| En Cumbre de UNASUR se desnudó pacto militar entre Colombia y EEUU |
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| escrito por Resumen Latinoamericano | |
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Durante la Cumbre de Unasur en Argentina se denunciaron las consecuencias que traerá a la región la instalación de bases militares extranjeras en Colombia, aunque el presidente de ese país defendió esta acción de injerencia Resumen Latinoamericano/Agencias - La cumbre extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) que sesionó este viernes en la ciudad arentina de Bariloche dejó al desnudo la fragilidad de los argumentos sostenidos por Colombia para ceder el uso de siete bases de su territorio a militares estadounidenses.
El gobierno de Bogotá alegó que el anunciado despliegue de fuerzas norteamericanas en la nación, lo cual generó profunda preocupación en varios países del área, busca fortalecer la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, pero estos argumentos fueron refutados.
La mandataria argentina, Cristina Fernández, subrayó en una de sus intervenciones que ese tipo de enfrentamiento “se funda más que en dispositivos militares, en dispositivos de inteligencia y contrainteligencia”.
“Nunca he visto bombardear cargamentos de drogas; eso no se combate con aviones C-17, ni con el emplazamiento de radares”, sostuvo la anfitriona.
Fernández se refirió también al Libro blanco del comando de movilidad aérea de Estados Unidos, algunos fragmentos del cual citó poco después de iniciado el encuentro el presidente venezolano, Hugo Chávez, con el ánimo de esclarecer el panorama en torno al despliegue de fuerzas norteamericanas en Colombia.
De la lectura de ese documento, señaló Fernández, se infiere que el establecimiento de bases militares parece más un dispositivo para guerras convencionales que para combatir el narcotráfico.
Chávez, quien insistió en que el despliegue de bases militares norteamericanas en suelo colombiano responde a la estrategia global de dominación de Estados Unidos, se refirió de modo particular al enclave militar de Palanquero, que figura en la relación de bases “expedicionarias” citada en el informe y es identificada como una localidad de seguridad de cooperación, que ayudaría incluso en la ruta de movilidad hacia Africa.
Desde allí, además, solo un avión C-17 sería suficiente para controlar la totalidad de Suramérica, con excepción del Cabo de Hornos, en Chile, precisó el presidente venezolana.
Una preocupación similar por la soberanía de la región ante el alcance del pacto militar entre Washington y Bogotá manifestó el dignatario paraguayo, Fernando Lugo, quien consideró que “la seguridad de nuestros países está en juego”.
“Respeto el principio de autodeterminación de los pueblos, pero me preocupa que las bases militares norteamericanas puedan amenazar la soberanía del área”, reiteró el gobernante antes de instar al Ejecutivo colombiano a abrir las fronteras para que pueda investigarse si hay o no amenaza a la paz.
Por su parte, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, realizó una detallada exposición en la que fundamentó por qué resulta innecesario recurrir a la ayuda militar de Estados Unidos para, presuntamente, combatir el narcotráfico y el terrorismo.
Correa mencionó el completo fracaso del Plan Colombia, que pese a un desembolso multimillonario desde el año 2000 no logró cumplir ninguno de los tres objetivos que se propuso.
“Los cultivos de coca en Colombia se redujeron sólo en 10 mil hectáreas cuando el plan estipulaba una disminución de 50 mil, y aún así ese país produce el 51 por ciento de toda la droga de la región”, dijo.
La experiencia demuestra que en aquellos lugares de donde fue expulsada la Agencia Norteamericana de Lucha Antidroga (DEA, por sus siglas en inglés) mejoran los niveles de captura de estupefacientes, enfatizó Correa.
Por último, agregó que Colombia posee el mayor ejército de Suramérica, con 400 mil efectivos, suficientes para poder enfrentar por sí sola a narcotraficantes y lo que califican como terroristas.
“Las al menos siete bases militares estadounidenses en Colombia contarán con medios desproporcionados para sus presuntos fines, pero tendrán a cambio potencial suficiente para controlar el Caribe y las costas del Atlántico y el Pacífico de América del Sur”, advirtió Correa.
En tanto, el jefe de Estado de Bolivia,
Evo Morales, aseveró que la intervención de Estados
Unidos en América Latina con el argumento de su lucha contra
el narcotráfico y el terrorismo, no ha servido para nada.
El presidente también se refirió
a los gobiernos latinoamericanos que, según Estados Unidos,
forman parte del “eje del mal” y que “ahora lo quieren atacar
desde Colombia”. |