PALESTINA: PCBS: 13.1 millones de palestinos en todo el mundo desde la Nakba de 1948 / El ‘acuerdo del siglo’ de Trump podría reconocer la soberanía israelí sobre los asentamientos de Cisjordania / Creación de Israel / Más información…

Resumen Latinoamericano / Agencias / 13 de mayo de 2018 –

PCBS: 13.1 millones de palestinos en todo el mundo desde la Nakba de1948

La población mundial palestina totalizó 13.1 millones para fines de 2018, lo que significa que el número de palestinos en el mundo se ha duplicado más de nueve veces desde los eventos de la Nakba de 1948

Jóvenes palestinos sostienen una gran bandera palestina. (Abed Rahim Khatib / Flash90)

A pesar del desplazamiento de más de 800,000 palestinos luego de la Nakba o «catástrofe» de 1948 y del desplazamiento de más de 200,000 palestinos después de la guerra de 1967, la población mundial palestina totalizó 13.1 millones para fines de 2018, lo que significa que el número de palestinos en el mundo se ha duplicado más de nueve veces desde los eventos de la Nakba de 1948, dijo el lunes la Oficina Central de Estadísticas de Palestina (PCBS).

Con motivo del 71 aniversario de la Nakba, que coincide el 15 de mayo, PCBS indicó que más de la mitad de la población palestina vive en la histórica Palestina a fines de 2018, donde su número llegó a 6.48 millones, de los cuales 1.57 millones viven en los territorios ocupados en 1948, actualmente llamados Israel, 2,95 millones en la Cisjordania ocupada y Jerusalén oriental, y alrededor de 1,96 millones en la Franja de Gaza.

Los datos expusieron que el 49% de la población palestina vive en la histórica Palestina, donde los judíos constituyen el 51% a fines de 2018.

Este 15 de mayo, se conmemorará el 71° aniversario de la Nakba o «catástrofe» de 1948. La atención del mundo se centrará en los 750.000 palestinos desplazados durante y después del establecimiento del estado de Israel, y los más de cinco millones de palestinos que permanecen como refugiados mientras esperan regresar a sus tierras en Israel.

Los registros del Organismo de Trabajo y Socorro de las Naciones Unidas en el Cercano Oriente (OOPS) informaron el 1 de enero del año 2018 que el número total de refugiados palestinos era de 6,02 millones, el 28,4% de los cuales vivían en 58 campamentos (10 en Jordania, nueve en Siria, 12 en el Líbano, 19 en Cisjordania y ocho en Gaza).

Fuente Original: PCBS: 13.1 million Palestinians worldwide since 1948 Nakba

Fuente: Ma’an / Traducción: Palestinalibre.org


El ‘acuerdo del siglo’ de Trump podría reconocer la soberanía israelí sobre los asentamientos de Cisjordania

Bajo el plan de Washington para Israel y Palestina, las colonias judías en Cisjordania «permanecerán en manos israelíes bajo un acuerdo permanente», según un medio local.

Soldados israelíes en un puesto de control en Cisjordania. Mohamad Torokman / Reuters

El plan de paz para Oriente Medio elaborado por la Administración Trump incluiría el reconocimiento de la soberanía de Israel sobre los asentamientos judíos en Cisjordania, según informó el domingo el canal israelí Chanel 12 News.

Unos 400.000 judíos israelíes viven actualmente en colonias de Cisjordania. Previo a las elecciones legislativas del mes pasado, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, prometió varias veces «aplicar la soberanía israelí» y «extender la ley israelí» a todos los asentamientos, y afirmó que esperaba poder hacerlo con el apoyo de Washington.

El reporte señala que si Tel Aviv extendiera la ley israelí a todos los asentamientos, EE.UU. «no se opondrá» a tal medida. Además, el llamado «acuerdo del siglo» de Washington para Israel y Palestina reconocerá, de acuerdo con el medio, que los asentamientos judíos en Cisjordania «permanecerán en manos israelíes bajo un acuerdo permanente».

Asimismo, la información de Channel 12 hizo hincapié en que bajo el plan de Trump, las principales ciudades palestinas y centros de población en Cisjordania permanecerían bajo el control de la Autoridad Palestina.

Sin embargo, el informe del canal israelí no tiene fuentes y no incluye una respuesta estadounidense oficial. Se trata del último de una serie de reportes especulativos sobre el plan, que aún no ha sido publicado. La Administración Trump ha rechazado repetidamente las filtraciones sobre el contenido del documento.

El «acuerdo del siglo»

Se espera que el acuerdo se haga público el próximo mes, tras más de dos años en proceso. El yerno de Trump y su asesor principal en la Casa Blanca, Jared Kushner, ha declarado que el plan abordará todos los problemas centrales del «Estado final» y servirá como un «punto de partida» detallado para resolver el conflicto. También ha adelantado que no proporcionará una solución de dos Estados.

Las recientes filtraciones confirman las expectativas generales de que el plan estadounidense esté fuertemente sesgado en favor de Israel. La Autoridad Palestina ha rechazado de manera preventiva el acuerdo, que ha descrito como un esfuerzo de EE.UU. para obligar a los palestinos a «renunciar» a sus derechos.

Fuente: RT Actualidad


Creación de Israel

La “creación de Israel” fue un proceso iniciado por Theodor Herzl, fundador del sionismo, movimiento que promueve un “estado judío” para todos los judíos del mundo.

Parte I: Sionismo y Balfour

La “creación de Israel” fue un proceso iniciado por Theodor Herzl, fundador del sionismo, movimiento que promueve un “estado judío” para todos los judíos del mundo.

El padre del “estado de Israel” tuvo dos opciones sobre el futuro “hogar” para los judíos: Palestina y Argentina, pero finalmente se decantaron por Palestina, donde vivían árabes, en su mayoría.

Lo que impulsó esta idea fue la declaración que emitió en 1917 el ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Arthur James Balfour, aupando la colonización israelí de Palestina, que estaba entonces bajo el Mando británico.

La “creación de Israel” siempre ha suscitado polémica, debido al hecho de que ese régimen se estableció donde ya vivía una nación, provocando un conflicto que sigue hasta hoy. Recordamos en una serie de vídeos la creación de Israel. Aquívimos la primera parte.

Parte II: Migración judía

Después de la declaración de Balfour en 1917, los judíos de todo el mundo empezaron a emigrar a Palestina, de manera que en 1948 la cifra de dicha población llegó a 650 000.

Lo que impulsó la masiva inmigración de colonos israelíes a los territorios palestinos fue el avance del nazismo, la persecución contra los judíos europeos y la negativa de los países occidentales a acogerlos.

Los israelíes empezaron a colonizar Palestina rápidamente, usurpándoles las tierras a los residentes palestinos, y poco a poco comenzaron los conflictos con los palestinos que vieron el aumento de la población judía en sus propios territorios.

El conflicto entre palestinos e israelíes continúa hasta el día de hoy. Recordamos en una serie de vídeos la creación de Israel. Aquí vimos la segunda parte de este proceso empezado por Theodor Herzl, padre del sionismo.

Fuente: Parte I y Parte II, Hispan TV


Un año sangriento en la Franja de Gaza

El 14 de mayo de 2018, Estados Unidos abrió su embajada en Jerusalén, un terremoto diplomático que coincidió con un baño de sangre en la Franja de Gaza.

Un año después, perduran las incógnitas sobre las consecuencias inmediatas y futuras de esa decisión en el conflicto israelo-palestino.

¿Qué pasa en Jerusalén?

El traslado con toda la pompa de la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén concretó una de las promesas más controvertidas del presidente Donald Trump: el reconocimiento, anunciado en diciembre de 2017, de esa ciudad como capital de Israel, rompiendo el consenso internacional.

Para Israel, es el reconocimiento «histórico» de un lazo de 3 mil años entre el pueblo judío y Jerusalén.

Los palestinos, que quieren hacer de la parte este de la ciudad la capital del Estado al que aspiran, están indignados.

El estatuto de Jerusalén está en disputa desde la creación de Israel en 1948 y la guerra que la acompañó. Israel se apoderó de Jerusalén Este en 1967 y la anexó.

La ONU considera que Jerusalén Este está ocupada. Los países con sede diplomática en Israel mantienen su embajada afuera de la ciudad hasta que se solucione de manera negociada ese estatuto.

¿Y en Gaza?

Desde marzo de 2018, la frontera entre Gaza e Israel ve a los palestinos manifestarse por su derecho a regresar a las tierras de las que huyeron o fueron expulsados con la creación de Israel, y contra el bloqueo impuesto por el Estado hebreo para contener a Hamás, que detenta el poder en el enclave.

Son las «Marchas del retorno», un movimiento pacífico nacido en la sociedad civil, según Hamás.

Para Israel, se trata de una violenta instrumentalización de parte del movimiento islamista.

El 14 de mayo de 2018 colisionan las reivindicaciones de las «marchas»: la protesta contra el traslado de la embajada y la conmemoración anual de la «Nakba», la catástrofe que representó para los palestinos la creación de Israel el 14 de mayo de 1948. Al menos 62 palestinos murieron en las manifestaciones y enfrentamientos con los soldados israelíes.

Un conflicto israelo-palestino sin resolución desde hace décadas e iniciativas diplomáticas estancadas desde 2014.

Unos 300 palestinos y seis israelíes han muerto por actos de violencia desde marzo de 2018.

Fuente: NVI Noticias


Lanzan campaña contra firma Airbnb en favor de Palestina

Una coalición global lanzó hoy una campaña contra la firma de turismo internacional Airbnb por revertir su decisión de retirar de sus servicios a las propiedades de los asentamientos ilegales israelíes en la ocupada Cisjordania y Jerusalén.

Airbnb, radicada en la ciudad norteamericana de San Francisco, ofrece sitios de alojamiento en todo el mundo a través de su portal digital.

Según un comunicado de prensa divulgado aquí, la coalición pide a personas de todo el mundo que desactiven sus cuentas de Airbnb el venidero 15 de mayo, Día de la Nakba (catástrofe) palestina.

Hasta el momento miles de personas en todo el mundo, desde Chile hasta Indonesia, han respondido al llamado del grupo y se han comprometido a través de la etiqueta #deactivateAirbnb.

Los asentamientos israelíes se consideran crímenes de guerra según el derecho internacional y son responsables del desplazamiento de los palestinos y del robo de sus tierras.

En noviembre de 2018, esa compañía anunció su decisión de eliminar de su sitio web los listados de asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados; de lo cual se retractó ahora.

Al hacer negocios en los asentamientos judiós ilegales, Airbnb y otras compañías internacionales están contribuyendo a la viabilidad económica de esas locaciones y están normalizando la anexión israelí de tierras palestinas, dice el comunicado de prensa.

A pesar de la intensa documentación y el escrutinio de prominentes organizaciones de derechos humanos, Airbnb está optando por promover directamente la discriminación, la opresión y la injusticia, y no respeta su responsabilidad corporativa de respetar los derechos humanos, señala el documento.

Únete a nosotros. Haga el compromiso de #deactivateAirbnb .

Fuente: Agencia Prensa Latina


ONG israelí antiocupación criticada por cartel que parodia el ‘sueño’ de Eurovisión

Una oenegé israelí que se opone a la ocupación de los territorios palestinos es blanco de críticas en su país por parodiar el cartel del festival de la canción de Eurovisión, que tendrá lugar en Tel Aviv, para ofrecer a los visitantes extranjeros una visita a la Cisjordania ocupada.

Foto tomada el 13 de mayo de 2019 de un cartel de la oenegé israelí Breaking the Silence parodiando el eslogan de Eurovisión, en una carretera de Tel Aviv

Con el eslogan «Dare to Dream» (Atrévete a soñar), Tel Aviv acoge del 14 al 18 de mayo Eurovisión, considerado por Israel como una ocasión de mejorar su imagen en el mundo y promover el turismo.

Instalado por la oenegé Breaking the Silence (BTS, rompiendo el silencio) en la carretera Ayalon, que atraviesa Tel Aviv, un cartel parodia el lema e invita a «atreverse a soñar la libertad».

El cartel está dividido en dos: de un lado, una foto idílica del mar en Tel Aviv, y en el otro el muro construido por Israel en Cisjordania.

BTS organizará visitas gratuitas a Hebrón, en la Cisjordania ocupada, a partir del 14 de mayo.

El ministro de Seguridad Pública israelí Gilad Erdan respondió en Twitter al anuncio: «la organización odiosa y despreciable, Breaking the Silence, ha vuelto a encontrar el tiempo de esparcir mentiras sobre el Estado de Israel.

Fuente: Agencia AFP


EEUU niega el visado a una diplomática palestina de la OLP

La diplomática palestina Hanan Ashrawi, que forma parte del comité ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), ha denunciado este lunes que Estados Unidos le ha negado el visado por primera vez y ha asegurado que se trata de una represalia política por sus críticas a la Administración de Donald Trump.

«Es oficial, mi solicitud de visado a Estados Unidos ha sido rechazada», ha informado en Twitter. Ashrawi, que tiene nietos y más familia viviendo allí, ha explicado que es la primera vez que le niegan la entrada, ya que siempre había podido visitar el país norteamericano sin problemas.

«No me han dado ninguna razón, pero podéis elegir cualquiera de las siguientes», ha señalado Ashrawi, mencionando su activismo a favor de la causa palestina y en contra de la ocupación israelí y sus críticas al Gobierno de Trump por su «misoginia», «racismo» y «populismo», entre otras cuestiones.

«Soy culpable de todo ello y, como tal, esta Administración ha decidido que no merezco poner un pie en Estados Unidos», ha reprochado, incidiendo en que, a pesar de sus diferencias, se ha reunido y negociado con todos los gobiernos estadounidenses desde George H.W. Bush, «a excepción de la presente Administración». «Solo espero que alguien pueda explicarle esto a mis nietos y al resto de la familia que tengo» en Estados Unidos, ha concluido.

Ashwari ha participado en las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos desde hace décadas. En febrero, Jason Greenblatt, uno de los asesores de Trump para Oriente Próximo, la invitó a reunirse con él en la Casa Blanca, pero un mes después la reprochó sus críticas a los ataques aéreos de Israel contra Hamás en la Franja de Gaza.

Trump ha reforzado la alianza entre Washington y Tel Aviv, reconociendo a Jerusalén como capital hebrea y los Altos del Golán sirios como territorio israelí, en contra del consenso internacional que hasta ahora existía sobre ambas cuestiones.

El mes pasado, Omar Barghuti, otro líder palestino, informó de que Estados Unidos le había denegado el visado «como parte de la escalada represiva de Israel».


Hebrón: un museo del apartheid en Cisjordania

El centro de la ciudad de Hebrón, restringido para los palestinos desde 1997, está ahora dominado por soldados y colonos. Se ha convertido en un microcosmos que condensa la realidad de la ocupación en Cisjordania.

Una calle de Hebrón en Cisjordania. Alvaro Minguito

“Israel ha logrado transformar Hebrón en un museo del apartheid”, afirma Badee Dwaik, activista palestino y fundador de Human Rights Defenders. Muros, vallas y puestos de control caracterizan la ocupación de Cisjordania y adornan la arquitectura urbana de Al Khalil, nombre árabe de Hebrón. En base a la división acordada en Oslo, una parte (H1) es administrada por la Autoridad Palestina mientras que la otra (H2) cae bajo la jurisdicción de Israel. El centro de la ciudad (H2) ha sido restringido para los palestinos desde 1997, y ahora está dominado por soldados y colonos, convirtiéndose en un microcosmos que condensa la realidad de la ocupación en Cisjordania. Tiendas cerradas, calles desiertas, fuerzas armadas y alambradas han transformado el centro de una ciudad dividida en una “ciudad fantasma”.

Mapa de las divisiones de Al Khalil realizado por B`Tselem

Según Breaking the Silence, una ONG de ex militares israelíes en contra de la ocupación, los soldados reciben órdenes directas de “perturbar la vida cotidiana de los palestinos”. Es decir, su trabajo consiste en la imposición de constantes obstáculos y restricciones que caracterizan y redefinen la normalidad palestina. Incesantes medidas de control han destruido la economía del centro de la ciudad, y cada día limitan el acceso de los 35.000 palestinos residentes en H2 a los servicios públicos, ubicados en H1. Una rutina continua de permisos obliga a depender de la voluntad de las autoridades israelíes: permiso para andar en determinadas calles, permiso para circular en vehículo, permiso para visitar a un familiar, permiso para entrar en la mezquita. Bajo la ocupación, sencillas actividades cotidianas se convierten en actos de resistencia o en motivos para ser arrestado.

Izaat: “Algunos días tengo que pasar el control diez veces, y todas ellas examinan mi documento de identidad, mi número de registro, y hasta mi cuerpo

Izaat, residente de H2 y activista de Youth Against Settlements describe “yo como palestino no puedo moverme libremente, tengo que andar con cuidado para no ser arrestado, incluso habiéndome criado y vivido aquí toda la vida”. 17 puestos de control delimitan la zona H2 pero su acceso varía en función de criterios tan arbitrarios como discriminatorios. Israelíes, palestinos y turistas reciben tratos sumamente diferentes, ya que lo que se pretende realmente es la degradación y subordinación de los palestinos. “Algunos días tengo que pasar el control diez veces, y todas ellas examinan mi documento de identidad, mi número de registro, y hasta mi cuerpo. Intentan hacérnoslo difícil”, explica el joven activista. Se trata de una humillación sistemática diseñada para inculcar en los palestinos el sentimiento de que su ciudad ya nos les pertenece.

Para Izaat y otros muchos locales que viven la ocupación en Al Khalil las intenciones israelíes están claras: vaciar el área H2 de palestinos para facilitar el establecimiento de una colonia judía. La violencia de las políticas israelíes hacia los palestinos además de degradarlos buscan también dificultar desmesuradamente su vida allí para promover un desplazamiento forzado, técnica que los mismos militares denominan “esterilización”. Badee lo define como una “guerra demográfica” cuya finalidad es apropiarse de la máxima tierra posible con el mínimo número de sus nativos. Esta “guerra” aspira a la completa judaización de la zona, expulsando a los palestinos para el establecimiento de nuevas colonias israelíes. Este proceso resulta totalmente necesario para un proyecto de nación que abarca toda Cisjordania, y en el que Al Khalil supone una pieza clave.

Interior de un puesto de control situado en el mercado y que da acceso a la mezquita Anastasia Chávez

Las fuerzas de ocupación usan diferentes pretextos para desalojar propiedades palestinas y hacer de ellas futuros asentamientos israelíes. En Al Khalil la excusa más utilizada para vaciar barrios enteros es la de convertirlos en una base militar. Cada día los palestinos viven con miedo a tener que dejar sus casas por razones de “seguridad”, las mismas casas que no mucho tiempo después volverán a ser habitadas, esta vez por colonos.

Motivaciones económicas, religiosas e ideológicas mueven a judíos de todo el mundo a construir una vida en los asentamientos de Cisjordania. Muchos buscan beneficiarse de las ventajas económicas que provee el gobierno israelí, ya que los precios de vivienda, luz y agua están subvencionados por el Estado israelí. Los colonos de Al Khalil además sienten un vínculo especial con esta ciudad, considerada sagrada por albergar la Tumba de los Patriarcas. “Creen que esta tierra les ha sido prometida por Dios”, dice Badee. “Piensan que solo están aplicando la visión de Dios. Y así, perpetúan la ocupación de Hebrón a través de la religión”.

«Para la existencia del Estado de Israel los colonos son un instrumento básico. A pesar de la abundancia de soldados, la esencia de esta ocupación es colonial, no militar» 

Para la existencia del Estado de Israel los colonos son un instrumento básico. “Los colonos están aquí de parte de la ocupación” explica Badee, “son sus embajadores”. A pesar de la abundancia de soldados, la esencia de esta ocupación es colonial, no militar. Es por esto que el Estado necesita de su colaboración para llevar a cabo el proyecto sionista y por ello les otorga privilegios, poder e impunidad.

Una muestra del desmesurado poder que ejercen es la existencia de su propio cuerpo de seguridad que se salta hasta la jerarquía militar. Según testimonios de activistas de Breaking the Silence, estos colonos poseen el poder de dar órdenes a los soldados, rompiendo con la habitual cadena de mando; órdenes que pueden incluir arrestar o disparar a civiles palestinos. Además, este cuerpo de seguridad organiza las sesiones de introducción y orientación a los nuevos soldados en Al Khalil y tienen acceso a las frecuencias de radio tanto de la policía como del ejército, un privilegio que solo posee esta unidad. En palabras de Badee “los colonos son el segundo ejército de Israel, pero sin uniforme. Tienen el poder y llevan armas a pesar de ser civiles”. De esta manera, bajo la ocupación y con la autorización del Estado de Israel, civiles cualesquiera pueden ascender sobre la jerarquía militar y convertirse en la entidad que detenta el poder de facto. Es más, todos los colonos, por el hecho de serlo, gozan de la máxima impunidad. Prueba de ello es que los soldados tienen órdenes de protegerlos y prohibido tocarles, sin importar las acciones que cometan; desde humillar y atacar físicamente hasta ocupar casas y atentar contra propiedades palestinas.

Soldados dentro del mercado Anastasia Chávez

La impunidad y privilegio de los colonos sólo puede construirse mediante la desposesión de los derechos más básicos de los palestinos. De hecho, en Cisjordania existen dos estándares de ley: el ordenamiento civil al que quedan sujetos los colonos, a pesar de que se encuentren fuera de las supuestas fronteras de Israel; y la ley militar que se aplica a todos los palestinos en los Territorios Ocupados. Como destaca Izaat “ahora mismo estamos aquí sentados pero vosotras estáis bajo la ley civil y yo estoy bajo la ley militar, por lo que no somos iguales”. Esta diferencia significa que los palestinos pertenecen a un sistema que siempre termina perjudicándoles y bajo el cual se justifican las violaciones de sus derechos fundamentales. “Nosotros somos los legales aquí, los dueños de esta tierra. Ellos son los ilegales (acorde con el Derecho Internacional), pero tienen más derechos que nosotros en mi país y en mi ciudad”.

Una fecha que evidencia este brutal sistema discriminatorio es 1994, cuando el colono Baruch Goldenstein asesinó a 29 palestinos dentro de la mayor mezquita de Al Khalil. Después de la masacre las fuerzas israelíes decidieron por ”motivos de seguridad” cerrar el centro de la ciudad y dividir la mezquita, convirtiendo la otra mitad en sinagoga. Como parte de este castigo colectivo al que sometieron a los palestinos también cerraron la calle Shuhada, antiguo mercado y punto clave de la ciudad. “Aún tengo recuerdos de cuando solía ir a Shuhada con mi padre. Toda nuestra vida estaba allí, todas las tiendas, todo. Ahora no nos está permitido caminar por ahí”, explica Izaat. A pesar de haber sido las víctimas del ataque, fueron los palestinos los que acabaron perdiendo: perdiendo sus derechos, sus libertades, su calle, su ciudad. En Al Khalil, la completa segregación y desigualdad crean un sistema de apartheid, que se intensificó después de la masacre y que se mantiene en pie bajo el constante control y la excusa de la seguridad.

Calle Shuhada Álvaro Minguito

La segregación y sus muros, la alta seguridad y sus puestos de control, dan la impresión de que Al Khalil permanece en estado de guerra. Según miembros de Breaking the Silence, los deberes que les son asignados durante su servicio militar son de “combatir el terrorismo palestino” e “instaurar seguridad para los israelíes”. Dentro de este discurso problemático, se categorizan las acciones por parte de Israel como esfuerzos de defender, de prevenir, o incluso de disuadir, mientras que las acciones palestinas son siempre las atacantes y agresoras. Es más, el antiguo militar comentó que cuando en el ejército se habla de cualquier palestino, se le debe referir como “involucrado” o “no involucrado” para apartar la posibilidad de que a un palestino se le considere “inocente”. Las propias Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) llevan en el mismo nombre el afán de clasificar toda violencia que ejerce el Estado como legítima, y por lo tanto designa implícitamente a todos los palestinos como inherentes criminales. Es un sistema sesgado que por un lado criminaliza al oprimido y por otro justifica al opresor, sin importar lo que ocurra en la práctica.

«Las supuestas narrativas de seguridad se han instrumentalizado para dar forma al status quo de la ciudad y excusar el estado de guerra actual»

Las supuestas narrativas de seguridad se han instrumentalizado para dar forma al status quo de la ciudad y excusar el estado de guerra actual. “La Corte Suprema de Israel recomendó segregar a los judíos de los palestinos en Al Khalil por su seguridad” confesó Badee, “pero esa no fue la verdadera razón. Solíamos caminar por la misma calle y hacer la compra en el mismo mercado. No quiero decir que la ocupación solía ser buena, sino que la decisión de cerrar Shuhada no surgió por motivos de seguridad”. En realidad, no se ha logrado crear la sensación de paz ni de orden desde la masacre de 1994, sino de que una parte es siempre e injustamente perseguida en base a esta dinámica discriminatoria. Los controles sugieren persecución, y la persecución crea miedo e inestabilidad para el perseguido—opresión necesaria para continuar una ocupación por más de 50 años.

Sin embargo la ocupación no sólo existe donde se erigen los puestos de control, sino que se implanta con cada política que regula la vida palestina, y les hace sentir, en palabras de Izaat, “como si estuviéramos en una enorme prisión”. Hablando de la ocupación no es suficiente considerar sólo los territorios palestinos que hoy en día viven la colonización y la imposición de este sistema de control y segregación. Hablando de la ocupación hay que considerar la existencia misma de un Estado de Israel que desde su creación lleva la idea intrínseca de ser únicamente para los judíos, fundándose así desde el principio en una discriminación étnica-religiosa. La propia ley Básica del Estado-Nación Israelí señala que el derecho de ejercer la autodeterminación se aparta exclusivamente para los judíos. ¿Puede un Estado con tales fundamentos ser considerado democrático? ¿Cómo podemos esperar que se garantice una mayoría judía si no es a través de estrategias agresivas y abusivas?

¡Atención! Esta casa fue confiscada por Israel. Sois apartheid. Anastasia Chávez

No es suficiente terminar con la violencia en Gaza y en Cisjordania para terminar con la ocupación en Palestina. Como aclara Badee “por supuesto que queremos que se acabe la división y la humillación, pero esto no significa que “mejorar” la ocupación vaya a arreglar nuestras vidas. No resolvería el problema porque la ocupación seguiría en pie”. No hay ocupaciones buenas o malas. Mejorar los efectos de la ocupación no llega a la raíz del conflicto, ya que no combate la judaización del territorio que requiere de la ocupación en primer lugar. Es decir, el proyecto sionista sólo se puede llevar a cabo mediante las mencionadas discriminaciones e injusticias que conlleva. Si la judaización del territorio palestino es el fin, entonces la discriminación y la limpieza étnica son simplemente la estrategia. La ocupación no se puede arreglar, ya que está en la misma raíz del proyecto nacional y la ideología sionista. El sionismo, defendido por el actual Estado de Israel, es incompatible con igualdad de derechos para los palestinos.

Fuente: Angélica Senor, Carmen Ayllón, Anastasia Chávez, Blog El Salto – España

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