Argentina: No somos peligrosos, estamos en peligro

Quimey – Revista Venceremos | Resumen Latinoamericano. En el contexto que se encuentra nuestro país y toda latinoamérica, donde la derecha avanza sobre nuestras conquistas y derechos, la represión se ha intensificado y los pibes y las pibas somos los principales perjudicados. La policía abusa de su poder siendo parte de un Estado que avala el castigo y la represión contra cualquier movimiento social.

Los jóvenes sufrimos este despotismo en la calle día a día. Principalmente en los barrios más pobres, la razzia policial es un hecho que no dejó de existir en los ‘80, continúa hasta hoy apuntando a un sector social puntual: los pibes y las pibas humildes. La policía los detiene todos los días, sin motivo se lleva a la comisaría a jóvenes menores o mayores de edad que van a laburar o estudiar, que vuelven a su casa o van a la de un amigo. Un caso del extremo al que llega este abuso es en el que Ezequiel Moya e Iván Navarro, los chicos de La Garganta Poderosa, fueron interceptados por Prefectura para ser secuestrados, hostigados, humillados y amenazados de muerte. Peor aún el asesinato de Luciano Arruga, el cual se negó a robar para la policía, acto seguido fue detenido y matado a golpes por los integrantes del mismo destacamento.

También sufren esta persecución aquellas personas que ven estas injusticias y no se callan la boca, que registran o filman estos actos de violencia policial con la excusa de que se está “cuestionando a la autoridad”, como recientemente padeció Micaela de La Garganta Poderosa mientras filmaba la detención a un menor. También lo sufrió Judith del Comedor “Los Cartoneritos” de Lanús que fue recientemente atacado por la policía, a quien le fue arrebatado el celular cuando quiso filmar los hechos.

La droga se distribuye por todos lados, secuestran mujeres y nenas para la trata de personas y la policia mira para otro lado o directamente es partícipe, mientras se dedica a hostigar a la juventud y reprimir al pueblo.

Cegada por el monopolio de los medios de comunicación, gran parte de nuestra sociedad, avala estos hechos y hasta llegan a reconocerlos como contribuciones a la seguridad, ignorando que el verdadero origen de la inseguridad y la iniquidad se da en los convenios policiales con las organizaciones delictivas. De este modo se pierde de vista la corrupción política y la injusticia social que nos rodea.

Frente a este intento de subyugar a la juventud por parte de estas instituciones, la única solución que queda es salir a defendernos y el primer paso es estar informados sobre nuestros derechos.

*Si presencias un acto de abuso de poder y tenes la posibilidad de filmar y difundirlo, tené en cuenta lo siguiente:

Si el policía te pregunta “¿Por qué estás grabando?” o te prohíbe hacerlo podés responder:

1- Tengo el derecho legal de observar y documentar la actividad.

2- Estoy en la vía pública y usted es un servidor público.

3- Estoy a una distancia donde no interfiero su trabajo.

4- Si usted no está haciendo nada malo no tendría por qué ocultarse.

*Si sos mayor y te detienen:

La policía tiene obligación de dejarte hablar por teléfono con un familiar o un abogado. También tienen que decirte si la detención es porque te acusan de un delito, de una falta, o “para identificar” o “averiguar tus antecedentes”. Este tipo de preguntas es útil hacerlas para que sepan que no estás desinformado sobre una situación así. Mantener la calma, no mostrar miedo ni “insultar” pueden ser tus mejores herramientas, ya que eso buscan que hagas para poder hostigarte o tener de qué acusarte. Lo mejor es hablar con firmeza y seguridad, usando en lo posible las palabras más apropiadas.

*Los menores de 18 años pueden ser detenidos si están cometiendo un delito o por orden judicial, pero no deberían serlo por “averiguación de identidad”. En ese caso:

1- No te deberían esposar, ni llevar en un auto que no se identifique como policial.

2- No te deberían encerrar en un calabozo, ni tenerte junto a mayores de edad, ni quitarte los cordones y/o cinturón, ni tomarte las huellas dactilares, ni incomunicarte.

3- Lo primero que tiene que hacer el policía que te detuvo al entrar a la comisaría es avisar al Juez de Menores de turno. PREGUNTA SI LE DIERON INTERVENCIÓN. Para asegurarte que “blanquearon” tu detención, y para que sepan que estás informado.

4- Tenés derecho a llamar de inmediato por teléfono a una persona de confianza.

5- Si te quieren hacer firmar cualquier cosa que no sea clara y no podés negarte, tratá de leerlo para poder informar después de que se trata.

6- El único que puede revisarte es un médico. Aunque tenga guardapolvo, pedile su matrícula (es como un carnet). Nadie más tiene derecho a hacerte quitar la ropa.

7- Una persona mayor de edad que sea responsable por vos tiene que ir de inmediato a la comisaría, porque el Juez de Menores sólo ordena la “entrega” del menor a los padres o tutores. Si no hay un mayor responsable puede decidir que estás “en situación de abandono o desamparo” y mandarte a un instituto de menores, donde con seguridad vas a estar abandonado y desamparado.

Extraído de “Manual del Pequeño Detenido” de la coordinadora CORREPI.

Te dejamos el link para que lo puedas leer completo:

http://correpi.lahaine.org/?p=19

Manual en video:

https://www.youtube.com/watch?v=dD7dXc5wYZ4

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