Resumen Latinoamericano / Adital -1.. Muy sencillo, diría el presidente y su secretario de
Gobernación: "Yo soy la ley y todo lo que haga con el ejército y
policías -invadir pueblos pacíficos, ocupar empresas e instituciones,
destruir sindicatos, desconocer contratos colectivos o bloquear el paso
de personas- está dentro de la ley porque yo (que estoy autorizado por
el pueblo) la aplicó. Si alguien exige la salida del ejército de los
pueblos, de la empresa Luz y Fuerza del Centro, de los centros mineros
y del cierre de vialidades, o contraviene alguna orden dada por
nosotros, es un delincuente y deberá recibir el castigo riguroso de la
ley; entiéndalo bien, no hay de otra".
2. Diría el funesto gobierno calderonista: "Ni el paro ni la huelga
están prohibidos en México porque están en la Constitución, pero no se
les olvide el condicionamiento, el ‘siempre y cuando los factores de la
producción se armonicen y consigan un equilibrio’, y eso lo determina
la autoridad, es decir, nosotros. Señalaría el gobierno: "México es un
país de libertades: libertad para hacer manifestaciones, libertad para
publicar y protestar, pero no se les olvide que es una patria ordenada;
por eso está el ‘siempre y cuando’ no se perjudique a terceros. Los
‘terceros’ no salen perjudicados cuando la Iglesia realiza sus
peregrinaciones, cuando los blancos organizados por la derecha y los
medios hacen sus marchas bloqueando vialidades. Sólo se perjudica a
‘terceros’ cuando hay bloqueos de campesinos, obreros, ciudadanos, que
protestan violentamente contra el gobierno".
3. El gobierno dio la orden de tomar el edificio de Luz y Fuerza del
Centro el sábado 10 a los 23 horas, desaparecer la empresa y liquidar
(expulsar) de su trabajo a 44 mil obreros electricistas; asimismo se
apoderó de todos los edificios y centros de trabajo de los otros cuatro
o cinco estados que recibían atención de LFC y ordenó que la fuerza
bruta del ejército (en algunos lugares disfrazados de policías)
permanezca bloqueando las dependencias. Por otro lado, al iniciar su
gobierno hace tres años, una mañana despertó Calderón encabronado
contra el movimiento de López Obrador, les subió los salarios al
ejército y a sus jefes y los envió a invadir a una decena de estados
(con el pretexto del combate al narcotráfico) y en marzo de 2007 firmó
en Mérida, el Plan México para recibir toda la ayuda
tecnológica/militar de EEUU (igual al Plan Colombia)
4. "Todo lo que se haga desde el poder es legal", según la clase
dominante y lo que los trabajadores hagamos para defendernos es ilegal
y hasta delincuencial. Esa es la lógica despótica del fascismo. ¿Quién
autorizó a Calderón para imponer Estados de Sitio en más de una decena
de entidades del país? ¿Quién permitió a Calderón a invadir con gran
lujo de la fuerza del ejército a una empresa eléctrica pública que
venía sirviendo a más de 30 millones de mexicanos? Pues simplemente "la
Ley" que ellos mismo hacen y aplican de acuerdo a sus intereses. ¿Pero
es que acaso esas leyes no fueron hechas por la burguesía para defender
la propiedad privada, al poder establecido, contra cualquier irrupción
del pueblo sojuzgado? ¿Acaso las leyes no fueron elaboradas para
proteger las grandes propiedades y el dominio de gobiernos al servicio
del capital?
5. El primer paro electricista del próximo miércoles 11 debería
valernos un bledo si es legal de acuerdo al gobierno o no lo es; la
realidad es que nunca lo será. Lo importante es que es legítimo porque
es respaldado por una gran asamblea representativa de más de 100 mil
trabajadores. Éstos, los trabajadores, nunca han tenido apoyo o
protección gubernamental porque han sido los enemigos de clase de
quienes controlan el poder. ¿O puede acaso esperarse que el gobierno
antiobrero de Calderón, los poderosos empresarios explotadores y los
medios de información a su servicio lo aprueben cuando es contra ellos?
Mientras nosotros nos preparamos con el paro para la gran huelga
general, el gobierno amenaza con ceses en el trabajo y con cárcel a
todos aquellos que, según él, violen la ley. Con razón se ha dicho que
la Constitución es la peor prostituta, con perdón a las que tienen este
trabajo.
6. Antes del Paro los trabajadores, más de 100 mil, deberíamos hacer
esfuerzos por expulsar a los militares, pero también a los esquiroles
electricistas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), de las
oficinas y centros de trabajo. No es violencia -de ninguna manera-
expulsar a los violentos amparados por la ley del más fuerte de las
empresas y de las calles tomadas. Mis camaradas altermundistas o
"globalizados" han demostrado en todo el mundo que hay que luchas
contra esas "legalidades" represivas que impone el imperialismo y las
burguesías a su servicio. La única violencia, ilegalidad o provocación
es la que imponen los poderosos para resguardar la gran propiedad
contra el pueblo miserable. ¿Qué más ilegalidad que la del poder al
lanzar gases, perros, caballos, manguerazos de agua y balas contra los
manifestantes desarmados?
7. Si los electricistas son derrotados desaparecerá automáticamente el
SME, el sindicato vanguardia. Si el gobierno fascista triunfa entonces
no habrá ya ningún movimiento obrero en los próximos 10 años que
encabece las luchas de los trabajadores. "Son ellos o somos nosotros",
como diría el SME.
¿Qué dicen los oportunistas legisladores del PAN, del PRI, Verde,
gordillistas, incluso los del PRD, defensores de la legalidad fascista?
Esperamos que los pocos diputados, encabezados por Fernández Loroña,
Jaime Cárdenas y Muñoz Ledo, así como personajes como López Obrador y
Bartlett, se decidan acompañar a los obreros para expulsar a los
militares invasores y en el paro se próximo día 11 de noviembre. La
tarea hoy es preparar el gran paro nacional que antecede a la Gran
Huelga. ¡Hagamos un gigantesco volanteo, asambleas y los mítines
necesarios!
8. La UNAM y algunas universidades del país, así como el IPN, la UAM,
la UPN, la ENAH, la ENSM, las miles de escuelas del país donde la CNTE
tiene presencia, por toda su tradición de lucha, deben parar en
solidaridad con los trabajadores. ¿Qué harán los electricistas del
SUTERM manipulados desde 1972, incluso antes, por un sindicalismo
charro y corrupto que desde hace más de 100 años domina el país? ¿Cómo
se solidarizarán los telefonistas, los trabajadores del IMSS, los demás
sindicatos que pertenecen a la UNT, así como los del FAT? La violencia
nunca la han ejercido los trabajadores pues lo único que han hecho
éstos es defenderse. El pueblo seguirá siendo manipulado por los
medios, gobierno y empresarios con mentiras y calumnias, pero también
muchos sectores han comenzado a despertar. ¡Viva la luchas de los
obreros, campesinos, trabajadores.