Por José Antequera, Resumen Latinoamericano, 10 octubre 2018

El fiscal ha pedido penas que rondan los 70 años de cárcel para 12 jóvenes activistas que participaron en las Marchas de la Dignidad del año 2014, en las que tomaron parte cientos de miles de personas para protestar contra las políticas de austeridad del Gobierno de Mariano Rajoy. Eran los años de los seis millones de parados, cientos de desahuciados perdieron sus casas y miles de millones de euros se recortaron en gasto social, sobre todo en pilares básicos del Estado de Bienestar como la sanidad y la educación. Decenas de activistas pertenecientes a movimientos surgidos al calor del 15M se echaron a la calle y se registraron serios altercados entre grupos de manifestantes y policías antidisturbios.

Según el fiscal, entre las 18.00 y las 23.00 del día 22 de mayo de 2014 se celebró una manifestación autorizada por la Delegación de Gobierno en Madrid a la que acudió “un número no determinado de personas, pero en todo caso alrededor de 20.000”. Sobre las 23 horas la manifestación llegó a las inmediaciones de la Plaza de Colón. Según el Ministerio Público, allí un grupo indeterminado de personas trató de provocar altercados con las fuerzas policiales, “arrojando contra ellas objetos contundentes y colocando barricadas”. De este grupo formaban parte los acusados, quienes según el fiscal cometieron diversos delitos.

Así, el procesado M.M.S., de 21 años y sin antecedentes penales, cuando se encontraba en las inmediaciones del Paseo de la Castellana con la calle Génova, y ocultando su cara con una “braga”, comenzó a romper adoquines, suministrándolos a un grupo de manifestantes que allí se encontraban y lanzándolos a continuación a un grupo de policías. Ninguno de los agentes resultó herido. “A continuación el acusado se dirigió, en unión de otro grupo de manifestantes, hacia el Paseo de Recoletos, donde se encontraba el policía nacional número 99063 a quien, con la finalidad de causarle un detrimento físico, lanzó una piedra de granito de grandes dimensiones”, asegura el escrito. Según queda acreditado, el policía se encontraba en el suelo sin su casco protector, de modo que la piedra impactó en su cabeza.

Acto seguido el agente fue golpeado en diversas partes de su cuerpo, sufriendo un traumatismo craneoencefálico además de otras heridas. M.M.S. es el activista que sale peor parado del juicio que se celebrará a primeros del año 2019, ya que se enfrenta a la pena de un año y 6 meses de prisión por el delito de desórdenes públicos, a 4 años y 6 meses por el de atentado y por cada uno de los dos delitos de lesiones a la pena de 2 años de prisión. En total diez años de cárcel.

A su vez, otro grupo de procesados −V.M.C., de 21 años; K.M.M, de 19; y G.F.H, de 26−, construyeron supuestamente una barricada con la finalidad de “cortar el paso a los vehículos policiales” que acudían a controlar la situación y acto seguido comenzaron a “lanzar botellas de vidrio y otros objetos no determinados contra los agentes”, causando daños en los vehículos y en el mobiliario urbano. Todos ellos se enfrentan a la pena de 6 años de cárcel.

Otro de los jóvenes que fueron detenidos en aquellas masivas Manifestaciones de la Dignidad es N.P.S., de 19 años, que está acusado de desórdenes públicos y atentado. El muchacho se encontraba en el Paseo de Recoletos cuando, según el fiscal, realizó un “placaje” al policía nacional 106032, “a quien golpeó a continuación repetidamente −con la finalidad de causarle un detrimento físico−, con un palo y con una piedra en la cabeza”. El funcionario, que no tenía puesto el casco protector, sufrió una herida inciso contusa en el cuero cabelludo de 6 centímetros de longitud. La Policía Nacional le incautó una sudadera reversible y un tornillo “tuerca” que llevaba dentro de la misma. N.P.S. fue detenido al día siguiente (23 de marzo de 2014) cuando se encontraba en un grupo de unas 800 personas. Al parecer se trataba de una manifestación no autorizada que se había convocado en la Puerta del Sol como consecuencia de las detenciones policiales realizadas el día previo. El joven puede ser condenado a 8 años de prisión.

Por su parte, el acusado D.R.S, de 24 años, que también participaba en la movilización del Paseo de Recoletos, lanzó una piedra contra el agente 98002, impactando en su rodilla izquierda y causándole un traumatismo. El fiscal ha pedido 6 años para él. Otro chico que se sentará en el banquillo de los acusados será I.N.C., de 19 años, que supuestamente arrancó una valla metálica de una obra para lanzarla contra los policías. Asimismo arrojó una señal de tráfico, hiriendo a otro agente. I.N.C. puede ser condenado a 8 años de prisión.

Aquel mismo día J.M.B., de 24 años, llevaba un casco de color negro “para dificultar su identificación”. Su delito fue lanzar una bengala que no ocasionó lesiones a ningún agente. La petición del fiscal se eleva a 5 años de prisión, según consta en el escrito de calificación al que ha tenido acceso Diario16. C.B.B, de 19 años, que también llevaba un casco de bicicleta con el mismo fin, lanzó piedras a los policías que allí se encontraban “con la finalidad de causarles un detrimento físico, no constando haberles causado lesión alguna”. La muchacha se enfrenta a un año y 6 meses de prisión.

En el banquillo de los acusados se sentarán también E.F.H, de 23 años, que según el fiscal llevaba puesto un “verdugo” en la cabeza para dificultar su identificación. Según el Ministerio Público lanzó un “petardo de gran potencia” que impactó en un grupo de policías que allí se encontraban. Ninguno de ellos resultó herido. “Acto seguido alzó los puños cerrados en señal de triunfo”, asegura el escrito. E.F.H. puede ser condenado a un año y 6 meses de prisión. Según el fiscal, también lanzó unas cuantas piedras contra los agentes antidisturbios el detenido A.S.B, de 19 años, aunque no lesionó a ningún policía. Podría ser condenado a cinco años por estos hechos.

A J.D.P, de 20 años, se le acusa de colocar un número indeterminado de vallas en medio de la calle con la finalidad de “obstaculizar el avance de las unidades de la policía” que se encontraban en la calle Génova. “Asimismo, el procesado lanzó objetos no determinados y piedras a los coches de policía que allí se encontraban”, impactando una de ellas contra el espejo retrovisor de uno de los vehículos. Seis años es la pena que pide para él el fiscal.

Los activistas que supuestamente hirieron a los agentes deberán indemnizarlos con fuertes sumas, como es el caso de M.M.S, para quien el fiscal pide indemnizaciones que se elevan a más de 10.000 euros, según el escrito de calificación del Ministerio Público. Penas muy graves las que tendrán que soportar unos jóvenes activistas que contrastan con la vida cómoda que hoy llevan quienes los lanzaron a tomar las calles durante aquellos días tumultuosos.

fuente Diario 16