El Gobierno de Venezuela rechazó  el bombardeo de Estados Unidos a la base aérea siria de Shayrat, en represalia y falsa excusa por el ataque con armas químicas  en la ciudad de Jan Sheijun, y dijo que esta acción es una “agresión” a la soberanía del país árabe.

“El ataque estadounidense a la República Árabe Siria constituye una agresión a la soberanía de este país y violenta los principios y propósitos de la Carta de la ONU”, se lee en un comunicado difundido  por la cancillería venezolana.

De acuerdo con Venezuela, la “agresión” de los Estados Unidos afecta el “principio de integridad territorial” y de “autodeterminación de los pueblos” en Siria.

Además, Venezuela criticó que Estados Unidos haya violentado el principio de “no injerencia en los asuntos internos de los Estados” con el bombardeo.

Venezuela alerta que sobre la posibilidad de que el ataque químico haya sido efectuado por “grupos terroristas y extremistas”, y que la intervención estadounidense en Siria esté basada en un “falso positivo”.

En la misma línea se pronunció el gobierno de Evo Morales que en el Consejo de Seguridad de la ONU, acusó a Washington de convertirse en “investigador”, “fiscal”, “juez” y “verdugo”.

El embajador boliviano, Sacha Llorenti, consideró que la acción estadounidense supone una “violación gravísima al derecho internacional” y recordó que toda acción de este tipo debería ser autorizada por el Consejo de Seguridad.

“Estados Unidos se convierte en el investigador, se convierte en el fiscal, se convierte en el juez y se convierte en el verdugo. ¿Dónde está la investigación que permite determinar objetivamente quién es el responsable de esos ataques?”, dijo. El representante boliviano denunció también que EEUU ignora el derecho internacional y deja de lado a la ONU cuando le interesa.