El sistema defensivo ruso que Rusia entregará a Irán pone nerviosos a EEUU, Israel y las monarquías del Golfo

Resumen Latinoamericano / 23 de Agosto 2013. –Rusia viene negociando con Irán la entrega de una versión modernizada del sistema antiaéreo S-300, anteriormente exportado también a Venezuela.

Se trata del sistema antiaéreo S-300VM4, una modificación del S-300 desarrollada en un principio para el Ejército terrestre, ha informado este miércoles el diario ruso ‘Vedomosti‘ citando a una fuente de la industria militar rusa.

Según el rotativo, esta entrega se basa en el marco del “cumplimiento” de un acuerdo firmado en 2007 entre Rusia e Irán en virtud del cual, la parte rusa se había comprometido a entregar sistemas S-300PMU2.

Sin embargo, agrega, debido a que actualmente dicho sistema ya no se fabrica en serie, Moscú ha propuesto a Irán enviar los modelos S-300VM4.

De acuerdo con Vedomosti, las negociaciones bilaterales avanzan con éxito y podrían concluir en los próximos días.

¿Qué es el S-300?

El S-300 es un sistema de lanzamiento de misiles fabricado por la Industria Militar ALMAZ-ANTEI JSC de Rusia, para el transporte de misiles de corto, medio y largo alcance, tipo «Tierra-aire», para interceptar objetivos aéreos, su nombre génerico es S-300. Fue desarrollado para neutralizar blancos enemigos, como helicópteros, aviones de combate, aviones de vigilancia, misiles y luego, en versiones posteriores, misiles de ingreso ICBM enemigos. Este nuevo sistema de misiles transportables en camiones con ruedas y orugas, funciona en conjunto con varios camiones equipados con radares y estaciones de comando. Es considerado por Rusia, como el sistema de defensa más moderno y autónomo disponible en el mundo, y el que cuenta, con la más alta tecnología que se ofrece a la venta a otros países, que se sientan amenazados por países agresores y necesitan defender sus áreas costeras, golfos, islas y territorios de ultramar. También es fabricado por China bajo patente de producción, que está desarrollando su propio sistema de misiles, basado en este moderno sistema defensivo desarrollado en la Guerra Fría.

Un extenso artículo publicado en el portal estadounidense The Daily Beast afirma que la pronta entrega a Irán de misiles rusos S-300 imposibilitará un ataque a este país desde la mayoría de los aviones existentes, e incluso lo hará difícil para las aeronaves furtivas.

De acuerdo con el analista de The Daily Beast Dave Mujamdar, la entrega de sistemas antiaéreos rusos S-300 al ejército iraní, congelada hace cuatro años a raíz de las sanciones internacionales, convertiría el espacio aéreo de este país en una «zona de exclusión aérea para los aviones F-16 o F/A-18 Hornet«.

«Actualmente, solo la familia de aviones Stealth, como los 20 [bombarderos] B-2 Spirit disponibles en la Fuerza Aérea estadounidense y cuyo coste ronda los 22.000 millones de dólares, o los [cazabombarderos] F-22 Raptor podrían operar con seguridad dentro de un área protegida por el S-300 y sus múltiples versiones»

Pero ni siquiera las aeronaves más avanzadas de Estados Unidos podrían permanecer en la zona de alcance de los misiles del S-300 mucho tiempo. «El problema es que el S-300 es un sistema móvil, y los pilotos estadounidenses no pueden estar seguros en dónde se encuentra en un determinado momento», explica el autor.

Un oficial de alto rango de la Infantería de Marina dijo que si Irán consigue el misil S-300, cambiarán los planes de guerra. «Un completo cambio en las reglas del juego para todos los aviones de cuarta generación [como el F-15, F-16 y F/A-18]. Esa cosa es una bestia y no quieren acercarse a ella», dijo.

La venta de los S-300 también neutralizaría cualquier posibilidad de medidas unilaterales de Israel contra Irán, a no ser que Tel Aviv consiga cazabombarderos F-35, señaló un alto comandante de la Fuerza Aérea citado por Dave Mujamdar.

En este contexto cabe recordar que el pasado lunes el presidente de Rusia, Vladímir Putin, firmó un decreto que permite la venta de los sistemas de defensa aérea S-300 a Irán en las condiciones que estipula el contrato firmado con la república islámica en 2007.

 Cómo el sistema ruso S-400 jubila el programa de cazas estadounidenses F-35

5509705771139e1c508b463aNo son frecuentes los casos en los que un sistema antiaéreo relativamente barato es capaz de eliminar la razón de existir del mayor y más caro programa de armas de la historia. Sin embargo, esto es lo que sucedió al ambicioso proyecto de caza estadounidense F-35, apunta un analista indio.

El S-400, el sistema de misiles antiaéreo ruso, cuyo desarrollo ha costado 500 millones de dólares, prácticamente anuló el programa de avanzados cazabombarderos furtivos F-35, de un billón dólares de coste, escribe Rakesh Krishnan Simha, analista del portal indio India & Russia Report.

En noviembre de 2014, Moscú y Pekín firmaron un contrato de 3.000 millones de dólares para suministrar seis grupos de sistemas de misiles antiaéreos S-400 que deben aumentar significativamente la capacidad de defensa aérea de China contra EE.UU. y sus aliados en el oeste del Pacífico.

Con un alcance de seguimiento de unos 600 kilómetros y la capacidad de destruir objetivos que vuelen a una velocidad de hasta 4.800 metros por segundo (muy superior a la velocidad de cualquier avión existente) el S-400 es un arma realmente mortífera que entró en servicio de la defensa antiaérea rusa en 2007 en la ciudad de Elektrostal, cercana a la capital rusa. Cada uno de los grupos de los S-400 tiene ocho instalaciones de lanzamiento, centro de control, radar y un gran número de misiles de recarga de cinco tipos, en función del blanco.

«Por su alcance extremadamente grande y la eficacia de sus capacidades de guerra electrónica, el S-400 es un sistema que cambia las reglas de juego, desafiando las capacidades de armas actuales a nivel operacional de la guerra», dijo Paul Giarra, presidente del centro Global Strategies and Transformation, citado por el portal de defensa estadounidense Defense News. El S-400 tendrá el «efecto de convertir en ofensivo un sistema defensivo y extender el paraguas A2 / AD [anti-acceso / zona de negación] de China sobre el territorio de los aliados estadounidenses y en alta mar.»

unnamedEl S-400 ha sido diseñado para proteger el espacio aéreo y los alrededores de Rusia a varios cientos de kilómetros de distancia de las aeronaves y de todo tipo de misiles, incluidos los revestidos con recubrimiento antirradar. Puesto que se trata de un arma muy potente y precisa, capaz de cambiar el equilibrio en cualquier teatro de hostilidades, durante mucho tiempo Moscú se abstuvo incluso de exportar el modelo anterior, el S-300, a sus antiguos compradores de armas, Siria e Irán.

Sin embargo, Rusia hizo una excepción con China en 2014, año en que se cerró el contrato de compraventa de los S-400 por un importe de 3.000 millones. «Una muy mala noticia para los F-35 de Estados Unidos», indica Rakesh Simha.

Rusia y Estados Unidos han desarrollado tradicionalmente estrategias navales diferentes. Durante la Guerra Fría, los Estados Unidos apostaron por grupos de portaaviones para extender su influencia en el oeste del Pacífico. Por su parte, Rusia decidió que estas bases flotantes eran un blanco fácil para sus aviones en tierra y misiles de crucero antibuque de largo alcance.

«La lógica rusa era sencilla y elegante. En aquellos años, el coste medio de un portaaviones de propulsión nuclear rondaba 1.000 millones de dólares, mientras que el más potente misil antibuque costaba menos de un millón. Por el mismo dinero que los norteamericanos pagaban para construir un portaaviones, Rusia podía fabricar miles de misiles de crucero. Por lo tanto, si solo algunos de estos misiles impactasen contra su objetivo todos los portaaviones estadounidenses habrían sido hundidos o destruidos», explica Simha.

«China ha seguido el mismo camino», recalcó. Es decir, ha adoptado la estrategia rusa que incluye un ataque a portaaviones estadounidenses con grupos de aviones dotados de misiles de crucero. De hecho, en situaciones como estas, incluso la destrucción parcial habría puesto a estos monstruosos de grandes buques fuera de combate durante meses enteros.

¿Qué tienen que ver los F-35 en todo ello?

«Para contrarrestar la amenaza de los misiles a sus portaaviones, los estadounidenses han confiado a los F-35 Joint Strike Fighter la misión de eliminar a los aviones armados de misiones de crucero. En la ejecución de este proyecto problemático ya se han gastado más de un billón de dólares», recalcó el analista.

La compañía Lockheed Martin sostiene que el F-35 tiene una moderna electrónica que es capaz de desviar de su objetivo cualquier proyectil enemigo. Sin embargo, ‘engañar’ al S-400 es muy difícil. «Esta arma tiene muchas características para superar las contramedidas, incluyendo un radar más potente de largo alcance y de alta resistencia a la supresión. Además, cuenta con un ‘kit’ de tres misiles de diferentes rangos de acción que pueden superar distintas capas de defensa», según el analista militar independiente Ivan Oelrich, citado por ‘The Diplomat’.

Según el diario ‘Air Power Australia’, los «S-300 y los S-400 son sin duda el más poderoso sistema de misiles antiaéreos de los que están desplegados en la región de Asia-Pacífico.

«Si usted es un piloto de F-35, este es mi consejo: manténgase fuera de su alcance», concluye Rakesh Simha.

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