Venezuela. Al menos 135 mujeres al año son víctimas de femicidio. Aimee Zambrano nos explica por qué

Resumen Latinoamericano* / 28 de noviembre de 2019.

En un nuevo día internacional de la lucha contra las violencias contra las mujeres conversamos con Aimee Zambrano, antropóloga egresada de la UCV, documentalista e integrante del colectivo Comando Creativo desde 2008 y de la Plataforma Comunicacional UTOPIX. Es, también, investigadora sobre femicidios en Venezuela y compañera referente en la pelea por los derechos de las mujeres.

¿Por qué empezaste a investigar sobre los femicidios?

Mi interés por el tema de género viene dado porque es un tema al que no se le hace mucho caso, no es visible qué hace la mujer, desde lo que tiene que ver con el trabajo hasta el tema de la violencia, hay muchas cosas muy naturalizadas con respecto al tema de las mujeres. Comencé una maestría en el Centro de Estudios de la Mujer, allí estoy tratando sobre las estrategias de las mujeres frente a la tríada patriacrado, capitalismo y colonialismo, y qué hacen las mujeres en este contexto de crisis.

Además, comencé a investigar sobre los femicidios a partir de lo que pasó con Mayell, que se visibilizó bastante. A partir de allí empecé a hacer un seguimiento de los casos, porque el caso de Mayell se visibilizó, pero hay muchos casos que no.

Abordando el tema de la maestría nos dimos cuenta de que en Venezuela no existen cifras con relación a ésto desde 2015 aproximadamente. Estos indicadores son importantes porque, ¿Cómo construyes políticas publicas si no tienes cifras para saber en qué se ha avanzado, ¿Qué ha funcionado? ¿Qué no ha funcionado? ¿Qué problemáticas están sufriendo más las mujeres?

Allí comencé a leer muchas cosas y vi experiencias de individualidades y colectivos de distintos países que hacen un levantamiento de información desde los medios. Eso se llama investigación a código abierto. También me comencé a cuestionar cómo se hacían las campañas y cómo se presentaba el tema de los asesinatos de las mujeres. Comencé  a ver que lo reseñaban como peleas por celos, asuntos pasionales y el tema de los detalles con relación a las muertes, el tema de las fotos; sobre todo en los medios regionales se colocan fotos que terminan revictimizando a la víctima. Además, los medios terminan dando una justificación de las muertes: “la mató porque le montó cachos” ó “la mató porque le robó plata”.

Lo otro es que había que buscar una forma en que no se viera nada más como una mera cifra. Son mujeres que eran madres, hijas, esposas, abuelas, militantes. Son mujeres que muchas sostienen la Revolución, son mujeres maestras, bailarinas, obreras. No son un número, por eso pensé en hacer la lista en la que se viera los estados y la diversidad. Otra cosa que me impresionó mucho es el tema de las niñas. Es mucha la cantidad de niñas y adolescentes asesinadas. Quería mostrar la diversidad y la cantidad.

En el curso de la investigación ¿Con qué te encontraste?

Comencé por ver que en junio hubo tres asesinadas, incluyendo una mujer y una niña. Esa cifra fue aumentando.  A medida que hacia el arqueo aparecía nueva información. Entonces tenía en junio ya 16 casos. A partir de eso me planteé hacer el levantamiento anual. Comencé de enero a julio y de enero a julio la cifra dio 75 mujeres y ya se han agregado varios casos más, hay desde bebés de meses hasta madres de 70 años. Lara, Distrito Capital, Anzoátegui, Bolívar, Carabobo y Miranda son los estados donde más casos hay.

El femicidio es la máxima expresión de la violencia contra la mujer, por eso hay que ir a la causa estructural que tienen que ver precisamente con la violencia machista, el sistema patriarcal, hay que atacar el tema desde allí. Ahí me empecé a interesar en cómo evitar el tema de la violencia y entré en el taller de voluntariado contra la violencia machista que está dando Tinta Violeta. Hay muchos casos de violencia machista que están siendo visibilizados. Cuando el Estado no da respuesta a las denuncias que están haciendo las mujeres hay que buscar alguna manera de defenderlas, denunciar.

Hay muchas mujeres que van a hacer la denuncia y la misma policía hace mediaciones, o denuncias que no son tomadas, por ejemplo, se conoció el caso de una muchacha que fue a hacer la denuncia y no la dejaron entrar porque estaba en mini falda, entonces ella se devuelve y la matan. El Estado no cumplió con su tarea de tomar la denuncia.

Yo siento que hay que marcar una posición al respecto y mostrar la cantidad de mujeres que están muertas porque no hay una política dirigida a evitar esa trágica consecuencia.

  • Davismar del Carmen, tenía 15. Estaba embaraza de dos meses, embarazo que no pudo concluir porque fue asesinada. Vivía en Distrito Capital.
  • Carmen Cecilia Soto, era madre de 2 niños, tenía 42 años cuando fue asesinada en el estado Lara. Febrero.
  • Eglee Blanco dejó tres hijos huérfanos. Fue víctima de un femicidio a los 48 años. Vivía en La Guaira.
  • Aileen Oriana Silva Solórzano (18 años/ Distrito Capital-La Guaira).
  • Angelyn Isabel Romero Guerra. Tenía 26 años. Zulia.
  • Yumaira del Carmen Peley Chacín, tenía 61 años. Vivía en Zulia.
  • Leonelis Carolina Verde Bastidas. Era madre de una niña de 2 años. Tenía 18 años. Vivía en Zulia.
  • Génesis García Chan era madre de un niño de 5 años. Tenía 21 años y vivía entre Sucre y Monagas.
  • Ángela Aguirre (16 años/ Bolívar).
  • Bella Arelys Vásquez (44 años/ Guárico).
  • Briggite (21 años/ Distrito Capital).
  • Dayana José Santoyo.
  • Deylimar del Carmen Velásquez. Era madre de una niña de 6 años de edad (23 años/ Miranda).
  • Hecmelis Rodríguez (8 años/ Nueva Esparta).
  • Greymar de Los Ángeles Aristimuño Sánchez y Verónica Isabel Vargas Guarema (21 y 20 años/ Guárico).
  • Frarianny Quiroz. Era madre de una niña. (32 años/ Lara)..
  • Mirianny Hernández. Era pesista y madre de dos hijos, de 11 y 3 años. (30 años/ Distrito Capital).
  • Fabiola Yuraima Martínez Mújica (15 años/ Miranda).
  • Heidi Janett Angulo Reyes (41 años/ Trujillo).
  • Inés Marina Trompiz. Era madre de una niña de dos años (20 años/ Falcón).
  • Jessica Medina (noviembre)
  • Joselyn Arabel Hernández Díaz. Tenía 4 meses de embarazo y era madre de dos hijos, una niña de 11 años y un varón de 3 (28 años/ Zulia).
  • Karina Lorena Dorta Villalobos (52 años/ Guárico)
  • Luyana Pilmar Corredor Osorio. Estaba embarazada y era madre de un niño de 4 años (31 años/ Miranda)
  • Luz Marina Charaima. (30 años/ Anzoátegui)
  • Lorena Rivas, madre de tres niñxs de 2, 10 y 12 años (30 años/ Zulia).
  • Leidys Daniela Delgado Espinosa. Era madre de tres niñxs: dos niñas de 9 y 6 años y un bebé de 11 meses (22 años/ Zulia).
  • Karla Méndez. (26 años/ Carabobo)
  • María del Carmen Calderón Contreras (julio).
  • Mariri Raquel Delgado Mendoza (32 años/ Zulia).
  • Mary López (59 años/ Zulia).
  • Melissa Arcila. Era madre de dos niños, de 12 y 7 años (38 años/ Distrito Capital).
  • Rina Alexandra Blanco Montañez. Ella era educadora en un preescolar, tenía una niña de 9 años (36 años/ Carabobo).
  • Orlene Aristimuño (26 años/ Monagas).
  • Naxily Graciela Chirinos Perozo. Era madre de tres hijxs.(32 años/ Falcón).
  • Milianny Nazareth Castañeda Andrade. Era madre de un niño de 7 años (24 años/ Sucre).
  • Milagros del Valle Bedoya (junio).
  • Rosangely Naguanagua. Era madre de un hijo. Era atleta del equipo KZA3 que integra la Superliga Ocumare de Los Valles del Tuy (25 años/ Miranda).
  • Roxana Naylú Rojas Bracho. Madre de un adolescente de 14 años (29 años/ Distrito Capital).
  • Scarly González (13 años/ Miranda).
  • Ana Beatriz Medina Rodríguez, madre de un niño de 5 años (24 años / La Guaira).
  • Carmen Sofía Speca (8 años/ Apure).
  • Victoria Yorgelis Salazar Fuentes. (15 años/ Bolívar).
  • Yissel Dudamel Colmenares. (17 años/ Lara).

¿Cuál es el rol de la justicia? ¿Cómo está funcionando?

En el caso de los femicidios son rápidos los juicios, por ejemplo, en casos de enero ya en junio se dictaron sentencias y hay asesinos que están presos, con penas de entre 20 y 25 años. Las condenas están saliendo muy rápido.

En varios casos que ocurrieron en enero, ya en marzo o junio los acusados tenían condena, casos que salieron reseñados en medios pero que no fueron propiamente mediáticos. Ahí sí la justicia actúa, pero no se está atajando la violencia con los mecanismos que la ley define para ello, y no existe una campaña a nivel mediático desde el Estado con relación a cómo prevenir lo que es la violencia contra mujer, hablar de las consecuencias y del protocolo a seguir para hacer la denuncia, hay un vacío comunicacional gigantesco con respecto a ese tema.

¿Qué otros temas influyen en esta alta cifra de femicidios?

Otro aspecto que influye es que, en situaciones de crisis, de bloqueo como la nuestra, cuando existen un montón de situaciones que merman la construcción de la masculinidad, el hombre al sentirse menos emprende un ataque hacia las mujeres. Aquí nos preguntamos, ¿Cómo se hace para atajar esa situación? Parece que el Estado no se ha sentado a pensar soluciones respecto a esa situación.

Con relación al tema campesino y de barriadas populares se puede ver en los medios que están ocurriendo femicidios por temas políticos, se están asesinando mujeres por el tema de la tierra, porque son lideresas comunitarias en ciertas zonas, por ejemplo, son mujeres que trabajan en el CLAP, que son parte de consejos comunales y comunas y que tienen roles preponderantes dentro de la comunidad y que han hecho alguna denuncia.

Yo he visto este año cinco casos que está claro que son femicidios políticos, porque incluso han dejado mensajes en los cuerpos. Ahí se está usando el cuerpo de la mujer para dar un mensaje a los militantes y a las organizaciones para que dejen de tomar posturas. Entonces eso es una expresión de la crisis política y de cómo se hace uso del cuerpo de la mujer como un objeto, como un medio para amedrentar.

¿Cuáles serían las políticas urgentes que debería tomar el Estado venezolano para revertir esta situación de aumento de la violencia de género?

Primero el tema comunicacional, es super importante. Debe haber esfuerzos, campañas, porque hay un vacío comunicacional total con relación a qué medidas deben tomar las mujeres, a dónde acudir, cuáles son los entes.

Segundo, el tema de la formación a funcionarios y funcionarias vinculados a los órganos de seguridad y las instancias de justicia. Tiene que haber espacios de formación a esos funcionarios del poder judicial para entender qué es la violencia de género y cómo afecta a las mujeres. Si pasa que una mujer va y denuncia y lo que hacen es una mediación o no le toman la denuncia, lo que denota es que no hay formación en el área. Además, está estipulado en la ley, es violencia institucional, la ley abarca muchas cosas que en la práctica no se cumplen.

Tercero, las casas de abrigo que estipula la ley. No hay casas de abrigo, o son muy pocas o las que había están cerradas. Muchas mujeres van, denuncian y no tienen dónde llegar.

A mí me parecen muy buenas las iniciativas de las organizaciones feministas, de organizaciones de mujeres de apoyar y de intentar formar en esa área, pero el Estado se tiene que avocar, las organizaciones de mujeres solas no van a logar un cambio estructural, entonces tiene que ser una política de Estado. Las mujeres somos las que estamos siendo vulneradas y a pesar de eso estamos asumiendo la crisis, las que nos estamos echando la guerra económica encima, yo creo el tema de las mujeres tiene que verse como algo estructural, tiene que pensarse como una política primordial en tiempos de guerra.

¿Estamos en la necesidad de declarar una emergencia feminista?

Yo sí creo hay que hay una emergencia feminista. Si nos vamos a las cifras, Venezuela quedaría entre los 5 o 6 países de América Latina con más altos índices de feminicidios.

Además de que hay otra expresión de la violencia que es el tema de los abusos de niños, niñas y adolescentes. Según el arqueo de medios hay un caso diario, es horroroso. Está el caso de Jessica, de 13 años, en Hoyo de la Puerta, ahí se denuncia que tuvo que salir la misma comunidad a armar una cuadrilla porque las instituciones del Estado no se abocaron a buscar a la chama que se encontraba desaparecida.

Es necesario pensar sobre el Estado patriarcal, pensarse las lógicas. Lo que mencionaba antes son medidas a corto y mediano plazo, pero hay medidas a largo plazo. Hay que repensarse el sistema, tenemos un sistema que nos viola, nos mata, nos vulnera, nos juzga, no nos garantiza el acceso a la salud. Esto por ejemplo se expresa muy fuerte en la violencia obstétrica, ahí la expresión es el feminicidio o femicidio obstétrico que es una categoría, así lo señala la compañera Nancy Bello. Precisamente existe un Plan de Parto Humanizado pero no se está cumpliendo, las mujeres van a un hospital y no las atienden, las ruletean, a mí me pasó con mi último chamo, que tuve que ir a tres sitios distintos hasta que terminé en una clínica privada después de 4 tactos, con los dolores, horrible.

¿Cómo es el movimiento feminista que necesita la Venezuela de hoy en día?

Tiene que venir desde lo popular. No puede ser un movimiento feminista pequeñoburgués, clasemedia, universitario, porque precisamente en Venezuela la mujer es la que sostiene la Revolución, las mujeres llevan los CLAPs, los Consejos Comunales, son las que están guerreando en las calles y con la migración aún más. Son muchas mujeres las que se están quedando, son muchas abuelas las que están asumiendo el rol de cuidar a esos niños que se están quedando acá. Entonces, no podemos tener un movimiento elitista que haga el tratamiento de ciertos temas de una manera tal que las mujeres no se sientan identificadas y no puedan participar por el tema de los tiempos.

Si estamos hablando de que las mujeres cumplen una doble y triple jornada porque están resolviendo la comida, tienen que trabajar en la calle, tienen que encargarse de la casa, pero además tienen que militar para resolver cosas en la comunidad, entonces no puede haber un movimiento feminista que no comulgue, que no buque los espacios y los tiempos para establecer esa empatía y articular y trabajar con esas mujeres que están en esas dinámicas. Es contradictorio que tú intentes establecer ciertos espacios y que las mujeres no puedan participar porque están trabajando o porque tienen que cuidar a sus chamos. Un movimiento feminista tiene que buscar incluir y generar condiciones para que todas podamos participar, si no esa mecha no va a prender.

A veces se elevan banderas de lucha que no necesariamente encienden la chispa en otras mujeres. Por ejemplo, el tema campesino, hay que sentarse a pensar cuáles son esos temas que afectan a la mujer campesina que se paran a las 4, 5 de la mañana a sembrar, cosechar, criar a los hijos. Son lógicas muy diferentes a la mujer citadina o a la chama que está en la ciudad, el movimiento campesino tiene que buscar puntos en común y ésos puntos deben servir para articular.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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