Venezuela, ser culto para ser libre. Entrevista a la editora Teresa Vadell

Por Geraldina Colotti. Resumen Latinoamericano*, 8 de octubre de 2018

 

En Venezuela, la editorial Vadell está a punto de publicar un extraordinario documento histórico titulado “Así empezó todo: Yare, entre rejas, cartas, proclamas y entrevistas Hugo Rafael Chávez Frías, Domingo Alberto Rangel, Pedro Duno y Manuel Vadell”, presentado por una nota del profesor Adan Chavez , hermano mayor de lo que, para Venezuela permanece en la memoria como “el Comandante Eterno”. Una obra que se debe a la perseverancia de Teresa Aquino de Vadell, quien continuó la obra de su esposo, fallecido en marzo de 2018. Con Teresa hablamos sobre la vitalidad de la cultura, orgullo de la revolución bolivariana, a pesar de las dificultades causadas por la guerra económica.

¿Cómo empezaste el trabajo de editora?

—De niña, mi madre me inculcó el amor a los libros. Luego yo estudié en la Universidad Central de Venezuela la carrera de Computación, alcanzando la Licenciatura. Allí comenzó en la década de 1980 mi afinidad y posterior militancia con el MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria). Cuando la vida me juntó a Manuel Vadell me nutrí de él más acerca de la política de izquierda y conocí a Domingo Alberto Rangel. Así empecé uniéndome a ellos, para transitar los caminos y combatir a los gobiernos de derecha de nuestro país, algo en lo que ambos ya tenían muchos años de experiencia. En la crisis bancaria del segundo gobierno de Caldera yo trabajaba en el Banco Latino, el cual fue intervenido. Ya yo estaba casada con Manuel, teníamos dos hijos (Valentina y Manuel Vicente). Entonces en conjunto decidimos mi incorporación a la Editorial; allí aprendí cómo se maneja el negocio editorial. Visitaba las imprentas y participaba con Manuel en las entrevistas con los posibles autores que venían con sus originales a presentarlos para optar a su publicación. De esa manera me fui empapando de esos conocimientos y habilidades. Manuel fue mi maestro en ese mundo, y al tiempo él empezó a delegar en mí la administración de la Editorial. Yo con mi desempeño profesional en computación y mi disciplina modernicé la empresa y ordené muchas cosas que no se habían hecho. Al final, viendo él mi gran capacidad me delegó todo el trabajo que yo con pasión hacía, y así llevé la Editorial a alcanzar el lugar que ha llegado a tener en el mercado nacional del libro. Por supuesto, ya Manuel había logrado mucho de ese desarrollo.

¿Qué tan difícil es para una mujer ser escuchada en esta profesion?

—Realmente no lo veo dificil en este país de hoy. La mujer tiene mucho peso y cabida en todas las áreas, gracias al Comandante Eterno.

¿Cómo conociste al Comandante Hugo Chávez y cuál es tu primer recuerdo sobre él?

—Al Comandante empecé a conocerlo y hablar con él cuando estaba en Yare, ya que yo llevaba a Manuel los sábados a visitarlo y atendía el teléfono cuando en las madrugadas Hugo llamaba a mi casa. Recuerdo que eso me molestaba y se lo reclamaba a Manuel. Luego cuando salió de la cárcel venía con mucha frecuencia a nuestro hogar y allí hacíamos reuniones políticas sobre el MBR-200. Reconozco que inicialmente yo le tenía cierta aprensión por su condición de militar, debido a que en la Cuarta República la experiencia nos enseñó a no confiar en militares; pero a la larga aprendí a amarlo y admirarlo, y junto a Manuel y Domingo Alberto ayudamos en el proceso de la conquista del poder. Mi más remoto recuerdo personal de él fue el primer día que vino a mi casa. Me lo motivó su personalidad.

¿Por qué te sentiste comprometida con el proceso bolivariano y por qué sigues siendo chavista, aun después de haber pasado tantas dificultades?

—Me siento comprometida con este proceso por mis principios revolucionarios y por el gran sentido de solidaridad que hay en mí hacia los más necesitados. Eso lo aprendí de Manuel, quien fue un hombre sumamente solidario y revolucionario y amante del socialismo. Sigo siendo chavista y lo seré por siempre, ya que deseo lo mejor para mi patria y estoy convencida de que estamos en el camino correcto al socialismo. Yo viví en Cuba dos meses y palpé la realidad de ese pueblo, conocí sus logros como sociedad, y la alegría de su gente. Por eso me convencí que ese es el mejor sistema de vida para nuestros países.

¿Cómo ha hecho la editorial para sobrevivir en esta guerra económica?

—En verdad hemos hecho magia, y entendemos muy bien la guerra que padecemos y que ciertamente nos ha afectado. Pero he tenido la solidaridad de mis autores y empleados, así como la de mi familia, y sé que vamos a triunfar. No tengo la menor duda de eso.

¿Qué significa para ti seguir editando libros?

—Para mí continuar esta actividad, bajo esta guerra económica, es un enorme reto, el cual asumo con dignidad y profesionalismo. Quiero contarles una historia sobre cómo fue que editamos el libro de la voladura del avión de Cubana de Aviación escrito por la periodista venezolana Alicia Herrera Escalona en 1981. Lo primero es recordar que mi esposo Manuel Vadell tenía una excelente relación y posiciones de solidaridad con la Revolución Cubana. Por eso, empezando los años ochenta, Manuel recibe una llamada de La Habana. Eran funcionarios de Inteligencia del gobierno de Cuba, el cual le planteaba a Manuel que debía cuanto antes ir a esa ciudad. Él de inmediato se traslada a Cuba y una vez recibido allá lo instalan en el Hotel “Capri”, en la ciudad de La Habana. Estando Manuel en su habitación descansando, se introducen dos hombres del gobierno cubano. Eso hizo que Manuel se asustara, por lo que les pregunta: “Compañeros, ¿qué he hecho?” Y ellos le responden: “Tranquilo, compañero, usted fue llamado y elegido por nuestro gobierno para una misión que es la siguiente: Tenemos en La Habana a la compañera Alicia Herrera Escalona, periodista venezolana que ha escrito un libro denunciando a Posada Carriles y su pandilla, de la voladura del avión de Cubana de Aviación donde fallecieron los deportistas cubanos”. Los funcionarios le preguntaron a Manuel si él podía asumir la valentía de trasladar esos originales a Venezuela, y publicarlos. Él aceptó y corrió todos los riesgos que eso conllevaba. Manuel les aseguró que él por la Revolución era capaz de hacer cualquier cosa.

Así llegó a Maiquetía con los originales del libro, aunque con mucha preocupación, porque sabía que lo de ese avión se trataba de un acto terrorista, con cómplices de mucho peso internacional detrás de ese ataque. Y era mal signo que ninguna empresa venezolana hubiera querido publicar esa obra. Pero a la larga todo salió bien y la Editorial Vadell Hermanos publicó el libro en 1981. Su título es Pusimos la bomba ¿y qué? En la portada se le puso un subtítulo: «Confesiones de los terroristas a la periodista Alicia Herrera». Ese título contiene un abierto descaro y cinismo de los actores ante la espantosa acción perpetrada, mostrando con toda desvergüenza que no les importaba y que seguramente no tenían nada que temer. Por supuesto, tenían a la CIA de su parte, como años después quedó demostrado cuando después de escaparse con complicidad de una cárcel venezolana, el gobierno de EE.UU le dio asilo a ese criminal y siempre se negó a extraditarlo. Terminó sus miserables días viviendo tranquilamente en Miami.

Realmente la iniciativa de Vadell significó correr riesgos, ya que estaba de por medio el asesino Posada Carriles, apoyado por la policía política de Venezuela. Eran aquellos tiempos en que la violencia y el crimen políticos eran medidas comunes del Estado venezolano, bajo los gobiernos puntofijistas, que montaron verdaderas organizaciones criminales y represivas. Sin embargo, Manuel no tuvo miedo, lo cual habla de su elevada estatura moral y fuerza política.

Debemos insistir en que también fue a través de nuestra editorial que se introdujeron los libros cubanos en este país, los cuales sirvieron de apoyo a muchos de nuestros estudiantes universitarios. Eran libros muy bien escritos y documentados, que abarcaban diversas ramas del saber científico y técnico. Testigo de ello fue la señora Bracamonte, vendedora de libros en el pasillo de la Escuela de Ingeniería de la Universidad Central de Venezuela.

¿Cómo decides qué cosa publicar?

—Tengo un conjunto de autores y colaboradores, hermanados a esta causa, que me ayudan en la toma de decisiones. Mi cuñado, en la parte jurídica, siempre ha apoyado a la Editorial.

Estos últimos años han sido dificíles también en el plano personal para ti. ¿Cómo saliste adelante con los problemas de salud?

—A pesar de la lamentable desaparición física de Manuel, a lo que se suma mis problemas de salud, yo he sembrado muchos afectos que en estos tiempos me han ayudado con amor a superar todos los obstáculos que la vida me ha presentado. También mi familia, mis hijos, el tener mi nieto, y la presencia de mi cuñado Juan Vadell han sido mis grandes aliados en estos momentos.

¿Qué puedes decir a quienes se van del país o se resignan frente a los problemas?

—A quienes se van del país les diría que es lamentable abandonar la patria y dejar todo. Pero gracias a que empieza a quedar claro las maniobras y manipulaciones del exterior para estimular política y mediáticamente una supuesta crisis humanitaria, ya se está viendo el plan de algunos gobiernos y oligarquías y lo que le espera a los que se van a esos países. Pero gracias al humanismo revolucionario, el presidente Nicolás Maduro les está facilitando los medios para regresar, para así lograr la patria grande y bella. Respecto a la regnación ante los problema del país, pienso que deben ponerse las manos en el corazón y ver todo lo positivo que a través de las Misiones de nuestro gobierno se ha creado para los sectores menos favorecidos y comparar, ya que estas personas tuvieron la oportunidad con otros países latinos a los cuales emigraron, y vieron la calidad de vida y el trato hacia los ciudadanos, en materia de salud, vivienda y sus derechos laborales. La resignación es absurda cuando de lo que trata es de luchar por construir una sociedad justa y sin explotación.Vean el caso de Argentina.

Algunos de los autores que publicó Vadell, a los años se cansaron de la Revolución. ¿Cuál es tu sentimiento cuando ves esos libros?

—Yo respeto la ideología de cada autor, pero a pesar de que algunos hayan cambiado mucho en sus ideas políticas, en su mayoría está claro que se han mantenido con nuestra casa editorial porque reconocen el buen trato, la seriedad y la capacidad profesional que hay en Vadell Hermanos Editores. Mi sentimiento es de agradecimiento hacia ellos porque confiaron en la honestidad, eficiencia y prestigio de nuestra firma.

¿Cuál es el balance de todos esos años de lucha y de dedicación a la cultura?

—Ese balance es positivo. Hemos tenido el apoyo y reconocimiento del Ministerio de la Cultura. Agradezco de corazón al ministro Ernesto Villegas y a la presidenta del Centro Nacional del Libro, Cristina Valles, gran amiga y querida profesional.

¿Cómo nació la idea del más reciente libro, “Así empezó todo”?

—Esa iniciativa se me ocurrió a mí, aunque ya Manuel tuvo alguna idea y había empezado a pensar un poco ese proyecto. Yo lo retomé y conté con la gran colaboración de un estudioso de estos temas como el Lcdo. Duilio Medero, de su esposa Ana Abigaíl Cornejo, de su hija Duiliana Medero Cornejo y del Profesor Adán Chávez.

13) “Así empezó todo” lo dedicaste a Manuel Vadell, que ya no está. ¿Cómo vivirá su memoria en el futuro de la editorial?

—Su memoria vivirá por siempre en este país, debido a que él fue un gran hombre, entregado desde niño a la cultura, fundador de un negocio editorial con tradición. Cultivador de la música popular y otras actividades creadoras en el estado Carabobo. Y me complace darte una primicia: estamos preparando un libro sobre las memorias y la vida de Manuel Vadell, labor que si todo sale bien lo editaremos este año y lo presentaremos en la próxima Feria Internacional del Libro de Venezuela, Filven 2018.

¿Cuál va a ser el plan editorial y cuáles serían las propuestas al Gobierno en esta nueva fase de recuperación económica, con respecto a las pequeñas editoriales independientes?

—Nuestro plan editorial para este año es un poco ambicioso. Vamos a editar libros de Isabel Rauber, gran camarada argentina, también se harán varias reimpresiones de libros editados en años anteriores, los cuales tienen una gran vigencia, como son las obras de Domingo Alberto Rangel (padre de nuestra casa editorial); igualmente varios libros jurídicos, un ramo que ha sido la punta de lanza de nuestra casa en los años recientes. En las décadas de 1970, 80 y 90 fueron los libros políticos contra los gobiernos de la Cuarta República. Siempre fuimos una editorial de izquierda, y pese a ello les hemos abierto las puertas a autores de derecha cuando han producido obras de calidad. No somos ni seremos sectarios. En relación a las editoriales independientes, ya el Ministerio de la Cultura ha creado a través del CENAL (Centro Nacional del Libro) la facilidad de adquirir insumos (papel, planchas, etc.) a bajos costos, para que continúen con la producción de libros en este país. Se ve también la solidaridad del Gobierno al no cobrar los stands en las Ferias Nacionales del Libro, y así se puedan vender los textos y productos culturales a precios económicos para nuestro pueblo lector.

¿Qué piensas de lo que está pasando en Venezuela y en el Continente?

—Lo que está ocurriendo en esta nación es algo realmente hermoso y heroico, no obstante la magnitud del conflicto y las enormes dificultades económicas que esto ha desatado, y sinceramente hacemos votos por que en nuestro Continente se construya la Patria Grande, a pesar de toda la canalla mediática y la agresividad del imperialismo. Tengo fe y ayudaré a cristalizar los sueños del Presidente obrero y de mi Gran Comandante Eterno. Sé que vamos a triunfar y aprovecho para felicitar al Presidente y su equipo por ese extraordinario Plan Económico de Recuperación. Tenemos el mejor país del mundo. Muchas gracias, amiga, por tu solidaridad con mi país. ¡Viviremos y venceremos! ¡Chávez vive y somos todos! ¡Unidos venceremos!

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