Argentina. Feminismo. (OLP- La Simón Bolívar)SOBRE EL MACHISMO EN LAS ORGANIZACIONES DE IZQUIERDA

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¿Qué hacer si un compañero de nuestra organización es denunciado por violencia machista? Nos parece necesario compartir nuestra postura sobre este tema y continuar discutiendo con compañeros y compañeras de organizaciones mixtas en pos de lograr una metodología compartida que ayude a erradicar por completo el machismo dentro de nuestras filas y sepa dar respuesta a las necesidades de las víctimas.
Si nos concebimos como organizaciones anticapitalistas, antiimperialistas y anticolonialistas también debemos ser antipatriarcales porque peleamos contra el mismo sistema y contra todos los tipos de violencia que éste ejerce sobre las clases oprimidas. El sistema patriarcal estructura el conjunto de las relaciones sociales y nuestras organizaciones no son una excepción. Es tarea nuestra romper con esta lógica. Nuestros/as militantes no vienen de Marte, forman parte de la misma sociedad machista que repudiamos. No debe sorprendernos si tenemos compañeras víctimas de violencia o compañeros victimarios. Ahora bien, lejos de naturalizar estos hechos, nuestra responsabilidad es la de formar compañeras que no se callen nunca más frente a una situación de violencia y compañeros que nunca duden de qué lado deben estar. Algunos elementos claves que son indicadores del grado de avance en la despatriarcalización de la organización mixta son la composición de la dirección de la misma, los cargos que las mujeres, lesbianas, trans y travestis ocupan y su incidencia en intervenciones públicas.
El capitalismo hizo más grande la separación entre esfera pública y privada, y esto ha dado lugar a que muchas organizaciones a la hora de posicionarse frente a las denuncias efectuadas dentro de sus filas tomen el camino de barrer la mugre abajo de la alfombra y continuar como si nada hubiera pasado. Esto es incompatible con el proyecto político por el que luchamos. Las organizaciones revolucionarias deben ser espacios seguros para las compañeras y eso significa que los compañeros que ejercen cualquier tipo de violencia de género concreta contra ellas o contra cualquier otra mujer, deben ser separados de la organización. Esto no significa reubicado, suspendido ni cualquier otra respuesta a medias tintas. Además, las resoluciones deben ser difundidas tanto a la interna de la organización como de manera pública y exterior. No comprendemos cómo puede haber militantes que piensen que el silencio evita un daño aún mayor. No es sano, no es correcto ni responde a una moral revolucionaria.
Otra cuestión que consideramos importante a discutir es la de los escraches y las denuncias anónimas. Así como criticamos las prácticas que asumen algunos sectores de izquierda y llamamos a revisarlas, también queremos señalar nuestras diferencias con aquellos grupos que mediante comunicados han hecho las mismas observaciones pero desde una concepción absolutamente liberal y burguesa del feminismo. Este sector sólo acusa desde el anonimato de las redes y no hace política, ni busca transformar nada. Mediante la catarsis individual y el escrache como única medida terminan fomentando una concepción punitivista similar a la que plantea el Estado y esta no permite ningún tipo de transformación en materia de conciencia y/o organización política. No es nuestro rol ejecutar venganzas individuales sobre quienes ejercen el machismo sobre las compañeras. Al patriarcado no lo vencemos yendo a buscar uno a uno a violadores o abusadores sino fortaleciendo la acumulación de fuerzas que nos permita torcerle el brazo al sistema.
El feminismo clasemediero y liberal no es el único germen destructor con el que debemos lidiar. Dentro del movimiento hay otras corrientes que bajo las banderas y consignas del feminismo buscan desdibujar el origen antisistémico de éste y la responsabilidad del Estado. Existe la infiltración y las denuncias falsas en pos de destruir dirigentes combativos. No debemos ser funcionales a estos sectores y aunque no sea lo más agradable las compañeras tenemos que poner nuestro nombre a las denuncias, lo cual no sólo nos empodera sino que evita el darle de comer a quienes quieren vernos caer de a uno/a para cortar de todas las formas posibles la rebelión popular.
Reiteramos nuestra voluntad de aportar con estas palabras, a las discusiones que se vienen dando a interna de las organizaciones.
Contra el macrismo y el machismo, VIVIREMOS Y VENCEREMOS.
OLP – La Simón Bolívar

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