El Capital transnacional y el terrorismo: el caso del FMI en Venezuela

Nicolás Ramón Contreras Hernández/ Resumen Latinoamericano /Red Independentista del Caribe./ 17 de Oct. 2015 .-  ¿Qué implicaciones tiene la conversación interceptada por la seguridad del estado venezolano, entre un empresario parasitario y un economista fracasado – ambos de ese país – con las campañas terroristas,  que la Federación Rusia ha desenmascarado con su intervención militar en Siria, cuyo gobierno legítimo la solicitó? ¿Será por eso que otro parásito y ladrón de las finanzas públicas de Venezuela, el señor Manuel Rosales Guerrero, previendo un éxito de los planes de la conspiración internacional contra el gobierno bolivariano, corrió a entregarse desde su exilio dorado en Lima, cobijado por el fujimorismo de estado que gobierna el Perú en nombre de la izquierda? ¿Puede el capital transnacional, representado por el Fondo Monetario Internacional explicar toda esta trama de apoyo al terrorismo, costosa maquinaria bélica sin control legal alguno, que no se sostiene con unos cuantos dólares y euros?

 

Hace menos de quince días, el FMI o Fondo Monetario Internacional, con su apéndice el Banco Mundial realizó una extraordinaria reunión en Lima, en la cual estuvieron precisamente los golpistas de Brasil, Venezuela y Argentina entre los invitados, incluyendo al ladrón que se entregó en el aeropuerto de Maracaibo su tierra natal, donde no hubo la movilización popular promocionada por los medios tarifados del gobierno de USA y el capital transnacional con tanto ahínco. Por ello debieron graficar la noticia con fotos de la época de gloria de este bribón famoso por sus disparates. Pero volviendo la mirada al aquelarre del FMI y del BM en Lima, llama la atención la propaganda descarada de esa entidad económica colonialista,  disfrazando con cifras maquilladas su terrorismo económico de baja intensidad,  en contra de los países que se liberaron de sus garras, como Argentina, Brasil y todo el entorno Alba, a los cuales descalificó de todas las maneras posibles.

 

Se necesita ser un idiota de solemnidad o un gobernante con alma de mayordomo, para comerle cuento a una entidad experta en quebrar países desde Méjico hasta la Argentina en los años 90; y desde Atenas hasta Lisboa en épocas más recientes, cuando los insaciables banqueros que gobiernan a este engendro del Estado privatizador, se les dio por aplicar sus recetas en el viejo mundo. Ahora aparece el FMI comerciando con un empresario que recibe subsidios del gobierno venezolano, junto a uno de los artífices del desastre económico de la Venezuela saudita de Carlos Andrés Pérez, como el señor Ricardo Haussman, otro de los judíos azkenazis que soportan con su gestión especulativa, el apoyo al estado terrorista de Israel a través del manejo de las finanzas internacionales, que apuntalan esas transnacionales corporativas, creando leyes que garantizan el saqueo de los estados a favor de la banca parásita del neoliberalismo.

 

El FMI y el BM que tanto predican el capitalismo – entendido como actividad fabril, productivo y competitiva- son quienes más lo niegan en la práctica, con el apoyo decidido a los fondos buitres, los capitales golondrinas y todas esas movidas de tahúres, donde la competencia y la competitividad, es un chiste para cazar bobos, embrutecidos mediáticamente, con el cuento de sus rescates y la austeridad, pero para los ciudadanos de a píe, porque para los banqueros y especuladores ladrones ligados a ella como Ricardo Hausman, Gonzálo Sánchez de Lozada, Domingo Cavallo, César Gaviria o Moisés Naim, el arquitecto del desastre neoliberal que dio lugar al Caracazo. Para estos bribones siempre habrá empleos bien remunerados como un premio para embrutecer a lectores o consumidores de medios, despojados de todo tipo de lectura crítica o lectura comprensiva de medios. Es por ello un chiste,  cuando se escucha en medio de ese lenguaje soez que caracteriza a las élites venezolanas, hablar de rescate,  esa máscara que tanto se le ha caído al FMI hace rato…

 

Es cuando estos dos bribones dicen que tarde o temprano este nido de fondos buitres y la «comunidad internacional» van a intervenir en Venezuela con medidas de ajuste estructurales, preocupados por el desastre: ¿Acaso no fue ese tipo de intervención y excusas las que sirvieron para orquestar el derrocamiento de Gadafi y la destrucción de Libia, el país de África que tenía un nivel de vida más alto que la de muchos países europeos incluyendo a España, puesto que además de riquezas naturales,  disponían de calidad de vida y viviendas dignas? ¿Acaso no fue ese mismo pactos de mafiosos con las llamadas «oposiciones moderadas» del norte de África y el medio oriente,  en donde campean Al Kaeda y ahora el EIL, los ejecutores de la misma estrategia que ha sumido a la próspera Siria en la violencia más cruda y desalmada,  cuyos refugiados han quitado la careta de los gobiernos nazis patrocinados por USA y la Unión Europea al este de sus fronteras?

 

Precisamente, ha sido la «comunidad internacional», es decir, la mafia colonial liderada por USA y otros hampones a su servicio, los fundadores de la terrorista OTAN, como Alemania, Francia, Inglaterra, Italia, Noruega, Suecia, Noruega,  Holanda y la ahora envalentonada España, los grandes promotores del terrorismo que posan para la historia con disfraz de paladines. Son estos gobiernos quienes han venido coordinando con Turquía y las demás monarquías del Golfo Pérsico, la ejecución de las acciones terroristas en manos del supuesto Al Kaeda «bueno», representado en Al Nusra, para destrozar a Libia y a su pueblo. Son los mismos que gobierne quien gobierne- hasta hampones asquerosos disfrazados de izquierda como Hollande – hoy están rabiosos con Rusia, por evitar la caída de Siria en manos de trogloditas que ni son islámicos ni son estado, pero que tienen todo el descarado apoyo, para recibir armas de alto poder y hasta carros blindados, que primero pasan por el peaje mediático de la supuesta oposición “moderada”;  o caen desde el aíre por «error»,  como la masacre más reciente cometida por el ejército gringo en el hospital afgano de Kandahar.

 

¿Sí a Venezuela le dieron 60 mil millones para armar una nueva salida con la excusa de que el poder electoral no es fiable, cuánto le dieron en el FMI a estos estados mafiosos, para mantener a los terroristas con diferentes etiquetas? Cada día que pasa el engranaje terrorista que maneja el imperio mafioso de la Casa Blanca queda al descubierto: un banco creado por las mismas élites de USA y gobernado por los banqueros sionistas y británicos, dueños también de la poderosa industria mediática que suma a Hollywood, los canales de televisión, medios impresos, radiales y multimediales, encargados de embrutecer la opinión pública en nombre del mismo capital privado, mostrando a criminales como rebeldes y a las víctimas como monstruosos villanos que hay que exterminar, gracias al combustible financiero del FMI que patrocina las operaciones de invasión y conquista…

Entre tanto USA el estado forajido que más lecciones de estado ejemplar pretende dar alrededor del mundo, solito y sin que nadie lo toque, en noviembre volverá a entrar en zona de default o inviabilidad financiera…Gracias a un pueblo embrutecido que los mira como la liga de la justicia de pacotilla que jamás han sido.   Tal vez por eso María Corina en la primera salida que organizó el terrorista multimillonario Lorenzo Mendoza, se atrevió a decir que tenían una chequera más grande que la del régimen. Muy posiblemente el grupo de María Corina y de Leopoldo, obtuvieron del FMI o de sus franquicias la chequera que no pudieron hacer funcionar y que sirvieron para comprar a algunos militares. Tal vez por eso, ahora ponen todo ese dinero en manos de Lorenzo Mendoza, un golpista de tiempo completo a quien el chavismo ha consentido demasiado.

Nicolás Ramón Contreras Hernández

Red Independentista del Caribe.

Ciudadano afroabyalense de la Región Caribe en la República de Colombia.

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