a sangría de despidos iniciada cuando el macrismo llegó a la Presidencia de la Nación continúa aumentando. Así lo indica un nuevo informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), en el que señala que, entre enero y febrero de este año, entre despidos y suspensiones suman 3677 trabajadores afectados. En total, desde que asumió la gestión del Estado la alianza Cambiemos, suman 249.143 puestos de trabajo perdidos o suspendidos, sumando el ámbito privado y el público. Los trabajadores industriales son los más perjudicados con el 53,85 por ciento de despedidos y suspendidos, mientras que el sector de la construcción lo sigue con el 34,84 por ciento.

“Hecho en Argentina”, se titula último informe del CEPA que toma la variación de pérdidas de fuentes laborales al 28 de febrero. El estudio muestra la continua caída de puestos de trabajo que se mantiene firme desde el año pasado.

“Al 28 de febrero de 2017 se contabilizan 249.143 despidos y suspensiones. Los despedidos ascienden a 207.740 y los suspendidos a 41.403 casos. Dentro de ellos, los despidos del sector privado ascienden a 132.647 y las suspensiones suman 41.373”, señalaron los investigadores, apuntando al resultado de la apertura de la economía que impuso Cambiemos y que generó la destrucción de puestos de trabajo. “Al interior del sector privado se evidencia nuevamente un incremento en la participación del sector industrial sobre el total de despidos y suspensiones”, destacaron, dando razón a la movilización que convocó la CGT con los gremios industriales a la cabeza y que fue acompañada por las dos CTA y los movimientos sociales.

En el desglose del último mes, el sector industrial se mantiene al tope de la lista de los afectados. “En el caso de la industria se contabilizan 2938 despidos y suspensiones adicionales en febrero. Es decir, el ochenta por ciento del total de despidos y suspensiones corresponde a la industria”, indicó el CEPA, mostrando la difícil situación por la que pasan los trabajadores del sector. “Si bien la industria se vio aquejada desde el inicio del proceso de expulsión de trabajadores en el mercado de trabajo, es desde septiembre último que se ve particularmente afectada”, apuntó el documento y agregó que “en los últimos seis meses, a diferencia del sector público, el sector primario, la construcción y los servicios, la industria continuó con cesantías. Fueron 30.039 trabajadores despedidos o suspensiones en los últimos seis meses en relación con 41.063 despidos y suspensiones totales para el período mencionado (el 73,15 por ciento en promedio)”.

En el triste ranking de despidos y suspensiones que se acumulan desde enero del 2016, apenas iniciado el proceso político del macrismo, los  metalúrgicos encabezan con 17.617 despedidos y suspendidos, lo sigue el sector textil, otra de las ramas de la industria golpeadas por la apertura económica y las importaciones con “3927 despidos y 12.050 suspensiones”. En tercer lugar aparece el sector automotor “con 10.360 bajas laborales” (a lo que deben agregarse 1514 trabajadores despedidos y suspendidos en el sector de autopartes y 364 despidos y 1800 suspensiones en el sector neumático); “el sector petrolero con 8371 casos; electrónica y electrodomésticos, con 5123 despidos y 2870 suspensiones de trabajadores y el sector alimenticio con 7666 despidos y suspensiones”. Entre todas las actividades “suman el 73 por ciento de los despidos y suspensiones entre enero 2015 y febrero 2016”.

El estudio indica que “los despidos del sector primario y en el sector servicios durante el mes de febrero no han sido demasiado significativos”, y que “en la construcción no se registraron despidos” el mes pasado, a pesar de ser otra de las ramas del trabajo duramente afectadas por la falta de obra pública en los últimos meses.

El informe del CEPA pone el ojo además en los conflictos en puerta que se avecinan, de continuar la actual política económica. “El recuento asciende a 7025 casos”, entre los que se cuentan los posibles despidos y suspensiones en los frigoríficos Carnes Rionegrinas, Frigorífico Arroyo y Brasil Foods BRF de Río Cuarto, la papelera Cedinsa y en el sector del petróleo y estaciones de servicio por la baja en el consumo. De los casos relevados, “3100 corresponden a casos de servicios, y 3925 a casos industriales. En el caso de los industriales, se percibe la profundización de la crisis laboral en el sector petrolero”, advierte el documento que ratifica la tendencia de la pérdida de puestos de trabajo a pesar del optimismo expresado por el Presidente y sus funcionarios.