PALESTINA: ¿Es la creación del ‘Estado Palestino’ realmente la solución para el pueblo palestino? / Colectivos y personas firmaron declaración que convoca a redoblar campaña internacional de BDS contra Israel / Netanyahu alaba el ‘cambio de dirección’ de la política estadounidense / Gazatíes afrontan nuevos cortes de electricidad en la peor crisis energética / Preocupa a la ONU apagones de hasta 20 horas en la Franja de Gaza / El primer ministro de Líbano pide ayuda a la ONU para alcanzar una ‘tregua permanente’ con Israel / Escritores pretenden desafiar los estereotipos sobre Gaza

Resumen Latinoamericano / PalestinaLibre / 21 de abril de 2017 –

¿Es la creación del ‘Estado Palestino’ realmente la solución para el pueblo palestino?

En septiembre del 2011, Mahmmoud Abbas, actual presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), presenta oficialmente ante la ONU la propuesta de creación de un ‘Estado Palestino’. Momento a partir del cual esa solución de ‘dos Estados’ empieza a ser apoyada por un gran número de países. Muchos de ellos porque creen ver en esa solución la posibilidad de poner fin al conflicto entre el sionismo y el pueblo palestino.

Por supuesto, ¡qué mejor para los palestinos, ese sufrido pueblo al que desalojaron de su territorio, que tener su propio Estado! O, en su forma más simple, tener una organización política dotada de un territorio integrado y respetado, donde puede vivir toda su población, incluidos los refugiados y desplazados. Que sea un poder soberano e independiente en lo exterior e interior, capaz de ser externalizado, con capacidad de institucionalizar su autoridad y poseer, entre otras instituciones, sus propias fuerzas armadas, y el control sobre su economía y sus recursos. Así como de diferenciar su control: esto es, contar con un conjunto de instituciones profesionalizadas para aplicaciones específicas, entre las que son importantes aquellas que permiten la recaudación de impuestos y otros recursos de forma controlada.

Pero desgraciadamente, lo anterior es sólo una utopía para los palestinos.

El “Estado Palestino”

Cuando Yasser Arafat, el líder histórico de la Resistencia Palestina, proclama en Argelia en 1988 el Estado Palestino, independientemente de que se pueda o no concordar con las razones que lo llevan a ello, se refería al 22% del territorio que abarca Gaza y Cisjordania en su totalidad. Territorios que se encontraban ya fragmentados de por sí por la ocupación sionista desde 1948.

En efecto, al terminar la primera guerra oficial desencadenada por los sionistas con la firma de los Armisticios de Rodas, los sionistas tienen en sus manos el control del 78% de la tierra palestina. Lo que significa que se habían anexionado un 22% más de territorio que el establecido en el Plan de Partición del 47[1] (56%). Del 22% del territorio restante asignado en dicho Plan para el Estado “árabe”[2], la Franja de Gaza fue ocupada por Egipto y Cisjordania quedó en manos de Jordania. Unos años después, en 1967, durante la llamada Guerra de los Seis Días, los sionistas se apoderan también del territorio palestino bajo control de esos dos países árabes. Y ocupan, además, la península del Sinaí hasta las márgenes del Canal de Suez – territorio egipcio que se ve obligado a devolver 1979 tras los acuerdos de Camp David -, y las Alturas del Golán, de soberanía siria, zona que desde 1981 fue anexada en la práctica a esa entidad, a pesar de que el Consejo de Seguridad de la ONU en la resolución 497 declaró esta acción “nula y sin valor”.

La proclamación de ese Estado significó la aceptación por parte de la OLP del Plan de Partición de Palestina[3] y la afirmación, por parte de la ONU, de la necesidad de que se permita al pueblo palestino ejercer su soberanía sobre su propio territorio ocupado desde 1967[4], siendo éstas las bases a partir de las cuales se realizan las negociaciones de Oslo en los 90, cuyos resultados, sin duda alguna, fueron muy favorables. Pero para el imperialismo, el sionismo y las fuerzas reaccionarias.

Estos resultados, no obstante llevaron también a la Segunda Intifada, lucha de palos y piedras del pueblo palestino contra tanques, cañones y las más sofisticadas armas sionistas. Intifada que fue capitalizada – como la Primera – por Al Fatha, que constituía ya la columna vertebral del gobierno inspirado en Oslo, la Autoridad Palestina (AP), dirigida ya desde el 2003 por una nueva figura, Mahmmoud Abbas, el cual había demostrado ya, en su rol de representante palestino en las conversaciones de Oslo, que con él se hacía posible “negociar” en los términos y acorde a los intereses de la entidad sionista, Estados Unidos y las monarquías árabes.

El “milagro” de los Acuerdos de Oslo

Con los Acuerdos de Oslo se logró el “milagro” de que la OLP (y dentro de ella Al Fatah)[5] como representación de la Resistencia, gracias a la lucha del pueblo palestino, pero por obra y gracia de los Estados Unidos, los reaccionarios árabes y los sionistas, se convirtiera en lo que se denominó Autoridad Nacional Palestina que, actuando en nombre de su propio pueblo, además de administrar la ocupación a favor de los sionistas y realizar todo un grupo de concesiones políticas y socio-económicas, les servía de primer amortiguador y gendarme frente a los grupos y movimientos de resistencia palestina que se oponen a dicho proceso – sobre todo con los acuerdos de seguridad que han significado un enorme aporte a los sionistas de información sobre las personas y movimientos de la resistencia y, al mismo tiempo, han servido para desarticular varios movimientos, incluida la organización Mártires Al Aqsa, brazo militar del Al Fatah – asumiendo la ANP la función de represión que los sionistas realizaban. Logrando con ello, además, reforzar la fragmentación política estratégica[6] de la Resistencia e introducir la entidad sionista como actor fundamental en la política palestina.

Por otro lado, y ante la inevitable presión existente para crear un posible Estado Palestino en una ínfima parte de la Palestina histórica, estas fuerzas imperial-sionistas establecían también, las bases para crear y consolidar una burguesía palestina, desarrollando una clase dominante que – representada en la ANP y, dentro de ella particularmente por los sectores más conservadores de Al Fatah – estuviera atada políticamente a los gobiernos reaccionarios árabes y, en lo económico, a las transnacionales y al capital sionista. Y la cual será un instrumento insustituible de la nueva estrategia imperial-sionista, diseñado a la medida de la ocupación.

Y, todo esto, sin que los palestinos hubieran logrado prácticamente nada a cambio, sin que la entidad sionista, amparada por el respaldo norteamericano, hubiera tenido que ceder nada importante ni decisivo, y sin que tuvieran que detener el crecimiento de los asentamientos ilegales.

¿Qué clase de “Estado” palestino se está proponiendo?

Cuando se habla desde el 2011 de la creación de un “Estado Palestino”, de lo que se trata es de la creación de un Estado al que le correspondería alrededor del 60% de Gaza. Y una Cisjordania que ha sido quebrada en zonas, de la cual, según los Acuerdo de Oslo, bajo control civil de la ANP (zonas A y B)[7] se encuentra el 38% del territorio (unos 2143 km2), y sólo un 18% bajo control civil y militar (zona A). Si se suma la extensión de ambos territorios (abstrayéndonos de que Gaza[8] se encuentra controlada por Hamas, y no por la ANP), apenas llega al 18% del territorio que le correspondería a los palestinos de lo asignado en el Plan de Partición, y a un 35% del territorio proclamado como Estado Palestino en 1988.

Entonces, cuando se habla desde el 2011 de la creación de un “Estado Palestino”, no se está hablando ni siquiera del Estado proclamado por el Consejo Nacional Palestino en 1988, que abarcaba en dos zonas el 22% del territorio de la Palestina Histórica, sino de un conjunto de bantustanes aislados que en su conjunto apenas suman el 8 % de ella.

Se trata además de un “Estado” que no gozaría de coherencia territorial, pues su territorio está fragmentado y no tiene continuidad pues está fraccionado y rodeado de puntos de control sionistas y obstrucciones de todo tipo. Y tampoco tendría control sobre las fronteras, ni sobre el agua, ni sobre el aire o las comunicaciones, y ni siquiera dispondría del derecho propio de un Estado soberano de formar alianzas sin el permiso de los sionistas, ni establecer su capital en Jerusalén. Se habla por ende de la creación de un “Estado” siempre dócil y al servicio de los intereses imperialistas y sionistas, que no dispondría de soberanía y tampoco de viabilidad económica, ya que quedaría bajo la influencia y el dominio sionista. Un “Estado” al que no puede retornar el 50% del pueblo palestino, que ha sido expulsado y obligado a vivir en el exterior.

De un Estado, por supuesto, desmilitarizado, que no podrá tener milicias armadas, ejército u organizaciones político militares, y en donde todas las fuentes de oposición o de resistencia – ya sea al régimen de la ANP o a la ocupación sionista – serán sistemáticamente reprimidas por las “fuerzas de seguridad” palestinas financiadas y entrenadas por los Estados Unidos en coordinación plena con la entidad sionista. Un Estado donde el territorio de la Franja de Gaza quedaría en estrecho asedio a causa de su negativa a someterse a este régimen. Un “estado” que apenas dispondría de una “libertad” vigilada por el sionismo y el imperio, en el que la lucha palestina por su independencia y autodeterminación sería presentada como la injerencia y agresión a otro Estado.

No por gusto escribía en el 2014 Susan Abulhawa, poeta palestina residente en Estados Unidos, La “diplomacia” de Oslo no sólo consolidó el territorio que Israel se apropió mediante el terror y la guerra en 1948, y no sólo creó una nueva línea de base desde la cual expandir la empresa colonizadora israelí: también neutralizó efectivamente el único poder real que teníamos –la movilización popular- y nos quebró la espalda al darnos falsas esperanzas de que la liberación estaba a la vuelta de la esquina. A cambio, tenemos una ilusión de auto-gobierno: un contingente de “líderes” electos de por vida que ayudaron a convertir a nuestro orgulloso pueblo en una nación de mendigos que dependen de la ayuda internacional para su sustento. Vimos aumentar la colonización de nuestras tierras, que ahora son de exclusivo dominio judío. Y tenemos una fuerza de policía palestina bien entrenada que, lejos de proteger a su pueblo, colabora con Israel en reprimir la legítima resistencia contra la tiranía[9].

A quién le es “ventajosa” la “solución” de crear un “Estado Palestino”

Que la llamada solución de dos Estados, un Estado Palestino junto a la entidad sionista, haya sido la opción defendida sobre todo por las administraciones norteamericanas de Bill Clinton y luego por Obama, y que la apoyen también países como Egipto, Jordania y Arabia Saudita podría ser comprensible. Por supuesto, no porque sea el resultado de su interés por hacer justicia a los palestinos, sino porque la emergencia de ese “Estado” palestino les sería muy útil para neutralizar una de las principales demandas, sino la principal, de los pueblos de la región. Y, con ello, suavizar el constante descontento anti occidental que, unido a las propias contradicciones sociales y de clase internas de esos países, dominados por gobiernos reaccionarios y monarquías feudales muy funcionales al actuar de los intereses de las grandes corporaciones transnacionales, van determinando inestabilidad políticas peligrosas para la libre explotación imperialista. Permitiéndoles a su vez, consiguientemente, conservar y reforzar esos gobiernos y monarquías.

Pero quizás y más importante aún es que la existencia de ese “Estado” implica de por sí el reconocimiento de la legitimidad de la ocupación sionista de más del 90% de todo el territorio palestino. Lo que, además de ser un duro golpe para la causa palestina, es el único camino para garantizar un futuro de Israel como un Estado judío y democrático, viendo en paz y seguridad con sus vecinos”[10], como fue precisado por John Kerry, Secretario de Estado de los Estados Unidos durante la administración de Obama. Lo que no es difícil de entender, dado que, al lograr la ANP su ansiado “Estado”, se crean condiciones propicias para que la entidad sionista pueda cumplir de forma segura y tranquila su asignado rol de gendarme, pudiendo ellos seguir explotando tranquilamente los recursos naturales del mundo árabe sin mayor contratiempo.

Un poco más difícil, sin embargo, resulta entender por qué la solución de un “Estado Palestino” con esas características es ventajosa para la Autoridad Nacional Palestina. Y es así dado que ANP, al representar a los sectores más conservadores de Al Fatah, comparte con la geopolítica norteamericana el interés por tener una base territorial, reconocida por la ONU, en la cual consolidar y desarrollar la emergente burguesía palestina en el poder. Territorio que es, sobre todo, Cisjordania. Razón por la cual, precisamente, el gobierno de Obama apoya la devolución de Cisjordania (condenando por ello los asentamientos ilegales) para la creación allí de un Estado Palestino, y un Jerusalén dividido en dos para no afectar totalmente el turismo religioso que es uno de los principales ingresos de los sionistas. Apoyo a cambio del cual obtiene un Estado y una burguesía consolidados y sumisos que le permitan, además, debilitar el apoyo popular a las organizaciones islamitas y, especialmente a Hamas.

Esta idea bien vista, no obstante, resulta “idílica” y utópica pues, para que la burguesía que Al Fatah representa pueda arraigarse como tal y generar un desarrollo económico capitalista se requiere – aunque sea de forma aparente al utilizarse mecanismos indirectos que la limitan – de una cierta libertad económica de movimiento, lo que ni Estados Unidos ni la entidad sionista pueden permitir.

Contradicciones

La “solución” de crear un Estado Palestino, es cierto, no ha caminado. Pero no porque fuera injusto para los palestinos reconocer como “Estado” lo que no sería más que un ente sumiso conformado por retazos separados y bloqueados de tierra palestina, sino porque, explícito o no, los sionistas nunca han aceptado la existencia de un Estado Palestino por muy troceado y no contiguo que fuera, ni la división de Jerusalén. Entre otras cosas, porque no aceptan ceder Cisjordania, territorio que dispone de tierras de buena calidad, y al cual nunca darán la soberanía. Dos, porque no está dispuesta a compartir con los palestinos el enorme ingreso del turismo religioso que allí se concentra. Y tres, lo más importante, porque al gobierno de la entidad sionista lo que le interesa no es enjaular a los palestinos en Cisjordania principalmente y en Gaza, ni en ningún lado, para imponerles condiciones. Lo que ellos quieren es limpiar esas tierras de palestinos y, para eso, deben hacerles las condiciones de vida tan malas que los obliguen a emigrar y a desocupar las tierras lo que, obviamente, no les está resultando fácil.

La expansionista y la intransigente posición de la entidad sionista, empero, así como sus demandas de reconocimiento como Estado judío, dificultaron el logro de los objetivos de la administración de Obama. Y ha estado, asimismo, en la base del hecho de que el presidente de la ANP, Abbas, tras tres años de diálogos bilaterales poco efectivos se haya enfocado al foro multilateral y proponga la creación del Estado Palestino en la ONU en el 2011. Lo que obliga a Estados Unidos a tomar acciones y decisiones aún en contra de los propios intereses norteamericanos, como fue, por ejemplo, el veto de dos resoluciones en el Consejo de Seguridad de la ONU en 2011 y 2013 que condenaban los asentamientos sionistas ilegales y, en el 2014, a la resolución que pedía el reconocimiento de Palestina como Estado de pleno derecho. Y también el voto en contra del intento palestino para que se reconociera el Estado Palestino en el 2012, cuando la Asamblea General aprobó el 29 de noviembre que Palestina tuviese estatus de Estado observador no miembro. Todo lo cual permite entender que situaciones incomprensibles desde la lógica imperialista y desde los intereses de las transnacionales, puedan comprenderse desde el interés de la seguridad de la entidad sionista o los planes sionistas.

No obstante, al ver el peligro que corre esta “solución” con la entrada de Trump y, a diferencia de sus posiciones anteriores de apoyo total al sionismo y respaldo a sus brutales agresiones, se abstiene en la votación celebrada el 23 de diciembre de 2016 en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde se discutía la situación de los asentamientos sionistas ilegales en los territorios palestinos ocupados desde 1967, incluyendo Jerusalén. Lo que da como resultado la aprobación de la Resolución 2334[11], la cual reafirma que dichos asentamientos “no tienen validez legal”, los califica como una “flagrante violación» del derecho internacional”, y demanda a la entidad sionista, a la que llama “potencia ocupante”, detener tales actividades y cumplir escrupulosamente sus obligaciones y responsabilidades jurídicas, subrayando además, que no reconocerá ningún cambio a las líneas trazadas en 1967, incluso en lo que respecta a Jerusalén, que no sean los acordados por las partes mediante negociaciones.

Expresión todo esto de las contradicciones dentro del propio imperialismo, entre el capitalismo neoglobalizador y las ambiciones e intereses especialmente de su frustrada y racista ala derecha, representada por los intereses del ala derecha del gran capital sionista en Estados Unidos, que tampoco acepta la fórmula de los “dos Estados”, al estar interesado también en deshacerse de una vez por todas de los palestinos, y en consolidar el papel de la entidad sionista como vital aliado para acabar con Irán y triunfar en su lucha contra China y Rusia. Aspecto éste que se refleja claramente en su abierto apoyo a la entidad sionista por parte de la nueva administración norteamericana de Donald Trump. Y representada en la entidad sionista, por el ala más extremista del partido Likud[12], encabezada por Netanyahu.

En este sentido, no se puede dejar de tener en cuenta que si bien son los aspectos esenciales que el sionismo conlleva como ideología, comunes a todas sus corrientes, lo que le imprime su rasgo racista y criminal, no sus particularidades, la corriente representada por Benjamín Netanyahu[13], constituye su cara más reaccionaria y, como tal, su política a lo que aspira es al “Gran Israel” (que incluye la actual Jordania), el incesante crecimiento y expansión de los asentamientos sionistas en los territorios palestinos y la expulsión de su población. Netanyahu se opuso a los Acuerdos de Oslo y al plan unilateral de retirada sionista de la Franja de Gaza presentado por Ariel Sharon y, a diferencia de la gestión desarrollada por éste, no muestra interés ninguno en aproximarse a ninguna organización Palestina, aunque sea la ANP, para lograr ningún acuerdo de paz.

La condición central de la actual administración sionista para “negociar” un Estado Palestino es el reconocimiento de la entidad sionista como Estado “judío” por parte de los palestinos, Pero esa condición no es más que un engaño que va aún más allá de la exigencia que hacen a estos últimos de que renuncien a luchar por su territorio, al retorno y/o una capital en Jerusalén. Y es así, porque reconocer a la entidad sionista como Estado “judío” conlleva implícitamente aceptar que ese territorio no les pertenece y no es su patria, sino de otros, renunciando a su identidad como pueblo[14]. Lo que, en consecuencia, es un verdadero artificio dado que, si para lograr un Estado, los palestinos deben reconocer a la entidad sionista como Estado “judío”, lo que están reconociendo de hecho, es que propiamente no tienen ningún derecho a tener allí ningún Estado de ningún tipo.

Que la ONU apruebe ese “Estado Palestino” del que estamos hablando no es, obviamente, como vemos, ninguna solución para el pueblo palestino. Sería, sin embargo, una buena “solución” para el imperialismo, sus transnacionales y la banca sionista, los cuales necesitan de un Medio Oriente en “paz”, gobernado por títeres a su servicio para poder seguir dominando una zona que ha resultado ser un tremendo escollo para sus afanes de dominio mundial.

Notas

[1] El Plan de Partición entregaba a los judíos, que en 1947 constituían apenas un tercio de la población de Palestina y poseían sólo alrededor del 6% de la tierra, el 56% de ésta, las que por su posición eran las de mejor calidad. El 44% restante quedaba en manos de sus habitantes originales, que constituían dos tercios de la población y era los propietarios de más del 94% del territorio histórico.

[2] Ya desde la Resolución 181 de la ONU en que este Plan toma cuerpo legal, se desnaturaliza y aleja a los palestinos de sus raíces, y por ende de su identidad nacional específica al cambiar ilegalmente el calificativo del Estado, o sea, al llamarlo sólo “árabe” en vez de su milenario nombre, palestino. Ver: Suhail Hani Daher Akel. El horror y el error de la Partición de Palestina. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=149633.

[3] Declaración de Independencia de Palestina, 15 noviembre de 1988. http://paginasarabes.com/2012/11/15/declaracion-de-independencia-de-palestina-15-de-noviembre-de-1988/.

[4] Resolución 43/177, 82ª Sesión Plenaria, 15 de diciembre de 1988. http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=A/RES/43/177&Lang=S.

[5] Al Fatah. Movimiento político militar fundado en octubre de 1959 en Kuwait por Yasser Arafat, el cual constituye el elemento principal dentro de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Esta última integrada por disímiles grupos y movimientos y reconocida por la ONU en 1974 por la Resolución 3237 (XXIX), como la única representante del pueblo palestino.

[6] Ver: Duarte Buzchiazzo, Macarena y Birmak, Martín. Conflicto Palestino-Israelí: reflexiones en búsqueda de un horizonte humanizado. http://www.aacademica.org/000-076/357.pdf.

[7] El 62% de Cisjordania está constituido por la zona C –bajo control sionista total— la cual tiene continuidad territorial, rodeando las zonas A y B.

[8] Gaza además se encuentra cercada por los sionistas, con los que colaboran gobiernos reaccionarios, especialmente Egipto.

[9] Susan Abulhawa. Sobre negociaciones y alta traición: la “paz” entre Israel y Palestina. https://mariaenpalestina.wordpress.com/2014/01/22/sobre-negociaciones-y-alta-traicion-la-paz-entre-israel-y-palestina/.

[10] John Kerry: “La solución de los dos Estados es la única vía posible para la paz entre Israel y Palestina”. http://www.elmundo.es/internacional/2016/12/28/5863ed4de5fdeabf0c8b463e.html.

[11] Resolución 2334 (2016). Aprobada por el Consejo de Seguridad en su 7853ª sesión, celebrada el 23 de diciembre de 2016. http://www.refworld.org/cgi-bin/texis/vtx/rwmain/opendocpdf.pdf?reldoc=y&docid=587f349d4.

[12] El partido Likud fue fundado en 1973 por Menájem Beguín, pero sus raíces provienen del movimiento nacionalista Betar, fundado en 1923 por Zeev Jabotinsky quien fuera, entre otras cosas, el primer comandante del Irgún, fundador de la Organización Sionista Revisionista, y defensor de Jerusalén como capital de la futura entidad sionista.

[13] Netanyahu ha sido elegido como primer ministro en cuatro oportunidades: 1996-1999, en que fue derrotado Ehud Barak; 2009-2013, 2013-2015 y 2015 hasta la actualidad), y es el único primer ministro en la historia de la entidad sionista que ha sido elegido tres veces seguidas. En el 2006 se convirtió oficialmente en el líder de la oposición en la Knéset y presidente del Likud.

[14] Y también significaría abandonar a los palestinos que viven en la entidad sionista (20% de su población) a un estatus permanente de segunda clase y a la desigualdad institucionalizada y racista.

Nicola Hadwa. Analista internacional chileno-palestino. Ex entrenador de la Selección Palestina de Fútbol, Director de la Liga Latinoamericana por el Derecho al Retorno y coordinador del Comité de Solidaridad con el Pueblo Palestino de Chile. Especialista en temas principalmente del Medio Oriente. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales. Silvia Domenech. Investigadora cubana con varios libros publicados. Doctora en Ciencias Económicas y Profesor Titular de la Universidad de La Habana y la Escuela Superior del PCC.

Fuente: Nicola Hadwa y Silvia Domenech, Rebelión


Colectivos y personas firmaron declaración que convoca a redoblar campaña internacional de BDS contra Israel

Por iniciativa de la Comisión de Apoyo al Pueblo Palestino de Uruguay, una serie de colectivos y personas firmaron una declaración en la que se reconoce “el derecho del Pueblo Palestino a la autodeterminación”

Por iniciativa de la Comisión de Apoyo al Pueblo Palestino de Uruguay, una serie de colectivos y personas firmaron una declaración en la que se reconoce “el derecho del Pueblo Palestino a la autodeterminación”, considerando que para que eso se logre es necesario que el Estado de Israel “cumpla todas las determinaciones y consejos de los organismos de Naciones Unidas”, “ponga fin a las ocupaciones, retirándose de los espacios terrestres, acuáticos y aéreos de Palestina, Líbano y Siria”, que “no sólo cese la construcción de instalaciones civiles (colonias) y militares en territorios ocupados (muros, bases, red vial), sino que abandone las mismas, por ser flagrantemente ilegales”, que “permita y posibilite el retorno de los refugiados palestinos de acuerdo con disposiciones expresas de las Naciones Unidas”, y que derogue “las leyes de apartheid impuestas que discriminan a los no judíos y castigan los matrimonios integrados”.

Además, convoca a “participar de todas las medidas, campañas y movilizaciones que se han hecho y se harán” y a redoblar el “compromiso con la Campaña B.D.S. (Boicot, Desinversiones y Sanciones)”. “La misma ha tomado como modelo la realizada contra el régimen de apartheid sudafricano y que tanto contribuyó a su fin. Si la campaña en el caso de Sudáfrica fue legitimada, avalada y acompañada por una parte significativa de la comunidad internacional, puede y debe aplicarse a idénticas acciones del régimen israelí”, concluye la declaración. Entre los firmantes están Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, el Servicio Paz y Justicia, la Asociación de ex Presos Políticos Crysol, la Federación Uruguaya de Cooperativas de Viviendas por Ayuda Mutua, la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay, la Iglesia Metodista del Uruguay, la Fundación Vivian Trías, el Centro Artiguista por los Derechos Económicos Sociales y Culturales (CADESYC), la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria, la Asociación de Empleados y Obreros Municipales de Montevideo y de Río Negro, entre otras organizaciones, y por personas como la ex vicecanciller Belela Herrera, el pastor Ademar Olivera, el secretario de Derechos Humanos del PIT-CNT, el diputado de Unidad Popular Eduardo Rubio y la ex diputada del Frente Amplio y actual directora de Enlace Institucional de la Intendencia de Río Negro, Graciela Cáceres.

Fuente: La Diaria – Uruguay


Netanyahu alaba el ‘cambio de dirección’ de la política estadounidense

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, alabó hoy “el cambio de dirección” de la política estadounidense desde que Donald Trump asumiera la presidencia, tras su encuentro con el secretario de Defensa de EEUU, James Mattis, de visita oficial en Israel.

“Sentimos que ha tenido lugar un gran cambio en la dirección de la política estadounidense. Se aprecia en todo el mundo y en nuestra región, y creo que esto es positivo, un cambio estratégico de la política y el liderazgo estadounidenses”, dijo el primer ministro israelí en rueda de prensa.

En el mismo sentido en el que se expresó el ministro de Defensa, Avigdor Lieberman, durante un encuentro previo en Tel Aviv con Mattis, Netanyahu insistió en que “Israel no tiene mejor amigo que EEUU, ni EEUU mejor amigo que Israel”.

“Esta amistad está basada en valores comunes en el sentido más profundo de la palabra. Sentimos un gran cambio en la dirección de la política estadounidense”, reiteró.

El secretario de Defensa de Estados Unidos había asegurado antes de este encuentro que Damasco guarda armas químicas y le recomendó que no las utilice de nuevo.

Además acusó a Irán de actuar a través de “proxies” (actores delegados), entre ellos la milicia libanesa Hizbulá, “una organización terrorista que ayuda a mantener a (Bachar) al Asad en el poder en Siria.”

Israel considera que su país y EEUU “comparten valores y peligros” como la doble amenaza del Islam militante: “los extremistas chiíes dirigidos por Irán y los extremistas suníes encabezados por Daesh (Estado Islámico).”

También mostró su compromiso para “frustrar esos peligros” y apeló a “la comprensión de muchos de los vecinos árabes tanto para unirse en (confrontar) la amenaza, como en las oportunidades del futuro.”

“Bienvenido a Jerusalén”, le dijo el primer ministro israelí a Mattis y pidió continuar trabajando con su “aliado.”

El secretario de Defensa es el primer miembro del Gabinete de Donald Trump que visita Israel ante lo que Lieberman señaló que espera recibir la visita del mismo presidente este año.


Gazatíes afrontan nuevos cortes de electricidad en la peor crisis energética

Tras diez años de crisis energética, severos cortes de electricidad en la Franja de Gaza vuelven a trastocar la vida cotidiana de los gazatíes como Sawsan Zorob, madre de siete hijos de Jan Younis, que calienta el agua para el baño de sus hijos con la lumbre en la que hace el pan.

Foto: Archivo

“Aquí, la vida nunca para cuando hay un corte de electricidad, pero es realmente duro manejar cada día cuatro horas de luz y otras 16 de desconexión hasta que volvemos a tener otras cuatro horas”, declara a Efe Zorob.

Más conocida como Um Mohamed (madre de Mohamed), apodo de costumbre árabe, termina de hornear 90 piezas de pan, cuando sus hijos llegan de la escuela, sin que haya vuelto la electricidad, y se sirve de la leña con la que cocina el pan para calentar el agua con la que los baña en una palangana.

El pasado domingo, la Autoridad de energía de  Hamás, que gobierna el enclave costero, y la compañía del enclave anunciaron que la única central eléctrica tuvo que parar las turbinas por falta de combustible.

Hamás se niega a comprar un carburante que está gravado por lo que se conoce como “el impuesto azul”.

“No es culpa nuestra que la Autoridad Palestina en Ramala y Hamás en Gaza estén en desacuerdo sobre si traer combustible con impuestos o sin ellos, deben resolver sus diferencias y ayudar a la población a vivir una mejor situación de vida”, valora Zorob mientras hornea el pan.

Um Mohamed simboliza a la población gazatí que sufre nuevos cortes de electricidad, principalmente quienes no se pueden permitir comprar energías alternativas como baterías para la luz.

La crisis energética en Gaza dura más de diez años y comenzó cuando aviones israelíes destrozaron la central eléctrica inmediatamente después de que Hamás y otros milicias secuestraran a un soldado israelí en 2006.

La situación se agravó cuando el grupo islamista tomó el control de la Franja de Gaza en 2007, debido al bloqueo impuesto en la entrada de mercancías.

Desde entonces, tienen un ciclo máximo de ochos horas de electricidad y otras ocho de desconexión por día, pero actualmente viven la peor crisis que ha vivido Gaza, por las desavenencias entre las facciones palestinas.

La lucha de poder comenzó cuando el presidente Mahmud Abás anunció que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) aplicará “medidas sin precedentes” contra la Franja de Gaza para instar al movimiento Hamás a aceptar el fin de diez años de división interna que ha mantenido al enclave costero totalmente aislado.

“Las medidas sin precedentes que el presidente Abás está dispuesto a aplicar buscan secar todos los recursos que mantiene vivo a Hamás y empujar a la población a rebelarse contra el Gobierno del movimiento de la Franja”, valora a Efe Hani Habib, analista político de Gaza.

Habib considera que Abás presiona a Hamás para que compre combustible altamente gravado, una opción que el movimiento islamista rechaza, que corte los salarios de 70.000 empleados públicos y mantenga cerrado el paso fronterizo de Rafah con Egipto, además de parar los servicios bancarios y recortar la asistencia financiera a familias con niños muertos en las guerras con Israel.

Entre las medidas que Abás está decidido a acometer está también detener la asistencia médica que el Ministerio de Salud palestino ofrece mensualmente Gaza, añade Habib: “Las medidas están tratando de sofocar a Hamás.”

Un alto cargo del grupo islamista, Jalil al Hayah, señala que la autoridad energética rechaza el carburante, encarecido por el “impuesto azul”, y asegura que no se van a echar para atrás en esta decisión.

“El precio de base de cada litro de combustible industrial es 2,3 séqueles (0,58 céntimos de euro) y con el impuesto azul asciende a 5,8 séqueles (1,47 céntimos de euros), lo que ha sido rechazado”, explica al Hayah a Efe.

El alto funcionario de Hamás justifica esta medida por la pobreza que vive la población “que pasa una difícil situación de vida y no puede permitirse comprar combustible con estos injustos e increíbles impuestos que van a la hacienda de Abás y su autoridad”.

“Hay muchos proyectos pendientes para poner fin a la crisis y solo esperamos la aprobación de Mahmud Abás, pero no la acepta”, declaró el oficial.

Hamás dice que la ANP recauda 100 millones de dólares (93 millones de euros) cada mes, de los impuestos que recoge del comercio hacia Gaza, mientras que el movimiento islamista no recauda nada.

“Le dijimos al Gobierno de Rami Hamdala (primer ministro) que viniera y gobernara los asuntos diarios de Gaza. Bendecimos esto”, asegura.

Hamás mantiene que el Gobierno de Cisjordania es plenamente responsable de garantizar las necesidades básicas de la población gazatí y recientemente envió varios mensajes a través de los medios de comunicación instando a Abás a cooperar y resolver las crisis permanente del enclave costero.

Fuente: Saud Abu Ramadán, Agencia EFE


Preocupa a la ONU apagones de hasta 20 horas en la Franja de Gaza

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) manifestó hoy preocupación por el impacto en sectores vitales de los cortes eléctricos de hasta 20 horas diarias en la palestina Franja de Gaza.

En un reporte, la entidad precisó que la única planta generadora dentro del territorio de un millón 800 mil habitantes, sometido a una década de bloqueo por Israel, salió de servicio el 17 de abril, tras agotarse las reservas de combustible y por la falta de fondos para reponerlas.

Al cese de las operaciones de esta planta, que genera un 30 por ciento del suministro eléctrico en Gaza, se suma el problema de mal funcionamiento técnico del servicio procedente de Egipto, que representa un 15 por ciento, señaló.

De acuerdo con la OCHA, la Franja solo depende en la actualidad del suministro procedente de Israel, el cual se redujo a la mitad respecto a etapas previas.

Vemos con preocupación las afectaciones causadas en los servicios básicos, sobre todo a la salud, con los hospitales obligados a utilizar plantas de emergencia, advirtió.

Según la Oficina, los centros de salud solo disponen de combustible para utilizarlas hasta la próxima semana y no cuentan con recursos financieros para adquirirlo.

De no garantizarse fondos para la compra de combustible, los 14 hospitales de Gaza tendrán que cerrar parcial o totalmente, lo cual pondrá en peligro la vida de miles de seres humanos, alertó la Organización Mundial de la Salud.

También el suministro de agua potable y los servicios de sanidad están afectados por los apagones diarios, que multiplican la crisis humanitaria en un territorio palestino devastado en el verano de 2014 por 51 días de bombardeos israelíes.

Fuente: Agencia Prensa Latina


El primer ministro de Líbano pide ayuda a la ONU para alcanzar una ‘tregua permanente’ con Israel

El primer ministro de Líbano, Saad Hariri, ha pedido ayuda este viernes a Naciones Unidas para alcanzar una “tregua permanente” que ponga fin a las, según sus palabras, “constantes violaciones” de su territorio que cometen las fuerzas de seguridad israelíes.

Hariri ha hecho estas declaraciones durante una polémica visita al sur de Líbano, un día después de un ‘tour’ para la prensa organizado por el partido milicia chií Hezbolá, enemigo declarado de Israel, para advertir a los medios de que los israelíes están fortificando sus posiciones en la frontera con vistas a un nuevo enfrentamiento.

En su visita, Hariri recordó que Líbano es el único responsable de la seguridad fronteriza con Israel, en virtud de la resolución 1701 de Naciones Unidas, que no puede permitir ningún tipo de intervención de Israel más allá de su frontera.

“Pido al secretario general de la ONU (Antonio Guterres) que respalde nuestros esfuerzos para garantizar, tan pronto como sea posible, un estado de alto el fuego permanente. Llevamos mucho tiempo esperándolo y mi Gobierno está comprometido con esta agenda”, ha hecho saber Hariri en declaraciones recogidas por el portal de noticias libanés Naharnet.

El Ejército israelí ha criticado duramente el ‘tour’ mediático de Hezbolá, que describió como “un alarde” innecesario, en palabras del portavoz militar Peter Lerner.

Fuente: Agencia Europa Press


Escritores pretenden desafiar los estereotipos sobre Gaza

El proyecto “Nosotros No Somos Números” ha reunido a alrededor de 60 narradores voluntarios.

Los autores han contribuido con una gran variedad de historias personales sobre la vida de los palestinos en Gaza [Cortesía de Nosotros No Somos Números]

Con el objetivo de rectificar la percepción generalizada de Gaza como un simple lugar de muerte y de guerra, el proyecto narrativo “Nosotros No Somos Números” fue lanzado hace dos años bajo la égida de la organización no lucrativa Euro-Mediterranean Human Rights Monitor.

Hoy en día, alrededor de 60 colaboradores voluntarios han encontrado una voz a través de la página web, que cuenta con una gran variedad de historias personales sobre la vida de los palestinos en Gaza.

“Nuestros escritores escriben poesía, cuentos, ficción e historias personales para proporcionar las auténticas voces e historias de la gente de Gaza al mundo”, señaló el líder del equipo, Ahmed al-Naouq, a Al Jazeera.

Doaa Mohaisen explicó que decidió unirse al proyecto en un esfuerzo por combatir los estereotipos establecidos sobre Gaza. En Contratos con Dios, ella describe cómo encontró su fe en un momento en que Dios parecía haber abandonado Gaza durante el bombardeo de Israel de 2008.

“La mayoría de las noticias relacionadas con Palestina son acerca de cuántos fueron asesinados, gravemente heridos o quedaron sin hogar, pero estos números son impersonales y reflejan con exactitud a los palestinos”, dijo a Al Jazeera, Mohaisen, señalando que el proyecto también ofrece a los escritores jóvenes en Gaza la oportunidad de conectarse con más autores experimentados, quienes actúan como mentores.

“Cada día me siento afortunado por ser parte de este equipo”, señaló. “Me he convertido en una mejor persona, alguien que puede servir a su pueblo y a su justa causa.”

Sitio sobre el amor y la muerte

El siguiente es un extracto de una pieza de Rana Shubair

La primera siniestra llamada se produjo en la mañana alrededor de las 10:30. Mi marido me llamó para decirme que había llevado a su frágil y anciana tía al hospital. Ella se cayó hace dos años y se había roto una cadera. A su familia le dijeron que tenía otros problemas de salud lo que significaba que la cirugía era demasiado arriesgada. Desde entonces, su salud se había deteriorado y ese domingo, 19 de febrero, había empeorado.

Lo bueno de mí comunidad de Gaza es que la gente se apoya entre sí en todo tipo de ocasiones, ya sea en la felicidad o en la tristeza. Tal vez eso es lo que aprecio de mi Gaza y en su mayoría de la gente. Para los habitantes de Gaza, los lazos familiares y amistades ayudan a sostenernos y nutrirnos. Por lo tanto, si usted tiene un problema, puede estar seguro de encontrar un hombro donde apoyarse. En este caso, la situación era urgente, así que rápidamente terminada algunas tareas domésticas, me vestí y me dirigí al hospital.

La tía Fayza yacía insensible e impotente, incapaz de moverse. Le toqué la cabeza, oré a Dios que tuviera piedad de ella y me fui. No había otra cosa cualquier que yo pudiera  hacer.

La segunda llamada se produjo alrededor de 17:00, con la noticia de su muerte. En la tradición islámica, cuando las personas fallecen, se preparan para el entierro bañándolas y envolviéndolas en un paño blanco. La familia y los amigos se reúnen para darles el último adiós. Estábamos llorando sin parar cuando de repente dos de sus hijas que vivían en los EEUU llamaron para que pudieran ver a su madre a través de video. No habían podido llegar a lado de su madre debido a las fronteras cerradas.

Para mí, este fue el momento en que expuso la fealdad y el tormento de los 10 años, del sitio de Gaza. Una de las hijas pidió que alguien le pusiera el teléfono sobre el oído de su difunta madre para que pudiera hablar algunas últimas palabras con ella. No podía oír lo que la hija estaba diciendo. Incomprensibles palabras se perdieron entre los sollozos de los corazones angustiados. En ese momento, la enormidad del bloqueo tenía gran influencia en mi mente. En medio de las lágrimas y lamentos, grité en mi cabeza: ¡Maldigo este bloqueo! ¡Dios ayudanos! ¡Dios nos libre de esta locura! Pensé en los muchos otros a quienes se le niega el retorno a su país de origen y que no se les permite decir adiós a sus seres queridos.

¿Por qué la gelatina no tiene más buen sabor?

El siguiente es un extracto de una pieza de Ahmed Alnaouq

En Gaza, las tumbas están normalmente llenas de piedras. Tableros se colocan a continuación sobre la parte superior, que están cubiertas con más piedras. Mis cuatro amigos cubrieron la tumba, previniendo que cualquier fuente de aire fresco o luz llegara a mí. Fue después de la medianoche, una de las noches de julio, y yo no sentía temor alguno. Yo estaba encantado de estar experimentando con calma algo que muchos piensan que es aterrador. Me quedé en la tumba cubierta por cerca de 10 minutos. Durante ese tiempo, mis amigos pretendían dejarme en un intento de asustarme. Estaban decepcionados; yo no estaba asustado. Cuando descubrieron que no iba a decirles que me dejaran salir, ellos abrieron la tumba y me felicitaron, “gané”.

Compartieron esta historia con nuestros otros amigos durante meses, a veces elogiándome, otras veces me llamaban un idiota. Pero de una manera extraña, la historia compartida nos unió más.

‘Dos días después de nuestro último tazón de gelatina, me dieron la noticia impactante. Mis cuatro amigos habían sido blanco de un misil F16′[Cortesía de No Somos Números]

Dos años después del incidente del cementerio, en 2014, Israel lanzó la Operación Margen Protector, un asalto brutal contra Gaza, que dejó más de 2.500 personas muertas, 13.000 heridos y más de medio millón de desplazados. Ayman, Belal y yo pasamos todo nuestro tiempo juntos. Nuestra comida favorita fue gelatina con frutas y crema. Mi familia sabía que cada vez que mis amigos y yo estábamos juntos, nos podrían encontrar alrededor de un tazón de gelatina. Incluso en los momentos más críticos durante la ofensiva israelí, con aviones no tripulados sobrevolando la zona, disparando misiles y explosiones por todas partes, disfrutamos nuestra gelatina.

Dos días después de nuestro último tazón de gelatina, me dieron la impactante noticia. Mis cuatro amigos habían sido blanco de un misil F16. Ayman, Ahmed y Abdullah murieron instantáneamente, sus cuerpos fueron mutilados. Pero Belal simplemente desapareció. No podía dejar de pensar en Belal y su misterioso destino. Todos sabíamos que había estado con los otros, pero el personal de la ambulancia no lo halló. El primer día transcurrió sin noticias de él. El segundo día pasó, y el tercero y el cuarto y el octavo y Belal todavía no había sido encontrado. Todas las noches durante esa semana demasiado larga, yo soñaba con Belal. A veces soñé que estaba vivo, a veces de que estaba muerto y en ocasiones que estaba herido.

Ocho días más tarde, se encontraron los restos de Belal, enterrados dos metros bajo tierra. Durante una tregua entre la resistencia palestina y los israelíes, un grupo de vecinos y personal de ambulancias escavaron profundamente en la tierra y encontraron su cuerpo en descomposición en las ruinas de la casa donde todos habían estado juntos. Ese día no derrame lágrimas; estaba inmovilizado.

Hace tres años, la idea al cementerio había sido nuestra rutina. No he estado allí desde que mis cuatro mejores amigos murieron. Hace tres años… tuve los mejores amigos y disfruté mis mejores días. Ahora, los amigos se han ido. Y nunca disfrutaré de la gelatina de nuevo.

Los contratos con Dios

El siguiente es un extracto de una pieza de Doaa Mohaisen

La fe llegó cuando Dios me abandonó. Me tomó cinco años darme cuenta de ello.

En diciembre de 2008, Israel comenzó a bombardearnos, y Dios no estaba por ningún lado. Yo estaba en mi camino a casa después de haber tomado un examen final, cuando la tierra se volvió de repente en un infierno. El barrio donde vivo, Shijaiya, está cerca de la frontera con Israel. Desde nuestro techo, puedo ver grupos de viviendas israelíes en tierra que una vez fue de mi pueblo antes de que fuera expulsado. También puedo ver vastas tierras vacías, abandonadas por sus propietarios palestinos que no pudieron resistir contra los persistentes homicidios de francotiradores israelíes. Incluso una bala de un francotirador sigue atrapada en la ventana de mis padres, disparada hacia mi madre ese mes cuando trató de mirar hacia fuera durante uno de los ataques. Afortunadamente, el hombre armado falló.

“Mis padres tenían miedo también, sobre todo por nuestra seguridad. Doce días de explosiones implacables, todos estábamos agotados y emocionalmente destrozados por el miedo.”

Cada bomba sonaba como si fueran parte de nuestras vidas. Cada destello de luz y rayos parecían estar tan cerca que me escondí debajo de las mantas y coloqué tres almohadas por encima de mi cabeza. Pero los sonidos penetraban fácilmente todas estas cubiertas, yendo directamente a mi corazón. Le pedí a Dios que me llevara también si algo le sucedía a mi familia. Recordé el Hadiz [cita del profeta Mahoma] en el que tres hombres estaban atrapados en una cueva y cada uno empezó a hablar de sus buenas obras para que Dios los ayudara. Le di una oportunidad y empecé a contar las cosas buenas que hice en mi vida. Me di cuenta de que había hecho cosas malas también, y pedí a Dios que me perdone por las veces que intimidaba a un compañero de clase, fui a la casa de un amigo sin decirle a mi madre, le di dos shekels en lugar de uno para la escuela, llamé a mi profesor de matemáticas por su nombre, capturé a una ave herida y le instalé un tubo, cuidaba de vez en cuando a mi hermana, patee a un chico que me llamó baja, le dije a la mamá que era mi hermano quien se comió las galletas de Eid, sospecha de un amigo, y las veces que me puse el maquillaje de mi mamá cuando ella no estaba en casa. Recé a Dios para que perdonara mis pecados y estuviera conmigo en esa hora de necesidad. Pero no sabía si yo era capaz de comunicarme con él como lo hacía cuando era más joven. Casi perdí mi fe.

Mis padres tenían miedo también, sobre todo por nuestra seguridad. Doce días de explosiones implacables, todos estábamos agotados y emocionalmente destrozados por el miedo. Mis padres le dijeron a mi hermano mayor que me llevara a la casa del abuelo, que se encentraba en el centro de Gaza que supuestamente era más segura. No había coches así que tuvimos que caminar, rezar para ser ignorado por los aviones no tripulados israelíes que se encontraban encima de nosotros. No teníamos idea de lo que podría suceder, sin embargo, caminábamos y caminábamos porque teníamos fe. Cuando llegamos a la casa del abuelo, casi me desmayo. Era el cielo. Mi tío me consiguió un vaso de agua, la cual bebía en silencio. Dormí esa noche, por fin.

Fuente: Writers aim to challenge stereotypes about Gaza

Copyleft: Toda reproducción de este artículo debe contar con el enlace al original inglés y a la traducción de Palestinalibre.org.

Fuente: Isra Namey, Al Jazeera / Traducción: Palestinalibre.org

You must be logged in to post a comment Login