En el día de ayer 22-3, se realizó el acto homenaje al militante popular Martín “Oso” Cisneros asesinado en el año 2004 por un sicario al servicio de la policía. Como cada año, la fecha elegida es el día de su nacimiento como una forma de celebrar la vida y su incansable lucha solidaria. Ayer, el Oso hubiera cumplido 57 años. En estos difíciles tiempos en los que la persecución política se ha vuelto moneda corriente, reivindicar la vida es un acto de rebeldía.
Tiempos de persecución política
 La persecución política se ha agravado desde la llegada de Mauricio Macri al gobierno. El caso paradigmático es el encarcelamiento de Milagros Salas. El protocolo antipiquetes, las recientes declaraciones de la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich pidiendo que nadie se queje si se cargan a algún manifestante en las próximas represiones y el proyecto de sanción de una nueva ley antiterrorista intenta darle marco legal a esta persecución. Los últimos casos se relacionan con la lucha docente, el presidente se burló de las amenazas sufridas por Roberto Baradel y su familia, la bonaerense se presentó en una escuela del partido bonaerence de La Matanza a pedir el listado de los docentes que habían adherido al paro y en la escuela porteña “Yrurtia” echaron a una estudiante por ser militante del centro de estudiantes y de una organización política.
También, los medios alternativos somos víctimas de esta persecución. Así lo sufrieron nuestros compañeros de Resumen Latinoamericano cuando a principio de año entraron a su redacción y les robaron equipos y archivos, así como la redacción de Anfibia y Cosecha Roja quienes vivieron un hecho similar.
Así como al “Oso” Cisneros lo asesinó un sicario de la policía, el pasado 15 de diciembre en el partido bonaerense de Moreno unos “soldaditos” de los narcos  mataron al militante César Méndez producto de la zona liberada por la policía (sino como se explica que todos los vecinos sepan donde se vende droga y la bonaerense no). La presencia de las organizaciones sociales en los barrios es combatida por narcos y sicarios en connivencia con la policía. Estos casos que se vuelven más recurrentes en nuestro país, se cuentan de a cientos en nuestra región.
Luego del asesinato del Oso, una pueblada tomó la Comisaría 24 del barrio porteño de La Boca y obligó a que se la separará de la investigación del hecho, a que el comisario sea relevado del cargo y el asesino encarcelado. Para el pasado 21-3 estaban citados Lito Borello, Luis D’Elia y Luis Bordón para el inicio del juicio que pretende juzgarlos como líderes de aquella pueblada. Lo irrisorio es que la justicia persigue a quienes con sus acciones lograron un poco de justicia por ser perseguidos.
El Estado hostiga a las organizaciones y militantes populares por medio de las fuerzas de seguridad y la justicia, pero también “terceriza” la persecución a través de sicarios, narcos, barras bravas o delincuentes anónimos.
Celebrar la vida
En el barrio de La Boca, se realizó el homenaje con un acto político, se proyectó el documental “La Rebelión es Justicia”, se compartió un contunde locro y se bailó con la banda “Mano a Mano”. En el acto hablaron Lito Borello y Luciano Alvarez de la OPS “Los Pibes” (compañeros del Oso), Roberto Perdía de la OLP, Carlos Aznárez de Resumen Latinoamericano, Belén de La Simón Bolivar y referentes de otras organizaciones como el MP La Dignidad, Frente Popular Dario Santillan, La Poderosa, Barricada TV, entre otros. Todos los compañeros y las compañeras recordaron al Oso por su entrega militante y sus valores solidarios.
Como César Méndez e “Iki” Eugenio, Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, Anibal Verón y Teresa Rodríguez, Carlos Fuentealba y Mariano Ferreyra, El “Oso” vive entre los que luchan y así lo tienen presentes “con cuerpo y alma” sus compañeros.