Uruguay: La educación del pueblo no se vende, se defiende

Siboney Moreira/Resumen Latinoamericano/Zur, 24 de junio de 2015 – Luego de mucho tiempo, el movimiento estudiantil logró llevar adelante un paro a nivel nacional, y encontrarse, como históricamente se lo ha visto, unido en las calles, movilizado por la discusión presupuestal y el reclamo unánime del 6% del Producto Bruto Interno (PBI) para la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y la Universidad de la República (Udelar).

Casi cuatro cuadras de la Av. 18 de Julio recibieron el pasado miércoles 17 de junio a miles de personas, que se hicieron presentes a partir de la convocatoria realizada por el movimiento estudiantil en el marco de la lucha presupuestal, y tras realizar un paro de 24hs en todo el país. La multitud congregada en nuestra avenida principal se encontró entonando varios cánticos cargados de reclamos, entusiasmo y rebeldía. Muchas fueron las banderas representativas de distintos sindicatos y gremios de la educación, muchos fueron también los carteles y pancartas, y los rostros pintados con el 6%.

Los bombos sonando al ritmo de “este pueblo no cambia de idea, pelea, pelea por la educación..popular!”; los megáfonos alentando a gritar “no queremos discursos por televisión, queremos presupuesto para la educación”; así fue el clima que caracterizó la movilización, con miles de jóvenes, adultos y pequeños como portavoces de esas exigencias.

Ay que no alcanza

La marcha partió de la explanada de la Universidad y recorrió 18 de Julio hasta desviarse para pasar por delante del Ministerio de Economía y Finanzas, donde algunos versos cobraron fuerza para enunciar las desigualdades a las que, con la distribución presupuestal, se nos quiere acostumbrar.

“Ay que no alcanza, ay que no alcanza, el presupuesto de la enseñanza. Y sobra en pila, y sobra en pila, el presupuesto de los gorilas”, fue uno de los gritos que más veces y más fuertes se hizo escuchar.

El recorrido finalizó en la Plaza Independencia, frente a la Torre Ejecutiva, donde, a pesar del frío, nadie se dispersó y esperó paciente a que comenzara la oratoria. Mientras tanto, y como forma de mantenerse activos, los bombos volvieron a arremeter, esta vez invitando a todos a cantar “A ver a ver, señor presidente, si usted puede vivir con el sueldo de un docente, indecente!”, invitación que fue recibida y acompañada por la multitud.

Pero la indignación no se agotó en las canciones, estuvo presente también en algunos de los mensajes críticos que se leyeron. Haciendo referencia a comentarios recientes realizados por el presidente de la república, donde se planteaba que el gobierno brindó todas las herramientas para que los resultados de la educación sean los mejores, los estudiantes del Centro de Estudiantes del IPA (CEIPA) y el Centro de Estudiantes de Magisterio (CEM) se preguntaban “¿cómo nos van a dar las mejores herramientas cuando el PBI destinado para la educación es tan sólo de un 3,9%? ¿cómo se van a obtener los mejores resultados si los salarios de los docentes son de los bajos del continente? ¿cómo piensan que se va a lograr lo que dicen cuando en la mayoría de los liceos hay falta de materiales, problemas edilicios y no hay equipos multidisciplinarios?”.

La respuesta para los estudiantes de formación docente no es otra más que, quienes de verdad sostienen la educación pública son aquellos que la defienden y luchan para que mejoren sus condiciones, pero principalmente “para quienes entendemos que los hijos de los trabajadores merecen estudiar de la mejor manera, merecen ser formados para ser sujetos críticos y activos en la transformación de la sociedad”. Y, para estos estudiantes, sólo el camino de la lucha es el que permitirá subvertir la realidad actual, para conquistar las herramientas necesarias que permitan avanzar hacia una educación transformadora.

Fue seguido de un contundente aplauso el planteo de que lo necesario para conseguir más presupuesto para la educación es voluntad política. “En la actualidad los dueños de las instituciones de enseñanza privada no pagan prácticamente impuestos. Quienes lucran con un derecho universal como es la educación tienen, además, el apoyo del Estado. Ese apoyo equivale a casi el 0,5% del PBI, que es la suma de lo que el Estado deja de recaudar por exoneración tributaria. Es la mitad de lo que el mismo Estado gasta en toda la universidad pública”, clarificaron.

Sumando argumentos para desmitificar el planteo del gobierno respecto a que no hay de dónde sacar más dinero para la educación pública, los estudiantes del CEIPA y CEM explicaron que en las carreras de formación docente de la Universidad de Montevideo y la Católica, y en el Instituto Elbio Fernández, los estudiantes que realizan su última práctica reciben remuneración por parte del Consejo de Educación Secundaria. Mientras, los estudiantes del IPA y magisterio no reciben un peso, estudiando además en condiciones muchísimo más precarias y desiguales desde todo punto de vista. Por estas razones, el reclamo legítimo de los estudiantes de formación docente es que quienes cursan carreras de formación docente en la órbita privada no realicen sus prácticas en la educación pública.

Pero los reclamos no fueron sólo dirigidos al plano presupuestal, también se hizo énfasis en la necesidad de contar con una educación entendida como un derecho y en la necesidad de poner freno al avance de las políticas mercantilizadoras de la educación. Y el histórico reclamo de autonomía y co-gobierno para toda la educación pública.

Por su parte, los estudiantes de secundaria, enunciaron su hermanada y compromiso con la lucha presupuestal, junto a los docentes y estudiantes universitarios. Reforzaron la caracterización de los actuales modelos de políticas educativas; “por una lado, una educación autónoma y cogobernada, al servicio de los trabajadores y defendida por los estudiantes y el movimiento popular, y del otro, el modelo privatizador y mercantilista que defiende el gobierno y las grandes multinacionales”.

Desde la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU), se hizo mención también a la necesidad de más presupuesto, no sólo para educación, sino también para salud y vivienda. Se exigió tener un Hospital de Clínicas autónomo y co-gobernado, abierto al pueblo; tener las condiciones necesarias para que cada estudiante pueda culminar sus estudios, desde primaria hasta el nivel universitario. Al igual que los estudiantes de formación docente, la FEUU rebatió el argumento de la falta de recursos y, señalando hacia la Torre Ejecutiva, planteó que “los recursos están en las zonas francas, en la soja y en las ganancias de las grandes empresas. El gobierno y el pueblo uruguayo tienen que poner en la balanza y decidir si van a apostar a la educación pública o a la soja y la zona franca”.

¡Porque el 6% no se negocia, el 6% se conquista!

Foto: Rebelarte

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