Venezuela, el Socialismo a prueba

por Geraldina Colotti (desde Caracas para Resumen Latinoamericano),  27 de julio 2017 .-

En el ascensor de esos que las puertas se cierran muy anticipadamente,
un muchacho de sonrisa abierta impide a la nueva llegada de perder la
naríz. Intercambio dos palabras. Dónde esta andando, por qué se
encuentra aquí? Cuando se está sola en Venezuela en un momento
similar, un poco de prudencia en las respuestas no hace mal. La noche
anterior nos hemos encontrado con un exitado portugués que manejaba el
taxi, insultando a Maduro como cuando uno se queja del cambio del
tiempo: estaba seguro que una europea debía estar de acuerdo con él
sin importar nada más. Por eso obviamos el asunto. Cambiamos la
pregunta: “Usted a qué se dedica? Obrero petrolero -dice el muchacho-
vengo de Zulia para presentar al presidente de PDVSA un proyecto de
trabajo que mi equipo ha preparado: se ahorra en los tiempos, en los
costos y con una mejor calidad del trabajo en las plataformas”.

La historia nos interesa. Estamos en las 48 horas del “paro general”
proclamado por la oposición que, según los medios internacionales,
habría tenido una adhesión superior al 90%. Cuál es el humor de los
obreros petroleros, columna vertebral de las principales riquezas del
país?

El muchacho cuenta. Trabajar sobre las plataformas -explica- siempre
ha sido su sueño. Pero antes de Chavez, era difícil acceder sin
especialización para una familia pobre, luego, habían las mafias del
trabajo, los sobornos, ciertas vías jerárquicas a seguir. En fin,
pocas posibilidades. Luego de la victoria de Chavez, en 1998, las
cosas cambiaron. El joven se propone, lo ponen a prueba: “Observaba
todo y tomaba nota -dice – llevo siempre conmigo un cuaderno como
este. Los obreros más expertos han sido mis maestros. La historia del
golpe de Estado y del paro petrolero patronal, me ha enseñado el
resto”.

El golpe contra Chavez del 2002. El jóven participa a la resistencia
obrera contra el tentativo de re-privatizar a PDVSA a través de un
paro que ponga de rodillas al país. “Hemos echado a los saboteadores,
aprendido que se puede hacer solos -añade – y lo hemos logrado. Y lo
lograremos también ahora”. Los puntos de fuerza?. “Las posibilidades
de crecimientos, planificación, ambiente de trabajo, el respeto para
las mujeres que hemos aprendido en los hechos. Antes, casi no se
habían visto mujeres en los trabajos de máxima competencia, que se
pensaba estaban reservados a los hombres. Hoy estan con nosotros en
las plataformas frecuentemente son mejores. Es normal que exista
respeto. Es importate, esto: es la Revolución Bolivariana”.

Los puntos de debilidad?. “ El sabotaje interno, la lentitud, ciertos
líderes sindicales de quienes no nos sentíamos representados. Por esto
la clase obrera esta con Nicolás, esta con la Asamblea Nacional
constituyente. Las derechas hablan de dictadura. Pero qué dictador
habría puesto en las manos del pueblo el destino del proceso
bolivariano?. Y miremos lo que sucede en Brasil: la primera cosa que
han cancelado es la ley del trabajo y de las pensiones”.

En la mayoría de la capital, en la mayoría del país, todo esta abierto
y se produce. Según el monitoreo de los medios independientes, también
en los Estados gobernados por la oposición el porcentaje de quien ha
participado al paro en las fábricas es mínimo (entre el 10 y el 18 por
ciento). En zonas ricas de Caracas, en cambio, continúan las
violencias aun cuando sean en proporciones más reducidas: también
gracias a la activación del Plan Zamora, el plan de prevención
desplegada por el gobierno para garantizar el voto del 30 en
seguridad. En Mérida han habido enfrentamientos y un muerto.

Ayer por la tarde hemos hemos participado a la presentación del libro
de Jorge Valero, poeta y político de larga trayectoria, en el Teatro
Carreño: un lugar de cultura participativa, abierto a todo tipo de
expresión artística. En el parque adyacente, se desarrolla la Feria
del Libro. El Defensor del Pueblo, Tarck Saab ha anunciado la llegada
de otras sanciones provenientes de Trump y dirigidas a los líderes del
chavismo. El Presidente Maduro ha entregado a los “sancionados” la
copia de la espada de Bolivar. Estábamos junto a los diputados
españoles de Izquierda Unida. La acogida de los compañeros venezolanos
calienta: “Gracias por estar nuevamente aquí”.

Luego se nos vamos todos al bar del Teatro, lugar de encuentro y de
cultura. Saludamos a una compañera del Movimiento Ni una menos que
distribuye invitaciones para una piéce teatral contra la violencia de
género: “Somos un grupo de muchachas que ha vivido una experiencia de
la calle -explica- y que ahora llevamos a escena”. El Movimiento de la
mujeres, en sus diversas articulaciones, paricipa a la Asamblea
constituyente, impulsa los contenidos más avanzados y las conquistas
de la Revolución Bolivariana. Hay candidatas trans, el activismo LGBTI
que dentro de poco concluye en Caracas su campaña electoral.

En nuestra mesa, hay anárquicos internacionalistas y comunistas
“radicales” que critican “la espera” del gobierno y “el exceso de
moderación”. En cualquier modo, logran entenderse: en todo caso, nunca
con las oligarquías, nunca con los exfuncionarios como la procuradora
general, que ahora pide sanciones a la “comunidad internacional”. Hay
palestinos, sirios, vascos, suizos, colombianos. Se habla de los 100
años de la Revolución Soviética, del Estdo de los Soviet como
prospectiva de la Asamblea Constituyente, de los problemas del
socialismo, de las traiciones, del desorientamiento de las izquierdas
en Europa, de la necesidad de construir un fuerte movimiento
internacional. Se dificulta escuchar, desde el palco llega el jazz
cantado por un duo de muchachas. Notable.

El celular de un compañero suena: “Es mi novia -dice- que vive en el
este de Caracas. Han amenazado a su familia, no sabe cómo ir a votar.
Hace poco han disparado a la policía, pero ha respondido…”. Hacemos
otro giro de “cocuy”, un licor regional, luego nos acompañan en un
auto sin espejos retrovisores. “Tranquila -dice el conductor- he hecho
un curso de garante de proximidad para la seguridad en PDVSA”. No
tenemos el tiempo de entrar en detalles. Antes, el compañero que guía
nos había contado su historia, que ejemplifica un pedacito de sociedad
venezolana: famlia hebrea escapada milagrosamente al nazcismo, hijo de
guerrilleros, tiene apellido español y orígenes yugoslavos. Su padre
es un ejemplo, aquí : como Jorge Rodriguez, padre de la ex Ministra de
Relaciones Exteriores Delcy Rodriguez, de quien se recuerda el
asesinato en estos días. Rodriguez ha sido torturado y asesinado en un
cuartel de los servicios de seguridad durante los años de la IV
República, aquella de las democracias de Punto Fijo. Aquella a la que
las derechas quisieran regresar.

Regresamos a nuestra habitación. A poca distancia de nosotros, está el
expresidente español Zapatero. Hemos visto un ir y venir de dirigentes
de oposición. Ayer Zapatero ha ido a encontrar al líder de Voluntad
Popular Leopoldo Lopez, al arresto domiciliario. El diálogo continúa,
para impedir la guerra civil. Pero la esposa de Lopez, Lilian Tintori,
y el resto de la familia ha partido para Miami. Las próximas 72 horas
-según Trump y las derechas que siguen sus órdenes- serán decisivas.
Ahora son las 9 de la mañana. Nos apuramos a salir. La ciudad se
mueve.

Traducción Gabriela Pereira

 

 

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