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La policía peruana reprimió nuevamente a comuneros que protestaban por el incumplimiento de promesas realizados por una empresa minera, dejando como saldo siete heridos
Resumen Latinoamericano/Agencia Púlsar - La policía
de Perú reprimió el pasado miércoles una
protesta contra la minera Antamina, en la zona de Nequip, y a causa
del accionar de los uniformados siete campesinos de la comunidad de
Angu Raju, distrito de San Marcos, resultaron heridos de gravedad.
Unos 400 comuneros realizaban una
protesta contra la empresa minera acusándola de incumplir sus
promesas y de contaminar el agua de la zona, cuando al mediodía
las fuerzas policial irrumpieron para atacar a los manifestantes.
El integrante de Radio Melodía y
corresponsal de la Coordinadora Nacional de Radio (CNR), Ladislao
Cruz, informó que la Policía comenzó a reprimir
con balas lacrimógenas y que luego lo hizo con balas y
perdigones.
Este hecho fue calificado de “triste
y execrable” por parte del presidente regional de Áncash,
César Álvarez, quien indicó que no hay policías
heridos y anunció que exigirá al Ministerio del
Interior y al primer ministro, Javier Velásquez Quesquén,
que aclaren lo sucedido.
El funcionario también exigió
la reformulación del directorio del Fondo Minero Antamina, ya
que tan sólo cuenta con dos representantes de la región
Ancash.
“Antamina ha iniciado con estos
hechos una convulsión social en la zona”, aseguró
Álvarez Aguilar y agregó que “la mina cree que los
comuneros son los últimos, y que hay que masacrarlos y
meterles bala. Entonces, la policía ha ido y le ha metido
balazos a la gente”.
El presidente regional además se
consideró uno de los engañados, ya que aseguró
que en una reunión con los representantes de Antamina éstos
prometieron nueve millones de soles de ayuda alimenticia para las
comunidades, oferta que hasta ahora no se concreta.
“El pueblo se ha cansado de los
engaños y se ha rebelado”, aseveró y dijo que la
represión policial “es el inicio de una convulsión
social en Áncash”.
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