Argentina. Represión y desalojo en Pepsico. Vanina Roda, delegada: “ESTAMOS DE PIE”/ Comunicado de Ni Una Menos: “La dignidad de las que defienden sus fuentes de trabajo”

Resumen Latinoamericano/ 13 de julio 2017.-

“ESTAMOS DE PIE”

* Por Vanina Roda, delegada de PepsiCo.

Lamentablemente, en estas horas dolorosas, sólo puedo gritar que seguimos de pie, acá, en una situación tan angustiante como desconcertante. Con mucha fuerza de voluntad, luego de ser despedidos, comenzamos a reunir ideas para consensuar un plan de lucha que, desde ahora, seguiremos en la calle. Porque sí, la empresa despidió a más de 600 compañeros el último 20 de junio, con el total apoyo del gobierno nacional y la gestión provincial, que finalmente se decidieron a cumplir su anhelo: nos mandaron a la Gendarmería, con efectivos de Infantería, para pegarnos con brutalidad y con la más absoluta impunidad.

Ya desde el lunes, se corrían rumores del desalojo inminente. Y esta madrugada, cuando empezamos a ver cómo iban llegando alrededor de 15 móviles, nos acercamos para dialogar, en busca de una solución pacífica, a nuestra situación laboral. Sin embargo, la respuesta fue letal: “Tienen cinco minutos para retirarse”. Jamás esperamos semejante cacería humana, en una fábrica donde el 70 por ciento de los trabajadores somos mujeres, muchas de las cuales fuimos maltratadas. Sin discreción, reprimieron repartiendo trompadas para todos y todas, sin que pudiéramos hacer nada. Sólo nos quedó resistir, hasta que ingresaron a la planta.

Los últimos 17 años de mi vida laburé en PepsiCo, donde hoy realmente temí terminar muerta, que me golpearan hasta matarme por defender mis derechos, ahí, donde dejé todo mi sudor y mis lágrimas. Casi dos décadas de esfuerzo para que nos echaran así, como si no fuéramos personas. Y encima ellos, una multinacional que aumenta sus ganancias año tras año, ajena a cualquier crisis, a punto tal que ya no les alcanza con los camiones: ahora importan productos desde Chile, ¡en sus propios aviones!

Con la complicidad del Ejecutivo nacional y el Poder Judicial, la compañía logró barrer a una comisión interna que siempre se plantaba, del mismo modo que desplazó a las mujeres que luchamos contra el sindicato, conquistando la guardería y el premio a la productividad, entre otras victorias con poca prensa. Pues cuando conseguí el empleo, allá por el año 2000, ganábamos dos pesos y eso lo revertimos con organización, cuando ni siquiera imaginábamos que una megaempresa podrida de plata terminaría cerrando su planta y tirándonos a la calle.

Ahora, sólo nos queda seguir marchando y apoyándonos en ustedes, como nos apoyamos con las comisiones internas de las otras empresas que cerraron. Y sí, estamos tristes, muy tristes, pero a la vez estamos profundamente agradecidos, convencidos, unidos. Y de pie.

Eso,
¡estamos de pie!

Tomado de La Garganta Poderosa

 

Comunicado de Ni Una Menos por la represión en PepsiCo

“La dignidad de las que defienden sus fuentes de trabajo”

El colectivo Ni Una Menos repudió el violento desalojo en PepsiCo, donde fueron despedidos 600 empleados, y denunció “la violencia contra una planta donde el 70 por ciento son mujeres trabajadoras“. Responsabilizaron a la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y al intendente de Vicente López, Jorge Macri, y reclamaron: “¡Ni Una Trabajadora Menos!”.

El comunicado completo de Ni Una Menos:

¡No aguantamos más!

Como mujeres y como trabajadoras, no aguantamos más que nos repriman cuando reclamamos. La militarización de PepsiCo (con policía bonaerense y Gendarmería) para desalojar a lxs trabajadorxs es intolerable. Se usaron balas de goma, palos y gases lacrimógenos en una escalada de violencia que estamos presenciando frente a cada conflicto social. Reclamamos por la liberación de lxs detenidxs y repudiamos el accionar policial y judicial contra quienes ejercen el derecho social a la protesta.

La violencia contra una planta donde el 70 por ciento son mujeres trabajadoras (y son el 90% de las despedidas), que hace años que entregan su esfuerzo a la empresa a costa de sus propios cuerpos hoy enfermos, que desde hace días sostienen con dignidad la toma de la fábrica porque no quieren dejar de alimentar a sus familias, no podemos soportarla y necesitamos gritar juntas: ¡Ni Una Trabajadora Menos!

Vemos a las mujeres en la primer línea de cada conflicto. Como lo hicieron las conductoras de trolebuses en Córdoba, como lo hacen las que reclaman por los subsidios en los comedores comunitarios y como lo hacen las docentes. Mientras tanto, desde el gobierno recortan presupuestos, intentan que nos dediquemos a ser sumisas y obedientes aceptando los despidos o los trabajos cada vez más precarizados, que acatemos la inflación que nos lleva a ajustar a diario lo que consumimos y a la deuda pública y privada que recae sobre nuestras espaldas.

La herramienta del paro de mujeres nos ha dado visibilidad y fuerza en cada una de nuestras luchas: en las fábricas y en los barrios, en las escuelas y en las casas, en los sindicatos y en las calles. Hemos dicho claro que la violencia contra las mujeres es una trama con la violencia económica, política y social.

Es sobre la base de esta nueva fuerza popular que responsabilizamos a la gobernadora de la provincia de Buenos Aires María Eugenia Vidal y a Jorge Macri, intendente de Vicente López, donde se encuentra la planta.

El cierre ilegal de la fábrica y su traslado a Mar del Plata se hace con el objetivo de flexibilizar las condiciones laborales que las y los trabajadores venían defendiendo a fuerza de organización sindical y busca producir una nueva imagen de disciplinamiento social que propague el miedo y escenifique la represión. Las trabajadoras no quieren indemnización, quieren trabajo. Llamamos a las fuerzas sociales y sindicales a repudiar masivamente esta ofensiva contra la dignidad de las que defienden sus fuentes de trabajo.

¡Ni Una Menos. Vivas Nos Queremos!

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