Argentina. Fanazul. 254 despidos: “Vinieron por nuestras conquistas”

Desde Azul, Valeria Pesce, para Resumen Latinoamericano  – 17 de enero 2018

La siesta en Azul es tensa. Al costado del frente del edificio de la Municipalidad de Azul un conjunto de carpas, albergan al único grupo de la ciudad despierto a esa hora… están intranquilos, 254 trabajadores no renovaron sus contratos de trabajo en la fábrica FANAZUL, de Fabricaciones Militares, ubicada a 80 km de la ciudad.

No es para menos, la fábrica cumplió 71 años el último 03 de octubre, y prácticamente, alrededor de ella, late el pueblo: el grupo de viviendas, las vidas, sueños y proyectos de sus habitantes.

Nació con un proyecto de país, el peronista, el de la soberanía nacional y la justicia social. Este gobierno, el del cambio, la cierra: es improductiva, contamina, da pérdida… tantas sin razones. También rumores: un proyecto inmobiliario, una fábrica de pinturas o de cemento (dicen que de Loma Negra), varias canteras…

Los trabajadores y las trabajadoras, no se creen ninguna. El segundo hogar y amor de sus vidas, al decir de Aldo “Cacha” Gobbi, delegado de los trabajadores, de la junta interna de ATE, no se cierra, así “tengamos que desangrarnos, vamos a luchar, vamos a dar pelea”. Debajo de la gorra visera, el Cacha tiene ojos de trabajador, de 15 años en la fábrica, por contrato, de padre de tres hijos y una esposa.

Las familias están pasando momentos de mucha angustia. No es para menos “¿dónde nos van a reubicar?, no hay trabajo, están ganando tiempo”, dice Cacha.  Pero no se sienten solos. Cada vez que marcharon, hicieron cortes de rutas, fueron en caravana a la fábrica, el pueblo de Azul estuvo ahí. Incluso estuvieron junto a ellos y ellas, quienes tienen más necesidades o ya no tienen trabajo desde hace rato. “Una señora nos trajo arroz con huevo, para compartir, te aseguro que a ella esa comida no le sobra”, contó un trabajador.

El campamento les permitió por estos días, estar en contacto con personas de otros pueblos que llevan la solidaridad de sus organizaciones. Les cuentan lo mismo, despidos por doquier “parace que quieren un estallido social, y cuando eso pasa, las consecuencias las pagamos nosotros”, dice otro trabajador del campamento.

Y de esto sabe mucho, como Cacha, su compañero en la fábrica y en la junta interna, Raúl Godoy.  Treinta años en la empresa, en la fábrica de dinamita, sobrevivió a los dolores de cabeza que provoca trabajar con ese material, resistió en los ’90 a la época menemista, al neoliberalismo y la privatización. “Pero en el ’96 se podía pelear, no la cerraron”, dice Godoy.

Pero ahora Raúl se da cuenta que es más difícil. El interventor, Luis Riva, “vino hace cinco meses, ni saludó, no conoce cómo se hace un explosivo, detrás de un escritorio dice que dá pérdida”, con bronca, porque él sabe que la fábrica puede mucho más de todo lo que ya hace.

Una fábrica única en Latinoamérica, que fabrica bajo normas de seguridad y calidad, que ha ganado premios internacionales y formado trabajadores, personas que hay tres o cuatro especialistas en el país, y que con el cierre se corre el riesgo de perder ese conocimiento para siempre.

Hoy miércoles 17 se reúne el intendente, Hernán Bertellys, quien ha pasado del Frente para la Victoria, a las filas del oficialismo en el último año, con el Vicejefe de gabinete, Gustavo Lopetegui. Los trabajadores insistieron hasta último momento para que estuvieran los representantes del “Comité de Crisis” que se armó con trabajadores sindicalizados, no sindicalizados, concejales, representantes de la iglesia católica y evangélica de Azul, pero el gobierno nacional no aceptó.

“El impacto socioeconómico para la ciudad de Azul como para el país de FANAZUL es indudable. Para la industria nacional, para la explotación de nuestros recursos naturales, para la defensa del país, cumple servicios al ejército y la marina. Como trabajadores fuimos formados para servir al Estado”, dice seguro Cacha.

Algunos de ellos no tienen dudas, este gobierno tiene otro proyecto de país, “a los jóvenes les están robando el futuro, quieren un país para pocos, vienen por nuestras conquistas” agrega.

Sin duda, estos gobiernos, ni el nacional ni el provincial, quieren un país ni soberano ni de justicia social. Un armamento que se importe, quizás de Israel, donde nuestra vicepresidente, Gabriela Michetti, estuvo de visita por estos días, un país colonia o sometido a algún otro imperio extranjero.

Tampoco hay dudas, los trabajadores de FANAZUL, están dispuestos a luchar.

 

 

 

FOTOS CORTES DE RUTAS NACIONAL 3 Y  PROVINCIAL 226 – 09-01-18

Cortesía: Carlos Larco

 

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