Chile. Historiador Gabriel Salazar: “Hacer la revolución con la misma ley que quieren destruir es absurdo”

Daisy Castillo Triviños/EL MURO / Resumen Latinoamericano / 9 de abril de 2017

El Premio Nacional de Historia asegura que son varios los que pretenden cambiar el modelo neoliberal, pero, curiosamente, siendo parte del mismo esquema, resulta un contrasentido. Sus dardos apuntan a la izquierda en general.

Hace 11 años, en 2006, Gabriel Salazar, historiador, académico e investigador fue galardonado y reconocido como Premio Nacional de Historia. Hablar con él es volver a ese mundo fascinante de la historia con una visión de los acontecimientos crítica, observada desde dentro, no mirada desde la cómoda vereda del frente y tampoco es esa historia que muchos aprendieron de memoria, en la educación secundaria y después en la educación superior, repitiendo las fechas de los hitos y los personajes. Nada de memoria fría hay en la conversación de Gabriel Salazar, todo lo contrario. Se evidencia una historia vívida y que no es de paso, no es aislada, sino que es la consecuencia dinámica y compleja de un conjunto de circunstancias.

Salazar, quien es Doctor en Historia, se dio el tiempo para conversar con EL MURO y hablar de lo que a varios les molesta, de las raíces del descontento ciudadano hacia la clase política y que se está dando de manera transversal; del emergente Frente Amplio, movimiento que para este Premio Nacional, dice, quiere cambios, pero estando dentro del sistema, por lo tanto, de transformaciones, nada. En esta entrevista, Gabriel Salazar, sin tapujo alguno, comenta que está convencido de que Ricardo Lagos no volverá a la presidencia porque ya no cuenta con el respaldo ciudadano y lo único que tenía de carisma y de socialista era su dedo y lo perdió (al referirse al programa de televisión en que Lagos se enfrentó a Augusto Pinochet hace casi 30 años).

Hay que recordar que, en los últimos días, el Frente Amplio -colectivo que agrupa a 12 organizaciones, entre ellas, el Movimiento Autonomista, el Partido Humanista, Revolución Democrática, una fracción de Izquierda Libertaria, Partido Liberal, Izquierda Autónoma, Nueva Democracia, Convergencias de Izquierda y el Partido Ecologista Verde-, lanzó como candidata presidencial del sector a la periodista Beatriz Sánchez, quien de inmediato apareció en las encuestas de opinión pública, transformándose en una eventual contrincante, desde la izquierda, de Ricardo Lagos y Alejandro Guillier.

-En cuanto al Frente Amplio, ¿qué opinión tiene de este referente de izquierda y qué viabilidad tiene de mantenerse en el tiempo, más allá de lo que serán las elecciones presidenciales y parlamentarias?

Yo diría que es un frente que se ha constituido poco a poco, con la gente que se ha ido descolgando del modelo neoliberal, porque no aceptó nunca el modelo neoliberal y, al mismo tiempo, no encontró nunca otra forma de oponerse, ya que en el pasado, no tienen corrientes de opinión, partidos políticos, ideas o discursos capaces de contraponerse al sistema neoliberal. Todos los partidos que, antes eran de izquierda o de centro izquierda terminaron por convertirse, efectivamente, a este modelo neoliberal, aunque no lo digan.

-Eso, quiere decir que la gente que se descolgó de la tendencia que adoptó la Concertación y la transición en Chile fue configurando grupos de todo tipo…

Así es, se fueron armando grupillos de todo tipo, por el margen, por el medio, flotantes, qué se yo y, éste es un fenómeno muy recurrente en la historia de Chile. Por ejemplo, en el siglo XIX con la dominación de los pelucones del Partido Conservador, que duró tres décadas, se fueron descolgando de ese modelo, de ese régimen autoritario, un montón de grupos que se fueron ubicando en los márgenes, fuera del sistema, en las calles, se fueron aglutinando hasta que formaron el Partido Liberal. Los descontentos con el régimen pelucón y liberal también se salieron del sistema, desde afuera se organizaron y formaron el Partido Radical. Sin embargo, tanto el Partido Radical como el Partido Liberal, una vez constituidos en la oposición, ingresaron al sistema, aceptaron la Constitución vigente, aceptaron la ley y funcionaron dentro del sistema.

-Eso, ¿ha ocurrido muchas veces en Chile?

Sí, con una multitud de partidos que surgen en la calle y terminaron dentro del sistema. Estamos, ahora, en presencia de la enésima versión de ese proceso. En el Frente Amplio se ha reunido una cantidad de grupos, tendencias y movimientos de gente descontenta, que son críticos de este sistema, que se han descolgado, se han aglutinado, pero están postulando una candidata a la presidencia de la República, lo que significa que están aceptando la Constitución del ochenta. Si ganan o sacan una representación parlamentaria importante, van a trabajar desde dentro del sistema, por lo tanto, van a asumir la misma táctica que el Partido Liberal, que el Partido Radical, que el Partido por la Democracia, que el Partido Socialista, el Partido Comunista y la Democracia Cristiana asumieron en su oportunidad, como es querer cambiar el sistema desde dentro, siendo ellos, políticos, diputados, senadores con todos los privilegios que eso tiene.

-¿Y está pasando lo mismo ahora en el caso del Frente Amplio?

El Frente Amplio está jugando esa misma táctica. Valoro su opinión crítica, valoro el intento de buscar un camino en forma alternativa, pero en la medida en que están aceptando la Constitución de 1980, rigiéndose por ella para tener Presidente, tener parlamentarios, es porque van a jugar esa misma vieja táctica de querer cambiar el sistema por dentro. Y, eso, nunca resultó en el pasado. Al final, todos se quedaron dentro. La pregunta que me hago es ¿será capaz el Frente Amplio de romper con una ley, con una tendencia histórica, donde todos los descontentos se aglutinan afuera, pero, finalmente, se quedan dentro para no cambiar el sistema?

-Y a su propia pregunta, ¿qué responde usted?

Creo que si nos quedamos sólo con el Frente Amplio va a pasar lo mismo de siempre. Ya tenemos bastante diputados, diputaditos y senadores jóvenes que están dentro del sistema y van a traer todo el descontento al interior del sistema. Si no hay un movimiento ciudadano que se mueva por fuera, del sistema, el Frente Amplio, sencillamente, va a ser uno más del mismo sistema. Si no fortalecemos un movimiento ciudadano, autónomo, independiente de los partidos políticos, independiente de la Constitución de 1980 que comience a formular por sí mismo una nueva Constitución, desde sí mismo, no como quiere la Presidenta (Michelle Bachelet) que está tirando todo al Congreso, el Frente Amplio va a quedar atrapado en la ley y, de ahí, no va a salir.

¡El jueguito de hacer la revolución con la misma ley!

-En ese sentido, cuando el Frente Amplio habla de la necesidad de cambios, de romper de alguna manera con el modelo actual, pero estando inmersos en el mismo modelo, ¿eso no es un contrasentido?

Conforme a la ley vigente que nos dejaron los milicos. Lo que se requiere es una profunda reflexión bañada en realismo histórico. Qué ejemplo más concreto que la Unidad Popular (UP) y Salvador Allende. Ellos querían cambiar el sistema, quién dudaba del proyecto revolucionario de Salvador Allende, quién dudaba de esa gente, pero quisieron hacerlo todo desde dentro del sistema, conforme a la ley, conforme a la Constitución y el pueblo ¿qué quería? Justamente, desentenderse del Congreso nacional y comenzó a gritar ¡a cerrar, a cerrar el Congreso nacional! La respuesta fue que no se podía cerrar el Congreso nacional, porque la revolución la hace el gobierno, el Estado desde el Congreso, con la ley, y dejó al pueblo solo en la calle. ¡Cómo terminó ese proyecto! ¿Por qué no sacamos la lección histórica profunda que eso trae? EL sistema no se pueda cambiar desde dentro con la misma ley que domina, hay que cambiarlo desde afuera con la ley que la ciudadanía imponga, porque la ciudadanía es la única que puede poner una ley, absolutamente, nueva. Este jueguito de hacer la revolución con la misma ley que quieren destruir es absurdo, por dónde se mire.

-¿Piensa que están creadas las condiciones, en este minuto, para que desde afuera otro movimiento, no los que quieren y les conviene permanecer dentro del mismo sistema, pueda armar un nuevo referente? Se lo pregunto, considerando que estamos a las puertas de las elecciones presidenciales y parlamentarias.

En la medida en que el Frente Amplio se va a jugar a las elecciones, veamos cuáles serán los resultados de las elecciones. El Frente Amplio está creciendo, va a sacar, calculo groso modo, alrededor de un 12 ó 18% de la votación. La centro izquierda va a ir dividida, probablemente, va ir un DC y todavía no sabemos si irá el señor (Alejandro) Guillier o (Ricardo) Lagos. En ese contexto, gana Piñera. Si Piñera gana habrá que ir a segunda vuelta y, en segunda vuelta, el Frente Amplio va a tener que votar por Guillier, o por la DC o qué se yo. La única manera de ganarle a Piñera es meterle un candidato que va a respetar la Constitución del ochenta.

-¿Y, entonces qué pasará con el Frente Amplio?

Tendrá que guardarse sus ganas y su rabia para otra oportunidad, para otra elección más adelante. Eso, es lo que va a pasar. El Frente Amplio no va a ganar esta elección, ¡dejémonos de cuentos! Hace tiempo todos nos entusiasmamos con Sara Larraín, después con Tomás Mulián, luego con Jorge Arrate y Marcel Claude, todos sacaron una votación pequeñísima. Meo fue otra cosa y se volvió loco con un 22%, ahora se cree un líder personal y allí perdió la izquierda misma con él. Yo creo que el Frente Amplio no va a ganar, es iluso pensar que va a ganar esta elección. O la gana Piñera, si van todos divididos o la va a ganar el centro izquierdista de siempre y, ahí, creo que si no es (Alejandro) Guillier, ningún otro va a poder ganar.

-¿Ni siquiera Ricardo Lagos?

No, Ricardo Lagos, no. No tiene el eco popular ese caballero, se le perdió el carisma, todo el carisma que tuvo se convirtió en un dedo y, ese dedo ya pasó a la historia. Lo único socialista que tenía y tuvo Lagos en toda su vida fue su dedo no más, porque después demostró que no. Él gobernó para los empresarios, los empresarios lo aplaudieron a rabiar cuando terminó su mandato.

-Ricardo Lagos, en términos prácticos, no tiene apoyo ciudadano, pero sí del sector empresarial, de los grandes empresarios…

Los empresarios van a votar por Piñera, eso está claro. (Ricardo) Lagos no tiene el apoyo de los empresarios y entre Piñera y Lagos, votan por Piñera. El pueblo no va a votar por Lagos tampoco. Y si el Partido Socialista y su Comité Central elije a Lagos, se va a perder la posibilidad de apoyar a Guillier que es el único que puede amagar a Piñera. En este contexto, el Frente Amplio va a sacar un tercer lugar en la votación.

You must be logged in to post a comment Login