Argentina. Triunfo en Cresta Roja: “Todos adentro ninguno afuera, el Poder de la Clase Obrera”

 

Resumen Latinoamericano / FPDS Corriente Nacional, 23 de julio 2015.- Después del duro conflicto la empresa aceptó el petitorio de la asamblea autoconvocada por los obreros de las 2 plantas de la empresa. Se acordó la reincorporación de todos los compañeros despedidos; el pago de la quincena para el viernes y aguinaldo en agosto. Los delegados del gremio de la Alimentación que ni siquiera pudieron participar de la asamblea fueron expulsados al grito de “fuera traidores” por esta ejemplar rebelión de las bases. Resta en el transcurso de la jornada rubricar el acuerdo en el Ministerio de Trabajo, hasta tanto, los trabajadores decidieron mantener los cortes y la asamblea.
¿Cómo surge el conflicto?

Desde mediados de 2014 los trabajadores de la empresa avícola Rasic Hermanos (que comercializa los pollos de la marca Cresta Roja), se encuentra en constante y creciente conflicto, específicamente en las plantas ubicadas en Ezeiza y El Jagüel . Se trata de la segunda empresa avícola más importante del país (controla un 15% del mercado total), que emplea a más de 3.500 personas.

La empresa había sido favorecida por un acuerdo de exportación de pollos entre el gobierno kirchnerista y el de Chávez en Venezuela, que finalmente cae con la llegada de Maduro (la empresa argumenta una caída de las exportaciones en un 40%). A su vez, el gobierno argentino le había prometido un crédito del Bicentenario que luego no sería otorgado. Podemos situar estos dos acontecimientos en el origen del conflicto.

El año pasado la patronal anunció en declaraciones públicas problemas económicos que le impedían la posibilidad de concretar pagos de salarios en tiempo y forma, situándolos al borde de una supuesta quiebra, situación que no parecía condecirse con los balances de producción y ventas que manejaban los trabajadores, ni con los balances generales de ganancias del mercado avícola, uno de los grandes beneficiados de la “década ganada”.

A partir de allí, a la falta de pagos se le sumaron el cierre temporal de la planta 1, ubicada en el partido de Ezeiza, las constantes amenazas de quiebra, la persecución de activistas y los despidos masivos y selectivos de personal a modo de disciplinamiento patronal.

Rebelión en las Bases

A partir de la oleada de despidos masivos los trabajadores empezaron a organizarse de manera independiente, ya que la burocracia de Alimentación literalmente se borró dejando a los compañeros a merced del pulpo patronal. De esta forma los laburantes empezaron a organizarse “por las suyas”, desde abajo, sin experiencias previas, pero con la firme convicción de no arrodillarse frente a la patronal y de luchar contra los despidos de todos los compañeros.

Los trabajadores comenzaron con paros, cortes de ruta y bloqueos a las plantas como parte de un fuerte plan de lucha contra la patronal; por su parte el gobierno bonaerense tomó la conciliación obligatoria como forma de intervención en el conflicto, exigiendo a los trabajadores abandonar las medidas de fuerza, pero sin sanción alguna a la empresa ni garantia de pago de salarios adeudados. A su vez dispuesto un veedor para analizar los balances de la empresa y constatar su situación financiera.

En la última semana el conflicto ha recrudecido. La patronal anunció 370 despidos que se harán efectivos al vencimiento de la conciliación obligatoria, argumentando que la causa de los mismos es la violación a la misma conciliación por parte de dichos trabajadores, que realizaron un paro el 22 de junio en reclamo por las demoras en el pago de salarios (que además se viene llevando a cabo en cuotas fraccionadas, y fuera de término). A su vez, en un comunicado difundido el 15 de julio último a todo el personal de la empresa, la patronal anunció la reducción de un 30% de la dotación actual de trabajadores como forma de afrontar la supuesta crisis financiera, responsabilizando al sindicato de no haber firmado el Procedimiento Preventivo de Crisis presentado en el Ministerio de Trabajo bonaerense, y no haber aceptado ninguna otra alternativa. Como respuesta, los trabajadores organizaron un paro masivo en ambas plantas totalmente militarizadas por la infantería de la policía bonaerense, un operativo ordenado por el gobierno de Scioli de la mano de Alejandro Granados para evitar bloqueos e intimar al cumplimiento de la Conciliación obligatoria.

Los trabajadores de base vienen llevando a cabo asambleas para definir el plan de acción frente al conflicto, y pese al temor, están dando una lucha histórica que pone en aprietos incluso a la misma burocracia sindical de Daer que intenta controlar la situación, pero se encuentra desbordada por las demandas de los compañeros que cuentan con la fuerte solidaridad de trabajadores docentes de la Multicolor, aeronáuticos de compañeros de la Corriente Político Sindical Rompiendo Cadenas, CTA Autónoma Lomas de Zamora, Convergencia Socialista, Partido Obrero, PTS y muchos compañeros y compañeras que se acercaron para solidarizarse. Desde la Agrupación de Trabajadores y Trabajadoras La Fragua, acompañamos el conflicto desde el primer momento, los bloqueos, el reclamo permanente por los 370 despedidos y pusimos a disposición de la lucha la Biblioteca Utopía del barrio de Villa Golf donde se recolectaron alimentos para la olla popular y fue lugar de encuentro del activismo.

EXIGIMOS:

REINCORPORACION DE TODOS LOS COMPAÑEROS
PAGO DE LA QUINCENA Y AGUINALDO
FUERA LA BUROCRACIA SINDICAL
QUE LA CRISIS NO LA PAGUEMOS LOS TRABAJADORES
VIVA LA REBELIÓN DE LAS BASES

You must be logged in to post a comment Login