Argentina: Desalojaron con la policía y expulsaron a investigadores y estudiantes de la Casa Argentina en París

París, 6 de Agosto de 2018

Estudiantes frente a la Casa Argentina realizando un pañuelazo pro ley del aborto, días atrás.

Con ayuda de la policía, el Director de la Casa Argentina en París, Juan Manuel Corvalán Espina, desalojó la ocupación del salón de Residentes de la Casa en la Ciudad Universitaria Internacional de París, realizada en protesta por la persecución política y la expulsión inminente de investigadores, estudiantes y artistas argentinos, entre los que se encuentran la casi totalidad de los miembros del Comité de Residentes. El Director, dependiente del Ministerio de Educación, ya había amenazado, el pasado 13 de Junio, con expulsar a los residentes que organizaron y participaron de un pañuelazo en la puerta de la Ciudad Universitaria. Estos hechos se suman a la expulsión de anteriores miembros del Comité de Residentes 2016/2017, “manifiestas irregularidades” por parte de la dirección en el proceso de elección del Comité del año 2017/2018, y el despido injustificado de la anterior Administradora Julia Bernardi. Llamativamente, los residentes que no obtuvieron su renovación, eran aquellos que habían expresado en distintas instancias sus disidencias con el director. Por medio de esta ocupación, los residentes intentaron visibilizar estas irregularidades y exigieron a las autoridades competentes aclaraciones sobre el proceso de selección ya que, a diferencia de de años anteriores, en el acta 2018/2019 no se detallan ni los miembros del jurado, ni la cantidad de solicitudes, ni el orden de mérito correspondiente, así como tampoco consta firma alguna.

La Asamblea de Residentes sostuvo la permanencia hasta este lunes 6 de agosto a las 17h. En ese momento, dos horas antes de que iniciara una actividad de divulgación organizada por los residentes, el director se presentó junto a la actual administradora de la casa y el jefe de seguridad de la Cité Internationale Universitaire, y expulsó de la casa a todas las personas que no eran residentes, diciendo que en tanto “autoridad máxima” era su “decisión inapelable” que no se permitiesen más visitas en la casa. Las 4 personas en esta condición se retiraron rápidamente para encontrarse con una docena de policías franceses en la puerta de la casa, quienes a su vez les solicitaron, a pedido del jefe de seguridad, que se retiraran del predio de la Cité.

A continuación, los policías entraron a la casa sin orden judicial alguna y los residentes que permanecían en el salón fueron interrogados por el director, la administradora y un abogado. Es importante señalar que el director no respondió ninguna de nuestras demandas sobre el resultado del otorgamiento de plazas ni tuvo la intención de generar un espacio de comunicación con nosotros, sino que se limitó a preguntar los nombres y las fechas de finalización de estadía de los presentes. Seguido de esto, uno de los residentes, que es también miembro del Comité y debía quedarse hasta fines de Agosto en París, fue convocado a un interrogatorio donde además se le comunicó que debía abandonar inmediatamente la casa. También comenzaron a golpear las puertas de algunas habitaciones para interrogar a los residentes que se encontraban en la Casa. Este proceso generó un estado de alerta entre los residentes que se encerraron en sus cuartos o salieron de la casa, en respuesta a la persecución y violencia ejercida por parte de las autoridades. Ante el desamparo y la desesperación, intentamos comunicarnos con autoridades del Consulado Argentino en París y la Dirección Nacional de Cooperación Internacional del Ministerio de Educación sin que ofrecieran ayuda significativa alguna.

Cuando se preguntó a la policía sobre el motivo por el cual fueron solicitados sus servicios, ellos contestaron que las autoridades de la Casa los habían llamado porque había residentes que no estaban pagando la residencia. Esto, además de ser totalmente falso, deja en evidencia la falta de argumentos para realizar el desalojo de los residentes y sus invitados de su propia casa. Cabe señalar que mientras esta situación se desarrollaba, se acercaron miembros de Amnistía Internacional Francia e H.I.J.O.S Paris, que solicitaron una entrevista con el Director, negándose éste a recibirlos o dar cualquier explicación.

Los residentes denuncian con preocupación esta escalada en la persecución política y la violencia ejercida por parte de las autoridades de la casa. A su vez, siguen demandando “la revisión de los Resultados de la Convocatoria 2018/2019, la reincorporación de Julia Bernardi y la renuncia del actual Director, Juan Manuel Corvalán Espina”.

Contactos: Guadalupe +33 0768249379, Jimena +3306516878, Carla +330656713320

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(derecha) El director expulsor y represor Corvalán Espina

 

La Casa Argentina en París fue tomada por un  grupo de estudiantes, en abierto conflicto con su director, sus autoridades del Ministerio de Educación argentino y su criterio de selección para alojarlos. Se consideran víctimas de una “persecución ideológica” por haber participado en la marcha pro aborto en la vereda de la Casa semanas atrás.

Siete estudiantes fueron rechazados por el director de la Casa Argentina en Paris , Juan Manuel Corvalán, un ex residente del lugar, y el ministerio de Educación con un “criterio de excelencia” a la hora de la selección.

Entre los desalojados se encuentra Guido Burdman, el presidente del comité de estudiantes de la Maison, un estudiante de economía , más estudiantes de psicología, danza, canto y biología, que llevan viviendo entre dos y tres años en la casa.El Ministerio de Educación considera que no reúnen las condiciones académicas“ de excelencia” para estar en el lugar, al ser un organismo subsidiado por el estado.

La Maison, donada por la familia Bemberg para promover las ciencias y el arte entre los jóvenes en 1928, fue tomada el sábado por la noche por un  grupo de estudiantes y otros llegados desde afuera, que se solidarizaron con su actitud. Se instalaron en el salón de residentes y acusan a Juan Manuel Corvalán Espina, el director y al ministerio de educación de la “persecución política e inminente expulsión de investigadores, estudiantes y artistas argentinos, entre los que se encuentran la casi totalidad de los miembros del Comité de Residentes”.

Exigen a las autoridades argentinas que seleccionan a los estudiantes que pueden vivir allí entre 1, 2 o 3 años pero deben aplicar por su puesto anualmente, “aclaraciones sobre el proceso de evaluación, los miembros del jurado que lo deciden, la cantidad de solicitudes y la orden de mérito” que decidió su desalojo. También reclaman por “el injustificado despido de la ex administradora Julia Bernardi”, hoy en el tribunal de empleo en juicio contra la Casa, y la inmediata renuncia de Juan Manuel Corvalán Espina. Lo acusan de haber amenazado expulsar a los residentes que organizaron y manifestaron en la puerta de la Ciudad Universitaria, “manifiestas irregularidades” por parte de la dirección en el proceso de selección del Comité para el año 2017-2018, entre otros cargos.

La Casa Argentina apareció tomada, con sábanas con carteles que señalan sus reclamos.

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