El Tribunal Superior de Justicia israelí da luz verde para comenzar la construcción del muro de anexión en Beit Jala  

Resumen Latinoamericano / Rebelión / 13 de julio de 2015 – (Traducido por Sara Plaza) En la víspera del 11º aniversario de la Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, que declaraba ilegal la construcción del muro de anexión israelí en Cisjordania y exigía que fuera desmantelado y se indemnizara a la población afectada por los daños causados, el 7 de julio de 2015, el Tribunal Superior de Justicia israelí emitió una resolución permitiendo retomar las obras de construcción de una sección del muro en la zona de Wadi Cremisan, en la localidad de Beit Jala, al sur de Cisjordania. A este respecto, el Centro Palestino por los Derechos Humanos (PCHR, por sus siglas en inglés) reafirma su convicción de que Israel utiliza su sistema judicial para alcanzar sus objetivos y proyectos de asentamiento en los territorios ocupados de Palestina (oPt, por sus siglas en inglés), y de que la instancia superior de justicia en Israel continua emitiendo resoluciones que favorecen la ocupación y violan el derecho internacional humanitario y los pactos de derechos humanos. Al emitir esta nueva resolución, el Tribunal revoca una resolución anterior emitida en abril de 2015 que ordenaba cambiar el trazado del muro en esa zona para que no afectase a monasterios y conventos ni a sus accesos.

En su nueva resolución, el Tribunal Superior de Justicia de Israel adoptó el plan del Ejército israelí, y limitó los cambios al convento de las Hermanas Salesianas, el monasterio y los terrenos anexos, lo que significa que solo dejaría de construirse en una pequeña porción de tierra próxima a los conventos y monasterios salesianos. El mando militar israelí en Cisjordania informó a la Sociedad de San Yves, que había presentado una demanda contra la construcción del muro, de que la resolución emitida por el Tribunal Superior en abril paralizando la construcción del muro en la zona «no cancelaba el plan de construcción, sino que indicaba que no debían verse afectados los monasterios y conventos de la zona ni debía romperse la contigüidad geográfica entre los conventos y monasterios y sus seguidores». En la resolución anterior el Tribunal exigía que el Ejército israelí realizara cambios en el trazado para aliviar el daño causado por su construcción, puesto que el trazado sugerido causaría un serio perjuicio a la población y a los conventos y monasterios. Los jueces resaltaron la importancia de dejar los conventos y monasterios en el lado palestino del muro y mantener la contigüidad geográfica entre ellos, y entre ellos y la población.

Cabe señalar que el muro de anexión alrededor de Beit Jala, según el último trayecto previsto publicado por el Ministerio de Defensa en su página web, tiene 11 kilómetros de largo y se extiende desde el borde nororiental de la ciudad, cerca del campo de refugiados Aaida, donde se levantó un muro de hormigón de 9 metros; continúa por la parte norte de la localidad y sigue después hacia su límite occidental hasta circunvalar la carretera 60 (calle al-Nafaq). El muro separaría la ciudad de aproximadamente 7200 dunums [un dunum equivale a 1,64 hectáreas] de tierra agrícola que alberga olivos, viñedos y frutales. Esos terrenos pertenecen a unas 58 familias.

Las fuerzas israelíes empezaron a construir el muro de anexión alrededor del distrito de Belén aislando los pueblos de al-Khas y al-No’man, al este de Beit Sahour, avanzando hacia el oeste hasta la mezquita Bilal Ibn Rabah (la Tumba de Raquel), al norte de Belén, y luego hacia los terrenos de las localidades de al-Walaja y Beit Jala hasta la carretera del túnel, al oeste del pueblo de al-Khader. Durante este proceso establecieron un nuevo cruce, al norte de Belén, para trasladar el puesto de control militar 220 metros al sur, como preludio a la anexión de la «Tumba de Raquel» y la zona norte de Belén a la soberanía israelí. A cientos de ciudadanos palestinos se les impide llegar a sus tierras al norte del muro, una extensión aproximada de 8000 dunums, y tampoco tienen acceso a las ciudades de Belén, Beit Jala y Beit Sahour, mientras que los campos de refugiados de Aaida, al-‘Azza y al-Duhaisha han sido aislados de Jerusalén.

El PCHR, que valoró positivamente la Opinión Consultiva de la CIJ que declaraba ilegal el muro que estaba construyendo Israel en los oPt, reitera su llamamiento para que la comunidad internacional actúe de inmediato de conformidad con la Opinión Consultiva para garantizar el respeto del derecho internacional humanitario y obligar a Israel a paralizar la construcción del muro y desmantelar las partes ya completadas en Cisjordania, incluido Jerusalén Este. A tal efecto, el PCHR:

1) Insta a las Naciones Unidas, especialmente al Consejo de Seguridad y a la Asamblea General, a que adopte medidas efectivas para hacer frente al flagrante desafío de Israel al derecho internacional y deje de tratar a Israel como un Estado por encima de la ley;

2) Insta a las Altas Partes Contratantes de la Cuarta Convención de Ginebra a que cumplan sus obligaciones legales para garantizar el respeto de la Convención por parte de Israel;

3) Insta a la comunidad internacional a que se abstenga de reconocer el estatus ilegal derivado de la construcción del muro o de proveer cualquier tipo de ayuda para mantenerlo;

4) Insta a Estados Unidos en particular a que ponga fin a su apoyo a Israel, el cual contribuye a mantener el muro, y se abstenga de obstruir los esfuerzos internacionales que se hagan de conformidad con la Opinión Consultiva del CIJ.

http://www.pchrgaza.org/portal/en/index.php?option=com_content&view=article&id=11155:on-the-eve-of-the-11th-anniversary-of-the-icj-advisory-opinion-israeli-high-court-gives-green-line-for-starting-the-construction-of-the-annexation-wall-in-beit-jala&catid=145:in-focus

 

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