Chile. Declaración de Mutual Bautista Van Schouwen a propósito de los 44 años del Golpe

Resumen Latinoamericano / Resumen.cl / 12 de septiembre de 2017

Concepción, 11 de septiembre de 2017

Con Bautista en la memoria

Al cumplirse 44 años del golpe militar de septiembre de 1973 la Corporación Mutual Bautista Van Schouwen Vasey rinde un sentido homenaje a Salvador Allende, a los miles que cayeron víctimas del revanchismo burgués y golpista, víctimas de la dictadura instaurada a sangre y fuego, y del terror que asoló nuestro país por largos diecisiete años.

Junto con rendir homenaje a los caídos, manifestamos nuestro profundo rechazo a las maniobras, campañas y presiones desatadas en el último tiempo por diversos actores pro dictadura tendientes a imponer la impunidad, prolongar los beneficios y continuar con los privilegios de que gozan y han gozado los violadores de los derechos humanos, autores de delitos de lesa humanidad, criminales que impusieron el terror y crearon las condiciones para la instauración de un sistema que ha estado y seguirá estando al servicio de los poderosos y de los imperios del neoliberalismo.

Particularmente inaceptable resultan las recientes declaraciones de una camarilla de presuntuosos ex comandantes en jefe de las fuerzas armadas y de carabineros, secundada luego por otra declaración de otra camarilla de ex coroneles, que no trepidan en seguir justificando el terror y buscando más impunidad y más privilegios. Este tipo de contubernios y de amedrentamientos demuestran que las fuerzas armadas y policiales chilenas siguen siendo controladas y dirigidas por las mismas fuerzas fachas y reaccionarias que ejecutaron el golpe de Estado, ejercieron la dictadura y han usufructuado de los efectos del terrorismo de Estado. Al igual que sus mandantes de la derecha facha y empresarial, estos presumidos ex comandantes y ex coroneles siguen tratando de protegerse con la mentira y escudándose en la teoría falaz de “los dos demonios”, tan falsa y criminal como la teoría del “Plan Zeta” con que justificaron el golpe y la matanza. Estas camarillas de ex comandantes y ex coroneles se confunden al creer que la clase política a la que dirigen sus amenazas y mensajes representa la voluntad de las organizaciones de derechos humanos y de los familiares de las víctimas, en circunstancias que solo representan los mismos intereses que ellos protegieron y protegen con la fuerza de las armas. Estos mismos ex comandantes y ex coroneles son los mismos que durante estos 27 años, luego del término formal de la dictadura, han negado e impedido cualquier colaboración por establecer la verdad y cualquier esfuerzo por hacer justicia. Estos mismos ex comandantes y coroneles son los que lloriquean que los criminales son ancianitos enfermos y decrépitos pero ocultan y olvidan que esos criminales eran jóvenes arrogantes y prepotentes oficiales, uniformados y civiles, que no vacilaron en apresar, vejar, torturar, asesinar y hacer desaparecer a niños adolescentes, a jóvenes, a mujeres, a ancianos, sin ninguna contemplación, sino por el contrario, sobre esos crímenes construyeron sus “carreras” institucionales, acumularon sus fortunas y reciben sus millonarias pensiones.

Tan inaceptable como la sediciosa declaración de los ex uniformados nos resulta la falta de una respuesta enérgica y decente de parte del gobierno y de la coalición gobernante. La liviandad y pasividad de una tímida reacción gobernante, aparte de impropia en el contenido, no da cuenta de la gravedad que encierra este tipo de maniobras que hacen apología del terror y pregonan la impunidad como un derecho. Los gobernantes debiesen actuar no solo con celeridad, sino también con firmeza; ni las organizaciones de derechos humanos, ni los familiares de las víctimas, ni las organizaciones sociales que defendemos los derechos de la población, somos parte de los “compromisos” de clase social y de campañas políticas que los gobernantes y sus aliados tengan con los empresarios y los uniformados, por tanto exigimos del gobierno una actitud de respeto y de defensa de los intereses del país, de la ciudadanía, de las mayorías atropelladas por esta alianza empresarial-militar que asoló y esclaviza a nuestro pueblo.

Exigimos de los gobernantes que cierre todas las puertas, ventanas y hendijas a cualquier intentona de impunidad para los violadores de los derechos humanos; exigimos que termine con la pusilanimidad frente a una justicia que se ha caracterizado por lo laxa y condescendiente con los criminales; exigimos que ponga atajo a la inoperancia de los tribunales y las policías que no terminan por capturar a los criminales prófugos que se niegan a cumplir las condenas pero siguen recibiendo pensiones de las instituciones de la defensa nacional; exigimos que los gobernantes terminen con los privilegios carcelarios de estos criminales y cierren de una vez el Penal Punta Peuco y cualquier otro recinto destinado a brindar beneficios a autores de crímenes de lesa humanidad; exigimos de los gobernantes que degraden de una vez a estos criminales condenados por delitos de derechos humanos y que degraden a todos estos vociferantes ex uniformados que adoptan actitudes sediciosas y de contubernio; exigimos de los gobernantes que hagan valer la no beligerancia política por parte de los miembros de las fuerzas armadas, con mayor razón si estos cumplen funciones de mando.

La Corporación Mutual Bautista Van Schouwen, al igual que la demás organizaciones de derechos humanos, no cejaremos en nuestro afán por exigir verdad y justicia, por exigir que se respeten en nuestro país los convenios internacionales que en materia de derechos humanos Chile ha suscrito, por exigir que la justicia deje de actuar como cómplice de los violadores de derechos humanos, no solo de los delitos cometidos en dictadura sino de los delitos de derechos humanos que se han seguido cometiendo al amparo de las leyes y constitución dictatorial. Seguiremos bregando por que se termine alguna vez esta eterna transición pendular a la democracia, que no para de moverse pero, como podemos constatar con estas declaraciones sediciosas, no avanza a ninguna parte. Por el contrario, vemos con estupor que retrocedemos a modelos esclavizantes de endeudamiento, con una sociedad sometida al arbitrio de los imperialistas y de las transnacionales, con un sistema de educación, de salud, de previsión, de protección social, de democracia, sometida al antojo y voluntad de los poderosos empresarios y tutelada por los poderes fácticos.

Ni perdón, ni olvido.

Memoria, resistencia y lucha

Con todas las fuerzas de la historia

Corporación Mutual Bautista Van Schouwen Vasey

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