Siria: en el foco de la tormenta

Resumen Latinoamericano/Leandro Albani, 25 de febrero de 2015 – Una larga lista de denuncias y acusaciones se vienen acumulando en algún lugar donde las pujas de poder se definen bajo profundos conceptos guerreristas. El escenario de estas pujas es Siria, que desde hace cuatro años sufre una intensa guerra de agresión encabezada por grupos terroristas, principalmente el Estado Islámico (EI -o Daesh, en árabe-) y el Frente Al Nusra. El resultado es la muerte de 200 mil personas y la huída de cientos de miles, ahora refugiadas en las peores condiciones en los países vecinos.

El gobierno del presidente Bashar Al Assad, junto a Irán y Rusia, no dejó de presentar pruebas concretas en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el financiamiento de las monarquías del Golfo Pérsico, Turquía, Israel y Estados Unidos a las organizaciones irregulares armadas.

Desde Washington, la respuesta es redoblar los intentos de derrocar al gobierno sirio. La administración de Barack Obama y el Congreso estadounidense aprobaron recientemente la entrega de 500 millones de dólares anuales a la “oposición moderada” siria, además de armamento y entrenamiento. La oposición que la Casa Blanca defiende y promociona como democrática y civilizada, por lo visto necesita un respaldo a puro fuego para desarrollar su política.

En los últimos días las acusaciones contra Estados Unidos y sus aliados confirman que los mercenarios liderados por Abu Bakar Al Bagdadi gozan de una buena salud financiera. En el terreno, los golpes recibidos por el EI por parte las milicias del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) en Rojavá, del Ejército sirio y del movimiento libanés Hezbollah muestran un retroceso cada vez mayor de una organización que basa su ideario en matanzas crueles y bolsillos repletos de dólares. Mientras tanto las denuncias no dejan de aparecer:

-El general estadounidense Wesley Clark, ex comandante supremo de la OTAN, declaró a la cadena CNN que el EI fue “creado por nuestros amigos y aliados para vencer a Hezbollah. El militar explicó que “si se requiere a alguien que luche a muerte contra Hezbollah, se busca a fanáticos y fundamentalistas. Sólo ellos pueden lidiar contra Hezbollah”. En un libro publicado en 2003, Clark señaló que Estados Unidos lleva a cabo una campaña de guerra que comenzó en Irak y que se extendería por Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán y, al final, Irán.

-El representante de Siria ante la ONU, Bashar Al Yafari, acusó a Turquía por apoyar y movilizar a terroristas de muchos países. En un sesión especial del Consejo de Seguridad realizada el lunes 23 de febrero, Al Yafari denunció “el entrenamiento de mercenarios extranjeros en campamentos supervisados por Estados Unidos en Arabia Saudíta, Turquía, Qatar y Jordania, y su envío, a través de las fronteras, para luchar contra el Estado sirio, hechos que constituyen una violación flagrante de los principios más elementales de la Carta de la ONU”.

-El ex enviado especial de la ONU para Siria, Lajdar Brahimi, acusó a Estados Unidos de generar las condiciones que permitieron el surgimiento del EIIL. En una entrevista al diario Al Hayat, el ex funcionario afirmó que luego de la invasión a Irak en 2003 “llevaron a Al Qaeda” a ese país “y causaron que Daesh ganase poder”. Brahimi, que renunció a su cargo en mayo de 2014, había suplantado a Kofi Annan, que también dejó su puesto argumentando que no había recibido “todos los apoyos que merecía la causa. Hay divisiones en la comunidad internacional. Todo esto complicó mi tarea”.

-El parlamentario iraquí Harem Al Zameli denunció que las fuerzas de su país derribaron dos aviones británicos que llevaban armas al EI. El hecho ocurrió en la provincia occidental de Al Anbar. Al Zameli, que preside la Comisión de la Seguridad y Defensa del Congreso, alertó que Estados Unidos busca que esa zona se mantenga en estado de conflictividad por su cercanía a Bagdad. El legislador agregó que diarios locales revelaron los frecuentes vuelos de aeronaves británicas y estadounidenses. El domingo 22 de febrero, el ministro iraquí de Defensa, Jaled Al Obeidi, había advertido que “cualquier aeronave que busque ayudar a Daesh es un blanco legítimo para las fuerzas iraquíes. No importa a qué país pertenece”. Ante esta situación, el presidente de la Asamblea Suprema Islámica de Irak, Seyed Amar Al Hakim, demandó explicaciones al máximo general del Comando Central de Estados Unidos, Lloyd Austin. En un encuentro que sostuvieron en Bagdad, el militar estadounidense rechazó la acusación.

-Esta semana, Faud Hussein, jefe de Gabinete del gobierno autónomo del Kurdistán iraquí, expresó que “existe simpatía hacia el Daesh en muchos países árabes y esto se ha traducido en dinero”. Aunque la administración comandada por Masud Barzani es aliada de Washington desde siempre, el avance del EI tensionó la relación. Hussein explicó que el Estado Islámico y el Frente Al Nusra absorbieron a los grupos terroristas más pequeños, por lo cual ahora poseen “el dinero y las armas” entregadas por las monarquías del Golfo.

-El 21 de febrero se conoció un video, publicado en Youtube por Mehwar TV, en el que se ven cargamentos de armas arrojados en la frontera entre Egipcio y Libia. En este último país el EI tomó la ciudad de Sirte y comenzó el avance por diferentes poblados de la costa del país. Desde Mehwar TV se denunció que el “cargamento está destinado a grupos terroristas con voluntad de matar”. Según testimonios de pobladores, los aviones que lanzaron el armamento eran estadounidenses.

-El presidente de Sudán, Omar Al Bashir, declaró a Euronews que los principales responsables de la existencia del Estado Islámico son Israel y Estados Unidos. “He dicho que la CIA y el Mossad están detrás de estas organizaciones. Lo que está claro es que ningún musulmán está preparado para hacer este tipo de acciones”, remarcó el mandatario. Al Bashir manifestó que “la injerencia de Estados Unidos en la región y el apoyo a Israel explican por qué muchos jóvenes se unen a este tipo de organizaciones, grupos que sin duda cuentan con el apoyo de los organismos internacionales que quieren dañar la imagen del islam”.

-En el informe “El Balance Militar 2015”, el Instituto de Estudios Estratégicos de Londres reconoció que países como Turquía, Qatar y Arabia Saudíta sostienen a los grupos terroristas en Siria, ya que consideran a Al Assad como el “principal enemigo”. En el mismo documento se aseveró que en 2014 la política del gobierno sirio “se hizo más fuerte que en ningún otro momento desde 2012”, por lo cual “continúa demostrando su capacidad para adaptarse y mantener su superioridad militar” sobre los grupos irregulares, además de que “las fuerzas armadas sirias se han convertido en más expertas en las tácticas de la guerra y la contrainsurgencia en las áreas urbanas”.

-A finales de enero, el diario israelí Haaretz reveló que Tel Aviv “proporciona asistencia al Frente Al Nusra, que está en la lista de organizaciones terroristas, y también se cree que está recibiendo ayuda por parte de ese grupo”. A su vez, el grupo terrorista que operan en los Altos del Golán “suministran información de inteligencia en curso para Israel y también reciben ayuda de este último en forma de armas y entrenamiento militar”. Haaretz informó que el gobierno hebreo traslada a los terroristas heridos a hospitales en los territorios ocupados por Israel, los asiste y luego los envían nuevamente a Siria. El 24 de diciembre del año pasado, el ministro israelí de asuntos militares, Moshe Yaalon, había reconocido la cooperación mutua entre Tel Aviv y el Ejército Libre Sirio (ELS), una de las organizaciones terroristas que opera en la nación árabe. El año pasado también fue difundida la foto del primer ministro Benjuamin Netanyahu visitando a miembros de grupos terroristas que estaban siendo atendidos en hospitales israelíes.

-A finales de diciembre, el presidente Al Assad denunció que la aviación israelí opera “como la Fuerza Aérea de Al Qaeda”. En una entrevista a la revista Foreign Affaire, el mandatario explicó que donde las fuerzas armadas sirias logran un avance “ellos atacan para socavar al ejército”. “Es por eso que algunos en Siria dicen en broma: ¿cómo pueden decir que Al Qaeda no tiene Fuerza Aérea? Ellos tienen a la Fuerza Aérea israelí”, argumentó Al Assad.

El 12 de febrero pasado, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó una resolución en la que sanciona a los estados, organizaciones o personas físicas que apoyen o comercien a al EI y al Frente Al Nusra. Una resolución que por lo pronto duerme en los cajones de la diplomacia internacional.

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