Argentina. Resumen gremial y social. Juan Carlos Schmid renunció al triunvirato de la CGT/ Taraferos: Ponchadas de sufrimiento/ Gaelle: olla popular contra los despidos/ Repudio por agresión a reportera gráfica/ La pobreza en el Conurbano crece más rápido que en el país … +info

Resumen Latinoamericano/ 30 de septiembre 2018.- Una nueva sección informativa de las luchas sindicales del pueblo argentino contra las medidas neoliberales del gobierno de Mauricio Macri.Con información propia y de Mundo Gremial, Info Gremial, Noticias Gremiales, Gremiales del Sur, Corriente Sindical Federal.

Invitamos a quienes quieran informar sobre despidos, huelgas, ocupaciones, movilizaciones y conflictos sindicales y sociales varios, que nos envíen sus gacetillas y comunicados a resumenrebel@gmail.com

 

Juan Carlos Schmid renunció al triunvirato de la CGT

El sindicalista dejó su cargo por discrepancias con los otros integrantes de la cúpula y por problemas de salud.

Juan Carlos Schmid, uno de los integrantes del triunvirato que lidera a la CGT, renunció a su cargo dentro de la central obrera. Según informó la agencia NA, la determinación se debe a discrepancias con el resto de la cúpula y a problemas de salud.

“Estaba la posibilidad que después del paro general se retirara, porque expresa muchas diferencias con la forma de conducir la CGT. Ojalá que próximamente haya una renovación total en la conducción”, expresó Pablo Moyano, secretario general de Camioneros, en diálogo con Radio 10, que además dejó la puerta abierta para que Schmid integre el Frente Sindical que se oficializó hace poco para concentrar al sindicalismo disconforme con el actual triunvirato de la central obrera.

Luego de años de fragmentación (recordar los grupos que encabezaron Hugo Moyano, Antonio Caló y Luis Barrionuevo), en agosto de 2016 la CGT se unificó y se designó como autoridades a un triunvirato compuesto por Schmid (secretario general de Dragado y Balizamiento), Héctor Daer (Sanidad) y Carlos Acuña (estaciones de servicio).

Titular de un gremio pequeño, de apenas 3000 afiliados, Schmid llegó al triunvirato de la mano de Hugo Moyano, a quien siempre estuvo ligado, incluso en el último tiempo, cuando se suponía que estaban distanciados.

Tras la renuncia, en el Gobierno creen que Schmid continuará los pasos de Pablo Moyano y se unirá a un frente más radicalizado junto con la CTA de Hugo Yasky y Pablo Micheli, Sergio Palazzo y grupos piqueteros y sociales.

Por otra parte, la renuncia de Schmid pondrá presión para una nueva elección de autoridades en la CGT, donde hoy se muestran triunfantes el sector conocido como “los gordos” y los independientes.

 

Taraferos

Ponchadas de sufrimiento (I)

Se termina la zafra y se profundiza la crisis para las más de 20 mil familias que en Misiones dependen de la cosecha manual de yerba mate. Detrás de cada tarefero, se oculta una historia centenaria de explotación en los yerbales, y se avizora un presente de creciente lucha organizada.

Por Sergio Alvez | Hace un par de semanas atrás, un grupo de cosechadores manuales de yerba mate, organizados en el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) y proveniente de la provincia de Misiones, protagonizó en Buenos Aires un acampe –que incluyó movilizaciones– para visibilizar y reclamar la grave situación por la que atraviesa el sector. Impactantes, la imagen de los trabajadores sosteniendo las ponchadas(lienzos de arpillera) repletas de hojas de yerba, emulando una fase del trabajo en el yerbal, alcanzó la portada de algunos medios masivos y circuló reiteradamente en canales de alcance nacional.

En paralelo, Misiones es escenario diverso de la lucha de los tareferos. Desde Andresito hasta Montecarlo, de San José a Oberá y de Jardín América a Posadas, distintas organizaciones (sociales y sindicales) irrumpen en las rutas, plazas y organismos, peticionando –no sin ciertas divergencias en los planteos– los derechos vulnerados del sector.

Para una porción de la audiencia, las palabras “tarefero” o “tarefa” resultan desconocidas, pese a que no existe habitante de la Argentina que no sepa qué es el mate.

Detrás de esta nueva protesta tarefera, se acumula una historia de explotación laboral de más de cien años, y un presente por demás áspero donde se entremezclan la desocupación típica de los tiempos de interzafra, las condiciones económicas lamentables, y una realidad histórica que envuelve a más de 20 mil familias que en la tierra roja dinamizan desde los yerbales, con el sudor de su frente y el esfuerzo de sus manos, el negocio fenomenal de la yerba mate.

 

Hacia atrás

Argentina produce el 60 por ciento del total mundial de yerba mate. El 90 por ciento de dicha producción proviene de la provincia de Misiones. La cosecha de yerba mate comienza en abril y dura hasta septiembre. Esta etapa de zafra es conocida como “tarefa” y quienes trabajan allí son los tareferos y tareferas.

La palabra tarefero proviene del término portugués tarefa (tarea). Con ella se designa al trabajador o la trabajadora que se dedica al cortado manual de la hoja verde de yerba mate. Los tareferos son el eslabón primario de la cadena industrial de la yerba mate e, históricamente, el sector más vulnerable de toda esa actividad productiva.

Un rastreo de la documentación existente permite observar que hasta finales de la década del 20, a los cosechadores de yerba mate se los referenciaba con la terminología mensú. Sin embargo, aquella palabra denotaba un sentido más amplio, atribuible al trabajador o peón rural –o de los montes– en general, y no solamente al cosechador yerbatero. Pero es por esta época cuando esa nomenclatura –utilizada por el escritor Horacio Quiroga para titular uno de sus cuentos más celebrados– empieza a ser reemplazada por la palabra tarefero.

La utilización de mano de obra para la cosecha de yerba en la provincia de Misiones se remonta a la era de las reducciones jesuíticas, cuando se explotaba a aborígenes guaraníes para tal fin. Hacia principios del siglo XX, con la introducción de diversas variantes en la producción y la expansión de los territorios cultivados, se ahonda en la utilización del proletariado local –criollos y aborígenes– para las tareas en la tarefa. En las primeras décadas del siglo, a través de un proceso que se extendió por varios años, miles de familias inmigrantes provenientes de diversos países de Europa se afincaron en Misiones, huyendo de las guerras y la hambruna que asolaba al Viejo Continente. Un número significativo de estos inmigrantes se abocaría a la producción de yerba mate, proliferando entonces, de manera notoria, las hectáreas de ese cultivo.

Un trabajo académico publicado por el investigador y sociólogo Víctor Rau (Estructuras sociales de un mercado laboral agrario en el Nordeste Argentino, Ediciones Ciccus, 2012) plantea la existencia en Misiones de 17 mil explotaciones agrícolas productoras de yerba mate, y unas 98 industrias molineras, la esfinge superior de la cadena productiva.

Rau aporta que “la denominación tarefero, identificación actual del asalariado cosechero de yerba mate, se extendió en la provincia a partir de la tercera y cuarta década del siglo veinte, eso es, luego de la prohibición de la actividad extractiva en los yerbatales naturales y contemporáneamente con el avance de la colonización agrícola”.

En 1894 se publicó el libro Segundo viaje a Misiones por el Alto Paraná e Iguazú, de Juan Bautista Ambrosetti. En la obra se incluye una copia de lo que en aquella época de los mensú se conoce como “formulario de conchabo”, que era el contrato que unía al mensú con la figura del patrón. Se aprecia cómo el peón empezaba el vínculo adquiriendo deudas con el patrón por adelantos económicos y en mercadería. Se lee en parte de la cláusula: “el peón se compromete a pagar los adelantos de ya sea en dinero o mercaderías que recibiese de su patrón en los trabajos generales de yerbales o en cualquier otro trabajo que su patrón le ordenare (…) el patrón se compromete a abonar al peón quince centavos por cada arroba de hoja verde overeada y conco centavos por cada arroba que tostare en el barbacoa”.

 

Foto: Juan Amadeo

Sobre las condiciones de trabajo de los tareferos desde aquel periodo fundacional hasta el presente, hay un arsenal de material escrito, incontable cantidad de testimonios y registros, expedientes judiciales y actas laborales, movilizaciones y protestas sociales que marcan a las claras que la explotación que nació con el origen mismo de la cosecha de yerba mate todavía se mantiene firme en nuestra provincia.

La cantidad estimada de tareferos hoy en día en Misiones ronda en los 20 mil según oscilaciones de distintas procedencias, pero no hay consenso sobre una cifra final y definitiva. Hace unos años, la Universidad Nacional de Misiones inició un censo en el sector, y logró relevar en 18 de las 75 localidades de la provincia 4927 tareferos, 3926 hogares y 17.736 personas dependientes de la tarefa. Aquel censo reveló que un 50% de los encuestados comenzó a tarefear “entre los 5 y los 14 años de edad”, mientras que la edad promedio de iniciación en la tarefa “oscila en los 13 años”. También consignó que el 60% trabaja en negro.

En 1966, el periodista y escritor Rodolfo Walsh arribó a Misiones en busca de un puñado de historias. El resultado se plasmó en crónicas que fueron publicadas en las revistas Panorama Adán. La explotación en los yerbales fue uno de los temas investigados por Walsh durante su estadía en estas tierras.

Visitó yerbales, establecimientos yerbateros y cantinas. Caminó las colonias. Charló y entrevistó a peones, productores, pioneros y colonos, entre otros personajes de su interés. Conoció La Plantadora en San Ignacio, Mate Laranjeiras en Puerto Esperanza, Yerbales en San José y también investigó sobre modos de producción en yerbales familiares.

Con todo este material, Walsh escribió una crónica titulada La Argentina ya no toma mate. Uno de los subtítulos de la crónica es “Los herederos del mensú”. Allí, el autor condensa una descripción que poco difiere de la caracterización que podría hacerse hoy de los tareferos en Misiones: “Ahí están, hormigueando entre las plantas verdes, con sus caras oscuras, sus ropas remendadas, sus manos ennegrecidas: la muchedumbre de los tareferos. Hombres, mujeres, chicos, el trabajo no hace distingos. En un yerbal alto como éste, el jefe de la familia trepa al árbol y con la tijera poda las ramas que su compañera y su prole cortan y quiebran en un movimiento incesante, separando la hoja del palo y amontonándola en las ponchadas –dos bolsas abiertas y unidas– que cuando estén llenas se convertirán en ‘raídos’. No hay cabezas rubias ni apellidos exóticos entre ellos. El tarefero es siempre criollo, misionero, paraguayo, peón golondrina sin tierra”.

 

Del barrio al yerbal

Ubicada al sur de la provincia de Misiones, lindando con Corrientes, la localidad de Apóstoles es considerada la Capital Nacional de la Yerba Mate. El radio urbano, donde viven más de 25 mil personas, está rodeado de pequeñas, medianas y grandes explotaciones yerbateras. La enorme mayoría pertenece a Rosamonte Sociedad Anónima, empresa de la familia Hreñuk, históricos terratenientes que poseen, además, estaciones de servicio y una cadena de supermercados con seis sucursales.

De esta ciudad es oriundo el acordeonista Chango Spasiuk, quizá el músico misionero más reconocido de toda la historia. Uno de sus discos fundamentales, se llama Tarefero de mis pagos (2006). Ese álbum, fue galardonado con el prestigioso BBC PlanetAward 2006, como el mejor disco del mundo en el híbrido rubro WorldMusic. La canción que titula el disco, pertenece a Héctor y Félix Chávez:

Empezó la zafra y la madrugada
te ha de encontrar, allá en el yerbal
ponderando el filo de tu machete
en un sapucay, lindo de más.

La esperanza verde
que la tijera pone a tus pies
es reflejo fiel
de la tierra roja
fecunda y hermosa
que te vio nacer.

El asentamiento más grande de Apóstoles y uno de los mayores de la provincia, es el Barrio Chezny. La precariedad de las viviendas, las limitaciones en materia de servicios básicos, y el abandono estatal, conforman un panorama de alto riesgo para gran parte de las 700 familias que pueblan las 22 hectáreas del Chezny. Acá el agua potable se comparte de canillas públicas diseminadas en cinco puntos del barrio. Este es un barrio dónde la mayoría de las familias dependen de la tarefa. Aquí, a partir de un pequeño merendero en el corazón del barrio, nació la organización que hoy mantiene la lucha de los tareferos en el sur provincial: el Frente de Organizaciones en Lucha.

Domingo Figueroa, un hombre de 80 años, vive solo en una tapera provista solamente de un catre y un calentador a kerosene. No tiene ingresos económicos, ni jubilación, ni pensiones ni planes sociales, y vive exclusivamente de la caridad de sus vecinos, dado que tampoco tiene familiares.

-Toda la vida tarefié. Pero el año pasado, la última vez que fui cayó una inspección en el yerbal y le multaron al patrón por tenerme a mí trabajando. No quieren que los viejos trabajemos, así que ahora no puedo hacer nada. Y los tareferos llegamos a viejos sin nada, le dedicamos toda la vida a la tarefa para llegar a viejos y no tener nada. Si no fuera por mis vecinos no tendría para comer.

Mientras hablo con Domingo se acercan Eduardo y Andrea. Esta pareja coordina el comedor comunitario El Hornero, que le da de comer a Domingo y a unos 120 niños y niñas del barrio. A principios de 2008, Eduardo y Andrea Aranda vivían en una fábrica recuperada en Avellaneda, provincia de Buenos Aires. Habían llegado, como otros miles de trabajadores, en son de lucha y apostando a la reconstrucción de la solidaridad laboral y social tras la devastación de fuentes laborales que legó el torbellino neoliberal que azotó Argentina, en su versión más indisimulada, durante la década del noventa.

Eduardo García vive en el Chezny junto a su familia y es uno de los referentes del FOL:

-Éste es un barrio de obreros, especialmente de tareferos, donde los camiones vienen a buscar a los trabajadores a la madrugada y se los llevan al campamento. Pero en épocas en que escasea el trabajo se siente mucho la necesidad y los chicos no pueden alimentarse debidamente. Los padres no dan abasto, (hay) chicos que pasan días sin leche, tomando mate cocido solo. Por eso surgió el merendero, por la idea de ayudar.

Ninguna de las familias del Barrio Chezny tiene título de propiedad. Los lotes están desde 2012 a nombre de la Municipalidad de Apóstoles, que los adquirió en un remate bajo promesa de llevar a cabo un proyecto de urbanización, que hasta el momento sólo se limitó a la apertura de dos caminos terrados en el predio. El 90% de las casas son de madera y no tienen pisos ni baños instalados.

Otro de los barrios misioneros dónde la población mayoritaria es tarefera es el Barrio San Miguel, de Oberá. Allí también las cuadrillas salen cuando el sol despunta y vuelven días después. “A pesar de los controles, se sigue con el sistema de siempre: vamos de campamento, sufrimos, nos ponen una cantina donde todo sale más caro que en cualquier lado y que pertenece al patrón, así que al volver a casa después de tarefear varios días apenas si nos queda para la comida de algunos días”, sostiene Mario, tarefero y antiguo vecino del barrio.

Hoy, en plena crisis y a poco del inicio de la interzafra, en el barrio San Miguel se está formando un nuevo asentamiento con carpas de nylon, donde ya son más de 50 las familias que se instalaron a falta de un lugar a dónde ir. En tanto, en Posadas es constante el arribo de tareferos que con acampes y manifestaciones exigen respuestas coyunturales al gobierno.

 

Accidentes camino al yerbal

Una decena de accidentes, 20 personas fallecidas y más de cien heridos configuran las cifras que en Misiones oficialmente se registran sobre eventos viales trágicos protagonizados por trabajadores rurales en condiciones de traslados propias del ganado vacuno.

El 2 de octubre de 2000, cuatro tareferos murieron y 22 resultaron heridos tras un accidente en la Ruta Costera 2, al volcar un camión que transportaba una cuadrilla. En 2004, ocho trabajadores rurales sufrieron lesiones cuando el camión en el que viajaban volcó sobre la avenida Fundador de Eldorado.

El 31 de agosto de 2008, un accidente en la ruta 14 a la altura de Curuzú Cuatiá puso fin a la vida de ocho misioneros oriundos de los parajes irigoyenses Laguna Azul y Dos Hermanas. Todas las víctimas, a excepción de una niña de 5 años, eran peones rurales que iban a trabajar a un campo entrerriano. Viajaban hacinados y de madrugada para no ser descubiertos por los controles.

El 17 de septiembre de 2009, Juan Ramón, un tarefero de apenas 16 años, murió cuando el camión en el que se trasladaba fue colisionado por detrás por otro vehículo. Ese accidente ocurrió en Montecarlo y dejó además 44 heridos, todos tareferos. En el camión viajaban al menos diez niños y mujeres.

En febrero de 2010, Fabián Pereyra, de 36 años, era llevado a un yerbal de Apóstoles por un vehículo, fue impactado por otro. Iban doce personas en una carrocería sin protección alguna y, además de la muerte de Pereyra, el accidente se cobró cinco heridos.

El 20 de julio de 2011, Oscar Miranda, peón rural de apenas 15 años, perdió la vida tras electrocutarse maniobrando una grúa hidráulica. El adolescente Miranda era oriundo de Concepción de la Sierra, y al momento de fallecer estaba formando parte de una cuadrilla que estaba trabajando en el lote 61 de la zona agrícola de Tres Capones. Oscar había llegado junto a su madre, Rosa Neu, quien al igual que el resto de la familia subsiste gracias a la tarefa.

El lunes 17 de junio de 2013, cerca de las 14, un viejo camión Ford 7000 volcó en la ruta provincial 220, a la altura de la localidad de Aristóbulo del Valle, en Misiones: hubo cinco muertos y 19 heridos de distintas consideraciones, entre ellos amputados. Las lesiones graves no distinguieron adolescentes ni adultos.

En junio de 2017, un tarefero de 38 años que operaba una máquina tipo grúa de camión Ford 600, levantó un raído de yerba mate con el brazo mecánico y enganchó un cable de alta tensión recibiendo una descarga eléctrica que le ocasionó la muerte instantánea.

 

 

Gaelle: olla popular y convocatoria a asamblea abierta contra los despidos

Por ANRed. Fotos: Germán Romeo Pena.

El viernes pasado, en el marco de un plan de lucha tras los 60 despidos que significaron el cierre de la empresa, trabajadores de Gaelle realizaron una olla popular en las puertas de la fábrica ubicada en Avellaneda, provincia de Buenos Aires. Asimismo, convocan para mañana a una asamblea abierta “para debatir cómo seguir impulsando acciones de solidaridad”. 

El 22 de agosto y tras iniciar cesantías desde mediados de 2016, los dueños de la fábrica Gaelle despidieron a los últimos 60 trabajadores. La decisión empresarial se enmarca en la orientación impulsada por el gobierno de Cambiemos: importar ropa y calzado, lo cual significó una crisis en ambos sectores. Para la familia Lópes, titular de Gaelle, es más rentable traer zapatillas de Brasil y de China que producir.

Como resistencia a los despidos, los operarios comenzaron un plan de lucha y permanecen de forma pacífica en las puertas de la planta, ubicada en Mario Bravo 1965, en la localidad de Piñeyro, partido de Avellaneda. Denuncian además que la patronal armó “causas truchas” para no abonar las indemnizaciones y que “no existe una sola instancia de negociación, ya que los Lópes se ausentan de las audiencias, bajo la mirada cómplice del Ministerio de Trabajo”.

El último viernes, los obreros y las obreras llevaron adelante un corte en la intersección de Rivadavia y Galicia en el sur bonaerense y luego realizaron una olla popular en las puertas de Gaelle. “Nuestras familias no viven de promesas. Necesitamos trabajar y cobrar. Es por esto que hemos comenzado a desarrollar un plan de lucha con el acompañamiento de diversas organizaciones”, afirman.

En este sentido, convocan para mañana a las 9:00hs a una asamblea abierta en la fábrica: “Queremos llamar a la más amplia unidad, coordinación y solidaridad con nuestra lucha y de otros cientos de conflictos en curso por el ajuste del gobierno de Macri” y agregan que invitan a “todas las organizaciones sociales, políticas, de derechos humanos, estudiantiles y sindicales a participar activamente”.

Para tomar contacto: May: 1156946690; Jorge: 1150216635; Florencia: 1161443817

 

Repudio por agresión a reportera gráfica

La Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN) repudia la agresión que sufriera la reportera gráfica Mara Belzagui -del Diario Móvil de San Juan- por parte de espectadores que asistieron a la presentación de Ángel “Baby” Etchecopar en el teatro Sarmiento de la capital provincial, el pasado sábado 22 de septiembre.

La fotógrafa fue empujada, golpeada y escupida mientras cubría la manifestación que realizaban integrantes del colectivo Ni una menos y de organizaciones de derechos humanos, quienes expresaban su rechazo a las habituales expresiones misóginas y xenófobas del conductor.

A pesar de que Belzagui expresó que estaba trabajando, varios espectadores y personal de la sala pretendieron quitarle su cámara.

La FATPREN se solidariza con la compañera agredida y se suma a su filial, el Sindicato de Prensa y Comunicación Social de San Juan, para reclamar “la urgente investigación de la justicia ante estos hechos que antentan contra los derechos de las mujeres a peticionar, y reclamar tratamientos responsables de la información a conductor agresivo y xenofobo, por un lado; y por otro contra el ejercicio libre del Derecho al Trabajo y a la Información de nuestra compañera de trabajo”.

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Suspenderán el soterramiento del tren Sarmiento por orden del FMI

a obra anunciada y cancelada innumerables veces, que ya lleva más de una década de promesas y demoras políticas.

El túnel por el que pasarían las formaciones dejaría de construirse como consecuencia de la falta de financiamiento externo y la imposibilidad del Gobierno nacional de utilizar los fondos del Tesoro para la obra pública.

La obra de soterramiento de la línea Sarmiento, que prometía llevar el tren por un túnel de 18 kilómetros de largo y beneficiar a más de 200 mil pasajeros, quedará suspendida después de que el presidente Mauricio Macri firmará una carta de intención con la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En el escrito, se establece que el dinero que antes iba destinado al financiamiento de las construcciones públicas deberá destinarse al pago de los acreedores externos, según indicaron desde el periódico El diario de Morón.

Sumado a esto, los bancos HSBC, Intesa y Deutsche Bank que habían anunciado una inversión de 900 millones de euros para garantizar el avance de la obra decidieron dar marcha atrás con el aporte.

La excavación, que todavía se desconoce cuándo se retomará, aseguraba generar un impacto urbanístico transformador en las localidades de Ciudadela, Ramos Mejía, Villa Sarmiento, Haedo, Morón, Castelar, Ituzaingo, San Antonio de Padua, Merlo, Moreno y el oeste de la Ciudad de Buenos Aires, por la conexión entre los diferentes barrios.

 

La pobreza en el Conurbano crece más rápido que en el país

Por Alfonso de Villalobos/ (Foto: Hernán Mombelli)

El Gran Buenos Aires aporta seis de cada diez nuevos pobres que viven en ciudades cuando su población representa el 43% de ese total. El flagelo ya alcanza al 31,9% de sus habitantes. La precarización laboral y salarial, el desempleo y el impacto de la recesión sobre la industria, los principales motivos.

Según el Indec la pobreza en la Argentina alcanzó durante el primer semestre de este año a un 27,3% de la población urbana.

Se trata de 7.079.764 personas sobre las 27.733.983 que viven en los 31 conglomerados que mide el Indec. En los primeros seis meses de este año 501.354 han caído en la pobreza. Un crecimiento del 7% en la cantidad de pobres con relación al semestre anterior.

Los partidos del Gran Buenos Aires aportaron 301.107 nuevos pobres que equivalen a un 60% del total de personas que cayeron en esa situación durante el período, cuando su población representa el 43% del total.

Estas cifras demuestran que en el Conurbano bonaerense la pobreza se ha incrementado a una velocidad superior que en el resto del país.

Ese poco más de 7 millones de personas que, en las ciudades, no reúnen los ingresos necesarios para hacer frente al costo de la Canasta Básica Total se amplían a 11.207.399 cuando se proyectan al total de la población estimada de la Argentina en 41 millones de habitantes.

La proporción de personas que cayeron debajo de la línea de pobreza no tiene una distribución homogénea a lo largo y ancho del país.

Si se analiza en forma desglosada, surge un dato preocupante para las aspiraciones electorales del gobierno de Cambiemos e incluso para garantizar la gobernabilidad en un cuadro de agravamiento de la crisis social.

Es que en esos distritos clave que integran los partidos del Gran Buenos Aires, el índice de pobreza llega hasta el 31,9%, habiendo subido 2,4 puntos porcentuales desde la anterior medición.

En términos relativos se trata de un crecimiento del 8,5% en la cantidad de personas pobres, por encima del 7% que lo hizo en el total de la población urbana.

Se trata de uno de los distritos que, por sus características demográficas, está más expuesto a la precarización laboral, el desempleo, la recesión económica y la crisis industrial. De hecho, el último informe de empleo, del segundo trimestre de 2018, arrojó una desocupación del 11,4% en la región contra un nivel general del 9,6 por ciento.

Grandes ciudades en el ojo de la tormenta

El Gran La Plata sumó 44.467 nuevos pobres entre enero y junio pasados, con un crecimiento del 22,2% de la pobreza en ese núcleo urbano lindante con el Conurbano.

Algo similar se verifica en los cordones de varias de las principales ciudades del país, como el Gran Rosario, donde la cantidad de personas que no alcanzan a cubrir los ingresos equivalentes a la Canasta Básica Total crecieron un 25,9% sumando 66.734 al total preexistente.

Lo mismo ocurre en otras ciudades clave del interior del país como Neuquén donde la pobreza creció un 21,40%, el Gran Paraná (24,88%), el Gran Santa Fé (15,31%) y el cordón industrial de Villa Constitución, que vio crecer el número de pobres en un 11 por ciento. Santiago del Estero sufrió un incremento del 16% que tiene un impacto especial porque lleva a un 44,7% las  personas en situación de pobreza.

La misma Ciudad de Buenos Aires experimentó un crecimiento en la cantidad de pobres muy por encima de la media. Allí la pobreza pasó de un 9% del total de la población a un 11,2 por ciento. Si bien se trata del núcleo urbano con menor incidencia de la pobreza, se verifica un crecimiento muy significativo de un 24,5% en la cantidad de personas que sufren el flagelo.  Son 65.583 porteños más que se suman a las estadísticas de pobreza.

Las excepciones se encuentran en el Gran Córdoba, donde la pobreza retrocedió un 11,5% y en Mar del Plata, que lo hizo un 13,68 por ciento. Algo similar ocurrió en Resistencia, Chaco, donde la pobreza cayó desde un 39,2% de la población hasta un 28,8 por ciento.

La punta del iceberg

El estudio, con todo, no refleja cabalmente la actual realidad.

El presidente Mauricio Macri, que en 2016 había desafiado a la población planteando que su gestión debía ser evaluada por la evolución de la pobreza, tuvo que reconocer la semana pasada que las próximas mediciones pautadas para marzo y septiembre de 2019 arrojarán datos aún peores que los que se conocieron esta semana.

Es que el informe publicado refiere a lo ocurrido, en promedio, durante el primer semestre de este año cuando, por ejemplo, el dólar evolucionó desde los $ 18,55 del 2 de enero hasta los $ 28,86 del 29 de junio con un promedio de $ 21,60 mientras que, a esta altura, la cotización de la divisa ya ronda el doble de esa cifra.

La actividad económica, por su parte, se encuentra en franco retroceso y la inflación acumuló, en los tres meses que van de julio a septiembre, una suba que podría llegar a 11,5 puntos porcentuales según el IPC y los pronósticos para septiembre que surgen del relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA.

Pero, además, el informe tampoco llega a reflejar la realidad de junio de este año porque, como ya se mencionó, expresa un promedio del período durante el cual se produjo la primera corrida cambiaria que generó un punto de inflexión entre los dos trimestres que lo integran. El primero con crecimiento de la economía y el segundo con el comienzo de un proceso recesivo que todavía persiste y seguirá, al menos, hasta fin de año.

De hecho, según estimaciones realizadas por el economista y exdiputado Claudio Lozano, la pobreza en el segundo trimestre ya alcanzó a un 29,1% de la población.

El dirigente explicó a Tiempo que “al comparar la evolución de los ingresos y la Canasta Básica Total del primer trimestre que están disponibles en la base de datos de la EPH que publica el Indec surge que en aquel momento la pobreza estaba en 25,5 por ciento. Para que el promedio del semestre sea 27,3%, el segundo trimestre, cuyos datos todavía no publicaron, tiene que haber sido del 29,1 por ciento”.

Lozano explicó que “en cada coyuntura es distinto, pero es coherente con la situación de deterioro abrupto, habida cuenta la corrida cambiaria y el impacto recesivo que se nota en el segundo trimestre. El primer trimestre fue el último de crecimiento, mientras que en el segundo hubo una caída del 4,2% en la actividad. Sin contar el impacto de la segunda corrida de agosto ni de la recesión que produjo hay al menos 300 mil pobres más. Ese 29,1% es el piso de donde partimos”.

De persistir la tendencia que se ha verificado, 180 mil pobres corresponden a ciudadanos del Conurbano.

El Plan B del FMI

La concentración de la pobreza en los partidos del Gran Buenos Aires no sólo compromete las aspiraciones electorales de Cambiemos.

El gobierno y el FMI son conscientes del cuadro social explosivo que se está incubando en la región. Por eso, ya el primer acuerdo que se suscribió con el organismo comandado por Christine Lagarde contemplaba una cláusula de “salvaguarda social” que permitía incrementar los fondos destinados a la asistencia social en hasta el equivalente al 0,2% del PBI. La cláusula, presentada por los funcionarios del gobierno como una adenda novedosa, en realidad forma parte del arsenal de políticas que recomienda el organismo desde antes de la década del noventa en contextos de fuerte ajuste fiscal y recesión.

Se trata del precio que consideran debe afrontar un gobierno para impedir un estallido social.

En este caso se trata de una cifra equivalente a unos U$S 1200 millones que la ministra Stanley manifestó que por el momento prefiere preservar al señalar que “desde ya que frente a una situación de necesidad se va a pensar, pero no hay nada previsto aún”.

Es posible que, para el gobierno, ese dinero sea el recurso de última instancia al que va a apelar cuando la pobreza supere el 30% y, a la vez, se ingrese decididamente en el proceso electoral.

En los barrios sí se puede ver

Eduardo “Chiquito” Belliboni, dirigente nacional del Polo Obrero, en diálogo con Tiempo explicó que “notamos una ampliación en los asistentes a los comedores y en el pedido de alimentos a granel. Los comedores del Polo Obrero asisten alimentariamente, a diario, a alrededor de 40 mil personas. El 80% son habitantes del Conurbano. Allí tenemos más de 300. En La Matanza, por ejemplo, en sólo dos meses duplicamos, pasamos de 13 a 25”. El dirigente, además, compartió detalles que dan cuenta de la gravedad de la situación: “Crece mucho la gente que ya no puede pagar el alquiler en las villas y vive en la calle. Están reduciendo a la gente a su condición animal. Sólo piensan en qué va a comer. Está desapareciendo la madera en los barrios porque la gente cocina con leña, volvemos a la cavernas”.

Victoria Merele, del Comedor Villa Elvira de La Plata, coincidió con Belliboni. Señaló que “estamos ayudando a 263 chicos. El año pasado empecé con 22 pibes y hoy tenemos en total 323 personas: abuelos, abuelas de todas las edades, gente que se quedó sin trabajo”. Agregó, en diálogo con el portal Infocielo, que “la pobreza es un crimen, un abandono total por parte del Estado”.

Belliboni concluyó: “Llamamos a un frente común de todas las organizaciones para reclamar la apertura y la duplicación de los montos con un plan de lucha con los viejos métodos del piquete y el corte de ruta para terminar en un acampe en la Plaza de Mayo”. «

La lucha será la inevitable contracara de la pobreza.

Los niños, los más pobres

El informe del INDEC da cuenta de una realidad escalofriante. El sector de la población que más sufre la pobreza son los niños de hasta 14 años. En ese segmento de la población los índices de pobreza llegan hasta un 41,4% y los de indigencia al 8%.

El informe del semestre anterior había arrojado un nivel de pobreza para ese segmento de un 39,7% y de indigencia de un 7,6%. Así las cosas la situación de los niños se ha visto agravada aunque en menor cuantía que en el resto de la población ya que el nivel de pobreza para ese sector se incrementó en un 4,3%.

Un dato que sirve para mostrar el trato que el Estado ofrece al a niñez surge de comparar el monto de la Asignación Universal por Hijo ($1.350)con los valores que, el propio INDEC, considera que necesita un niño para afrontar los gastos de la Canasta Alimentaria que para mujeres y varones de hasta 9 años equivale a $1.864 y para varones de 14 años llega hasta los $2.543.

De este modo es el propio Estado el que condena a los niños a la indigencia.

Cada vez más difícil salir

Según los datos de la EPH-Indec, el ingreso promedio de las personas que se encuentran en situación de pobreza en junio se ubicaba en $ 12.397, cuando los productos que componen la Canasta Básica Total costaban, en aquel entonces, 19.435 pesos.

De este modo, en promedio, los hogares pobres deberían incrementar sus ingresos en $ 7038. Se trata de una suba del 57% con relación a lo que efectivamente reúnen.

El informe del segundo semestre de 2017 daba como resultado un diferencial entre los ingresos promedio de los hogares pobres y la Canasta Básica Total de $ 6109. En aquel entonces, en promedio, necesitaban mejorar ingresos por un equivalente a un 55% de lo que percibían.

De este modo, el estudio no sólo da cuenta de un incremento de los pobres en términos relativos y absolutos sino también de una mayor dificultad para salir de la situación en la que se encuentran.

Los indigentes, por su parte, deberían incrementar sus ingresos un 61% para pasar a ser pobres.

El trabajo no es garantía

Según el INDEC, durante el primer semestre de este año la inflación acumuló un 16% . La Canasta Alimentaria (indigencia) creció un 18% y la Canasta Total (pobreza) lo hizo un 17,5%. En el mismo período, los salarios, en general, subieron un 8% mientras que los de los trabajadores no registrados, más coincidentes con el perfil de pobreza acumularon un incremento de apenas un 3,2%. Son 14,3 puntos menos que la CBT, una pérdida de poder adquisitivo del 13,8%. Si se toma en cuenta que la desocupación llega al 9,6% y la pobreza al 27,3% se puede concluir que el empleo no garantiza no ser pobre.

 

 

Agresividad, problemas de salud y familiares, los “daños” sociales del contexto económico

Una encuesta de D’Alessio Irol/Berensztein revela que para el 90% de los argentinos las vicisitudes de la Argentina impactan en su vida. Se agravan los valores respecto de 2017.
(Foto: Mariano Martino)
La crisis económica y política que afecta al país provocó cambios en las expectativas personales de los ciudadanos. Según un estudio de la consultora D’Alessio Irol/Berensztein un 90% de los encuestados cree que las vicisitudes de la Argentina impactan en su vida, uno de cada tres percibe “agresividad” en la calle, un 59% de las personas vio perturbadas sus relaciones familiares y una cuarta parte considera que no podrá partir de vacaciones.

La devaluación de los salarios, que en dólares se redujeron a menos de la mitad en nueve meses, y la recesión actual pintan de pesimismo el futuro de los ciudadanos. No se trata puramente de cuestiones económicas. El “daño” alcanza las relaciones de pareja o amistades. Inclusive, 7 de cada 10 consultados creen que afecta su salud o la de su familia.

Según el Monitor de Humor Social y Político, que la consultora realizó entre el 26 y 27 de septiembre pasado con entrevistas a 578 personas, las relaciones laborales y de familia están al tope de las cuestiones afectadas por el “contexto actual” con un 59%, mientras que las amistades se vieron dañadas para un 46% y uno de cada tres de los consultados cree que el contexto actual influye en cuestiones de pareja.

Un 75% opina que percibe “sensaciones” de tensión en la calle, un 62% tristeza, 52% miedo y tan sólo un 3% observa tranquilidad. El 70% de los encuestados “cree que la situación actual afecta su salud o la de su familia” y el 56% tiene problemas de ansiedad, 55% trastornos de sueño y el 45% está más irritable.

En el plano económico también se siente la crisis. “Hay menos gente que se va de vacaciones y menos tiempo”, explica a Tiempo Eduardo D’Alessio, socio de la consultora.

El 22% de las personas que respondieron el estudio se tomará menos de una semana de vacaciones, mientras que en 2017 esa cifra llegó al 13 por ciento.

El año pasado, el 32% de los consultados aseguró que se quedaría dos semanas en su lugar de descanso, mientras que para este año el número bajó al 19%.En 2018 casi una cuarta parte de los encuestados dijo que no irá a “ningún lugar” de vacaciones, en tanto que en 2017 ese número alcanzaba al 12 por ciento.

Con respecto a la situación política, el D’Alessio señaló que “el mejor momento del gobierno fue durante las Paso y las generales” y “desde entonces se fue deteriorando la percepción de la situación actual y del futuro. Tuvo un primer momento con la crisis de la Reforma Previsional y en mayo con la primera devaluación, y desde entonces viene cayendo la percepción”.

Sin embargo hasta ahora la caída de la imagen de los dirigentes oficialistas se mantiene estable. “El gobierno tuvo una bajada mucho más suave y los dirigentes de Cambiemos siguen al tope de la lista con Carrió, Vidal y Macri. Sacando a Cambiemos, la primera es CFK”, sostuvo el consultor. «

 

Los comercios cumplen así nueve meses consecutivos en baja acumulando un declive de 4,3% en el año. Hubo derrumbes de hasta dos dígitos en 11 de los 17 rubros relevados. Esta vez tuvieron incidencia el cierre por el Día del Empleado de Comercio y el paro que dejó pérdidas para este sector.

Con muy poca gente en las calles, las ventas minoristas de los comercios pymes cayeron 9,2% en septiembre frente a igual mes del año pasado, medidas a precios constantes. Acumulan una baja anual de 4,3% en los primeros nueve meses del año.

Frente a agosto bajaron 2,8% (sin desestacionalizar), que se explica porque la demanda de consumoestuvo muy parada durante todo el mes. Es que septiembre tiene un día menos y, particularmente este año, al cierre por el Día del Empleado de Comercio se sumó el paro que dejó pérdidas en el sector por $12.539 millones.

Todos los ramos que componen la oferta minorista se retrajeron, incluyendo caídas de dos dígitos en 11 de los 17 rubros relevados. “Todos los rubros están teniendo muy pocas ventas; en alimentos compran lo justo y necesario, cambiando marcas de productos por otros más económicos. Llevará bastante tiempo acomodar esta situación”, dijo María Colombo, de la Cámara de Comercio, Producción e Industria de la ciudad de Ameghino, provincia de Buenos Aires.

Durante septiembre, el 78% de los negocios consultados tuvo bajas anuales en sus ventas, mientras que sólo el 14,7% creció y el 7,3% se mantuvo sin cambios. Ni siquiera las ofertas de hasta 50% de descuento en productos como textiles, blanquería, calzados, marroquinería o bazares parecieron despertar el interés de la gente.

“Se nota cada vez más la merma del poder adquisitivo del público. Las ventas se dan en los primeros siete días posteriores al cobro del sueldo y se extienden por cinco días más con el uso de tarjeta. El resto del mes muchos comercios cierran la jornada sin movimiento de caja”, dijo Antonio Fabián Hryniewicz, de la Cámara de Pequeñas y Medianas Empresas de Formosa (CAPYMEF).

Un efecto que perjudicó al comercio es la cantidad de familias que se organizan en grupos para ir a comprar directamente a los mayoristas. Está siendo una práctica cada vez más habitual. Donde mejor anduvieron las ventas fue en el canal online, que sigue ganando público, aunque en septiembre también se vendió menos en la comparación anual. Todos los meses más negocios se suman a esa modalidad, tratando de adecuarse al segmento de consumidores más jóvenes que compran desde sus celulares

 

 

 

 

 

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