras de la dirección del hospital. Pero en el caso personal no he ido a Santos Lugares, sino a Santiago, pero es la zona donde nos pidieron los compañeros del Mocase que fuéramos porque hay por ejemplo, un hospital que no tiene médicos, o que la única médica es una monja. O sea, que no hay ningún médico ni médica en la provincia, aún teniendo una facultad de medicina, que viva en Santos Lugares, que vaya, y que tienen un hospital nuevo.
Por un lado, vamos a trabajar ahí, pero además, vamos a ir a cinco puntos del campo a donde hay postas sanitarias, imaginate si donde hay un hospital no hay médicos cómo pueden estar la posta sanitaria, la cual necesita todo. Esta vez se logró articular con el Ministerio de Salud de la provincia, ahí hay un grupo de graduados en Cuba, ya que siempre esto se articula con los médicos de la ELAM.
Tenemos expectativas no solo en la Brigada, que son tres días y nada más, sino en lo que siembre la Brigada porque creemos que los compañeros del Mocase que están allí puedan articular y que quede una semillita también con los compañeros y compañeras del MST, que tienen más experiencia en organización en todo lo que es salud y educación. Me parece que es un poco como sembrar una semillita de organización y de abrazos necesarios para poder empoderarnos y reclamar y exigir nuestros derechos como pueblo. Eso es como el plus que otras Brigadas quizás no tenían y que vamos uniéndonos en esta historia. En la delegación del MST brasileño, que son siete compañeros y compañeras, hay médicos y maestros asi que tenemos mucha expectativa en la Brigada.

Además, siempre que se hace una Brigada médico-cultural viene Aleida Guevara, que es un poco quien la lidera, que nos ayuda a convocar.

Convocas con Aleida, pero la he visto, en otras brigadas,  trabajar de la mañana a la noche atendiendo también a pacientes. Ella va y pone el cuerpo, como decimos en Argentina.

Claro, porque ella no va como hija del Che sino como médica. Pero digamos que lo que convoca es cómo ella sigue el ejemplo de su padre, vuelve al territorio, y hace que te muevas mucho más. Entonces, en este caso van a ir 120 personas, que salen en dos micros desde el hospital. Normalmente, cuando Aleida viene a estas Brigadas siempre hacemos una antesala en el lugar de las Brigadas, o cercano, para que ella además pueda tener un contacto con el pueblo o el pueblo con Aleida.
Así, fue que surgió el Encuentro, dijimos ¿qué hacemos ahora?, y ahí fue que empezamos a pensar el Encuentro  donde, si bien Aleida tiene un papel importante, no es el protagónico, sino que pertenece a todas las voces territoriales que han llegado desde tantos lugares y que nos han contado con tanta emoción el impacto social que tienen las misiones internacionalistas cubanas en sus pueblos. Creo que eso es lo que más nos queda de esto, saber que en el esfuerzo que hace muchísima gente, se está viendo que esa semilla germinará más temprano que tarde.

En el Encuentro se hicieron balances muy importantes del “Yo, sí puedo”, la misión que enseña a leer y escribir, de aumentos muy considerables que se siguen consiguiendo en alfabetización en Argentina.

Si, estamos en 33 mil alfabetizad@s, quizás no es en número lo más que pudiéramos tener, partiendo de que hace muchos años que estamos en esto, sino que lo que estos días se vio, sobre todo los gobiernos que han venido, es como siembra organización el programa “Yo, sí puedo”.
Es lo mismo que pasó en Venezuela, donde además de haber alfabetizado un millón y medio de personas, que no es poca cosa, y haberlo declarado territorio libre de analfabetismo, el “Yo, sí puedo” permitió llegar al territorio y, a partir de ahí, explorar, hacer un diagnóstico y al Comandante Chávez le permitió montar esas más de 70 misiones que luego se armaron.
Porque el programa “Yo, sí puedo” te lleva a las entrañas de los pueblos, porque en una clase de alfabetización se cuentan muchas cosas, si tu hijo comió o no, si sos una mujer golpeada, si sos un hombre que no tiene trabajo, por qué no fuiste a la escuela. Todas esas cosas que salen si de verdad sos un gobierno revolucionario ocurre lo que pasó en Venezuela, que ante cada dificultad el gobierno buscaba la solución para ese pueblo, acercarle ese derecho que le fue quitado. El “Yo, sí puedo” permite eso. Ayer lo comentaba la secretaria de Desarrollo de la municipalidad de Río Grande, de la provincia de Tierra del Fuego, que el “Yo, sí puedo” les está permitiendo conocer a su pueblo.

Son muy emocionantes los testimonios que pudimos escuchar de esos lugares apartados. El compañero cubano que está aquí en la misión recordó a  las personas  sencillas, como vos decís. También, me impresionó mucho el testimonio de un doctor que había estado formando la “Misión Barrio adentro” en Venezuela, que decía,  cómo desde la salud también se hizo revolución. 

Así es. Nosotros invitamos al compañero, que aquí en Córdoba es muy conocido, el doctor (Rodolfo) Carballo. Porque, por ahí, uno ve a los jóvenes graduados en la ELAM, que salieron y se fueron al Batallón 51, y toda esa energía que uno tiene cuando es joven y recién se gradúa. Pero, es mucho más difícil que un médico o una médica que ya llevaba años en la profesión, que quizás tenía una situación económica más o menos estable, lo dejara todo y se fuera a sembrar revolución.
Nosotros consideramos que es lo que él hizo y estuvo más de diez años en Venezuela y hoy vuelve ya en edad de jubilarse sin aportes, porque esos años los dio a la revolución. Y vos decís, bueno, de verdad lo dio todo, ahora todos debemos abrazarlo porque volvió a su pueblo y quizás nos necesita, necesita una mano. Fue impactante ver como lo hizo y todo lo que explicó sobre cómo se montó la misión médica y esta historia de ir haciendo Estados paralelos.
Era la idea de Fidel y de Chávez de que hay que subvertir el orden, o sea, la guerrilla llevada a todos los ámbitos, también al de la salud y la educación. Porque, suponte que hoy ganemos la revolución, ¿con quién cambiás la salud y la educación?, ¿con los médicos y médicas que se formaron en las universidades argentinas con cabezas burguesas? ¿con los maestros y maestras que se formaron con los programas burgueses? Por supuesto que no es que sean mala gente,pero llevamos adentro los mandatos, los síntomas, la formación. Entonces, ¿cómo desestructuramos eso?
Bueno, desandar ese camino fueron las Misiones en Venezuela y en Cuba también. La batalla de ideas fue así, cómo desburocratizar los ministerios, cómo lograr que le llegue la salud a alguien, porque a veces las decisiones se toman desde los escritorios y quienes estamos en ellos no conocemos de verdad lo que le pasa a la gente. Las Misiones son eso, todo el tiempo te llevan al territorio no al escritorio.
Entonces, ante miles y miles de personas en Venezuela que integraron “Barrio Adentro”, encabezado por supuesto con la vanguardia que fueron los médicos y médicas cubanas, después cada médico o médica asumió dos o tres estudiantes venezolanos de medicina en su consultorio de “Barrio Adentro”, a quienes los formó en el terreno y con una idea de salud revolucionaria. Todo eso explicó el doctor Carballo y fue muy interesante.

También impactaron mucho los testimonios de las dos compañeras del MST, que habían ido a hacer una misión de salud en los barrios o zonas muy pobres de Brasil, que comentaban como los médicos tradicionales del gobierno, como tú dices de la burguesía, estaban en contra de ellas y las desmerecían de sus conocimientos médicos.

Les cuestionaban la formación como se la cuestionan en el mundo capitalista a los médicos y médicas cubanas que han logrado tener el indice más bajo de mortalidad infantil y la esperanza de vida más alta.
Con el MST es algo que nos pasa debido a que Fidel visumbró una gran posibilidad de hermanamiento. En el año 2004 Fidel nos sentó cinco horas a João Pedro (Stedile) del MST y a mí hablándonos de que era imprescindible que nos uniéramos y que era necesario que el “Yo, sí puedo”, que empezaba a germinar en Argentina y también iba a desarrollarse en el ámbito del MST en Brasil, que caminaran juntos Brasil y Argentina.

A veces, por la alienación del trabajo, no pudimos articularnos más con el movimiento Sin Tierra. Porque las Misiones nos absorbían. Si para nosotr@s era difícil, imaginense  lo que debe ser llevar adelante un movimiento como el MST, que cuenta con millones de militantes , que tienen diversidad de problemas, que hay ocupación de tierras, autodefensas, porque los matan los sicarios de los terratenientes armados. Entonces, durante estos años no se pudo articular. De golpe, Aleida, que tiene un trabajo muy fuerte con el MST, otra vez tocó esa puertita y nos volvimos a comunicar con João Pedro y finalmente se cumplió el sueño del Comandante, la idea.
Esto recién empieza, unos años más tarde quizás es el momento, porque hoy estamos atacados por la derecha, más que nunca nos tenemos que unir. O sea, que es algo que estamos cumpliendo unos años después y que seguramente nos fortalecerá, pelearemos juntos por la libertad de Lula, como pelearemos juntos por la libertad de Milagro Sala también, porque nosotros también tenemos presos y presas políticos, como pelearemos juntos por la libertad de las y los compañeros vascos que también están aquí presentes, y como pelearemos juntos por un mundo mejor.

No podemos dejar de hablar del hospital “Dr. Ernesto Che Guevara”, donde estamos ahora en una de las actividades del Encuentro. ¿Cómo ha ido el hospital desde que surgió? Cuéntame cuántas operaciones de la vista han realizado, o de las actividades culturales que siempre realizan.

Este hospital es un sueño colectivo también hecho realidad que tiene que ver con que nosotros inauguramos la Misión en Argentina, empezamos a operar, en el año 2009, en el marco de un acuerdo con una cooperativa de trabajadores, una clínica recuperada por sus trabajadores, que estuvimos varios años y que fue maravilloso. Pero queríamos ir por un poquitito más, que era no solo operar, sino pensar en la salud como algo mucho más integral , y para eso, necesitábamos otros espacios. Ahí surgió la idea de hacer un hospital-escuela donde no solamente se formen médicos o médicas, sino se formen maestros, líderes sociales y culturales, agentes de salud. Entonces, empezamos a soñar y a ver qué teníamos para conseguir esto. La realidad es que Cuba nos donó el dinero para comprar el terreno, y luego, con mucho esfuerzo se consiguió el dinero para empezar la construcción, que se logró la planta baja que es maravillosa, después de tres años.
Cada vez está más lleno de amor este hospital, hoy tenemos los murales de Paco (Bernal). Y lo que nos permite es que aquí no solamente estamos operando a la gente. Ahora vamos a hacer en el piso de arriba un alojamiento, vamos a lograr que las personas que vienen de muy lejos lleguen, los podamos operar, se puedan alojar, puedan pasar por talleres de nutrición, de salud, ver si tienen hipertensión, llevarlos hacia algo más integral.
Por otro lado, lo impactante que tiene esto es que no solo son médicos y médicas sino que hay un grupo de gente del pueblo, que nosotros llamamos grupo de apoyo, la mayoría son mujeres, que están todos los días buscando formas de apoyo al hospital, sea pintándolo, atendiendo la recepción, buscando apoyos. La mayoría de personas que están aquí realizan el trabajo voluntariamente.

¿Cuántas operaciones se han hecho en estos tres años?

Aproximadamente 1600. Todo es gratuito por una red de cooperación, porque desde la era Macri, no hemos logrado entrar más los insumos que venían de Cuba que eran necesarios para las cirugías, entre otras cosas, el bisturí, el cuchillete, el viscoelástico, los lentes intraoculares. Cuando se nos oscureció el mundo, dijimos qué hacemos, volvió a surgir la solidaridad del Pueblo Vasco y hemos logrado, a través de proyectos de cooperación con las Juntas Generales de Guipúzcoa, sostener las operaciones.

Ellos también donaron el rayo láser…

Eso fue hace un poco más. Pero, en esa época, las Juntas estaban lideradas por el partido Bildu, por compañeros y compañeras de izquierda, y luego en las elecciones no ganaron la mayoría y las lideró el PNV (Partido Nacionalista conservador vasco)  y perdimos la cooperación automáticamente. Increíblemente, el año pasado en en un viaje que hicimos a Europa los compañeros de Bildu hicieron lo posible para que el PNV  mantuviera la cooperación.

O sea, está apoyado cotidianamente por el Pueblo Vasco.

Además, estamos armando otros proyectos de cooperación con el Pueblo Vasco. También, nos apoyó el pueblo de Canarias a través de un proyecto de cooperación con el Cabildo de esa autonomía, pero que lo hizo la Plataforma Canaria de Solidaridad con los Pueblos, y con esto se logró poner en marcha un laboratorio que Cuba había donado todo el equipamiento hacia diez años, que nos dicen que hoy es de primera línea aunque tenga diez años, pero no teníamos insumos y hemos logrado ponerlo en marcha y se inauguró esta semana. Esto implica que la gente va a tener todo el circuito acá, no va a tener que ir a hacerse un análisis y todo lo que implica conseguir un turno fuera del hospital. También contamos con una gran solidaridad de compañer@s de Catalunya que se han acercado a este Encuentro.

Por otro lado, sale un proyecto de cooperación para ayudarnos un poquito con la planta alta, que va a empezar ahora la construcción, con aportes de Islas Canarias y del Movimiento de Solidaridad con Cuba de Génova.

Es toda una construcción cubana-argentina internacionalista y solidaria como es la Revolución Cubana. Es una pequeña representación de la isla revolucionaria en Argentina. En esta emoción de encontrarnos los pueblos,  danos un mensaje a la solidaridad para apoyar este centro.

A todos y todas, este es un hospital del pueblo, es para nosotros un centro de resistencia antiimperialista, es la llamita del ALBA que tenemos en Argentina, es una llamita del pueblo, o sea que, si el pueblo la cuida no se apagará, cambie el gobierno que cambie, esto es del pueblo, es nuestro. Entonces, todos y todas pueden apoyarlo con lo que sea, difundiendo lo que es el hospital. Hay una página www.operaciónmilagro.org.ar, haciendo campaña de donaciones, buscando gasas, alcohol, o simplemente, si vienen a Córdoba, conociéndolo.
Es de todos y todas, y aunque es un momento donde a lo mejor las revoluciones no están pudiendo avanzar  habrá que resistir. Esto es un pedacito de esa resistencia que invitamos a todos a que sean parte.

Ese resistir es también luchar y adelantar.

Fotos María Torrellas, Natalia Fernández, Angi Salazar

 

 

 

 

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